martes, 21 de abril de 2026

“YO SOY EL PAN DE VIDA” 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,35-40

35 Y Jesús les dijo:
–Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed. 36 Pero, como ya os dije, vosotros no creéis aunque me habéis visto. 37 Todos los que el Padre me da vienen a mí, y a los que vienen a mí no los echaré fuera. 38 Porque no he venido del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado. 39 Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado,o sino que los resucite el día último. 40 Porque la voluntad de mi Padre es que todo aquel que ve al Hijo de Dios y cree en él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día último.

DÍA 22 ABRIL CICLO A

Aceptar esta frase "Yo soy el Pan de Vida" sólo es posible desde la fe en el Dios Revelado en Cristo.

·       El Dios Revelado pone objetividad a la fe, para diferenciarla de todo simple sentimiento o subjetivismo religioso.

-       Creer en el Dios revelado es aceptar que Dios es “primero”; ha sido iniciativa suya que nuestra fe se apoye en Él y no en nuestra seguridad personal racional o subjetiva.

-       Esta fe, don aceptado libremente, es la que nos hace humildes para agradecerla y capaces para un diálogo con el prójimo, sin acepción de personas, cultura, practique su religión o busque la Verdad.

-       Ir al encuentro del prójimo con la Verdad de Dios es acercarnos con la seguridad de la fe, pero con “temor y temblor”, como decía Pablo, porque Dios siempre es un ofrecimiento de Verdad y de Amor, y nunca un absoluto impositivo sobre la libertad de ningún ser humano.

Si así lo ha hecho Dios, nosotros nos hemos de asemejar en ofrecer, y nunca imponer; todo absolutismo es indicativo de inseguridad.

·       Dios no necesita ser defendido en su Verdad, sino testimoniado en amor.

“Me habéis visto y no creéis”

·       Jesús dijo palabras sobre Dios que nadie las puede decir, y fue acusado de blasfemar.

·       Jesús hizo obras que ningún ser humano las puede hacer de la manera como las hizo Él, y fue acusado de hacerlas por arte de Belcebú.

-       Los que vivieron en su tiempo eran creyentes del Dios único que los había liberado de la esclavitud.

¡Qué difícil es convertir a un “creyente” cuando se cierra en “su fe”, y no acepta que Dios siga revelándose. Otro error puede ser su modo de interpretar las Escrituras, como le pasó al Pueblo elegido, pasando a ser “protagonista” de la Revelación, que sólo es patrimonio de Dios.

·       Cuando el Pan, el Cuerpo de Cristo, deja la vida del ser humano saciada es cuando nace el “desapropio”, que ayuda a conocer, a creer y amar a Dios y a poder ir al prójimo, desde la humildad de ofrecer lo que, gratuitamente, se ha recibido como alimento que ha saciado el alma.

“Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí”

-       Es bueno entendamos que nuestra vida de fe es respuesta y no protagonismo.

-       Decir “creo en Dios” es aceptar que el Padre nos ha dado a su Hijo.

-       Retrasar o negarnos a ir a Jesús es atribuirnos una arbitrariedad en relación con la fe, porque no sólo marginamos a Jesús, sino también al deseo del Padre.

“Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio. Que quien vea al Hijo y cree en Él tenga vida eterna"

-       Tener vida eterna es cuestión “de aquí y ahora”, para resucitar el último día.

-       Vivir "vida eterna en el tiempo" es experimentar la saciedad del Pan, del Cuerpo de Cristo troceado, del Dios dado Revelado.                               

Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Sotero, papa


pan de vida 





lunes, 20 de abril de 2026

¿CUÁL ES TU OBRA? 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,30-35

30 –¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? 31 Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: ‘Dios les dio a comer pan del cielo.’
32 Jesús les contestó:
–Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! 33 Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.
34 Ellos le pidieron:
–Señor, danos siempre ese pan.
35 Y Jesús les dijo:
–Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.

DÍA 21 ABRIL CICLO A

·       Fue el gentío el que le hizo esta pregunta a Jesús: ¿”Cuál es tu obra”?

Es difícil ver “la obra que realizan los pobres”, los que pasan por el mundo sin prestigio, sin fama, desconocidos en sus vidas.

-       Las grandes obras de amor, de trabajo, de soledad y de hambre sin rebeldía, de sufrimiento, de pobreza, no son conocidas y, los que piensan que están realizando “su obra”, porque son “algo” en el mundo, a veces sin ser “alguien”, desconocen “las obras de los pobres”.

-       Pasar por la vida haciendo bien, amando y perdonando sin quejas y sin esperar nada a cambio, el mundo no lo entiende; por esto, hasta la misma gente se extraña de las obras buenas de Jesús hechas desde la humildad.

“¿Qué signo haces tú para que veamos y creamos en ti?”

-       “Para que veamos” es decirnos lo difícil que es ver las obras buenas.

-       Vivimos en todo tiempo pensando “ver otras obras”, que no son las que deberíamos ver de bien, de amor, de perdón, de paz, de alegría en la pobreza

¡Qué necios y torpes somos, decía ayer Jesús a los discípulos de Emaús, para “saber ver” las buenas obras de muchos, que para el mundo son insignificantes o completamente desconocidos!

-       ¡Ojalá sepan “ver la obra de las familias rotas por las guerras y por el mal uso del poder los que las causan! en espera de que reconozcan la muerte de tantas familias, que no volverán a ver a sus maridos e hijos sentados en la mesa del hogar.

