"TÚ ERES EL MESÍAS EL HIJO DE DIOS VIVIENTE"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 16,13-20
DÍA 23 AGOSTO CICLO A
XXI DOMINGO TIEMPO
ORDINARIO
Romanos 11,33-36
Sólo
los verdaderos creyentes, que han recibido el Don de la fe, y
la han aceptado, se asombran de
lo que ven de Dios, desde su Luz; y hablan de Él, como lo hace Pablo y los Santos, no de lo que ellos piensan de Dios, sino de QUIEN es eterno;
por esto, sus escritos trascienden sus
propios tiempos.
- Ningún
ser humano puede decir algo de Dios, del único Dios verdadero.
-
Si los
que han recibido de Él tanta Luz se
admiran,
porque
sólo lo pueden ver con los ojos del
alma, y decir que nada saben, conscientes
de que su saber es recibido de Dios… ¿qué
podemos decir los que andamos a tientas en fe y, qué podemos escuchar
de los que sólo razonan sobre Dios, positiva o negativamente?
· Pablo, en
este breve texto, sólo describe su admiración
de Dios. (Para meditarlo).
“¡Qué abismo de
riqueza, de sabiduría y de conocimiento el de Dios!
¡Qué insondables sus decisiones y
qué irrastreables sus caminos!
- Esto
es signo de tener fe.
- La mente humana, cuando falta su medida de fe,
se interroga más sobre el juicio que hace de lo que para él son las
“indecisiones” de Dios, creyéndose capaz de rastrear sus caminos, al
no aceptar sus decisiones, que
reconocer que está ante el abismo eterno, y que no es dueño ni de su
propio tiempo.
· A Dios “lo encuentran los que no exigen pruebas, y se revela a los
que no desconfían” (Sabiduría
1,2)
“¿Quién le ha dado
primero para tener derecho a la recompensa?”
- Es signo
de fe aceptar que no tenemos derechos ante Dios,
porque todo lo hemos recibido
gratuitamente; la primera ingratitud es “la duda”, y la más grave “la
negación”.
·
¡A Él
la Gloria por los siglos. Amén!.
Mateo 16,13-20 |
No nos entretengamos sobre lo que dice la
gente de Jesús, porque nuestra misión
como creyentes, sacerdotes,
padres, catequistas… es la
de evangelizar; no juzgar cómo son quienes tenemos delante: feligreses,
familia, hijos, hombres y mujeres…
· El amor no juzga, ama; así debe ser quien evangeliza, porque quien juzga a los demás no actúa,
referente a ellos, desde la libertad de
hijos de Dios; quien juzga no ama.
Tener delante a “Dios”, en Jesús, y contestar
a su pregunta: “Y tú, ¿quién dices que soy?”
1.
Nos
puede causar “sorpresa” y “silencio” antes de responder.
2.
Nuestra
respuesta podría ser la que le dio Pedro a Jesús cuando le preguntó “si le amaba”. Pedro
respondió, al preguntarle Jesús por tercera vez, “Tú sabes que
te quiero”, es decir, tú sabes quién eres
para mí, después de la conversión.
“Simón Pedro le
respondió:
Tú eres el Mesías,
el Hijo del Dios viviente”
- Nadie
puede responder sobre Dios si Él no nos lo da a conocer.
“Eso no te lo ha revelado
ni la carne ni la sangre, sino mi Padre”
- Una cosa es la revelación que Pedro recibe
del Padre, y otra su vida real.
- Podemos decir maravillas de Dios y no tener la vida configurada a Cristo.
- La respuesta de Pedro fue suficiente para que Jesús entendiera, del PADRE, que Pedro
iba a ser la piedra sobre la que iba a edificar su Iglesia.
“Tú eres Pedro”
- Es
decirle a Pedro “tú eres un hombre pescador, que Yo
he llamado, se cómo eres, a pesar de haberme identificado como MESÍAS
Y SEÑOR; eres pecador, eres débil, a pesar de creerte fuerte, y sé que te
va a costar convertirte…
- A pesar de todo, te digo: “Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”
Esta es nuestra fe:
- La
Iglesia, Comunidad de bautizados en Cristo, que es su
Cuerpo Resucitado, está sobre los
hombros de un ser humano, con su condición de ser pecador.
- La
perfección está en la CABEZA, que ES CRISTO, pero su Iglesia
la formamos hombres y mujeres pecadores, empezando por Pedro.
- Decir esto no es para justificar el pecado de
nadie, sino “ver y creer que el
poder está en Dios”, que es capaz de confiar humanamente su Iglesia a
los humanos.
- Por esto, las cosas de Dios llevan el sello de lo imperfecto, no por
serlo Dios, sino nosotros, a quienes se nos ha confiado la gran
misión de ser testigos suyos en el mundo.
Ver sólo lo imperfecto de los demás
no es camino para encontrar algún bien; es sólo indicativo de la
imperfección de la condición humana, que “ve la mota del vecino…”
·
Quien lleva a su término la Iglesia es el
Espíritu Santo que se nos ha dado.
“El poder del infierno no
la derrotará”
· ¿Quién es realmente Cristo para ti,
para tu vida real?
-
Díselo
ante Él en oración;
verás que no es fácil unir lo que sabes,
por revelación o por hábito, con
tu vida real.
-
Decir la verdad es siempre una confesión desde lo más
íntimo, y confesarse bien no es fácil ni habitual.
·
Saben
de Dios los que
dedican tiempos de su vida a escucharlo.
- Estos
son los que hablan de Él “con temor y temblor” en verdad
y con humildad; acostumbran a darle
Gloria desde su asombro, reconociendo
que todo lo han recibido de Él.
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Rosa da Lima, virgen, terciaria dominica
DE TODO CORAZÓN


