miércoles, 12 de agosto de 2026

“SETENTA VECES SIETE”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18, 21-19,1

21 Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús:
–Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? ¿Hasta siete?
22 Jesús le contestó:
–No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.o
Parábola del funcionario que no quiso perdonar
23 “Por eso, el reino de los cielos se puede comparar a un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios. 24 Había comenzado a hacerlas, cuando le llevaron a uno que le debía muchos millones. 25 Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, a fin de saldar la deuda. 26 El funcionario cayó de rodillas delante del rey, rogándole: ‘Señor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 27 El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó ir en libertad.
28 “Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y lo ahogaba, diciendo: ‘¡Págame lo que me debes!’ 29 El compañero se echó a sus pies, rogándole: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 30 Pero el otro no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 31 Esto disgustó mucho a los demás compañeros, que fueron a contar al rey todo lo sucedido. 32 El rey entonces le mandó llamar y le dijo: ‘¡Malvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. 33 Pues también tú debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.’ 34 Tanto se indignó el rey, que ordenó castigarle hasta que pagara toda la deuda.”
35 Jesús añadió:
–Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano.
19
1 Después de haber dicho estas cosas, Jesús se marchó de Galilea y llegó a la región de Judea que está al oriente del Jordán.

DÍA 13 AGOSTO CICLO A

El texto del Evangelio de hoy nos habla del perdón y de la lógica de perdonar.

-     Pedro empieza a usar el número siete, que tiene el significado de la plenitud y de la perfección;

-    Cuando Pedro pregunta intuye, desde su amor conocido de Dios, que el perdón debe tener la medida de siete, que si es perfección y plenitud, tiene claro que debía que perdonar siempre.

“Señor, si me hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?”

-    La palabra hermano no se refiere a la familia, sino que, desde la fe en Dios la hermandad es lo “natural” y, desde Jesús, que nos ha revelado que su PADRE ES NUESTRO PADRE, los hijos de un mismo PADRE somos hermanos.

·  ¡Qué bien si sólo este conocimiento de Dios fuera motivo de conversión a respetarnos y amarnos como hermanos, por creérnoslo!

-       La conversión empieza por creernos estas revelaciones, que nos parecen sencillas, pero que no los son.

-        Tampoco lo es rezar el Padre Nuestro. ¡Si fuéramos conscientes de lo que significó su enseñanza a los discípulos, con esta difícil oración aprenderíamos a rezar como lo han hecho grandes místicos!.

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”

¡Ojalá nuestra sorpresa fuera tan grande como lo debió ser para Pedro!

-       Importante es saber que hemos de perdonar, porque perdonando nos perdonamos a nosotros mismos; quien no perdona es quien sufre en su espíritu los efectos psicológicos de no perdonar.

-       La paz verdadera del espíritu es fruto de haber llegado a conocer la verdad del amor y del perdón.

·  Jesús nos remite a una parábola, que sobrepasa en magnitudes, para que aprendamos del Amor Divino.

“Le presentaron a uno que le debía diez mil talentos”

-       Un talento equivale a seis mil denarios; que serían 6000 jornadas de trabajo; cien denarios es el salario de cien días de trabajo de un jornalero, mientras que diez mil talentos son unos cien millones de denarios. (Nota de la Sagrada Biblia de la C.E.E)

-     La parábola expresa una cantidad desorbitada, que debió extrañar al mismo Pedro; de ahí que Jesús diga, “setenta veces siete”, lo cual quiere decir que el Amor divino trinitario no cabe en ninguna razón, que lo quiera mesurar.

·      DIOS-AMOR sólo puede ser creído para ser razonado.

- Creer que se ha Revelado para poder ser conocido, creído y amado.

-    Creer que es Comunidad de Amor de tres PERSONAS DIVINAS diferentes, siendo UN SOLO DIOS ÚNICO Y VERDADERO. Nuestra fe es monoteísta.

-  Creer que el HIJO DE DIOS se encarnó, vivió como HOMBRE VERDADERO, fue condenado a morir en Cruz y Resucitó al tercer día.

·      Sólo la aceptación de esta parte del Credo nos da idea, para quien lo quiera razonar, que el Amor trinitario no tiene medida, y se nos da gratuitamente.

