viernes, 24 de abril de 2026

"¿CÓMO PUEDE DARNOS 

A COMER SU CARNE?"

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Jn 6,52-59

52 Los judíos se pusieron a discutir unos con otros:
–¿Cómo puede este darnos a comer su propio cuerpo?x
53 Jesús les dijo:
–Os aseguro que si no coméis el cuerpo del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida. 54 El que come mi cuerpo y bebe mi sangre tiene vida eterna; y yo le resucitaré el día último.y 55 Porque mi cuerpo es verdadera comida, y mi sangre verdadera bebida. 56 El que come mi cuerpo y bebe mi sangre vive unido a mí, y yo vivo unido a él.z 57 El Padre, que me ha enviado, tiene vida, y yo vivo por él. De la misma manera, el que me coma vivirá por mí. 58 Hablo del pan que ha bajado del cielo. Este pan no es como el maná que comieron vuestros antepasados, que murieron a pesar de haberlo comido. El que coma de este pan, vivirá para siempre. 59 Jesús enseñó estas cosas en la reunión de la sinagoga en Cafarnaún.

DÍA 24 ABRIL CICLO A

¡Cuántas preguntas sin respuesta nos podemos hacer desde la razón en relación con cuestiones de la fe!

También desde la fe, cuando se piensa que la razón tiene capacidad para iluminar su contenido, puede errar, y de hecho así lo constatamos en tantas afirmaciones que pasaron a ser cismáticas, no por negar, sino por usar sólo la razón para interpretar, sin aceptar lo que sólo la fe ilumina.  

·       Por la fe creemos que Jesús era Dios y Hombre Verdadero.

-    Al decir “Hombre Verdadero” afirmamos creer que Jesús tenía cuerpo, alma y espíritu, como todo ser humano nacido de mujer, y siendo DIOS, por ser el HIJO, ES PERSONA de la misma Naturaleza Divina que el PADRE, que lo envió.

·       El HIJO no podía quedar retenido en la muerte; para vencerla, física y anímicamente, se encarnó en las entrañas de María; para  después de resucitar ascender, “a donde era”, con su Cuerpo real espiritualizado.

-   Esto es lo que “entendemos desde la Luz de la fe” y a lo que “estamos llamados a ser en Dios” por el mismo Espíritu que ungió a Jesús y lo resucitó; esto es lo que nos da a poder entender:

“Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros”

·       EL HIJO DE DIOS nacido de María es el Hijo del hombre; y la carne que hemos de comer y la sangre que hemos de beber no significa que los creyentes somos antropófagos, sino que, Cristo resucitado es un Cuerpo real espiritualizado.

-       Comer su Cuerpo y beber su Sangre tiene el signo de ser verdadero Cuerpo y verdadera Sangre; comerlo y beberlo no es de forma espiritual, sino real si aceptamos creerlo a la Luz de la fe; lo cual nos da idea también de lo que es la vida según Dios.

“Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”

·       ¿Por qué nos extraña este lenguaje?

-       Por el materialismo que nos inunda.

-       Desde la fe sabemos que los humanos somos seres espirituales de cuerpo y alma, por esto, este lenguaje nos es natural y lógico.

“Como el Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí”

-       Jesús lo dijo en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaúm.

¡Qué diferencia tan grande, y hasta opuesta, es la de vivir según los criterios del mundo, siempre apoyados en seguridades, que se las lleva el viento, a vivir según la vida de Dios, que hemos conocido en Cristo Jesús!

·  La vida de fe no nos aleja del mundo, estamos en él siendo conciudadanos responsables de la solidaridad social humana.

·       Entender la libertad y la obediencia, desde la fe, es muy diferente a como las entiende el mundo.

-  Tenemos más libertad obedeciendo, a la Verdad y al Amor conocidos en Dios, que desde cualquier compromiso separado de toda referencia de la Verdad.

·    La fidelidad al sentido de la vida es signo de libertad humana.            

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

María Gabriela Sagheddu, 

virg. cisterciense


BARRO    



miércoles, 22 de abril de 2026

“NADIE PUEDE VENIR A MÍ...”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,44-51

44 Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre, que me ha enviado; y yo lo resucitaré el día último. 45 En los libros de los profetas se dice: ‘Dios instruirá a todos.’ Así que todos los que escuchan al Padre y aprenden de él vienen a mí.
46 “No es que alguien haya visto al Padre. El único que ha visto al Padre es el que ha venido de Dios. 47 Os aseguro que quien cree tiene vida eterna. 48 Yo soy el pan que da vida. 49 Vuestros antepasados comieron el maná en el desierto, y sin embargo murieron; 50 pero yo hablo del pan que baja del cielo para que quien coma de él no muera. 51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propio cuerpo. Lo daré por la vida del mundo.”

 DÍA 23 ABRIL CICLO A

Dios no es una palabra de uso normal; decir “Dios” sobrepasa nuestro “pensar” y hasta nuestro “ser” tanto si somos religiosos como si somos creyentes de Dios, o no.

-  Digo ¡de Dios!, porque la palabra “dios” puede expresar la fe en otras divinidades no reveladas, o también lo que se cree y se afirma, de tener fe, en lo que da sentido a la vida.

-       La fe no es sólo propia de seres creyentes en Dios -aunque la palabra fe y lo que significa no guste a los no creyentes-; como si su fe en lo que creen no fuera lo que le da sentido a la realidad de su vida, como toda fe.

“Nadie puede venir a Mí”

·    Hablamos desde la fe en el Dios Revelado, al que conocemos como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La frase de Jesús no es excluyente; ella indica que nadie, por sí mismo, puede llegar a Dios, precisamente “por ser Dios”.

