martes, 11 de agosto de 2026

“YO ESTOY EN MEDIO DE ELLOS”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18,15-20

Hasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
15 “Si tu hermano te ofende, habla con él a solas para moverle a reconocer su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano. 16 Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, porque toda acusación debe basarse en el testimonio de dos o tres testigos. 17 Si tampoco les hace caso a ellos, díselo a la congregación; y si tampoco hace caso a la congregación, considéralo como un pagano o como uno de esos que cobran impuestos para Roma.
18 “Os aseguro que todo lo que atéis en este mundo, también quedará atado en el cielo; y todo lo que desatéis en este mundo, también quedará desatado en el cielo.
19 “Además os digo que si dos de vosotros os ponéis de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo os lo dará. 20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

DÍA 12 AGOSTO CICLO A

El texto Evangélico de hoy nos plantea, desde la fe, cuestiones esenciales:

“Si dos o tres de vosotros están reunidos en mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”

·       Jesús está en medio de los que se reúnen en su Nombre; nos dice de qué modo:

-       Estando de acuerdo, estando unidos”.

-       Donde hay división poco o nada vale estar en su Nombre.

-       Donde hay división suele haber confusión, y la Verdad de Dios no está ni en lo dividido ni en lo confuso; en el sentido de confundir la UNIDAD DE LA VERDAD DIVINA.

En la celebración comunitaria de la Eucaristía es donde mejor podemos examinarnos sobre las palabras de Jesús.

-       Celebrar la Eucaristía es “signo” de fe de la Comunidad, de su unidad en Cristo, a quien  celebramos, no sólo por nuestra propia voluntad, sino por agradecimiento a la voluntad DEL PADRE Y DEL ESPÍRITU SANTO.

-  Es contradictorio, a la fe, celebrarla y no pensar que nos reúne el Nombre de Jesús, el cual nos exige que estemos unidos para testimoniar que lo estamos con Él.

-  La gravedad de los hechos no está en la Ley, sino en la falta de obediencia al Amor, que  en la Eucaristía nos exige la unidad.

-       No es suficiente reunirnos en su Nombre, que es mucho si lo pensamos, sino estar de acuerdo.

-       Celebrar la Eucaristía nos exige mucho más que estar de acuerdo; si nos reúne la fe es lógico celebrarla en Comunión.

“Si tu hermano peca contra ti”

-    Cada vez que tratamos injustamente a un prójimo, sea próximo o lejano, religiosamente sabemos, o deberíamos saber, que hemos cometido “pecado”; poco importa la palabra.

-  Todos llevamos en el alma lahuella”, que habla “del bien o de la injusticia”, y muy mal está, en el espíritu, quien no lo ve.

-       Cada acto de injusticia hecho a un prójimo, sea de pensamiento, palabra, o acto, Dios lo ve hecho contra Él. Lo que hacéis a uno de estos”. Mt.25,40

·   Jesús habla de la injusticia hecha “contra ti”, pero me atrevo a decir que quien primero se habitúa a ver, las propias injusticias cometidas al prójimo, se hace menos capaz de ver y actuar sobre “las injusticias que recibe”.

-       ¡Qué fácil es ser injusto con el prójimo!

-  ¡Qué sensibles podemos ser para ver las injusticias hechas contra nosotros!

“Repréndelo estando los dos a solas”

·       ¡Sólo los humildes que quieren crecer como humanos, y si lo desean, desde la fe, escuchan a quienes se acercan en ayuda con buena voluntad!

·   La humildad” la reconoce el propio espíritu, en su verdad o no, cuando algo o alguien toca nuestro espíritu; la aceptación o la rebeldía saltan fáciles.

-       Habiendo hecho “la opción de amar", sólo los humildes son capaces de aceptar palabras que le “ayudan a crecer”, reconociendo el propio injusto proceder.

·       Crece en vida espiritual quien escucha a Jesús.

-       Hay respuesta de fe, y crecimiento humano, cuando la vida personal se va asemejando en actitudes a la Vida de Jesús.

¡No hagamos juicio de nadie, y menos sólo de los creyentes o no creyentes, porque revelamos nuestra suficiencia, siendo injusta!  

  Federico Allara  

SANTORAL DEL DÍA

s. Juana Francesca de Chantal, religiosa


ESTÁS DENTRO DE MI




lunes, 10 de agosto de 2026

VALORAR EL PRESENTE 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18, 10.12-14

Parábola del pastor que encuentra a su oveja
(Lc 15.3-7)
10 “No despreciéis a ninguno de estos pequeños. Pues os digo que sus ángeles en el cielo contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial.
12 “¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las otras noventa y nueve en el monte e irá a buscar la extraviada? 13 Y si logra encontrarla, os aseguro que se alegrará más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. 14 Del mismo modo, vuestro Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.

DÍA 11 AGOSTO CICLO A

“Suponed que un hombre tiene cien ovejas

La parábola nos plantea para meditar:

1.     Valorar nuestra vida, que vale más que cien ovejas.

2.    Ver la diferencia de nuestra vida comparada con millones de seres humanos, que se conformarían con tener una oveja.

3.    Apreciar los talentos que hemos recibido gratuitamente.

4. ¡Cuántos de estos talentos no son apreciados, ni cultivados y cuántos perdidos!.

5.    Valorar el presente.

-   El presente es la única riqueza que poseemos en esta vida y, como el tiempo es una sucesión de presente, ni el presente es nuestro.

-    Cuando vivimosun presente” decimos que pasamos “un momento feliz o de sufrimiento”, cuando cada “presente” es “nada” medido en tiempo.

-  Presente” es la suma de “momentos  de felicidad y sufrimiento” traducido en tiempos.

-   Ser conscientes de lo que significa cada “presente en la vida humana” es saber darle su valor, porque ningún presente” vuelve a nuestras manos.

