lunes, 14 de septiembre de 2026

“JUNTO A LA CRUZ ESTABA SU MADRE”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 19, 25-27

25 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofás, y María Magdalena. 26 Cuando Jesús vio a su madre y junto a ella al discípulo a quien él quería mucho, dijo a su madre:
–Mujer, ahí tienes a tu hijo.
27 Luego dijo al discípulo:
–Ahí tienes a tu madre.
Desde entonces, aquel discípulo la recibió en su casa.

DÍA 15 SEPTIEMBRE CICLO A

·       Junto a la Cruz de Jesús.

-   Tiene sentido la frase, porque la Cruz era la de Jesús, por haberla aceptado en la oración de Getsemaní.

-   En el rezo del Vía Crucis, en su segunda estación, decimos que Jesús abrazó el madero”, camino del Calvario.

·   Jesús cogió el madero que iba a sostener su Cuerpo humano-divino crucificado; este madero sostuvo clavado, en el tiempo, el Amor divino Eterno.

-       La Cruz es, desde la fe, una reliquia que descubrió Sta. Elena entre muchos maderos.

Sólo los humanos podemos valorar las palabras, los hechos de las personas, en la medida que somos sensibles con el prójimo.

-       ¡Cómo no valorar el madero de Jesús! Sólo su madero fue insensible.

-       Ver crucificado a un ser humano debería mover siempre, no sólo a compasión, sino a reconocer la crueldad, que sólo los humanos, “inhumanos”, son capaces de hacer con el prójimo.

¡Muy lejos de ser sensibles puede estar la vida humana si la razón, y el corazón, no se sienten interrogados, viendo a Jesús crucificado.

·    ¿De dónde sacan el derecho a matar los que piensan que tienen el poder?

-  Nadie es digno de ser condenado. Dios nunca condena; pero nosotros nos hemos atrevido a matar a esclavos, a inocentes y al mismo Dios.  

“Junto a la cruz de Jesús estaba su madre”

·   ¿Quién no se conmovería ante una madre mirando la crucifixión de su hijo?

- Una madre, signo de la verdad del amor, está junto al hijo condenado, lo sea con razón o sin ella. ¡Un corazón sensible también llora ante un crucificado!

Demos gracias por creer que el inocente crucificado lo era por ser Dios, reconocida su bondad, según  lo decían las autoridades que lo condenaron.

Ver a su Madre, al pie de la Cruz, no es solo sensibilidad, sino algo que debe interrogar a cualquiera que se precie de ser humano; y más desde la fe.

·    ¿Se puede ser tan insensible como para no ver Luz en esta Cruz? 

Os he comentado estos días que el Evangelio no es un libro de “solo” lectura.

-   Tenemos que estar de pie ante Cristo crucificado, junto a su Madre, con María de Cleofás y María Magdalena, para querer escuchar los latidos del propio corazón, y consentir que la razón se interrogue.  

-       Vivir el Evangelio es saber que es eficaz cuando somos actores de los hechos; nos implicamos en ello.

-       Tenemos que convivir con Jesús, con María, con los testigos que tuvieron la suerte de poder estar junto a la Cruz de Jesús.

-    ¡Tú y yo lo podemos estar ahora!, porque Dios permanece en la Cruz, aun Resucitado, para que todo ser humano, que lo quiera, pueda revivir el hecho.

·       Sólo Dios pudo permanecer crucificado escuchando: “Baja de la cruz”.

·   Sólo el Amor divino pudo amar el dolor y justificar a los que le condenaban.

·  María, llena de Gracia y de Dolor permaneció de pie junto a la Cruz, del Hijo de Dios, por su plena confianza en el Padre, que la llenaba de sabiduría, dando sentido a lo que, para los sabios, era “necedad y absurdo”.

·       María ofreció el sacrificio de Madre bebiendo el mismo Cáliz que su Hijo.

Federico  Allara

   SANTORAL DEL DÍA

BIENAVENTURADA VIRGEN 

MARÍA DE LOS DOLORES


MADRE DOLOROSA

AVE MARÍA 

MADRE DE DIOS


domingo, 13 de septiembre de 2026

“NADIE HA SUBIDO AL CIELO...” 

 EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 3, 13-17

13 “Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. 14 Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del hombre ha de ser levantado, 15 para que todo el que cree en él tenga vida eterna.
El amor de Dios al mundo
16 “Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.

