martes, 3 de noviembre de 2026

LA VERDAD DEL AMOR ES EXIGENTE

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 14,25-33

Lo que cuesta seguir a Cristo
(Mt 10.37-38)
25 Jesús iba de camino acompañado por mucha gente. En esto se volvió y dijo: 26 “Si alguno no me ama más que a su padre, a su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. 28 Si alguno de vosotros quiere construir una torre, ¿acaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla? 29 No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’ 31 O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, ¿no se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil? 32 Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz. 33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo.

DÍA 4 NOVIEMBRE CICLO A

·   Jesús no nos propone cosas difíciles; lo que ocurre es que desde el mundo parece que Dios nos propone lo imposible; cuando “lo imposible es conciliar la libertad y el amor verdadero”, practicando desde criterios del mundo.

Todo amor que sea verdad, al margen de ser creyente, por el hecho de ser humanos no sólo es exigente, sino que en sí mismo lleva las “huellas de la fidelidad y de ser para siempre”.

·       Dios no obliga a quien vive de su “libertad liberada”.

-      Nuestra confusión es la que desea conciliar lo que no es posible de unir: la verdad del amor, con la arbitrariedad de conducta, y con el error de ser “practicante” de la fe.

·     Jesús hablaba a los fariseos de “hipocresía” por no haber conocido el AMOR, y confundir la Ley con la VERDAD DE DIOS.

Aunque la Ley procedía del mismo Dios, que Jesús vino a revelar, era solo el camino para andar según la voluntad divina, ayudados por los Profetas, para esperar, aceptar y creer al verdadero Mesías prometido, cuando viniere.

Más grave que la “hipocresía” es hacer de la vida el propio “saber de Dios”, desde la “suficiencia del poder” o desde la “ignorancia voluntaria”, porque son caminos que conducen a no entender el Evangelio.

“Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer …e incluso así mismo…” ; esto es entender el primer mandamiento.

-   Quien ama a Dios, porque verdaderamente cree en Él, es quien mejor ama, para siempre, a los padres, a su mujer o marido, y a sus hijos.

“Quien no carga con su cruz y viene en pos de Mí no puede ser mi discípulo”

No se trata de hablar siempre de la cruz, sino de no olvidar que es el signo del cristiano, porque Dios nos ha salvado mediante el HIJO Crucificado.

·       ¿Qué entendemos por cargar con la cruz?

-     Nada es “cruz”, de lo propio que vivimos, si aceptamos con fe la realidad de nuestra vida cotidiana.

Los Santos, cuya fiesta celebramos anteayer, se santificaron aceptando, interiormente, lo que la vida les presentaba como realidad, y se lo ofrecían a Dios.

·       “Dios no quiere sacrificios y holocaustos”, que son fáciles de ofrecer.

-        Lo difícil, que libera y llena de paz, es ofrecer lo de cada día.

-   El presente nos ofrece alegría, sufrimiento, persecución, enfermedad, salud, violencia, bienestar, hambre, guerra, paz…, de modo que no hay que inventar nada, porque la misma vida “da el pan y el vino” con qué ofrecer.

·       Seguir a Jesús es “tomar la cruz cada día”, porque es asemejarse a Él.

-       “Probar, experimentar” seguir a Jesús, en el mundo, da a entender qué es “llevar la cruz”.

“Todo aquel que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo Mío”

Sabemos, desde la fe, que todo lo hemos recibido de Dios; no para servirnos a nosotros mismos, sino para vivir en servicio a los demás, cada uno desde donde esté.

-   Esto es entender la “renuncia”, que no es desposeerse, sino poner los bienes al servicio del bien común del prójimo.

-  Este modo de llevar la cruz es el que abre caminos para entregas mayores.

       Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Carlos Borromeo, 

arzobispo de Milán y cardenal


VIVIR





lunes, 2 de noviembre de 2026

“SAL POR LOS CAMINOS Y 

SENDEROS E INSÍSTELES”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 14,15-24

Parábola de la gran cena
(Mt 22.1-10)
15 Al oir esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús:
–¡Dichoso el que tenga parte en el banquete del reino de Dios!
16 Jesús le dijo:
–Un hombre dio una gran cena e invitó a muchos. 17 A la hora de la cena envió a su criado a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’ 18 Pero ellos comenzaron a una a excusarse. El primero dijo: ‘Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.’ 19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y he de probarlas. Te ruego que me disculpes.’ 20 Y otro dijo: ‘No puedo ir, porque acabo de casarme.’ 21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo, indignado, dijo a su criado: ‘Sal en seguida a las calles y callejas de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos.’ 22 Volvió el criado, diciendo: ‘Señor, he hecho lo que me mandaste y aún queda sitio.’ 23 Y el amo le contestó: ‘Ve por los caminos y cercados y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa. 24 Porque os digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.’

DÍA 3 NOVIEMBRE CICLO A

-       La virtud de “saber escuchar” es propia de personas humildes y sabias; no es propia de los que se cierran en su suficiencia y en su inteligencia.

-  El que escucha aprende de la vida, y de cualquier prójimo y circunstancia.

·       Jesús, con esta parábola, da una lección al comensal, que afirmaba el “deseo de ser bienaventurado”.

-    Es importante el “deseo de Dios y de ser bienaventurado”, pero hace falta la conversión.

-       El deseo es un valor, cuando no hay posibilidad de vivir la realidad.

-    “Desear” es vivir como si se hubiera cumplido el deseo; cuando no es así, todo queda en sentimientos, y los sentimientos diluyen los deseos.

·    Dios da como hecho “el bautismo” a quien desea ser bautizado cuando no puede recibirlo; como también perdona a quien se arrepiente de corazón, antes de ser reconciliado por el Sacramento.

Uno de los comensales dijo a Jesús: 

“Bienaventurado el que coma en el reino de Dios”

·   Todos deseamos la inmortalidad; es un “sentimiento” innato, fruto de la huella de la vida que, siendo creída, o no; como regalo divino crea, por sí misma, en todos los que vivimos “el signo” de ser más fuerte que la muerte. 

·   Todos deseamos, desde la fe, llegar a ser bienaventurados; pero tal “deseo” viene cimentado por la “creencia de que la Realidad de Dios es objetiva”.

-     Esta creencia nos conduce a pensar en lo positivo de todas las religiones y del sentido trascendente de la vida; pero sobre todo a pensar en lo que significa la fe en el Dios Revelado.

·      El sentido de la inmortalidad es muy ancho:

Va desde quien la desea, pensando en que la memoria de los que quedan le guarde, pasando por el sentido que le dan todas las Religiones, hasta la fe en Dios Revelado en Cristo.

-       Nadie se da la vida, ni la “crea” la Ciencia; la palabra “crear” sólo le corresponde a Dios, que crea de la nada. El ser humano obra desde lo que existe, por esto, no es propiamente creador, y menos de la vida.

·      Jesús responde al comensal con una parábola, “signo” de que la Vida del Reino de Dios, aquí y en la eternidad, corresponde solo a la Realidad de Dios.

“Venid, que ya está todo preparado”

-   Después de la venida del Hijo, enviado del Padre, la Mesa, del Reino de Dios, está preparada y ofrecida  aquí y en la eternidad.

“Pero todos empezaron a excusarse”

·      La inmortalidad deseada, la que sea, tiene siempre un precio, que no se paga sólo con el deseo ni con buenos sentimientos; de “alguna manera” hay que corresponder a la invitación a la “boda”.

“Sal aprisa…, y tráete aquí a los pobres, 

a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”

·      La inmortalidad la alcanzan:

a) Los que se reconocen pobres, es decir, los que saben que poseerla no es cuestión de poder, ni de riqueza.

b)  Los que aceptan ser ciegos, pero quieren ver, sabiendo que no está en sus manos poder ver.

