miércoles, 18 de marzo de 2026

"JOSÉ, EL HIJO QUE MARÍA ESPERA 

ES OBRA DEL ESPÍRITU SANTO"

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

2 Samuel 7,4-5.12-14.16 

Mt 1,16.18-21.24

16 Jacob fue padre de José, el marido de María, y ella fue la madre de Jesús, a quien llamamos el Mesías.
Nacimento de Jesús
(Lc 2.1-7)
18 El nacimiento de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba comprometida para casarse con José; pero antes de vivir juntos se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo. 19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciar públicamente a María, decidió separarse de ella en secreto. 20 Ya había pensado hacerlo así, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, descendiente de David, no tengas miedo de tomar a María por esposa, porque el hijo que espera es obra del Espíritu Santo. 21 María tendrá un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús. Se llamará así porque salvará a su pueblo de sus pecados.”
24 Cuando José despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado, y tomó a María por esposa.

DÍA 19 MARZO  CICLO  A

·       ¡Cuánto debemos pensar en lo que significa la palabra “elegidos”, sobre todo cuando la referimos a “ser elegidos por Dios”!

-       Digo “elegidos” porque, salvando la iniciativa de Dios eligiendo a grandes personajes claves y referentes de la Historia de la salvación, todos somos elegidos desde el Pensamiento, la Palabra y el Amor divino. ¡Elegidos por Dios, Uno y Trino!

·       Abrahán fue el gran “elegido”; las tres grandes religiones monoteístas somos descendientes suyos.

·       Moisés fue un hombre que no sabía hablar, otro gran elegido”;  la vida lo puso dentro de la corte del Faraón, donde hubiera podido tener una vida acomodada y feliz humanamente; sin embargo, no fue por ser hombre hebreo lo que le hizo salir de donde estaba, sino por haber sido “elegido por Dios” para la gran misión de liberar a su Pueblo de la esclavitud del Faraón.   

-       Moisés fue el que por disposición divina inició, en su hermano Aarón, el sacerdocio de la Antigua Alianza y a quien le fue dada la Ley, que perdura hasta hoy.

·       David, el hijo más pequeño de Jesé, de profesión pastor, fue el gran “elegido” desde su condición humana; a él se le prometió una dinastía, que perduraría a pesar de las persecuciones a muerte de Saúl, el ungido por Dios y a pesar de ser un gran pecador.

Cuando Dios elige no se desdice de las promesas hechas a los “elegidos”, que lo somos todos en Cristo, su Hijo, a pesar de nuestras vidas, a veces tan opuestas a su Verdad.

·       El gran elegido fue José, el esposo de María, aunque haya pasado aparentemente desapercibido, incluso en los Evangelios.

-       Desde la fe es suficiente detenernos a pensar quién  fue el hombre, que preparó Dios para ser elesposo” de María Inmaculada y “tutor-educador” de Jesús, el HIJO DE DIOS.

-       No podía ser un hombre cualquiera, porque la vocación-misión a la que se le llamaba era única.

·       María ha sido bendita entre todas las mujeres por su vocación-misión a ser la Madre de Dios.

·       José supera a todos los llamados, porque su vida era “elegida” para ser el esposo de una Virgen entregada totalmente a Dios, por voluntad divina; lo cual nos indica la calidad de amor que debían tener ambos para vivir como esposos según el designio de Dios, a quien obedecían libremente por encima de todas las circunstancias humanas.

No caigamos en el error de pensarlos desde nuestra manera de ser y de concebir el amor, porque ni el más grande en virtud se puede comparar con el amor que se tenían María y José.

-       La calidad de amor, que ambos recibieron para ser verdaderos esposos ante la Ley y para seguir ambos la voluntad de Dios, es creer que fueron dotados de un amor que superaba la Ley, a semejanza del Amor de Jesús.

-       En ellos vemos que se amaron como Jesús nos ama, que nos amó en su condición divino-humana como Él es amado por el Padre; sólo desde este amor podemos entender las actitudes de María y José.

“Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo, que significa Mesías.

El silencio confiado de María, viviendo en paz su amor a José, aunque viera a Jesús alejarse de su vida.

·       María confiaba en que si Dios dispuso que José fuera su esposo, sería también Dios quien abriría el camino mejor para sus vidas. ¡Quién no ama a María por poca que sea su fe!

·       José ante la realidad de verla esperando un hijo, cuando no vivían juntos, no actúa bajo la Ley sino desde su amor; hace lo inconcebible, que sólo era posible desde un amor único: antes de difamarla decidió repudiarla en privado”.

¿Cómo hubieran quedado María y José, en el pueblo de Nazaret, ante el hecho de que María esperaba un hijo, sin todavía vivir juntos?

-       María se jugaba la vida ante la Ley y José su prestigio humano.

-       Ambos, en silencio, esperaron que el Dios que los había elegido pusiera luz a sus vidas.

“José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo”

·       La fe es la que pone luz también a nuestra vida para entender el misterio de Amor divino y el de María y José.

·       Sin fe se rompe el eslabón de la cadena de la obra de salvación llegando a su plenitud, y nosotros, en el mejor de los casos, pasamos de la luz y el gozo de la fe, a creencias que nunca llegan a entender la verdad de las vidas de María y José, ni tampoco la verdad del Amor divino revelado.

·       José fue varón justo porque actuó desde un amor único, el que Dios lo revistió para ser quien debía ser dentro del marco de Salvación.

·       José pudo ser varón justo porque creyó, amó y confió en Dios por encima de su querer y de su voluntad de actuar.

·       José actuó libremente después de obedecer a la voluntad de Dios.

