martes, 28 de julio de 2026

 EXPERIENCIA DE FAMILIA

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 11,19-27

19 y muchos judíos habían ido a visitar a Marta y María, para consolarlas por la muerte de su hermano. 20 Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirle; pero María se quedó en la casa. 21 Marta dijo a Jesús:
–Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. 22 Pero aun ahora yo sé que Dios te dará cuanto le pidas.
23 Jesús le contestó:
–Tu hermano volverá a vivir.
24 Marta le dijo:
–Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muertos resuciten, en el día último.
25 Jesús le dijo entonces:
–Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; 26 y ninguno que esté vivo y crea en mí morirá jamás. ¿Crees esto?
27 Ella le dijo:
–Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

DÍA 29 JULIO CICLO A

Memoria de los Santos María, Marta y Lázaro       

·       ¿Quién no ha vivido la muerte de un familiar?

-    Los que llevamos años viviendo en esta tierra vemos, con los ojos del espíritu, la “procesión de caminantes” que andamos por el mismo camino, y que muchos, ¡cuántos!, han ido desapareciendo de la “procesión”, de muy diferente manera; lo más importante es ser conscientes:

1.     Que no están, es decir, no conformarse con que “han muerto”, y

2.    ¿dónde han ido?

La muerte la hemos de pensar los que vivimos, porque los que mueren no tienen experiencia de la muerte; tampoco nosotros, porque solo sabemos que no están.

-   La medida del amor, y de conciencia de vivir, nos debe hacer pensar qué es de ellos y hacia dónde vamos nosotros.

·    El Evangelio nos presenta un hecho real e histórico; si negamos esto, negamos la verdad de revelación de todo el Evangelio.

·  Una familia, Marta y María viven la experiencia de la muerte natural de su hermano Lázaro.

“Muchos judíos habían ido a ver a Marta y María, para darles el pésame”

-   Hasta aquí, todo normal; lo extraordinario es cuando Jesús entra en escena; Marta es la primera en salir a su encuentro; no es solamente en este momento cuando va al encuentro de Jesús.

¡Qué importante es encontrarnos con Él antes de los momentos difíciles de la vida!

-       Cuando llega la adversidad, o la misma muerte de un ser amado, la mente anda con mucha niebla para discernir la Luz.  

“Señor, si hubieras estado aquí”

·       Jesús era una persona física y valoraban su presencia.

-       Nosotros debemos apreciar la presencia física de nuestros prójimos si de verdad valoramos la vida; y si decimos “amar” debemos darnos prisa en amarnos, porque pronto “dejaremos de estar”. ¡La vida siempre es corta!

·    La fe de Marta pasa de “valorar la presencia física de Jesús” a “creer que Jesús era más que solo un Hombre”.

“Pero ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá”

-   Es el valor de la fe en el momento de vivir la experiencia de la muerte de su hermano.

·       ¡Feliz quien cree y confía, porque recibe en presente lo que pide!

“Tu hermano resucitará”

-       Marta respondió bien a la afirmación de Jesús, porque no le había dicho que volvería a la vida, sino que resucitaría.

“Sé que resucitará en la resurrección del último día”

·    ¡Bienaventurado quien cree la afirmación de Jesús en su respuesta a Marta!

“YO SOY la Resurrección y la Vida” ; “YO SOY” es DIOS, UNO Y TRINO

·       Dios no resucita a los muertos, sino que, quien se une a Dios por la fe y por la aceptación del bautismo, vive en comunión con QUIÉN ES LA VIDA.

- El verdadero creyente, vive ya resucitado en Cristo por el Espíritu.       

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA 

s. Marta, discípula del Señor












lunes, 27 de julio de 2026

"EL CAMPO ES EL MUNDO"

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 13,36-43

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo
36 Jesús despidió a la gente y entró en la casa. Sus discípulos se acercaron a él y le pidieron que les explicase la parábola de la mala hierba en el campo. 37 Él les repondió: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, 38 y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino; la mala hierba, a los que son del maligno;o 39 y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La siega representa el fin del mundo,p y los segadores son los ángeles. 40 Así como se recoge la mala hierba y se la quema en una hoguera, así sucederá al fin del mundo. 41 El Hijo del hombre mandará sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros y a los que practican el mal. 42 Los arrojarán al horno encendido,q donde llorarán y les rechinarán los dientes.r 43 Entonces, aquellos que cumplen lo ordenado por Dios brillarán como el sols en el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan.