·      La verdadera inmortalidad la viven los que “se confían a Dios, de corazón, sin pedir pruebas”, por verlas y tocarlas desde su vida de fe.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Silvia, madre de s. Gregorio Magno

MIRADLE

Tened los mismos sentimientos 

y actitudes del señor




domingo, 1 de noviembre de 2026

“CREED EN DIOS Y CREED TAMBIÉN EN MÍ”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 14,1-6

Jesús, el camino al Padre
14
1 “No os angustiéis: creed en Dios y creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, no os habría dicho que voy a prepararos un lugar. 3 Y después de ir y prepararos un lugar, vendré otra vez para llevaros conmigo, para que vosotros también estéis donde yo voy a estar. 4 Ya sabéis el camino que lleva a donde yo voy.”
5 Tomás dijo a Jesús:
–Señor, no sabemos a dónde vas: ¿cómo vamos a saber el camino?
6 Jesús le contestó:
–Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre.

DÍA 2 NOVIEMBRE CICLO A

·     La vida parece un sueño, porque al paso de los años, cuando miramos hacia atrás, con mirada positiva, porque lo lógico es mirar siempre hacia adelante, reviviendo el pasado, percibimos una sensación de realismo y de sueño, de gozo y de nostalgia al comprobar que muchos de los seres humanos queridos, y conocidos, ya no están.

-    Esta es la mirada positiva del pasado, el vivo recuerdo de los que no están; es tan viva su presencia en el recuerdo, que los sientes; ¡hasta parece un sueño que no estén!

“La inmortalidad consiste en emparentar con la sabiduría” (Sab 8, 17b)

·   Sabio es quien hace de la vida un acto de amor; es decir, “vivir cada momento en verdad”, aunque el momento sea corto, porque “el amor y la verdad” lo hacen eterno.

-       Todo recuerdo del pasado es vivo, y de presencia de los que has amado, porque todo lo que vive el amor es eterno, cuando no es afecto ni puro sentimiento.

-    Poder “amar en cada momento es don unido a la sabiduría”, que también es don diferenciado de la inteligencia, porque “vivir la experiencia de lo eterno en el tiempo” exige conocer el amor en su verdad, que aleja todo egoísmo.

·       Quien niega lo eterno no puede vivir su experiencia en el tiempo.

-       Esta experiencia de amor y de eternidad, que hace posible la presencia de todo lo amado en cada recuerdo, no es la resurrección, ni tampoco creer en ella, porque “la verdad del amor y la experiencia de las presencias” las podemos vivir de forma natural y sin fe en Dios.

“Que no se turbe vuestro corazón: creed en Dios y creed en Mí”

·   Lo que Dios nos promete desde la Vida, Muerte y Resurrección de Jesús va más allá del sentido común y de la verdadera experiencia del amor.

·       Fe es creer que la Promesa se ha hecho realidad.

Nosotros somos como Pablo, que no conoció a Jesús Humano, pero lo conoció Resucitado, por lo que se nos revela que es más importante creer en los testigos del Crucificado-Resucitado, incluido Pablo, que aferrarse a los dichos y hechos de Jesús en el Evangelio; porque la fe, que Dios nos puede dar, tiene su cimentación en los testigos, que, a su vez, lo son del Evangelio y de todas las Cartas de los Apóstoles.   

·       ¿Qué son los Evangelios y las Cartas, si no la voz de los testigos?

-     A Dios lo creyeron los que tuvieron el Don de experimentarlo físicamente en la Vida de Jesús, los Doce y muchos más, y de su Resurrección, también Pablo.

No nos conformemos con el sueño de las presencias del amor.

·       Dios en Cristo nos ofrece la realidad de lo eterno, porque Él es eterno.

-       Dios no promete lugares, sino “SER EN ÉL”. “Lo veremos tal cual es”  (1 Jn 3,2)

Adónde voy, ya sabéis el camino.

Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?

Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por Mí

-  ¡Bienaventurados los que creyeron! Nos esperan e interceden por nosotros.

       Federico Allara

CONMEMORACIÓN TODOS 

LOS FIELES DIFUNTOS 

(Clic en la imagen)


REQUIEM AETERNAM