La fiesta de hoy nos revela que Dios no ha venido al mundo, ni cuando nos elige a una vocación concreta, para competir y retraer la libertad y el amor humano, sino para que puedan ser vividos en plenitud dentro de la condición humana, en la medida en que creemos y confiamos en Él.

Que María y José intercedan ante la realidad de vida de cada uno, en la vocación a la que hemos sido, no solo llamados, sino elegidos.

Federico Allara

 SANTO DEL DÍA

S. José, Esposo de la B. V. María, 

patrón de la Iglesia Universal


HIMNO A SAN JOSÉ




martes, 17 de marzo de 2026

LOS QUE ESTÁN EN EL SEPULCRO 

OIRÁN SU VOZ  

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 5,17-30

17 Pero Jesús les dijo:
–Mi Padre no cesa de trabajar y yo también trabajo.
18 Por eso los judíos tenían aún más ganas de matarle, porque no solo no observaba el mandato sobre el sábado, sino que además se hacía igual a Dios al decir que Dios era su propio Padre.
La autoridad del Hijo de Dios
19 Jesús les dijo: “Os aseguro que el Hijo de Dios no puede hacer nada por su propia cuenta; solo hace lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, lo hace igualmente el Hijo. 20 Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace; y le mostrará cosas aún más grandes, que os dejarán asombrados. 21 Pues así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, también el Hijo da vida a quienes quiere dársela. 22 Y el Padre no juzga a nadie, sino que ha dado a su Hijo todo el poder de juzgar, 23 para que todos den al Hijo la misma honra que dan al Padre. El que no honra al Hijo tampoco honra al Padre, que lo ha enviado.
24 “Os aseguro que quien presta atención a mis palabras y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ha pasado de la muerte a la vida. 25 Os aseguro que viene la hora, y es ahora mismo, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan vivirán. 26 Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha hecho que el Hijo tenga vida en sí mismo, 27 y le ha dado autoridad para juzgar, por cuanto que es el Hijo del hombre. 28 No os admiréis de esto, porque va a llegar la hora en que todos los muertos oirán su voz 29 y saldrán de las tumbas. Los que hicieron el bien resucitarán para tener vida, pero los que hicieron el mal resucitarán para ser condenados.
Pruebas de la autoridad de Jesús
30 “Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Juzgo según el Padre me ordena, y mi juicio es justo, porque no trato de hacer mi voluntad sino la voluntad del Padre, que me ha enviado.

DÍA 17 MARZO CICLO A

-       La voz de Jesús, que oiremos, será la misma que cuando hablaba a los judíos en su tiempo.

Ø Jesús, con sus palabras, decía y nos dice hoy lo que los escribas y fariseos no quisieron creer; ¡hagamos por acertar nosotros en la verdadera fe!

“Mi Padre sigue actuando y Yo también actúo”

Ø Jesús era, con su humanidad, la imagen del Dios invisible”, (Col 1,15a ) el Hijo de Dios nacido de María; el cual, siendo “SER DIVINO ESPIRITUAL”, se hace visible en Jesús de Nazaret, nacido en Belén de Judá.

-       La voz que oiremos será la de Jesús resucitado, porque desde siempre el PADRE actúa y también el HIJO.

Las palabras de Jesús son las mismas hoy para nosotros, porque resucitó el primero y el único de entre los muertos; “Él es el primogénito en todo”.

Ø LA PERSONA ÚNICA DEL HIJO nace, en Jesús, con Naturaleza divina y humana.

“El Hijo no puede hacer nada por su cuenta 

sino lo que viere hacer al Padre”

·       Jesús nos identifica a Dios”, que es el de Abrahán, Isaac y Jacob, porque UNO solo es Dios Verdadero, Revelándonos a Dios como PADRE, que eternamente engendra al HIJO, al Hijo que lo es eternamente, y al ESPÍRITU SANTO, eternamente AMOR del PADRE y del HIJO.      

Ø UNO solo es el SER DIVINO, y las TRES PERSONAS iguales en su divinidad por ser consubstanciales, que conocemos en su diferencia por sus relaciones y “procedencias”, siendo el UNO Y ÚNICO DIOS VERDADERO.

·       Jesús no es un mito, fue un ser humano histórico, que nos ha dado razón de ser del Universo y del mismo ser humano, creado con el fin de conocer a Dios y gozarle eternamente.

-       La fe viene a ser responsabilidad, del uso de la libertad, de cada uno en su decisión sobre la iniciativa de Dios, que nos ha dado a su propio HIJO, al que conocemos en la humanidad de Jesús.

“Los que honran al Hijo honran al Padre”

-       Creer en Dios, aceptando que Él se ha acercado, es bien sencillo; nosotros nos podemos complicar la vida cuando la fe la dejamos a nuestro arbitrio.

“Igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo.”

Ø Dios, que es Vida, nos la ha dado.

-       La vida sin Dios es como caminar de noche, buscando senderos que nos lleven a un amanecer que no existe; cuando vivir desde la fe es andar por el CAMINO, que es Jesús, lleno de Luz y de sentido, “aunque sea de noche”.

“Mi juicio es justo

-       El juicio de Jesús ha sido, desde la Cruz, perdonando y justificándonos ante el Padre.

-       ¡La Justicia de Dios es divina y única!

“No busco mi voluntad sino la del que me ha enviado”

¡Cuántos rodeos damos ante Dios, cuando es inigualable su Amor!  

Perdimos la libertad y felicidad original y, una vez reconciliados y devueltos al origen, desde la condición humana, ¡cuánto cuesta nuestra conversión!   

   Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Cirilo, obispo de Jerusalén 

y doctor de la Iglesia



PALABRA ENCARNADA