miércoles, 22 de abril de 2026

“NADIE PUEDE VENIR A MÍ...”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,44-51

44 Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre, que me ha enviado; y yo lo resucitaré el día último. 45 En los libros de los profetas se dice: ‘Dios instruirá a todos.’ Así que todos los que escuchan al Padre y aprenden de él vienen a mí.
46 “No es que alguien haya visto al Padre. El único que ha visto al Padre es el que ha venido de Dios. 47 Os aseguro que quien cree tiene vida eterna. 48 Yo soy el pan que da vida. 49 Vuestros antepasados comieron el maná en el desierto, y sin embargo murieron; 50 pero yo hablo del pan que baja del cielo para que quien coma de él no muera. 51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propio cuerpo. Lo daré por la vida del mundo.”

 DÍA 23 ABRIL CICLO A

Dios no es una palabra de uso normal; decir “Dios” sobrepasa nuestro “pensar” y hasta nuestro “ser” tanto si somos religiosos como si somos creyentes de Dios, o no.

-  Digo ¡de Dios!, porque la palabra “dios” puede expresar la fe en otras divinidades no reveladas, o también lo que se cree y se afirma, de tener fe, en lo que da sentido a la vida.

-       La fe no es sólo propia de seres creyentes en Dios -aunque la palabra fe y lo que significa no guste a los no creyentes-; como si su fe en lo que creen no fuera lo que le da sentido a la realidad de su vida, como toda fe.

“Nadie puede venir a Mí”

·    Hablamos desde la fe en el Dios Revelado, al que conocemos como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La frase de Jesús no es excluyente; ella indica que nadie, por sí mismo, puede llegar a Dios, precisamente “por ser Dios”.

La misma Revelación de Dios hecha por Jesús, que vino a identificar objetivamente la fe, no excluye; todo lo contrario, porque vino a liberar nuestra libertad para que todo ser humano pueda creer, pero de hecho, la Revelación, que es el mejor bien que hemos podido recibir de Dios, hace que sean muchos los que se excluyan del Dios que revela su Ser, “Si no lo atrae el Padre que me ha enviado”

·   Sigue afirmando Jesús que el Padre lo ha enviado para salvar a toda la Humanidad.

-       Después de Resucitado, y dar el Espíritu Santo, envió a los Doce a todas las naciones del mundo; quiere decir que es voluntad del Padre que todos vayamos a Jesús, empezando por su Pueblo elegido, al que Jesús envió a sus discípulos en primer lugar; como Él mismo fue a Nazaret, donde se había criado, para que sus coetáneos fueran los primeros en conocer al Mesías.

-       El Pueblo elegido fue el que libremente se excluyó.  

·       Dios no excluye a nadie jamás.

-       Somos nosotros, desde siempre, los que nos podemos excluir de la voluntad de Dios de ser salvados por su Hijo.

¡Hasta tal punto llega el Amor Divino Trinitario, que muchos se salvarán, sin haber conocido a Jesús, siendo fieles a su fe en el Dios que han conocido!

-       Todos somos salvados por el Hijo enviado, porque esta es la voluntad del Padre.

“Nadie ha visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: 

ese ha visto al Padre”

·   Aceptar a Jesús tiene el sentido de creerle, porque no es aceptar sólo a un hombre, sino al que procede de Dios, el único que nos puede hablar de Él.

·       Dios Padre nos da su Amor en el Hijo, y ambos nos dan el Espíritu Santo.

-     Es el signo de la unidad trinitaria: “un solo y único Dios, iguales las Personas en divinidad y diferentes en su relación”.

Juan nos introduce en el Pan de la Vida.

-    Conceptos nuevos del significado del Pan y de lo que es la vida del ser humano desde Dios.                     

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

María Gabriela Sagheddu, 

virg. cisterciense



LAUDATE OMNES GENTES






martes, 21 de abril de 2026

“YO SOY EL PAN DE VIDA” 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,35-40

35 Y Jesús les dijo:
–Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed. 36 Pero, como ya os dije, vosotros no creéis aunque me habéis visto. 37 Todos los que el Padre me da vienen a mí, y a los que vienen a mí no los echaré fuera. 38 Porque no he venido del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado. 39 Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado,o sino que los resucite el día último. 40 Porque la voluntad de mi Padre es que todo aquel que ve al Hijo de Dios y cree en él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día último.

DÍA 22 ABRIL CICLO A

Aceptar esta frase "Yo soy el Pan de Vida" sólo es posible desde la fe en el Dios Revelado en Cristo.

·       El Dios Revelado pone objetividad a la fe, para diferenciarla de todo simple sentimiento o subjetivismo religioso.

-       Creer en el Dios revelado es aceptar que Dios es “primero”; ha sido iniciativa suya que nuestra fe se apoye en Él y no en nuestra seguridad personal racional o subjetiva.

-       Esta fe, don aceptado libremente, es la que nos hace humildes para agradecerla y capaces para un diálogo con el prójimo, sin acepción de personas, cultura, practique su religión o busque la Verdad.

-       Ir al encuentro del prójimo con la Verdad de Dios es acercarnos con la seguridad de la fe, pero con “temor y temblor”, como decía Pablo, porque Dios siempre es un ofrecimiento de Verdad y de Amor, y nunca un absoluto impositivo sobre la libertad de ningún ser humano.

Si así lo ha hecho Dios, nosotros nos hemos de asemejar en ofrecer, y nunca imponer; todo absolutismo es indicativo de inseguridad.

