"EL QUE SE HUMILLA SERÁ ENALTECIDO"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 14, 1. 7-11
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DÍA 31 OCTUBRE CICLO A
- La
humildad,
en nuestra sociedad, no es valorada suficientemente; en determinados espacios
brilla por su ausencia, sin que nos resulte extraño; y en muchas ocasiones
observamos falta de educación, sensibilidad, comprensión, atención, delicadeza…
Alterarnos, en
momentos determinados, por cosas
intrascendentes, y hasta ridículas en seres humanos, revelamos, personalmente, nuestro estado interior irritado, impaciente, alterado, ausente
de sentido, de esperanza…, y también la falta de un “verdadero
sentido objetivo” de una vida religiosa y creyente.
-
Estas
actitudes son opuestas al Evangelio; nos impiden entender el valor de la
humildad para bien de nuestra vida personal, y para la convivencia
familiar, social, política y religiosa.
- Vamos
entendiendo,
cada vez mejor, que el mundo,
con sus criterios y formas de vida, es “un enemigo del alma”, es decir, de la vida “amada como humana”.
-
Os
he comentado alguna vez que, “cuando
falta lo humano en las vidas”, no
podemos esperar, de ellas, algo como
son “la humildad y el amor”, ni siquiera en el campo ideológico; ni tampoco
algo superior a estas virtudes en el campo religioso; y menos de seguir lo propio del Evangelio propuesto por Jesús.
- Sabemos
que la mente, que
está al servicio del bien de las ideas,
es creadora de ideologías de paz y de bien común.
“Cuando te conviden a una
boda, no te sientes en el puesto principal”
- Jesús nos
pone el ejemplo de “ir a una boda”,
pero sirve para todo en la vida.
En el mundo se educa a lo grande, se emula a deportistas, artistas… que,
con todo respeto a la bondad de cada uno, no siempre nos dan ejemplo para
imitar, desde sus vidas personales.
- Con ello se está favoreciendo una “psicología
triunfalista”, cuando la vida es,
cada día más, una pendiente difícil
de subir, siendo, quienes triunfan en su
trabajo y en sus vidas humanas, fuertes en voluntad y en valores.
“No sea que hayan
convidado a uno de más categoría que tú”
- No se trata de categorías; el Evangelio nos inspira hacia la
consideración y la igualdad.
-
La misma vida, empezando por el respeto a los ancianos, nos envuelve en realidades humanas diferenciadas en su naturalidad,
que respetan los seres que son humanos.
Donde no se reconoce un orden natural
jerárquico, llamado a servir y dar ejemplo, y nunca usado sólo como poder, para
educar al bien, no es posible la convivencia
humana en ningún campo, sea familiar, social, político o religioso; las
jerarquías de poder crean, por sí mismas, violencia y rebeldía.
“Vendrá el que os convidó
a ti y al otro y te dirá: “Cédele el puesto a este”
¡Quien no educa a respetar a “quien
es más, desde el amor y el servicio”, con “la autoridad que se le ha
dado”, desde la familia y también en el campo social, religioso y político,
va en contra de toda autoridad y
contra sí mismo, cuando es digna y de derecho!
- Si educamos
todos, los que tienen autoridad y los que no,
a vivir desde el amor y el servicio
nada dificultará “la vida de igualdad” que
todos los seres humanos tenemos por
derecho.
“Todo el que se enaltece
será humillado; y el que se humilla será enaltecido”
- Es así a nivel personal y también a nivel de naciones.
- La
Historia nos enseña que, más
pronto que tarde, la misma vida
temporal da la razón a Jesús.
- ¡Bienaventurado quien ha descubierto el valor de la humildad!
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Alfonso Rodríguez, religioso jesuita
JESÚS


