"...DI TU COMO SE JUNTA
SER SANTO Y CARPINTERO"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 13,54-58
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DÍA 1 MAYO CICLO A
“Por encima de todo,
el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta” (Col. 3, 14)
-
No un amor cualquiera, sino el Amor de Dios, que hemos conocido en Jesús; este Amor es el que encauza la vida en unidad.
- Al examinarnos del amor miremos cómo amamos; si
nuestro amor es vínculo de unidad a
nivel personal, familiar, social y eclesial.
- Buena frase la que pone “el amor por encima de todo” por ser “vínculo
de unidad”; para meditar la vida de S. José,
celebrada hoy como hombre obrero,
carpintero de profesión, esposo de María y tutor de Jesús.
· Jesús fue a Nazaret, donde había vivido muchos años, y se puso a enseñar en la sinagoga.
· Jesús era conocido por todos sus
coetáneos, con los que había convivido desde niño.
- La
Familia de Nazaret, la
Sagrada Familia nos ayuda, y es referencia para orar desde muchos aspectos
de la vida.
Hoy nos fijamos en el hecho de que “Dios Es
el que Es” siempre.
- Me refiero a que “Dios siempre ES EL OTRO”, el escondido que respeta la libertad de todo ser humano, creado a su imagen.
- No vino
al mundo presentándose con poder divino, sino humildemente nacido de Mujer, y teniendo a los ojos de todos
como padre a un carpintero.
- Este hecho no siempre lo tenemos claro: el de
“esconder su rostro divino”,
para mostrar sus obras, como medio
para nuestra fe en Dios.
- Esta
realidad la tuvieron que vivir también María y José; es para que meditemos.
- Ellos, más que nadie, sabían a Quién tenían en sus brazos:
“Y, pues que el mundo entero te mira y se
pregunta,
di tú como se junta ser santo y carpintero,
la gloria y el madero, la gracia y el afán,
tener propicio a Dios y escaso el pan. (Del Himno de Laudes)
·
María y José vivían de fe; no se escandalizaban, a pesar de
tener que “meditar en su corazón” lo que no entendían desde el primer momento.
-
No les faltaron obras de Dios para creerlas y vivir en unidad de amor.
No siempre lo que ven nuestros ojos es la
verdadera realidad; sin embargo, ¡cuántas veces se discute desde lo que
sólo nuestros ojos son testigos!
“La gente decía admirada: “¿De dónde saca este esa
sabiduría?”
- La admiración, desde los ojos, suele trucarse en escándalo cuando la razón no da crédito a lo ven
los ojos en novedad.
“¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca
todo eso?”
Vivamos el amor de estos esposos; queramos contemplar lo que puede hacer de verdadero, su mutuo amor, cuando las vidas las confían a Dios.
La fe prevalece al amor, y ambos objetivados, porque todo lo nuestro, en solitario, es muy débil para poder vivir las grandezas de la fe y el amor.
Federico Allara


