martes, 21 de julio de 2026

"MUJER, ¿POR QUÉ LLORAS?"

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 20,1-2.11-18

El sepulcro vacío
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12)
20
1 El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio quitada la piedra que tapaba la entrada. 2 Corrió entonces a donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, aquel a quien Jesús quería mucho, y les dijo:
–¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!
Jesús se aparece a María Magdalena
(Mc 16.9-11)
11 María se quedó fuera, junto al sepulcro, llorando. Y llorando como estaba, se agachó a mirar dentro 12 y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. 13 Los ángeles le preguntaron:
–Mujer, ¿por qué lloras?
Ella les dijo:
–Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.
14 Apenas dicho esto, volvió la cara y vio allí a Jesús, aunque no sabía que fuera él. 15 Jesús le preguntó:
–Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo:
–Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo.
16 Jesús entonces le dijo:
–¡María!
Ella se volvió y le respondió en hebreo:
–¡Rabuni! (que quiere decir “Maestro”).
17 Jesús le dijo:
–Suéltame, porque todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y di a mis hermanos que voy a reunirme con el que es mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios.
18 Entonces fue María Magdalena y contó a los discípulos que había visto al Señor, y también lo que él le había dicho.

DÍA 22 JULIO CICLO A

“El primer día de la semana, María Magdalena 

fue al sepulcro al amanecer”

·       El amor es eterno, y la muerte no separa al amado de su amor.

-       María Magdalena es un vivo testimonio de esta verdad.

Decir que amamos a un prójimo es fácil; examinarnos del amor debería ser lo habitual para conocernos a nosotros mismos en amor o en egoísmo.

·  “El amor y la fidelidad” la manifestamos, en su verdad, en la ausencia ya sea propia como la del amado.

-   Al morir Jesús, y ser sepultado, los Apóstoles demostraron sus dudas de fe y su fidelidad a Él; no estuvieron junto al sepulcro recordando lo que les dijo: que sería condenado, muerto y sepultado, y al tercer día resucitaría”.

-       María Magdalena sí que fue al sepulcro, siendo fiel a su amor.

·       El amor es la razón de ser de todo, mientras que la muerte es nada.

- Quien ama lo demuestra con su vida y también después de muerto el amado, porque quien ama, con el amor aprendido, sabe que el amor pervive en su amado.

-       Amar es experiencia de lo eterno,  no es un ideal;

-  Saber amar es un “Don gratuito”. A María Magdalena se le dio este Don más que a los Doce; corresponder al “Don de amar es nuestra responsabilidad; por ser fieles al amor no tenemos “méritos ni derechos” ante Dios, que es el Señor.

-  Gran Don es poder amar a Jesús como le fue concedido a María Magdalena.  

Este es el Misterio de la Sabiduría del Amor divino; a María se le dio la vocación de “saber y poder amar a Jesús” como nadie le fue concedido.

·  Dios, en su Amor eterno, concede gracias y dones a los que, a nuestro parecer, no lo merecen. ¿Alguien es merecedor?

-       Creamos en el Amor, y no en nuestra manera de querer ver el Amor Divino.

·    María, que fue elegida para ser Madre de Dios, lo fue para amar a Jesús hasta después de su muerte, como fuera elegida María Magdalena para llorar a Jesús en el sepulcro.

-       Los Doce y S. Pablo no eran merecedores, pero fueron llamados a ser el fundamento de la Iglesia.

·       Es a Cristo a quien le debemos la salvación y ser miembros de la Iglesia.

¡Cuántas personas han sido seguidores de Cristo hasta sufrir horrendos martirios! y han gozado de vivir y morir por Cristo gloriándose de su fe y de su amor, capaces de dar la vida por Él.

·       ¡Gocemos del don de la fe y del amor!

·       Jesús a quien primero abrazó fue a su Madre que, con gran fe y amor, creyó y esperó la Resurrección de su hijo, el Hijo de Dios.

-       Los Apóstoles dudaron y María Magdalena lo olvidó.

“Mujer, ¿por qué lloras?”

“Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”

·       Jesús le agradeció su libre perseverancia en el amor con que fue regalada y le vuelve a preguntar: “Mujer, ¿por qué lloras?”.

