sábado, 31 de octubre de 2026

BIENAVENTURADOS ...

¡ALEGRAOS, ESTAD CONTENTOS...! 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 5,1-12

5 SERMÓN DEL MONTE (5–7)
1 Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó. Sus discípulos se le acercaron, 2 y él comenzó a enseñarles diciendo:
La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")
(Lc 6.20-23)
3 “Dichosos los que reconocen su pobreza espiritual, porque suyo es el reino de los cielos.
4 “Dichosos los que sufren, porque serán consolados.
5 “Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra que Dios les ha prometido.
6 “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán satisfechos.
7 “Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos.
8 “Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios.
9 “Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.
10 “Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo, porque suyo es el reino de los cielos.
11 “Dichosos vosotros, cuando la gente os insulte y os maltrate, y cuando por causa mía digan contra vosotros toda clase de mentiras. 12 ¡Alegraos, estad contentos, porque en el cielo tenéis preparada una gran recompensa! Así persiguieron también a los profetas que vivieron antes que vosotros.

DÍA 1 NOVIEMBRE CICLO A  

La palabra “CIELO” se presta a muchos discernimientos, y desde nuestro mundo, piensa que es inútil perder el tiempo pensar en cielos.

-         No está en nosotros llegar a saber con certeza y evidencia si verdaderamente hay Cielo, ni qué es y cómo es.

¿Quién nos da la respuesta?

·     Cristo, Jesús de Nazaret, con su Vida, Muerte y Resurrección, por la experiencia de los testigos que vieron, tocaron y comieron con el Crucificado Resucitado.

¿Por qué Cristo?

-       Porque su Vida es Revelación para creer que, más allá de la vida y de la muerte, la vida humana y su dignidad, creada por Dios de forma singular, está destinada al CIELO, “con esperanza cierta”, para todos y cada uno, en la medida de vivir y seguir, con fe, a Cristo.

-       La misma Revelación bíblica es un proceso de pensamiento que culmina en Cristo.

-   La fe en la Resurrección de los muertos no la entendían, ni sus mismos discípulos, cuando Jesús les hablaba de su muerte y de que había de Resucitar; es también nuestro proceso.

·      El hecho de CRISTO RESUCITADO es el eje de la fe.

-  No es suficiente, para nuestra vida, aceptar el dogma de la Resurrección para vivir, desde una “verdadera conversión”, “capaces de dar la vida” por la gratuidad de aceptar la fe.

-   No nos asuste la afirmación de “ser capaces de dar la vida”, porque la vida la damos todos al morir.

-       Es bueno preguntarnos: ¿A quién le damos la vida? O, si la muerte es el final.

“Estos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?”

-       ¡Señor mío, tú lo sabes!

“Estos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la Sangre del Cordero” (Ap. 7,13-14).

·      La verdadera conversión, desde la fe, es creer que la vida la damos a Dios, amando al prójimo, sin temor a darla ya en vida, creyendo que la Sangre de Cristo, “blanquea”.

 

Mt. 5,1-12

Fijémonos en el comienzo del texto Evangélico:

“Al ver Jesús el gentío…”

· Jesús llega al Monte, que hoy conocemos como lugar de las Bienaventuranzas, y ve que hay un gentío, y sube al Monte para encontrarse con ellos.

-    El gran gentío lo forman personas que no tenía con qué comer; Jesús les había dado de comer, en la primera multiplicación de los panes.

-  Se sentó, y se acercaron sus discípulos, porque ellos eran los primeros que debían comprender sus enseñanzas.

Y abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

“Bienaventurados los pobres en el espíritu, de ellos es el reino de los cielos”

Este gentío, que necesitaba pan y justicia, escucha de Jesús sus palabras, que en un primer momento parecen decir “conformaos en permanecer pobres”.

- Esta gente, que verdaderamente pasaba hambre, tenía que reconocer mucho amor en las palabras de Jesús para decidir seguirle, aunque fuera esperando pan, sin ver el “signo” al  no tener capacidad para entender esta primera bienaventuranza; no lo entendían ni sus discípulos.

·      ¿Nosotros, entendemos esta Bienaventuranza?

-       Venimos a la Eucaristía porque recibimos el PAN DEL CIELO.

·   ¿Creemos en el “signo” y la realidad del Misterio de Amor, que es la Eucaristía?

·  ¿Vivimos el signo testimonial de ser Comunidad que se ama y celebra la Fe?

S. Mateo resalta la pobreza espiritual.

-    Tenemos que tener “experiencia de vida espiritual“  para conocer, entender, creer y amar la pobreza, aceptar la trascendencia de la sabiduría del pobre y poder hacer opción de ella.

No se trata sólo de entenderlo espiritualmente, si vivimos con más de lo que necesitamos, sin justificar medidas de sutileza, pensando que todo depende de la situación de cada uno; porque quien más “tiene”, más cree que necesita para vivir-.

-    No caigamos en un “fariseísmo espiritual”, que no es el camino de las bienaventuranzas.

