“VINIERON A JESÚS SU MADRE
Y SUS HERMANOS”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 8,19-21
DÍA 22 SEPTIEMBRE CICLO A
· Jesús dejó Nazaret,
habiendo vivido allí prácticamente toda su vida; fueron solo sobre tres
años más cuando fue crucificado. ¡Es para meditar cómo cuenta el tiempo para
Dios!
- Tengamos
la certeza,
para no olvidar, que Jesús, el
carpintero de Nazaret, era Dios. ¡Esta
es nuestra fe!
Ø Treinta años de vida de familia, aprendiendo
a ser carpintero, siendo “uno de tantos”, en un pequeño pueblo
desconocido. ¡Vaya manera de ser
Dios-con-nosotros!
Ø Treinta años en el silencio de su
hogar,
viviendo
la mayor parte con su madre, Dios
eterno nunca lleva prisa. ¡Es una gran enseñanza de la verdad del Amor!
“¡La paciencia de Dios es nuestra salvación!” (2
Pe. 3,15).
-
Tener
paciencia es esperar con amor; no
es aguantar.
-
¡Cambia
el sentido de la vida y también del modo de entender el amor!
- Es difícil ser pacientes ante la
propia tribulación,
y también ante la realidad injusta de
millones de seres humanos, con la misma y común dignidad.
- Ser
humano
puede que comience por ser paciente; ser creyente nunca debe ser pedirle a Dios que “eche
fuego sobre el mundo” (Lc
9,52-56).
-
Dios-Amor es paciente con el mundo.
-
Vivir en el mundo
no es la razón última según el designio
de Dios, sino hallar
sentido al sinsentido del sufrimiento, porque desde la fe, lo eterno no es sólo una promesa, sino
lo que debe vivir, en el tiempo, un
creyente de Cristo.
-
La
promesa de lo eterno no justifica dejar de trabajar,
por el bien y la justicia, hasta el
punto de comprometer la propia vida.
· ¿Acaso no es lo que hizo Jesús, siendo Amor
paciente?
“Vinieron a Jesús su madre y sus hermanos” (Sus parientes)
·
¿Por qué fueron a su encuentro?
-
Precisamente porque llegó a su familia la noticia de lo que decía y hacía en favor de los pobres y desamparados,
frente al poder de su mismo Pueblo.
Si alguien se pregunta “¿Qué hace Dios ante la realidad del mundo?” aconsejamos que conozca
la Vida de Jesús, para ver lo que hizo, y lo que hace hoy; ante su Vida tenemos la responsabilidad de
actuar frente a la realidad social del
mundo.
“Tu madre y tus hermanos
están fuera y quieren verte”
- Aprendamos de este texto Evangélico que, “para ver a Dios” no valen
privilegios, ni ser de la familia; “su Madre y sus hermanos no lograban llegar hasta Él”.
·
Jesús respondió a los que le avisaron que su Madre estaba
fuera:
“Mi madre y mis hermanos
son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”
- Jesús
no demuestra, con esta frase, indiferencia ante su Madre y sus parientes.
- A nosotros nos interroga ¿qué significa escuchar la Palabra de
Dios?
Es escuchar a Dios, y escuchar
no es oír palabras, “es querer
entender”.
- Ser creyente es escuchar, es creer la Vida de Jesús, que lo llevó a la Cruz.
Una
espiritualidad sólo de “dirección hacia arriba” no refleja la Vida
de Jesús, tampoco sólo la horizontalidad. El signo de la Vida de Jesús es
la Cruz.
Estar bautizados es vivir en cada tiempo la Vida de Jesús, porque solo
la suya es eterna y dinámica; ningún
tiempo define su Vida.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Emérita, mártir en la via Ostiense
fiate de mi