DÍA 14 SEPTIEMBRE CICLO A

·       Jesús inicia la conversación con Nicodemo con esta frase: “Nadie ha subido al Cielo

-       El “CIELO” no es una palabra del mundo. Hablar del “CIELO” es hablar de Dios.

-       Cuando decimos “mundo” nos referimos a los criterios vividos como razón de ser desde la tierra, precisamente, sin Dios;

-       Desde el mundo, a solas, debería enmudecer la palabra Dios, como no se pronuncia la del Cielo; enmudecer por lógica racional.

·      ¿Qué puede decir de Dios quien niega su existencia?

-       Negar la objetividad de Dios es negar su “Revelación”, que es el “medio único” que nos permite decir algo de Dios y del Cielo, porque “nadie ha subido al cielo”.

-       Lo cual no es suficiente para dudar o negar la existencia de Dios, porque

“Nadie ha subido al cielo, 

sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre”

-       “Nadie ha subido”, pero Dios sí que ha descendido.

¡Cuántas veces valoramos, explícitamente, “la religiosidad popular” y “la fe del carbonero”, como signo de una creencia que Dios conoce y valora!

-       Esta creencia humilde no niega nada, y es válida su fe, pero no justifica la “fe del creyente” que no acepta que DIOS ha descendido en el HIJO, en CRISTO

·      La fe es aceptación del Don de poder creer, porque, no sólo “Dios ha bajado haciéndose uno de nosotros”, como garantía de objetividad de la misma fe.

“Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, 

así tiene que ser elevado el Hijo del Hombre”

·      La fe nos permite aceptar la Revelación de DIOS, dando crédito al camino del Antiguo Testamento, iluminado y cumplido en la Presencia de HIJO DEL HOMBRE, CRISTO.

-       Su Presencia nos abre al misterio de Amor, en lo que supuso “necedad y absurdo” para las autoridades de su Pueblo, como lo es para quien acepta la omnipotencia de Dios, pero no acceder verlo elevado en Cruz.

“Tanto amó Dios al mundo, 

que entregó a su propio Unigénito”

·      La fe en Cristo supera la de la sola Ley de Moisés, que fue un signo de Cristo.

·      La fe cristiana nos abre al conocimiento del Dios Amor revelándose como Comunidad de Amor, de la que se desprende la novedad de darnos al HIJO UNIGÉNITO, al ÚNICO HIJO DE DIOS, que nos ha hecho hijos adoptivos del PADRE.

·      La fe es subjetiva por vivirla como sujetos personales y es objetiva por aceptar lo que Dios nos dice por sí mismo, con hechos para ser creídos; os lo he comentado muchas veces.

·      Dios Amor y la fe en su Amor nos llega por la aceptación de sus hechos.

“Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo”

-       Su Vida y su Muerte, que han sido para liberarnos y salvarnos, es, a su vez, Juicio de eterna Misericordia sobre toda la Humanidad.

-       “El que cree en Él no será juzgado; el que no cree se juzga a sí mismo, por no aceptar el Amor-Juicio de eterna Misericordia.

·       Dios nos salva por Amor; pero el cielo depende de la libre opción de cada uno de nosotros. Los humildes alcanzan el cielo.  

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ


EN LA CRUZ ESTÁ LA VIDA





sábado, 12 de septiembre de 2026

¿"CUANTAS VECES HE DE PERDONAR 

A MI HERMANO SI ME OFENDE"?

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18,21-35

21 Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús:
–Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? ¿Hasta siete?
22 Jesús le contestó:
–No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
Parábola del funcionario que no quiso perdonar
23 “Por eso, el reino de los cielos se puede comparar a un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios. 24 Había comenzado a hacerlas, cuando le llevaron a uno que le debía muchos millones. 25 Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, a fin de saldar la deuda. 26 El funcionario cayó de rodillas delante del rey, rogándole: ‘Señor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 27 El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó ir en libertad.
28 “Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y lo ahogaba, diciendo: ‘¡Págame lo que me debes!’ 29 El compañero se echó a sus pies, rogándole: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 30 Pero el otro no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 31 Esto disgustó mucho a los demás compañeros, que fueron a contar al rey todo lo sucedido. 32 El rey entonces le mandó llamar y le dijo: ‘¡Malvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. 33 Pues también tú debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.’ 34 Tanto se indignó el rey, que ordenó castigarle hasta que pagara toda la deuda.”
35 Jesús añadió:
–Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano.