-       ¡Qué sublime es poder reconocer a Jesús pronunciando nuestro nombre! ¡María!

·       María Magdalena tuvo el gran Don de anunciar a los Apóstoles que había visto al Señor, y que había dicho que “subía al PADRE SUYO Y PADRE NUESTRO”.

-       La mujer es digna, como todo ser humano, de ser reconocida en su dignidad dentro de la Iglesia; el amor es muy lento para que se note su avance.

-       No todo es amor tanto cuando retrasa los caminos como cuando avanza por donde hay dudas de la Verdad.

 Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

S. María Magdalena, 

discípula del Señor


CON AMOR ETERNO TE AMO





lunes, 20 de julio de 2026

“EL QUE HAGA LA VOLUNTAD DE MI PADRE”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 12,46-50

La madre y los hermanos de Jesús
(Mc 3.31-35; Lc 8.19-21)
46 Todavía estaba Jesús hablando a la gente, cuando acudieron su madre y sus hermanos, que querían hablar con él. Como se quedaron fuera, 47 alguien avisó a Jesús:
–Tu madre y tus hermanos están ahí fuera, y quieren hablar contigo.
48 Pero él contestó al que le llevó el aviso:
– ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
49 Y señalando a sus discípulos, añadió:
–Estos son mi madre y mis hermanos. 50 Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

DÍA 21 JULIO CICLO A

Es importante que nos examinemos como es nuestra fe; revisemos sobre “el Dios en quien creemos”.

-       Dice el refrán que “no todo va a misa”, y hoy no todos vamos a Misa; aunque no por el “solo hecho de ir a Misa” revelamos nuestra fe en el verdadero Dios; el ver cómo “estamos en la Eucaristía” revela nuestra fe.

Jesús nos dice hoy:

“El que haga la voluntad de mi Padre

-       ¡Cuántas veces me preguntan! ¿cómo saber cuál es la voluntad de Dios?

·       Creemos en DIOS PADRE porque aceptamos la fe de creer en JESÚS.

-       “Creer en Jesús” es cumplir la voluntad del Padre, que nos lo ha enviado.

-       “Al PADRE nadie lo ha visto ni lo conoce, sino el Hijo”; si lo invocamos como PADRE es porque lo conocemos por Jesús.

Decir que creemos en Dios”, y vivir como quien sabe que “es su voluntad”, puede decir “verdad de vida”. Es muy difícil ser testigo de la voluntad de Dios si no vivimos y cumplimos los mandatos conocidos en la vida de Jesús.

·       La voluntad del Padre nos llega en el último mandamiento de Jesús: “Amaos como Yo os he amado”.

-       El primer prójimo a amar es, precisamente, Jesús, porque no se trata de un dios ausente, sino de Cristo vivo, que lo celebramos desde la fe personal, comunitariamente en la Liturgia y los Sacramentos de la Iglesia.

Podemos hablar de la cotidianidad de la vida, y de que “Dios anda entre pucheros”, cuando tenemos clara la fe por el amor que le profesamos

Si hoy el texto nos repite el hecho de que, cuando Jesús estaba hablando a la gente “se presentaron fuera su madre y sus hermanos” quiere decir que nuestra fe pasa por creer que Dios, en su HIJO enviado, nació dentro de una familia, sin tener hermanos.

-       Vemos que la fe entra por los caminos de nuestra Historia, siendo ésta la primera cotidianidad de Dios-con-nosotros que debemos creer.

-       Dios se ha acercado a nosotros como hombre, “uno de tantos”; no lo escondamos en lo eterno y desconocido, porque Él ha venido a nuestra tierra.

“Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo”

-       Este es un hecho real, como todos los que hemos de aceptar y creer, para conocer a Jesús y reconocer por dónde va la voluntad de Dios Padre.

·       Jesús, en los hechos que vivió, como el del día de hoy, nos sugiere cambios de mentalidad en lo más profundo de la vida.

¡Nos podemos imaginar cómo amaba Jesús a su Madre, y a José en su vida!

“¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”

-       No contradice la verdad del amor a su familia el signo de sus palabras.

