JESÚS QUERÍA SER BAUTIZADO
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 12, 49-53
Jesús, causa de división (Mt 10.34-36) 49 “He venido a encender fuego en el mundo, ¡y cómo querría que ya estuviera ardiendo! 50 Tengo que pasar por una terrible prueba, ¡y cómo he de sufrir hasta que haya terminado! 51 ¿Creéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. 52 Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. 53 El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.” |
DÍA 22 OCTUBRE CICLO A
“Con un bautismo tengo
que ser bautizado”
· Jesús se lo dijo a sus discípulos, iniciado su mesianismo, y elegidos para acompañarle en su misión,
aprendiendo de Él muy despacio; no se trataba de ser educados en la fe de forma magisterial, sino
desde la experiencia de contemplar e
imitar su Vida.
-
Tampoco se trataba de convencerles en la
fe, porque ya la tenían, sino de algo
más complicado, como nos puede ocurrir a cada uno de nosotros en nuestros
tiempos, que era cambiar sus
formas de creer, desde la
Ley mosaica a la fe en el único
Dios verdadero, Revelado como
UNO Y TRINO, dentro de la fe monoteísta.
Cambiar una manera de ser es más
difícil que trasladar una montaña.
·
Jesús había sido bautizado, en el Jordán, por Juan Bautista, con el bautismo que le ratificaba como HIJO amado de DIOS en su misión de ser el MESÍAS.
-
El bautismo en el Jordán fue una Revelación
de Teofanía.
- El
bautismo que anhelaba Jesús era
porque sabía que este bautismo iba
a “prender
fuego en la tierra”.
“He venido a prender fuego a la tierra,
¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!”
·
Jesús fue bautizado, en el Jordán, por el Espíritu
Santo, presente en forma de paloma; en el nuevo bautismo iba a ser la causa de encender el mundo.
- Este hecho de ser bautizado supuso “BAUTISMO”; fue
vivir la experiencia, de ser crucificado, la que bautizó a Jesús, al mismo tiempo que
éramos bautizados todos con agua, sangre y Espíritu Santo.
“Con un bautismo he de ser bautizado,
¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!”
- La “VIDA” DE JESÚS nos la revela
angustiosa; vivir la Vocación
Mesiánica de amar para redimir, es vivir en medio de enemigos.
- ¡Sólo
Dios podía hacer esto!, hasta
su mismo Pueblo era su enemigo.
No pensemos que la angustia para Jesús
fue solo vivir el sufrimiento de la condena.
- Toda su
VIDA fue espíritu de contradicción para
los “sabios y entendidos” -como lo sigue siendo para el mundo, y para los
que le siguen-
·
¿Cómo no hemos de reconocer a Jesús-Hombre?
- Toda
su VIDA fue confiar en el PADRE, viviendo el Amor Divino en su Humanidad, pero Jesús nos muestra su rostro
humano en Getsemaní; cuando
vivió espiritualmente la realidad del Bautismo que le
esperaba.
- Getsemaní
fue el lugar de la verdadera angustia por vivir el modo como iba a “liberar nuestra libertad”, de manera que el mundo no lo puede
entender.
-
Este Bautismo, deseado y temido por Jesús, fue el que “encendió de fuego el mundo”, aunque no se vea el fuego ni la luz del Reino establecido.
· Dios pasó por nuestro mundo; “vino a su casa, pero los suyos no lo recibieron”. (Jn 1,11) Y permanece en medio de nosotros, pero el mundo sigue sin reconocerlo ni recibirlo.
Habiendo establecido Jesús la Paz, el
mundo permanece en guerra.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
tu mi raiz