DÍA 28 JULIO CICLO A

·       Dichosas las personas que dedican tiempo a leer, no sólo por ser aficionadas a la lectura, sino porque es un medio de cultivar el espíritu, aunque el mejor modo de crecer, humanamente, es tomar conciencia de la realidad que nos envuelve.

-       Puede ser más culto quien “aprende de la vida”, “siendo fiel a sus opciones”, que quien lee mucho; se trata de “cultivar el espíritu”, que nos dirige en bien o en mal, según de lo que lo alimentamos cada uno.

·      Venimos a ser lo que realmente sembramos en nuestro espíritu.

-       No somos lo que somos por casualidad, sino que aparece el fruto de la semilla que hemos sembrado”.

-       La misma “fe” o “el no a Dios”, la forma de comportarnos en casa y fuera de ella, la indiferencia como actitud, la educación, no como formas de apariencia, sino como necesidad para una relación y comunicación humanas, además de la influencia de nuestro ambiente familiar y social, son el fruto de lo que sembramos día a día en nuestro espíritu.

Llama la atención que, con el buen deseo de saber de Dios, a veces podemos buscar libros, que no siempre favorecen este deseo de conocer la VERDAD; en nuestras manos podemos tener la riqueza de cuantos han vivido la experiencia de Dios, desde sus vidas nada fáciles, pero fieles a Él.

-       ¡Somos responsables de ser lo que somos y como somos!

“El que siembra la buena semilla es el HIJO DEL HOMBRE”

-       Los creyentes sabemos que el “HIJO DEL HOMBRE” es JESÚS, nacido de Mujer, que “pasó por el mundo haciendo el Bien”, reconocido hasta por los mismos que lo condenaron al decir que era HIJO DE DIOS y por tanto, DIOS.

DIOS lo “creó todo bueno”, y hecho Hombre, en Cristo Jesús, es la semilla buena sembrada en el campo, que es el mundo según nos dice la parábola.

·      La semilla buena es sembrada por DIOS en una tierra que, por sí misma, no puede dar fruto bueno, por estar sembrada en el mundo.

-       No hay contradicción, sino dificultad en entender las parábolas, que algunas nos parecen muy sencillas.

·      Dios ha pasado y sigue vivo en medio del mundo, siendo el sembrador de buena semilla; la semilla es Él en su paso por delante de nuestras vidas, como pasó por delante de letrados y fariseos, de pobres y enfermos.

-       Somos nosotros, de condición “tierra del mundo”, quienes hemos de advertir el paso del “HIJO DEL HOMBRE”, y saber ver la buena semilla que nos ofrece, a cambio de la que vivimos estando en el mundo.

-       La cizaña está sembrada desde que nacemos, porque el enemigo es anterior a nosotros;  que no nos sorprenda nuestra cizaña ni queramos arrancarla, siendo fariseos deseando quitar la del prójimo y no la propia.

·      Ser justos, en esta vida, depende de las opciones que tomamos cada uno, “cultivando” el propio espíritu, de pobre condición humana.

Para brillar como justos, en el Reino del Padre, hemos de convertir la vida optando por la semilla buena de Jesús para saber amar y pedir perdón, crecer en verdad y justicia ahora y aquí.    

