“¿DE QUÉ ME CONOCES?”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 1, 45-51
DÍA 24 AGOSTO CICLO A
El
Evangelio es para gozarlo; no es un libro de lectura, y menos
leerlo para ver qué nos dice Jesús; esta no es la manera con que hemos
de ir a Él.
- El amor goza del encuentro, y
no de lo que se espera encontrar.
- Gozar del Evangelio es buscar el
espacio y el tiempo adecuado para contemplar
los
textos, metiéndonos dentro de la escena.
· Dos amigos, Felipe y
Natanael, se encuentran; un
signo de amistad es hacer partícipe al
amigo de las experiencias personales. (Natanael y Bartolomé son la misma persona; en la elección de
los Doce, en Mt.10,3, Mc.3,18 y Lc.6,14, aparece Natanael con el nombre de
Bartolomé).
“Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los Profetas, lo
hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret”
· Felipe, que no es ningún letrado, sabe de las cosas propias de la fe.
-
Identifica a Jesús con el Mesías, pero no sabe nada de Él, piensa que es hijo de José.
·
Natanael también demuestra que vive la fe mosaica y sabe que “De Nazaret, de
Galilea, no puede salir algo bueno”, no
puede salir el MESÍAS.
“Ven y verás”
La misión de todo creyente no es “hablar de Dios”, sino ayudar
al encuentro personal con Jesús. ¡Si lo entendiéramos los
sacerdotes y los padres…!
- No podemos
transmitir la fe si no
vivimos y acompañamos a las personas en
este encuentro con Jesús; son muchos los que dudan, buscan y no encuentran testigos de esta relación de amistad con Jesús…
- Podemos llevar una vida espiritual y práctica sacramental, y no tener la experiencia del encuentro real y personal con Jesús.
· Jesús
tiene el conocimiento real y objetivo de cada uno de nosotros.
“Ahí tenéis a un israelita de verdad,
en quien no hay engaño”
· Jesús
entiende las palabras dudosas de Natanael, porque sabe que su interior es el de un hombre veraz.
- “Te vi, antes que Felipe
te llamara” significa ver con profundidad el ser de cada uno.
A
Natanael le pasó lo mismo que a la Samaritana; se vio reconocido en verdad.
- Experimentarse amado convierte el corazón.
“Conocer en verdad” es comprender
la realidad que, en el caso de Natanael, fue ver “a un
israelita sin engaño”, y en
la Samaritana ver “un corazón engañado”.
“Rabí, tú eres el Hijo de
Dios”
- A Jesús no le importa que Felipe le dijera
que era “hijo de José, ni que fuera de Galilea”.
- Felipe experimenta el Amor de Dios en
Jesús, fuera cual fuera su vida; lo
que buscaba lo ha encontrado.
A partir del encuentro, Felipe y Natanael,
son capaces de ver cosas mayores.
“Veréis a los ángeles subir y bajar
sobre el Hijo del Hombre”
- Esteban, muriendo, vio esto que dice Jesús.
- EL
HIJO DEL HOMBRE ES JESÚS.
- La vida
del espíritu, desde el Espíritu Santo, sólo puede ser descrita por quien la vive; aún así, dice Francisco de Asís:
“Bienaventurado el siervo que guarda los secretos del Señor”.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
VEN Y VERÁS

