“LE SERVÍAN CON SUS BIENES”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 8,1-3
Mujeres que ayudaban a Jesús 8 1 Después de esto, Jesús anduvo por muchos pueblos y aldeas proclamando y anunciando el reino de Dios. Le acompañaban los doce apóstoles 2 y algunas mujeres que él había librado de espíritus malignos y enfermedades. Entre ellas estaba María, la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; 3 también Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes; y Susana, y otras muchas que los ayudaban con lo que tenían. |
DÍA 18 SEPTIEMBRE CICLO A
“Jesús iba caminando de ciudad
en ciudad y de pueblo en pueblo”
El
Antiguo Testamento es experiencia y camino
desde que empezó la revelación de Dios.
· En su Hijo enviado empezó el cumplimiento de las
Promesas.
-
Dios
nunca comienza de cero, porque Él es el
eterno, que empieza su tiempo.
·
Jesús
no fue un Profeta, era el HIJO DE DIOS, ni actuó como ellos;
ninguno fue acompañado de gente; se
dedicaban a profetizar, consolando al Pueblo o rogando su conversión cuando
se alejaban del Dios, que los había sacado de la esclavitud.
-
Normalmente
los veían contrarios “a lo que sabían
de Dios” cuando, de ellos, escuchaban
amenazas; no los
creyeron y todos fueron condenados.
· Jesús vino a anunciar positivamente el
Reino de Dios,
se acercó a los pobres y marginados, a los condenados por las autoridades, a
los leprosos y pecadores.
-
Su
actuación fue muy diferente a los Profetas, siendo profética; no lo hizo
en solitario,
porque la gente lo seguía.
·
Jesús
se distingue de todos los Profetas, no sólo en que era seguido
por los que ansiaban escucharle, sino que eligió a Doce para que, conviviendo con Él, llegaran a ser los testigos y fundamento
del nuevo Pueblo de Dios, la Iglesia.
“Seguidme” lo dijo
Jesús, pero no hay seguimiento si no sentimos que “acompañamos” a
alguien, es decir, comprometidos con la persona, que llama a seguirla;
hay muchas formas de “seguir”, hasta “perseguir”. “Acompañar”
es signo de amor.
“Acompañado de los Doce,
y por algunas mujeres…,
que le servían con sus bienes”
El Evangelio nos aclara el sentido de
servir.
- Significa el compromiso que cada uno de nosotros tenemos ante la realidad concreta del prójimo como ser
humano; la espiritualidad nunca debe excluir la medida de ayuda
real al prójimo.
·
Jesús, Dios-con-nosotros, “vino a servir
y no a ser servido”.
- Su servicio era humano-divino desde
la pobreza humana radical; en este
sentido no hay contradicción entre su
servicio y ser servido y ayudado por
algunas de las mujeres, que
lo acompañaban.
Ayer os
comenté sobre María Magdalena; un hecho histórico confundió a tres
mujeres en una: la Magdalena, la “pecadora” y la hermana de Lázaro.
-
María Magdalena sufría mucho por su enfermedad; el número
siete es signo de plenitud y nos indica hasta qué punto sufría María
Magdalena en su enfermedad.
-
Su curación por Jesús, “expulsando de ella siete demonios” (Lc 8,2 y Mc 16, 9), fue motivo de conversión y de seguirle.
-
Sabemos que, en tiempos de Jesús, algunas enfermedades eran atribuidas al diablo.
¡Que el avance de todas las ciencias nos ayude a liberar a las personas y
nunca a pensar que se contradice la Verdad, que es más que nuestra
interpretación!
-
Liberar
es virtud.
-
Permanecer en la confusión, cuando la ciencia nos ayuda a
crecer, es indicativo de que se
discierne desde otras motivaciones.
El Evangelio nos habla de que no eran pocas las mujeres que seguían a
Jesús:
“María Magdalena, Juana, mujer de Cusa,
administrador de Herodes,
Susana y otras muchas que le servían con sus bienes”
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
vive jesús el señor

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