Federico Allara  

SANTORAL DEL DÍA

s. Víctor I, papa


SOLO  QUEDAS TÚ




domingo, 26 de julio de 2026

 “COMO UN GRANO DE MOSTAZA”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 13,31-35

Parábola de la semilla de mostaza
(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)
31 Jesús les contó también esta parábola: “El reino de los cielos se puede comparar a una semilla de mostazal que un hombre siembra en su campo. 32 Es sin duda la más pequeña de todas las semillas, pero cuando ha crecido es más grande que las otras plantas del huerto; llega a hacerse como un árbol entre cuyas ramas van a anidar los pájaros.”
Parábola de la levadura
(Lc 13.20-21)
33 También les contó esta parábola: “El reino de los cielos se puede comparar a la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”
Cumplimiento de la Escritura
(Mc 4.33-34)
34 Jesús habló de todo esto a la gente por medio de parábolas, y sin parábolas no les hablaba, 35 para que se cumpliera lo que había dicho el profeta:
“Hablaré por medio de parábolas;
diré cosas que han estado en secreto
desde la creación del mundo.”

DÍA 27 JULIO CICLO A

·       DIOS OMNIPOTENTE, cuando se nos ha revelado en Cristo Jesús, su omnipotencia se ha cubierto de humildad, de debilidad y de pequeñez en el "medio" del mundo.

·       Dios es de ayer, de hoy y de siempre; no hablamos de un Dios diferente del Antiguo y del Nuevo Testamento, sino del mismo Dios Revelándose de formas diferentes.

-       Nosotros, por nuestra personal condición humana, podemos quedarnos con el Dios Verdadero; pero en la medida en que nos detenemos, en una de las formas con que se ha Revelado, podemos no crecer de manera eficaz como lo quiere Dios al rechazar, más o menos conscientemente, su progresiva Revelación para nuestro bien.  

·       El mismo DIOS, UNO Y TRINO, tan omnipotente Revelado en el Antiguo Testamento, cuando el Hijo es enviado y nace de María Inmaculada, que para nosotros es la plenitud de la Revelación, lo hace siendo Verdadero Hombre, pobre –“no tenía dónde reclinar la cabeza”- humilde -con su divinidad anonadada en la Humanidad de Jesús- indigente y como mendigo, acercándose a todo ser humano, con el deseo de quien espera ser escuchado, natural -como quien no presume de sus virtudes y ni de su saber-

En Jesús no vemos palabras que sean fruto de una razón pensante, ni su revelación una doctrina ideológica, que pretende ser aplicada desde un deseo de convencer frente a otras maneras de pensar o creer, sino que sus palabras son reflejo de su propia Vida, sin proselitismo, porque Dios no necesita nada para Sí. Su Vida es toda ella dada en bien de todo ser humano.

“El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza”

·       Las parábolas de Jesús son para meditarlas en profundidad  para entender su propio significado.

-       Pensemos en lo que Jesús nos dijo estos días anteriores: “Escuchar la Palabra y no entenderla, es no ser tierra buena”; cada uno, a su medida, hemos de pedir la sabiduría de entenderlas para aplicarlas a nuestra propia vida.

-       No se trata solo de entender, sino de vivir lo que se entiende de la Palabra.

·       Creamos que el Reino de los Cielos está aquí; no lo pensemos, no tenemos referencias objetivas del más allá; los que llegan experimentan la VERDAD.

-       Nosotros, para conocerlo desde nuestras vidas, tenemos el significado de las parábolas explicadas con la Vida de Jesús; nunca solo con ideas.

·       EL REINO DE LOS CIELOS establecido en medio del mundo es pobre, humilde, indigente, natural “como lo es un pequeño grano de mostaza”.

-       Todo lo que significa poder, orgullo, riqueza, desnaturaliza la Verdad, y no es signo del Reino de los Cielos en el mundo.

-       No juzguemos a la Iglesia, porque no es solo una “institución”, y sobre todo, porque la formamos los bautizados, creyentes o rechazado el Don de serlo.

-       Juzguemos nuestra medida humana de ser pobres, humildes y naturales en nuestro comportamiento ante Dios y ante los prójimos.

·       La medida en que somos humanos somos capaces de entender a Jesús y comprender al prójimo, siempre diferente.

·       Seamos respetuosos con todos, que es una manera de pasar haciendo el bien por el mundo.            

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Pantaleón, médico, mártir


CONFIANDO EN TI SEÑOR