“YO SOY EL PAN DE VIDA”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 6,35-4035 Y Jesús les dijo: –Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed. 36 Pero, como ya os dije, vosotros no creéis aunque me habéis visto. 37 Todos los que el Padre me da vienen a mí, y a los que vienen a mí no los echaré fuera. 38 Porque no he venido del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado. 39 Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado,o sino que los resucite el día último. 40 Porque la voluntad de mi Padre es que todo aquel que ve al Hijo de Dios y cree en él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día último. |
DÍA 22 ABRIL CICLO A
Aceptar esta frase "Yo soy el Pan de Vida" sólo es posible desde la fe en el Dios Revelado en Cristo.
· El Dios Revelado pone objetividad a
la fe,
para diferenciarla de todo simple sentimiento o subjetivismo religioso.
-
Creer
en el Dios revelado es
aceptar que Dios es “primero”; ha sido iniciativa suya que nuestra fe se apoye
en Él y
no en nuestra seguridad personal racional o subjetiva.
-
Esta
fe, don aceptado
libremente, es la que nos hace humildes para agradecerla y capaces para un
diálogo con el prójimo, sin acepción de personas, cultura, practique
su religión o busque la Verdad.
-
Ir
al encuentro del prójimo con la Verdad de Dios es acercarnos con la seguridad de la
fe,
pero con “temor
y temblor”, como decía Pablo, porque Dios siempre es un ofrecimiento de Verdad y de Amor, y nunca
un absoluto impositivo sobre la libertad de ningún ser humano.
Si
así lo ha hecho Dios, nosotros nos hemos de asemejar en ofrecer, y nunca
imponer; todo absolutismo es indicativo de inseguridad.
·
Dios
no necesita ser defendido en su Verdad, sino testimoniado en amor.
“Me habéis visto y no creéis”
·
Jesús dijo palabras sobre Dios que nadie las
puede decir, y fue acusado de blasfemar.
·
Jesús hizo obras que ningún ser humano las
puede hacer de la manera como las hizo Él, y fue acusado de hacerlas por
arte de Belcebú.
- Los que vivieron en su tiempo eran
creyentes del Dios único que los había liberado de la esclavitud.
¡Qué difícil es convertir a un “creyente”
cuando se cierra en “su fe”, y no acepta que Dios siga revelándose. Otro error puede ser su modo de interpretar las Escrituras, como le pasó al Pueblo
elegido, pasando a ser “protagonista” de la Revelación, que sólo es patrimonio
de Dios.
·
Cuando el Pan, el Cuerpo de Cristo, deja la vida del ser humano saciada es cuando nace el “desapropio”,
que ayuda a conocer, a creer y amar a Dios y a poder ir al prójimo, desde
la humildad de ofrecer lo que, gratuitamente, se ha recibido como alimento que ha
saciado el alma.
“Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí”
- Es bueno entendamos que nuestra vida de fe es respuesta y no protagonismo.
- Decir “creo
en Dios” es aceptar que el Padre nos ha dado a su Hijo.
- Retrasar o negarnos a ir a Jesús es atribuirnos una arbitrariedad en relación
con la fe, porque no sólo marginamos a Jesús, sino también al deseo del Padre.
“Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio. Que quien vea al Hijo y cree en Él tenga vida eterna"
-
Tener vida eterna es cuestión “de aquí y
ahora”, para resucitar el
último día.
-
Vivir "vida eterna en el tiempo" es
experimentar la saciedad del Pan, del Cuerpo de Cristo troceado, del Dios
dado Revelado.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
pan de vida


