“ESTE DÍA NO ME
PREGUNTARÉIS NADA”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 16,20-2320 Os aseguro que vosotros lloraréis y estaréis tristes, mientras que la gente del mundo se alegrará. Sin embargo, aunque estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en alegría. 21 Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero cuando ya ha nacido la criatura, la madre se olvida del dolor a causa de la alegría de que un niño haya venido al mundo. 22 Así también, vosotros os angustiáis ahora, pero yo volveré a veros y entonces vuestro corazón se llenará de alegría, de una alegría que nadie os podrá quitar. 23 “Aquel día ya no me preguntaréis nada. Os aseguro que el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre. |
DÍA 15 MAYO CICLO A
La
vida ha de ser vivida desde lo que le da sentido.
- Sabemos
que no nos damos la vida a nosotros mismos; tampoco nuestro “yo” puede dar
sentido a la propia vida.
-
Queramos
o no, somos dependientes de algo
externo, desde la realidad
de ser aceptado por nuestra singularidad
libre, pero no absoluta.
Cuando
vivimos desde la arbitrariedad la
vida carece de realismo; y
si contemplamos lo que resulta percibiríamos edificios más o menos bellos, pero sin fundamento,
es decir, veríamos, y vemos, cómo se hunden al menor “viento o
lluvia”.
El
hecho de plantear el sentido de la vida me
sugiere tres preguntas:
1.
¿Qué buscamos cuando deseamos hallar
sentido a la vida?
2.
¿Qué puede dar sentido integral a la vida?
3.
¿Qué
es la tristeza y qué la alegría y,
si cabe, pensarlas sucesivas?
Todos
buscamos ser felices;
a veces no pensamos que la felicidad
es fruto de una libertad, que opta por
el bien personalmente, sin olvidar el bien de los demás.
-
No
es fácil aceptar que la propia felicidad, y hasta la “liberación de la libertad”, no depende solamente de la propia
voluntad, sino de la “buena relación con el otro” cuando optamos
por amar; o de la “buena relación con el OTRO” cuando optamos por
aceptar el don de la fe.
-
la felicidad no
surge de una individualidad alejada de la relación con el prójimo, y menos
desde la arbitrariedad, la indiferencia y el egoísmo.
“Vosotros lloraréis y os lamentaréis,
mientras el mundo
estará alegre”
- La
realidad de la tristeza se nos
plantea cuando realizamos nuestra vida
con relación a alguien en concreto, y con los demás, desde la virtud del amor, “en verdad”.
·
La “verdad del amor” contiene en sí misma la
felicidad, a la vez que la experiencia de la muerte, en sentido muy positivo, el mundo no lo puede entender.
- Es así cuando
el amor procura la felicidad del otro; es dar la vida.
Como la “madre que da a luz” y siente la tristeza,
porque ve llegar la hora del parto, pero se olvida ante la vida nacida en sus
brazos, como Jesús nos habla en el
Evangélico de hoy.
Así entiendo la tercera pregunta sobre la
tristeza y la alegría; el amor es lo que
da alegría al suceder de la tristeza; esta
alegría es fruto de la esperanza que da el mismo amor.
·
La esperanza que da la fe en el Dios, que conocemos en Jesús, es la que da sentido integral a la vida, en sus
sucesivos presentes reales y ante la pérdida de la persona amada, porque el amor vence el temor a la pérdida del
tiempo.
“Volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón”
·
La esperanza es cierta desde
la fe, porque seguimos viendo y
tocando a Dios entre nosotros, porque Jesús Resucitó; no
volvió a la vida humana, sino para
ser testimoniado como Dios Resucitado. ¡Esperanza de reencuentro!
·
Dios es el sentido integral de la vida del
ser humano cuando aceptamos conocerlo tal cual se nos ha Revelado.
- El día de “la fe”, “no me preguntaréis nada”
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
YO TE CELEBRARÉ