-       No siempre lo que hacemos nosotros, desde nuestra religiosidad y nuestra fe, puede ser del agrado de Dios Padre, ni estar seguros de su voluntad.

“La voluntad del Padre es que creamos en el Hijo enviado”

  Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Ezequiel, profeta


MARÍA DE NAZARET




"AQUÍ HAY UNO QUE ES MÁS QUE SALOMÓN"

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 12,38-42

Algunos piden una señal milagrosa
(Mc 8.11-13; Lc 11.29-32)
38 Algunos de los fariseos y maestros de la ley dijeron entonces a Jesús:
–Maestro, queremos verte hacer alguna señal milagrosa.
39 Jesús les contestó:
–Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa, pero no se le dará más señal que la del profeta Jonás. 40 Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra. 41 Los habitantes de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se convirtieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás, y lo que hay aquí es más que Jonás. 42 También en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, la reina del Sur se levantará y la condenará; porque ella vino de lo más lejano de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y lo que hay aquí es más que Salomón.

DÍA 20 JULIO CICLO A

Desde nuestra condición humana somos imperfectos, somos criaturas que debemos la vida.

-        Reconocerlo es aceptar nuestra existencia débil a la vez que llena de fortaleza, para vivir la trascendencia y la búsqueda del porqué de nuestra vida, para un camino de crecimiento personal y de gratitud.

Muchos de los grandes personajes de la Historia de la salvación, empezando por nuestro padre Adán, viviendo en estado de Gracia optó libremente por perderlo.

¡Cuántos ungidos de Dios cayeron en desgracia por su mal uso de libertad! como David y el mismo Salomón, citado hoy por Jesús como hombre dotado de gran sabiduría.

·       ¿De qué podemos gloriarnos los seres humanos?

-        Lo propio de nuestra realidad humana es la debilidad, en el sentido de nuestra identidad necesitada.

-        La debilidad de la que habla Pablo es que “reconocerse débil es signo de fortaleza” ¡Qué difícil que lo entienda el mundo! (2 Cor 12,10).

-        Lo propio de la sensatez es saber agradecer todo lo que recibimos, desde la misma vida; y lo más insensato es proceder de forma orgullosa e ingrata a todo lo que recibimos de Dios y del prójimo.

En contra de lo que parece, a más egoísmo más dependencia de todo.

“Maestro, queremos ver un milagro tuyo”

-        Esta es la insensatez de los escribas y fariseos y una debilidad, que contradice la de Pablo, porque quieren ver un milagro sin reconocer los que Jesús hace y están viendo.

·       Jesús hizo milagros que convirtieron a las gentes al reconocer “no haber visto hacer ni decir cosa igual a un ser humano”.

-        Esto nos plantea el conocimiento y reconocimiento que hacemos de los Evangelios, que es la referencia que tenemos para conocer a Jesús, escrito por sus testigos convertidos, que sellaron con su sangre su fe y sus palabras.

De la existencia de Jesús existen numerosas pruebas; nadie se ha atrevido a decir, desde la verdad y con obras, que era Dios; de ningún personaje humano existen tantas pruebas; nuestra respuesta en afirmar la existencia de Jesús revela el “signo” de nuestra debilidad.

·       Jesús responde duramente a los escribas y fariseos:

“Esta generación perversa y adúltera exige una señal”

·       ¿A dónde acudir para conocer a Jesús?

El hecho más grande que se nos ha dado es la Resurrección de Jesús, porque fue su comprobación y la experiencia, muy definida, de Tomas la que cambió la vida de sus mismos Apóstoles incrédulos, incluido Pablo.

·       La revelación de Dios y la resurrección de Jesús son los dos pilares de la fe.

“No se les dará otro signo que el del profeta Jonás”

-        Las gentes de Nínive se convirtieron, y la reina del Sur escuchó a Salomón.

“Aquí hay uno que es más que Jonás y que Salomón”

·       Dios Padre y Jesús resucitado nos han dado el Espíritu Santo para que nuestra fe tenga la garantía de la Verdad.

  Federico Allara

SANATORAL DEL DÍA


ECUCHA