“CUANDO VENGA EL PARÁCLITO…”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 15,26 - 16,426 “Pero cuando venga el defensor, el Espíritu de la verdad, que yo enviaré de parte del Padre, él será mi testigo. 27 Y también vosotros seréis mis testigos, porque habéis estado conmigo desde el principio. 16 1 “Os digo estas cosas para que no perdáis vuestra fe en mí. 2 Os expulsarán de las sinagogas, e incluso llegará el momento en que cualquiera que os mate creerá que le está prestando un servicio a Dios. 3 Eso lo harán porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. 4 Os digo esto para que, cuando llegue el momento, os acordéis de que ya os lo había dicho. |
DÍA 11 MAYO CICLO A
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Jesús
hizo tambalear la fe,
sobre todo, de los letrados, y
con ellos la de los mismos discípulos
elegidos y la del Pueblo; conocedores, seguidores y defensores
de la Verdad del Dios único, Él, con
sus palabras y sus hechos, les
mostraba al mismo Dios revelándose en su Ser Uno, con el PADRE, del que era su HIJO, anunciándoles la
donación de otro PARÁCLITO o Defensor.
- De las
tres religiones monoteístas, judaísmo, islam y cristianismo, las
tres descendientes de Abrahán, solamente
los cristianos rezamos a Dios como PADRE; en consecuencia creemos que Jesús es el HIJO de Dios
y que, PADRE e HIJO, nos han dado el ESPIRITU SANTO.
S.
Jerónimo
ya indicaba que necesitamos tener
conocimiento de las Escrituras.
- Los creyentes debemos formarnos,
debidamente, para
dar razones de nuestra fe, sin olvidar que el ESPIRITU SANTO es la fuente del conocimiento divino.
- Cuando
nuestro conocimiento, de las Escrituras y la
formación teológica, lo hacemos absoluto, e independiente, podemos caer en la tentación de los
letrados en tiempos de Jesús; es decir, tener a Dios, creer en Dios y,
de algún modo, detener la
iniciativa del Espíritu Santo en lugar de perpetuarla.
No podemos
negar el progreso en el conocimiento científico de las Escrituras.
- Negarlo
sería otra forma de paralizar la voz del Espíritu,
pero los creyentes siempre hemos de tener conciencia de que la
iniciativa es suya.
“Cuando venga el Paráclito,
que os enviaré desde el Padre”
·
Jesús habla desde el PADRE.
·
La fe nos dice, desde la enseñanza de la Vida de
Jesucristo, que también el Espíritu
Santo, el Paráclito, el Defensor enviado, ES PERSONA de igual en
Naturaleza Divina, que nos Revela
la Unidad de la Trinidad desde su mutuo Amor, porque las tres Personas son Espíritu.
- La procedencia del PADRE la entendemos como realidad de principio, es decir, que un padre es siempre anterior al hijo, pero no lo podemos expresar de la misma forma en
el Ser Divino, que ES UNO EN SU REALIDAD.
Es lógico entender que, desde su nivel relacional, primero
sea el PADRE que el HIJO, pero desde la fe en la Trinidad
partimos siempre de la UNIDAD
para comprender sus procedencias
Personales; ninguno es primero en la Realidad Divina Develada
al no existir “principio ni fin” en
el presente eterno.
“Él dará testimonio de Mí”
·
EL ESPÍRITU SANTO da testimonio de Jesús, porque ES
DIOS.
- Como Él habla de lo que ha oído del Padre, de igual modo, el Espíritu
comunica su Vida al haberlo ungido en el Jordán, que quiere
decir haber vivido en Él, para morir en Él, y con el PADRE -siempre la Trinidad- haberlo Resucitado.
El mundo no puede conocer a JESÚS como LA VERDAD; tampoco los
mismos creyentes si no nos damos
tiempo para escuchar la voz del Espíritu.
“También vosotros daréis testimonio,
porque desde el
principio estáis conmigo”
-
EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO SON “UNO”, SER
DESDE EL “PRINCIPIO” ETERNO; y los Doce discípulos testigos elegidos
“desde el principio”.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