La misma Revelación de Dios hecha por Jesús, que vino a identificar objetivamente la fe, no excluye; todo lo contrario, porque vino a liberar nuestra libertad para que todo ser humano pueda creer, pero de hecho, la Revelación, que es el mejor bien que hemos podido recibir de Dios, hace que sean muchos los que se excluyan del Dios que revela su Ser, “Si no lo atrae el Padre que me ha enviado”

·   Sigue afirmando Jesús que el Padre lo ha enviado para salvar a toda la Humanidad.

-       Después de Resucitado, y dar el Espíritu Santo, envió a los Doce a todas las naciones del mundo; quiere decir que es voluntad del Padre que todos vayamos a Jesús, empezando por su Pueblo elegido, al que Jesús envió a sus discípulos en primer lugar; como Él mismo fue a Nazaret, donde se había criado, para que sus coetáneos fueran los primeros en conocer al Mesías.

-       El Pueblo elegido fue el que libremente se excluyó.  

·       Dios no excluye a nadie jamás.

-       Somos nosotros, desde siempre, los que nos podemos excluir de la voluntad de Dios de ser salvados por su Hijo.

¡Hasta tal punto llega el Amor Divino Trinitario, que muchos se salvarán, sin haber conocido a Jesús, siendo fieles a su fe en el Dios que han conocido!

-       Todos somos salvados por el Hijo enviado, porque esta es la voluntad del Padre.

“Nadie ha visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: 

ese ha visto al Padre”

·   Aceptar a Jesús tiene el sentido de creerle, porque no es aceptar sólo a un hombre, sino al que procede de Dios, el único que nos puede hablar de Él.

·       Dios Padre nos da su Amor en el Hijo, y ambos nos dan el Espíritu Santo.

-     Es el signo de la unidad trinitaria: “un solo y único Dios, iguales las Personas en divinidad y diferentes en su relación”.

Juan nos introduce en el Pan de la Vida.

-    Conceptos nuevos del significado del Pan y de lo que es la vida del ser humano desde Dios.                     

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

María Gabriela Sagheddu, 

virg. cisterciense



LAUDATE OMNES GENTES






martes, 21 de abril de 2026

“YO SOY EL PAN DE VIDA” 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,35-40

35 Y Jesús les dijo:
–Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed. 36 Pero, como ya os dije, vosotros no creéis aunque me habéis visto. 37 Todos los que el Padre me da vienen a mí, y a los que vienen a mí no los echaré fuera. 38 Porque no he venido del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado. 39 Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado,o sino que los resucite el día último. 40 Porque la voluntad de mi Padre es que todo aquel que ve al Hijo de Dios y cree en él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día último.

DÍA 22 ABRIL CICLO A

Aceptar esta frase "Yo soy el Pan de Vida" sólo es posible desde la fe en el Dios Revelado en Cristo.

·       El Dios Revelado pone objetividad a la fe, para diferenciarla de todo simple sentimiento o subjetivismo religioso.

-       Creer en el Dios revelado es aceptar que Dios es “primero”; ha sido iniciativa suya que nuestra fe se apoye en Él y no en nuestra seguridad personal racional o subjetiva.

-       Esta fe, don aceptado libremente, es la que nos hace humildes para agradecerla y capaces para un diálogo con el prójimo, sin acepción de personas, cultura, practique su religión o busque la Verdad.

-       Ir al encuentro del prójimo con la Verdad de Dios es acercarnos con la seguridad de la fe, pero con “temor y temblor”, como decía Pablo, porque Dios siempre es un ofrecimiento de Verdad y de Amor, y nunca un absoluto impositivo sobre la libertad de ningún ser humano.

Si así lo ha hecho Dios, nosotros nos hemos de asemejar en ofrecer, y nunca imponer; todo absolutismo es indicativo de inseguridad.

·       Dios no necesita ser defendido en su Verdad, sino testimoniado en amor.

“Me habéis visto y no creéis”

·       Jesús dijo palabras sobre Dios que nadie las puede decir, y fue acusado de blasfemar.

·       Jesús hizo obras que ningún ser humano las puede hacer de la manera como las hizo Él, y fue acusado de hacerlas por arte de Belcebú.

-       Los que vivieron en su tiempo eran creyentes del Dios único que los había liberado de la esclavitud.

¡Qué difícil es convertir a un “creyente” cuando se cierra en “su fe”, y no acepta que Dios siga revelándose. Otro error puede ser su modo de interpretar las Escrituras, como le pasó al Pueblo elegido, pasando a ser “protagonista” de la Revelación, que sólo es patrimonio de Dios.

·       Cuando el Pan, el Cuerpo de Cristo, deja la vida del ser humano saciada es cuando nace el “desapropio”, que ayuda a conocer, a creer y amar a Dios y a poder ir al prójimo, desde la humildad de ofrecer lo que, gratuitamente, se ha recibido como alimento que ha saciado el alma.

“Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí”

-       Es bueno entendamos que nuestra vida de fe es respuesta y no protagonismo.

-       Decir “creo en Dios” es aceptar que el Padre nos ha dado a su Hijo.

-       Retrasar o negarnos a ir a Jesús es atribuirnos una arbitrariedad en relación con la fe, porque no sólo marginamos a Jesús, sino también al deseo del Padre.

“Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio. Que quien vea al Hijo y cree en Él tenga vida eterna"

-       Tener vida eterna es cuestión “de aquí y ahora”, para resucitar el último día.

-       Vivir "vida eterna en el tiempo" es experimentar la saciedad del Pan, del Cuerpo de Cristo troceado, del Dios dado Revelado.                               

Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Sotero, papa


pan de vida