-       ¡Que los hijos sepan ver  “la obra de los padres” que, con fe y amor, esperan que la conozcan y se la crean!

-       ¡Que el esposo o la esposa sepa ver la obra de la espera del amor fiel”; a que sea reconocida por quien no lo es ante mucho amor!

-       ¡Que los padres sepan ver las obras de los hijos, en su espera de ser educados, amados y reconocidos en sus sufrimientos, cuando falta el amor en el hogar!

¡Hasta los discípulos de Jesús llevaron prisa en quedar invadidos de tristeza por creer en su fracaso, antes que permanecer en su obra de amor y de paz!

“Nuestros padres comieron el maná en el desierto”

-       Recuerdan haber comido pan, olvidando la liberación; casi siempre vemos la materialidad como obra de prestigio; por esto, Jesús advirtió que “no vemos los signos de las verdaderas obras”.

“Es mi Padre el que os da el verdadero Pan del cielo”

-       Lo difícil para el mundo es ver que el Pan no es de harina de cebada, sino que es el Cuerpo troceado de Dios, después de haber pasado por el mundo haciendo su obra, mientras la gente le pide signos para poder verla y creer; lo que demuestra la necesidad que tenemos de “limpiar la viga de los ojos”.  

“YO SOY EL PAN DE VIDA”; de nuevo “YO SOY”.

-       Que los creyentes creamos en Jesús, Dios y hombre.

·       Sólo Dios quita el hambre de tanta materialidad que no sacia.

·       Sólo Dios da la esperanza a los que son fieles en fe y amor, para no cansarse de esperar a que todos nos convirtamos a la Verdad de Dios único.   

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Anselmo, arzobispo de Canterbury 

y doctor de la Iglesia

MORIR




domingo, 19 de abril de 2026

“MAESTRO, ¿CUÁNDO 

HAS VENIDO AQUÍ?”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,22-29

La gente busca a Jesús
22 Al día siguiente, la gente que permanecía en la otra orilla del lago advirtió que los discípulos se habían ido en la única barca que allí había, y que Jesús no iba con ellos. 23 Mientras tanto, otras barcas llegaron de la ciudad de Tiberia a un lugar cerca de donde habían comido el pan después de que el Señor diera gracias. 24 Así que, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaúm.
Jesús, el pan de vida
25 Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron:
–Maestro, ¿cuándo has venido aquí?
26 Jesús les dijo:
–Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. 27 No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Esta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.
28 Le preguntaron:
–¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?
29 Jesús les contestó:
–La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.

DÍA 20 ABRIL CICLO A

·       Los Evangelios han sido escritos para que creamos los dichos y hechos de Jesús y los que siguieron como hechos de su Vida resucitada en la comunidad eclesial.

-  Lo que nosotros vivimos ahora, con fe en Él, continúan siendo hechos de la Vida de Jesús, porque la Iglesia es la misma.

·       La Iglesia es católica, universal, por estar destinada a ser encuentro de Dios con todos los seres humanos; lo que han cambiado son los tiempos.

-        Estar bautizado es aceptar ser miembro responsable de la Iglesia y ser medio de encuentro del prójimo con Dios; lo cual se realiza en la medida de nuestra singularidad personal, desde la fraternidad eclesial.

·       La unidad, aceptada y conservada por cada uno de los miembros de la Iglesia, es signo de fe en su catolicidad y testimonio de ser Iglesia de Cristo; nunca desde singularidades desunidas de la Comunidad.

·   El pluralismo es signo de madurez eclesial, por la realidad de la unidad; mientras que la división no es signo de pluralismo, sino de singularidades que no siempre son expresión y medio para el encuentro del ser humano con Cristo.

Ø No dudemos en creer que los discípulos vieron caminar a Jesús sobre el mar, después de la multiplicación de los panes.

Ø Creamos que las gentes seguían a Jesús y le buscaban donde estaba.

Ø Atendamos a lo que nos dice la Palabra de Dios ante el hecho de seguir a Jesús.

“En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis hasta saciaros”

·   Seguir a Jesús es hacerlo desde los talentos que nos ha dado a cada uno, demostrando madurez de fe en la medida en que Jesús siga siendo Dios y el protagonista del acontecer divino en el permanente encuentro con cada uno de nosotros y con el prójimo.  

-    Esto es ser signo de singularidad eclesial, que acepta la dignidad desde la humildad de creer la Verdad de Jesús, que permanece Resucitado hasta que vuelva, siendo testigos de fraternidad con todos los seres humanos.

·   Jesús no ha venido para que nos saciemos de su Pan; no intentemos demostrar protagonismo con los talentos que nos han sido dados gratuitamente.

No hay ningún Santo, que la Iglesia haya canonizado como modelo para nuestra vida, que haya suplantado a Cristo con su vida, sino que, conducidos por el Espíritu Santo, tienen en común el haber sido fieles a la Iglesia.

-     Francisco de Asís quiso que su vida de fraternidad, “su Orden”, fuera revisada por un cardenal de la Iglesia, porque quería, sobre todo, ser fiel a Ella.

Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna”

Ante la pregunta de los que le seguían, “sobre lo que tenían que hacer”, Jesús respondió:

La obra que Dios quiere es que creáis en el que Él ha enviado”

-       Es lo que nos corresponde creer a todos y cada uno de los miembros de la Iglesia.  

          Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Inés da Montepulciano, 

virgen dominicana



ALELUYA