·       La “pobreza espiritual” la vivimos cuando aceptamos la realidad de la vida, en los “momentos que son irreversibles”, y cuando “libremente hacemos opción de ella”.

-       La vida vivida en pobreza espiritual se apoya en la fe, en el amor y “en la esperanza cierta” de estar en el camino de los bienaventurados.

·  La “pobreza espiritual” es un “estado de vida espiritual”, que supera las exigencias de justicia, a la que tiene derecho.

-   Francisco de Asís, optando por ser pobre como Jesús, vivió la pobreza material y espiritual, sin preocuparse de los derechos que podía tener.

· Desde la pobreza, “verdaderamente espiritual”, somos capaces de entender lo que la mente, y también el corazón, es incapaz de entender: amar, perdonar, sufrir… y el “signo” de poder ser bienaventurados en esta vida.

-       El deseo del Cielo no es sólo la medida de dejar esta vida humana terrena, sino la experiencia de Dios en esta vida, que hace que deseemos vivirla en su plenitud, desde la “sabiduría de ser pobre”.

- ¡Bienaventurados si somos capaces de entender la Vida de Jesús, bienaventurado!

Federico Allara

DÍA DE TODOS LOS SANTOS

(Clic en la imagen)


BIENAVENTURADOS






jueves, 29 de octubre de 2026

"EL QUE SE HUMILLA SERÁ ENALTECIDO" 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 14, 1. 7-11

14 Jesús sana a un enfermo de hidropesía
1 Sucedió que un sábado fue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando.
Normas de comportamiento
7 Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honor en la mesa, les dio este consejo:
8 –Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú, 9 y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento. 10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa. 11 Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.

DÍA 31 OCTUBRE CICLO A

-   La humildad, en nuestra sociedad, no es valorada suficientemente; en determinados espacios brilla por su ausencia, sin que nos resulte extraño; y en muchas ocasiones observamos falta de educación, sensibilidad, comprensión, atención, delicadeza…

Alterarnos, en momentos determinados, por cosas intrascendentes, y hasta ridículas en seres humanos, revelamos, personalmente, nuestro estado interior irritado, impaciente, alterado, ausente de sentido, de esperanza…, y también la falta de un “verdadero sentido objetivo” de una vida religiosa y creyente.

-       Estas actitudes son opuestas al Evangelio; nos impiden entender el valor de la humildad para bien de nuestra vida personal, y para la convivencia familiar, social, política y religiosa.

-    Vamos entendiendo, cada vez mejor, que el mundo, con sus criterios y formas de vida, es  “un enemigo del alma”, es decir, de la vida “amada como humana”.

-       Os he comentado alguna vez que, “cuando falta lo humano en las vidas”, no podemos esperar, de ellas, algo como son “la humildad y el amor”, ni siquiera en el campo ideológico; ni tampoco algo superior a estas virtudes en el campo religioso; y menos de seguir lo propio del Evangelio propuesto por Jesús.

-   Sabemos que la mente, que está al servicio del bien de las ideas, es creadora de ideologías de paz y de bien común.

“Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal”

-      Jesús nos pone el ejemplo de “ir a una boda”, pero sirve para todo en la vida.

En el mundo se educa a lo grande, se emula a deportistas, artistas… que, con todo respeto a la bondad de cada uno, no siempre nos dan ejemplo para imitar, desde sus vidas personales.

-      Con ello se está favoreciendo una “psicología triunfalista”, cuando la vida es, cada día más, una pendiente difícil de subir, siendo, quienes triunfan en su trabajo y en sus vidas humanas, fuertes en voluntad y en valores.

“No sea que hayan convidado a uno de más categoría que tú”

-    No se trata de categorías; el Evangelio nos inspira hacia la consideración y la igualdad.

-       La misma vida, empezando por el respeto a los ancianos, nos envuelve en realidades humanas diferenciadas en su naturalidad, que respetan los seres que son humanos.

Donde no se reconoce un orden natural jerárquico, llamado a servir y dar ejemplo, y nunca usado sólo como poder, para educar al bien, no es posible la convivencia humana en ningún campo, sea familiar, social, político o religioso; las jerarquías de poder crean, por sí mismas, violencia y rebeldía.

“Vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: “Cédele el puesto a este”

¡Quien no educa a respetar a “quien es más, desde el amor y el servicio”, con “la autoridad que se le ha dado”, desde la familia y también en el campo social, religioso y político, va en contra de toda autoridad y contra sí mismo, cuando es digna y de derecho!

-       Si educamos todos, los que tienen autoridad y los que no, a vivir desde el amor y el servicio nada dificultará “la vida de igualdad” que todos los seres humanos tenemos por derecho.

“Todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido”

-       Es así a nivel personal y también a nivel de naciones.

-   La Historia nos enseña que, más pronto que tarde, la misma vida temporal da la razón a Jesús.

-       ¡Bienaventurado quien ha descubierto el valor de la humildad!         

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Alfonso Rodríguez, religioso jesuita


JESÚS