·       Dios no necesita ser defendido en su Verdad, sino testimoniado en amor.

“Me habéis visto y no creéis”

·       Jesús dijo palabras sobre Dios que nadie las puede decir, y fue acusado de blasfemar.

·       Jesús hizo obras que ningún ser humano las puede hacer de la manera como las hizo Él, y fue acusado de hacerlas por arte de Belcebú.

-       Los que vivieron en su tiempo eran creyentes del Dios único que los había liberado de la esclavitud.

¡Qué difícil es convertir a un “creyente” cuando se cierra en “su fe”, y no acepta que Dios siga revelándose. Otro error puede ser su modo de interpretar las Escrituras, como le pasó al Pueblo elegido, pasando a ser “protagonista” de la Revelación, que sólo es patrimonio de Dios.

·       Cuando el Pan, el Cuerpo de Cristo, deja la vida del ser humano saciada es cuando nace el “desapropio”, que ayuda a conocer, a creer y amar a Dios y a poder ir al prójimo, desde la humildad de ofrecer lo que, gratuitamente, se ha recibido como alimento que ha saciado el alma.

“Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí”

-       Es bueno entendamos que nuestra vida de fe es respuesta y no protagonismo.

-       Decir “creo en Dios” es aceptar que el Padre nos ha dado a su Hijo.

-       Retrasar o negarnos a ir a Jesús es atribuirnos una arbitrariedad en relación con la fe, porque no sólo marginamos a Jesús, sino también al deseo del Padre.

“Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio. Que quien vea al Hijo y cree en Él tenga vida eterna"

-       Tener vida eterna es cuestión “de aquí y ahora”, para resucitar el último día.

-       Vivir "vida eterna en el tiempo" es experimentar la saciedad del Pan, del Cuerpo de Cristo troceado, del Dios dado Revelado.                               

Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Sotero, papa


pan de vida 





lunes, 20 de abril de 2026

¿CUÁL ES TU OBRA? 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,30-35

30 –¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? 31 Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: ‘Dios les dio a comer pan del cielo.’
32 Jesús les contestó:
–Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! 33 Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.
34 Ellos le pidieron:
–Señor, danos siempre ese pan.
35 Y Jesús les dijo:
–Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.

DÍA 21 ABRIL CICLO A

·       Fue el gentío el que le hizo esta pregunta a Jesús: ¿”Cuál es tu obra”?

Es difícil ver “la obra que realizan los pobres”, los que pasan por el mundo sin prestigio, sin fama, desconocidos en sus vidas.

-       Las grandes obras de amor, de trabajo, de soledad y de hambre sin rebeldía, de sufrimiento, de pobreza, no son conocidas y, los que piensan que están realizando “su obra”, porque son “algo” en el mundo, a veces sin ser “alguien”, desconocen “las obras de los pobres”.

-       Pasar por la vida haciendo bien, amando y perdonando sin quejas y sin esperar nada a cambio, el mundo no lo entiende; por esto, hasta la misma gente se extraña de las obras buenas de Jesús hechas desde la humildad.

“¿Qué signo haces tú para que veamos y creamos en ti?”

-       “Para que veamos” es decirnos lo difícil que es ver las obras buenas.

-       Vivimos en todo tiempo pensando “ver otras obras”, que no son las que deberíamos ver de bien, de amor, de perdón, de paz, de alegría en la pobreza

¡Qué necios y torpes somos, decía ayer Jesús a los discípulos de Emaús, para “saber ver” las buenas obras de muchos, que para el mundo son insignificantes o completamente desconocidos!

-       ¡Ojalá sepan “ver la obra de las familias rotas por las guerras y por el mal uso del poder los que las causan! en espera de que reconozcan la muerte de tantas familias, que no volverán a ver a sus maridos e hijos sentados en la mesa del hogar.

-       ¡Que los hijos sepan ver  “la obra de los padres” que, con fe y amor, esperan que la conozcan y se la crean!

-       ¡Que el esposo o la esposa sepa ver la obra de la espera del amor fiel”; a que sea reconocida por quien no lo es ante mucho amor!

-       ¡Que los padres sepan ver las obras de los hijos, en su espera de ser educados, amados y reconocidos en sus sufrimientos, cuando falta el amor en el hogar!

¡Hasta los discípulos de Jesús llevaron prisa en quedar invadidos de tristeza por creer en su fracaso, antes que permanecer en su obra de amor y de paz!

“Nuestros padres comieron el maná en el desierto”

-       Recuerdan haber comido pan, olvidando la liberación; casi siempre vemos la materialidad como obra de prestigio; por esto, Jesús advirtió que “no vemos los signos de las verdaderas obras”.

“Es mi Padre el que os da el verdadero Pan del cielo”

-       Lo difícil para el mundo es ver que el Pan no es de harina de cebada, sino que es el Cuerpo troceado de Dios, después de haber pasado por el mundo haciendo su obra, mientras la gente le pide signos para poder verla y creer; lo que demuestra la necesidad que tenemos de “limpiar la viga de los ojos”.  

“YO SOY EL PAN DE VIDA”; de nuevo “YO SOY”.

-       Que los creyentes creamos en Jesús, Dios y hombre.

·       Sólo Dios quita el hambre de tanta materialidad que no sacia.

·       Sólo Dios da la esperanza a los que son fieles en fe y amor, para no cansarse de esperar a que todos nos convirtamos a la Verdad de Dios único.   

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Anselmo, arzobispo de Canterbury 

y doctor de la Iglesia

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