·      ¿Es justo no perdonar a quien nos debe cien denarios, o menos?  

·  ¿Cuánta es nuestra deuda ante Dios y ante el prójimo?       

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Ponciano, papa e Hipólito, 

sacerdote, mártires


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martes, 11 de agosto de 2026

“YO ESTOY EN MEDIO DE ELLOS”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18,15-20

Hasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
15 “Si tu hermano te ofende, habla con él a solas para moverle a reconocer su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano. 16 Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, porque toda acusación debe basarse en el testimonio de dos o tres testigos. 17 Si tampoco les hace caso a ellos, díselo a la congregación; y si tampoco hace caso a la congregación, considéralo como un pagano o como uno de esos que cobran impuestos para Roma.
18 “Os aseguro que todo lo que atéis en este mundo, también quedará atado en el cielo; y todo lo que desatéis en este mundo, también quedará desatado en el cielo.
19 “Además os digo que si dos de vosotros os ponéis de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo os lo dará. 20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

DÍA 12 AGOSTO CICLO A

El texto Evangélico de hoy nos plantea, desde la fe, cuestiones esenciales:

“Si dos o tres de vosotros están reunidos en mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”

·       Jesús está en medio de los que se reúnen en su Nombre; nos dice de qué modo:

-       Estando de acuerdo, estando unidos”.

-       Donde hay división poco o nada vale estar en su Nombre.

-       Donde hay división suele haber confusión, y la Verdad de Dios no está ni en lo dividido ni en lo confuso; en el sentido de confundir la UNIDAD DE LA VERDAD DIVINA.

En la celebración comunitaria de la Eucaristía es donde mejor podemos examinarnos sobre las palabras de Jesús.

-       Celebrar la Eucaristía es “signo” de fe de la Comunidad, de su unidad en Cristo, a quien  celebramos, no sólo por nuestra propia voluntad, sino por agradecimiento a la voluntad DEL PADRE Y DEL ESPÍRITU SANTO.

-  Es contradictorio, a la fe, celebrarla y no pensar que nos reúne el Nombre de Jesús, el cual nos exige que estemos unidos para testimoniar que lo estamos con Él.

-  La gravedad de los hechos no está en la Ley, sino en la falta de obediencia al Amor, que  en la Eucaristía nos exige la unidad.

-       No es suficiente reunirnos en su Nombre, que es mucho si lo pensamos, sino estar de acuerdo.

-       Celebrar la Eucaristía nos exige mucho más que estar de acuerdo; si nos reúne la fe es lógico celebrarla en Comunión.

“Si tu hermano peca contra ti”

-    Cada vez que tratamos injustamente a un prójimo, sea próximo o lejano, religiosamente sabemos, o deberíamos saber, que hemos cometido “pecado”; poco importa la palabra.

-  Todos llevamos en el alma lahuella”, que habla “del bien o de la injusticia”, y muy mal está, en el espíritu, quien no lo ve.

-       Cada acto de injusticia hecho a un prójimo, sea de pensamiento, palabra, o acto, Dios lo ve hecho contra Él. Lo que hacéis a uno de estos”. Mt.25,40

·   Jesús habla de la injusticia hecha “contra ti”, pero me atrevo a decir que quien primero se habitúa a ver, las propias injusticias cometidas al prójimo, se hace menos capaz de ver y actuar sobre “las injusticias que recibe”.

-       ¡Qué fácil es ser injusto con el prójimo!

-  ¡Qué sensibles podemos ser para ver las injusticias hechas contra nosotros!

“Repréndelo estando los dos a solas”

·       ¡Sólo los humildes que quieren crecer como humanos, y si lo desean, desde la fe, escuchan a quienes se acercan en ayuda con buena voluntad!

·   La humildad” la reconoce el propio espíritu, en su verdad o no, cuando algo o alguien toca nuestro espíritu; la aceptación o la rebeldía saltan fáciles.

-       Habiendo hecho “la opción de amar", sólo los humildes son capaces de aceptar palabras que le “ayudan a crecer”, reconociendo el propio injusto proceder.

·       Crece en vida espiritual quien escucha a Jesús.