·  La humildad nace de forma natural al ver que no somos dueños de nada.

-  Cada ser humano tiene su “propia singularidad”,  por lo que “es diferente cada presente” al ser asumido, y vivido, de diferente manera por cada uno.

-   La respuesta a cada “presente” revela la realidad del ser humano, que no puede seleccionar los presentes, porque la vida no es una elección, sino la consecuencia de las opciones o negaciones a cada uno de los presentes.

-  Somos la realidad que nos han hecho las respuestas a los “sucesivos presentes de nuestras vidas”.

-   No es fácil aceptar cada presente si llega sin ser esperado y perturba la paz; pensemos en los que viven su vida permanentemente perturbada y sin paz.   

“Si una se la pierdedeja las noventa y nueve 

y va tras la perdida”

·    La medida en que se valora la propia vida es la medida que se usa para no perderla; y para empezar a valorarla hay que reconocer que no venimos al mundo por nosotros mismos.

·       La vida tiene un precio humano y, desde la fe, un precio divino.

-     El precio humano es que una madre ha tenido que sufrir para vernos en sus brazos.

-    El precio divino es que el Dios, que nos ha creado con su PALABRA es el Dios que la ha enviado para que todos podamos renacer por su Sangre.

·       Nuestra vida tiene el precio de la Sangre del Hijo de Dios.

-   La oveja perdida podemos buscarla, pero hay momentos de la vida, que incluyen personas y hechos de suma trascendencia, que no los podemos buscar; como os decía ayer hay pérdidas sin retorno; ocurre cuando en la vida existe confusión de valores y de principios, y cuando “tener” es preferente a “ser”; “tener” abarca lo físico y lo espiritual. El “yo” es físico y espiritual.

Valorado y vivido el tiempo de la vida, cuando llega el atardecer, hay paz y felicidad; cuando no ha sido así, la añoranza no devuelve el tiempo perdido.

-  Cuando somos jóvenes, a todos no ha pasado, pensamos que siempre hay tiempo cuando “un presente” lo cambia todo para bien o para mal.

“No es voluntad de vuestro Padre 

que se pierda ni uno de estos pequeños”

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Clara de Asís, virgen, 

fundadora de las Clarisas


EN TÍ





domingo, 9 de agosto de 2026

 “EL QUE ME QUIERA SERVIR, QUE ME SIGA”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 12,24-26

24 Os aseguro que si un grano de trigo no cae en la tierra y muere, seguirá siendo un solo grano; pero si muere, dará fruto abundante. 25 El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna.t 26 Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre le honrará.

DÍA 10 AGOSTO CICLO A 

Dos palabras para meditar: “servir y seguir”.

·   Jesús une las dos, anteponiendo la segunda para dar sentido a la primera.

-       Se “sigue” a quien va delante. Jesús ha ido delante en todo, porque también ha hecho un seguimiento: “hacer la voluntad del PADRE”; toda su vida ha sido un servicio en favor de su Pueblo y una enseñanza de vida para la Humanidad de todos los tiempos.

“El que quiera servirme, que me siga”

-       Esta frase la dijo para los que iban a escucharle, pero para que todo ser humano, que busca la Verdad, que no se halla en el mundo ni en las actitudes de las ideologías, la encuentre.

·       “Seguir” a Jesús es escucharle, ver cómo vivió, a quiénes dedicó especialmente su vida, qué nos enseñó con sus actitudes de oración y de servicio, a través de “hacer este seguimiento”, hoy lo podamos conocer.

-   Buscar a Dios no es quedarse con la propia religiosidad ni con la manera personal de orar, servir y creer, aunque sea un buen medio.

-       Quedarnos con esto no es hacer el seguimiento de Jesús para poder llegar, personalmente, a su conocimiento, del cual se sigue la aceptación de su Vida y lo que ha significado para poder conocer, subjetiva y “objetivamente”, a Dios en su Revelación, que para esto fue enviado.  

-    Aceptar libremente la Vida de Jesús, después de aceptar sus palabras y sus actitudes, después de haber hecho el camino de seguirle, es movernos ya dentro del “Don de la fe”.

“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo”

Es un hecho natural que vemos en la Naturaleza, y nos sirve para entender que también la vida espiritual del ser humano no es auténtica, en su forma habitual y personal de vivirla, si no ha entendido el sentido de la muerte.

-       ¿Quién, de niño, no tuvo y vio crecer la vida de los gusanos de seda? Nos admiraba ver su proceso de crecimiento, de muerte y de transformación, y todo su ciclo de reproducción de la vida de estas criaturas.

·     Jesús no habla de la muerte física, que es la que deberíamos tener presente como buena hermana, que nos acompaña en toda la vida; no para vivir angustiados, sino para afrontarla desde su realidad, que nunca es de muerte cuando la vivimos mirándola en “su porqué”, sino “en esperanza” si la afrontamos como grano de trigo que muere para vivir.

-     Vivimos “la cultura de la muerte” con la contradicción de pretender olvidarla; no advertimos que, quien no la mira de frente, olvida la realidad de la vida.

·    Vivir sin la razón “del porqué” de la vida conlleva no buscar a Dios” y “tener la idea del amor y de amar” desde el sentido de la cultura de la muerte.

·       Amar es dar la vida, dar todo lo bueno que se “tiene” en servicio de amor.

“El que se ama a sí mismo se pierde, y es medio de muerte del prójimo.

-   Educar es enseñar a amar, porque amar es vida que conduce a aceptar a Dios y al prójimo de manera natural.

-   Educar no es “dar a los hijos lo que no necesitan, porque “tener mata el ser”, siendo una muerte sin retorno, si no se llega a conocer el amor.

      Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Lorenzo, diácono y mártir


agnus dei