DÍA 13 SEPTIEMBRE CICLO A

XXIV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO 

 

·       Recibir el perdón de Dios es la consecuencia de creer en su Amor.

-       No es suficiente creer que DIOS ES AMOR y que perdona;  tenemos que conocer cómo y de qué manera nos garantizamos la fe en su Amor y en su Perdón.

-       De un ser humano no podemos decir que nos ama, y nos perdona, si no tenemos la experiencia del hecho o de los hechos, que nos dan “el saber cómo y cuándo” nos ha demostrado su amor y su perdón.  

·       Perdonar incluye educación en el trato, evitar la actitud de indiferencia, atender al prójimo desde la humildad, no ejercer el poder, no utilizar los derechos, sin las responsabilidades

-       Estas son “formas en la relación”  que manifiestan el perdón que damos; con esta “práctica” demostramos tener actitudes “humanas”, y propias de un “creyente”.

·       ¡Cuánta es la trascendencia del sacramento de la reconciliación!

-       Debemos informarnos” y “formarnos” para creer en este sacramento y en su trascendencia, para la vida de “todo creyente”; no sólo el creyente católico.

Decía el Papa Francisco:

Perdonar no es una buena acción, que se puede hacer o no hacer; perdonar es una condición fundamental para quien es cristiano”.

·       Convertir el corazón a saber y querer perdonar es cuestión humana y de todo ser humano; no se trata sólo de ser creyente.

 

Ecl 27,30- 28,7.

Si no se compadece de sus semejantes, ¿cómo pide perdón por sus propios pecados?”

-       No sólo falta la formación que educa a conocer el amor relacionado con el perdón, sino el de la misma noción del pecado para no justificarlo desde criterios humanos, confundiendo lo religioso y lo creyente cristiano.

Fundamentarlo todo en el amor, no referido a Dios, sino al “amor propio” y, unir, subjetivamente, lo que creemos con “actitudes de no perdonar”, puede convertirse en habitual, quedando al margen la verdadera fe en Dios; y si hemos conocido su Amor es porque hemos visto y tocado su Perdón.

“La Alianza de Dios con nosotros ha sido “pasar por alto la ofensa”.

-       Si no contemplamos a Cristo en la Cruz, y no creemos que QUIEN moría en ella era DIOS Y HOMBRE, no podemos decir, con garantía, que DIOS ES AMOR Y PERDÓN.

-       Las autoridades de su Pueblo -y nosotros con ellos- condenaron el AMOR y lo Crucificaron.

·       La Resurrección de Cristo es la garantía que la muerte no puede con el AMOR, y que se ha establecido la Verdad de haber sido perdonados.

 

Mt 18,21-35

·       Eterno es DIOS, quien eterniza el AMOR Y EL PERDÓN que hemos conocido.

·       La muerte de Cristo en la Cruz es ver, tocar y creer que el AMOR Y EL PERDÓN también han sido eternizados en el tiempo.

·       Fe es creer que Dios, eterno, se ha hecho tiempo; no es más creyente quien va tan alto a Dios, porque Dios ha descendido hasta nosotros.

-       Si DIOS es eterno, y CRISTO ha eternizado el AMOR Y EL PERDÓN, tenemos el fundamento para creer que “hemos de perdonar hasta setenta veces siete

·       CRISTO ES EL CAMINO, que nos conduce a poder decir lo que creemos de DIOS.

·       CRISTO ES LA VERDAD, que nos garantiza que DIOS ES LA VERDAD.

·       CRISTO ES LA VIDA, que nos lleva a creer en DIOS, COMUNIDAD DE AMOR, TRINIDAD.

-       La fe la vivimos como sujetos singulares, y en este sentido la fe en Dios es subjetiva y objetiva.

ü Subjetiva, porque la vivimos cada uno, pero en la medida de su objetividad, que evita el subjetivismo religioso, que conduce a confundir al mismo Dios y los conceptos de AMOR Y DE PERDÓN, desde la fe.

La parábola nos habla de lo Eterno del AMOR y del PERDÓN DIVINOS, es decir, “de lo que no podemos concebir”, y “de nuestro amor”, que puede ser tan ridículo en amor y en perdón que, por “cien denarios”, podemos condenar al prójimo a no vivir la experiencia de nuestro amor y de nuestro perdón y, lo más grave, a no consentir vivir la experiencia de DIOS AMOR-PERDÓN.

  Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Juan Crisóstomo, obispo 

y doctor de la Iglesia


hoy vengo a tus pies señor