-       Hay respuesta de fe, y crecimiento humano, cuando la vida personal se va asemejando en actitudes a la Vida de Jesús.

¡No hagamos juicio de nadie, y menos sólo de los creyentes o no creyentes, porque revelamos nuestra suficiencia, siendo injusta!  

  Federico Allara  

SANTORAL DEL DÍA

s. Juana Francesca de Chantal, religiosa


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lunes, 10 de agosto de 2026

VALORAR EL PRESENTE 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18, 10.12-14

Parábola del pastor que encuentra a su oveja
(Lc 15.3-7)
10 “No despreciéis a ninguno de estos pequeños. Pues os digo que sus ángeles en el cielo contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial.
12 “¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las otras noventa y nueve en el monte e irá a buscar la extraviada? 13 Y si logra encontrarla, os aseguro que se alegrará más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. 14 Del mismo modo, vuestro Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.

DÍA 11 AGOSTO CICLO A

“Suponed que un hombre tiene cien ovejas

La parábola nos plantea para meditar:

1.     Valorar nuestra vida, que vale más que cien ovejas.

2.    Ver la diferencia de nuestra vida comparada con millones de seres humanos, que se conformarían con tener una oveja.

3.    Apreciar los talentos que hemos recibido gratuitamente.

4. ¡Cuántos de estos talentos no son apreciados, ni cultivados y cuántos perdidos!.

5.    Valorar el presente.

-   El presente es la única riqueza que poseemos en esta vida y, como el tiempo es una sucesión de presente, ni el presente es nuestro.

-    Cuando vivimosun presente” decimos que pasamos “un momento feliz o de sufrimiento”, cuando cada “presente” es “nada” medido en tiempo.

-  Presente” es la suma de “momentos  de felicidad y sufrimiento” traducido en tiempos.

-   Ser conscientes de lo que significa cada “presente en la vida humana” es saber darle su valor, porque ningún presente” vuelve a nuestras manos.

·  La humildad nace de forma natural al ver que no somos dueños de nada.

-  Cada ser humano tiene su “propia singularidad”,  por lo que “es diferente cada presente” al ser asumido, y vivido, de diferente manera por cada uno.

-   La respuesta a cada “presente” revela la realidad del ser humano, que no puede seleccionar los presentes, porque la vida no es una elección, sino la consecuencia de las opciones o negaciones a cada uno de los presentes.

-  Somos la realidad que nos han hecho las respuestas a los “sucesivos presentes de nuestras vidas”.

-   No es fácil aceptar cada presente si llega sin ser esperado y perturba la paz; pensemos en los que viven su vida permanentemente perturbada y sin paz.   

“Si una se la pierdedeja las noventa y nueve 

y va tras la perdida”

·    La medida en que se valora la propia vida es la medida que se usa para no perderla; y para empezar a valorarla hay que reconocer que no venimos al mundo por nosotros mismos.

·       La vida tiene un precio humano y, desde la fe, un precio divino.

-     El precio humano es que una madre ha tenido que sufrir para vernos en sus brazos.

-    El precio divino es que el Dios, que nos ha creado con su PALABRA es el Dios que la ha enviado para que todos podamos renacer por su Sangre.

·       Nuestra vida tiene el precio de la Sangre del Hijo de Dios.

-   La oveja perdida podemos buscarla, pero hay momentos de la vida, que incluyen personas y hechos de suma trascendencia, que no los podemos buscar; como os decía ayer hay pérdidas sin retorno; ocurre cuando en la vida existe confusión de valores y de principios, y cuando “tener” es preferente a “ser”; “tener” abarca lo físico y lo espiritual. El “yo” es físico y espiritual.

Valorado y vivido el tiempo de la vida, cuando llega el atardecer, hay paz y felicidad; cuando no ha sido así, la añoranza no devuelve el tiempo perdido.

-  Cuando somos jóvenes, a todos no ha pasado, pensamos que siempre hay tiempo cuando “un presente” lo cambia todo para bien o para mal.

“No es voluntad de vuestro Padre 

que se pierda ni uno de estos pequeños”

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Clara de Asís, virgen, 

fundadora de las Clarisas


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