sábado, 10 de octubre de 2026

 "TODO ESTÁ PREPARADO 

PARA LA BODA...ID E INVITAD"

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 22, 1-14

Parábola del banquete de bodas
(Lc 14.15-24)
22
1 Jesús se puso a hablarles otra vez por medio de parábolas. Les dijo:
2 “El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo. 3 Envió a sus criados a llamar a los invitados, pero estos no quisieron acudir. 4 Volvió a enviar más criados, encargándoles: ‘Decid a los invitados que ya tengo preparado el banquete. He hecho matar mis novillos y reses cebadas, y todo está preparado: que vengan a la boda.’ 5 Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a sus tierras, otro a sus negocios 6 y otros echaron mano a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. 7 Entonces el rey, lleno de ira, ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo. 8 Luego dijo a sus criados: ‘Todo está preparado para la boda, pero aquellos invitados no merecían venir. 9 Id, pues, por las calles principales, e invitad a la boda a cuantos encontréis.’ 10 Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y así la sala del banquete se llenó de convidados.
11 “Cuando el rey entró a ver a los convidados, se fijó en uno que no iba vestido para la boda. 12 Le dijo: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí, si no vienes vestido para la boda?’ Pero el otro se quedó callado. 13 Entonces el rey dijo a los que atendían las mesas: ‘Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes.’ 14 Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.”

DÍA 11 OCTUBRE 

XXVIII DOMINGO TIEMPO ORDINARIO 

Is 25, 6-10

“Prepara el Señor del universo para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares…”

Lo profetizado se ha cumplido, pero ¿cómo se ha hecho realidad?

-       La fiesta prometida se ha celebrado en un monte.

-     Las bodas del HIJO DE DIOS con la Humanidad se han solemnizado en el Calvario. ¡Sólo la fe lo puede creer!

“Aniquilará la muerte para siempre…, enjugará las lágrimas de todos los rostros

Celebremos y gocemos con su salvación”

· CRISTO, DIOS ETERNO entre nosotros, cumplió en Él lo profetizado, e hizo que esta ¡Fiesta! fuera celebrada en todo tiempo y lugar hasta que vuelva.

-       ¡Sólo la fe lo valora, lo sabe agradecer y celebrar con dignidad!


Fil 4,12-14.19-20

“Todo lo puedo en aquel que me conforta”

-       S. Pablo es testigo de lo que nosotros casi no advertimos: ¡Cristo salió a su encuentro!

¡Cuánto tiempo pasamos nosotros discerniendo la voluntad de Dios, la fe, el sentido de la vida, como si “encontrar la VERDAD” fuera solo una cuestión de nuestra libertad!

·   Dios descendió del cielo para encontrarse con su Pueblo, que andaba perdido; aunque sólo los humildes, los sencillos, los marginados, los enfermos y los pecadores escucharon su voz, le creyeron y le siguieron; es para pensarlo detenidamente.

-       Los sabios y entendidos de Dios le condenaron.

-   El mundo moderno, también hoy, ha abandonado a Dios; Son muchos los que piensan y deducen que, los humildes, los sencillos, los enfermos y los que se reconocen pecadores, por su debilidad es por lo que se acogen a Dios. ¡Poco saben del Don de la fe! y están confundidos.

-   Desde toda la vida, humildes y sabios, y seres humanos de toda condición y edad, se han dejado encontrar por Cristo, y han reconocido que todo lo han podido en Él, y aceptar, con sentido, toda tribulación, sin pedir nada más; han creído en el Amor, que reconocieron crucificado en Cristo.


Mt 22, 1-14

·    Las Bodas del Hijo de Dios, con toda la Humanidad, es la “Fiesta” que va desde la Encarnación hasta la Resurrección de Jesús.

-  Una “Fiesta” que comienza con un encuentro, el del Arcángel Gabriel con María.

· Dios desciende hasta el “hogar más íntimo” de María, y es engendrado el HIJO DE DIOS.

-       La ¡Fiesta! sigue con la vida de Jesús, de difícil discernimiento para “sabios y entendidos”, porque Jesús no buscó su Gloria, ni tampoco reveló su divinidad con poder, sino con la mayor de las pobrezas, acercándose a los más indigentes y pecadores, hasta aceptar libremente ser condenado y crucificado, para una mayor dificultad de ser creído por los sabios y entendidos de todos los tiempos.

- Esta larga “Fiesta” Cristo la “sintetizó” la tarde-noche de despedida, después de culminar su trayectoria divino-humana, lavando los pies de sus discípulos, celebrando su Pascua diciendo: “Tomad y comed, esto es Mi Cuerpo. Tomad y bebed, esta es Mi Sangre”.

-       Desde entonces que la boda está preparada.

El texto del Evangelio de hoy resume lo acontecido ante “las bodas de Dios con la Humanidad,” y fue “profecía” de lo que iba a suceder a lo largo del tiempo.

“Los verdaderos convidados no se la merecieron”

-    Le entendieron, le escucharon y estuvieron en el Banquete de la Vida de Jesús, los humildes, los pobres y los pecadores.

Ayer se profetizó que DIOS no llama a los que son los buenos, sino que llama a buenos y malos a sentarse en la MESA DEL BANQUETE DE SU HIJO.

-    Libremente podemos aceptar el Don de ser llamados; no somos justos según nuestros criterios, ni buenos según nuestras bondades, porque “solo Dios es Bueno” y hace que los humanos, si aceptamos su revelación y enseñanza, lleguemos a poder serlo en Él.

Por esto viene lo inesperado:

“Amigo -la misma palabra que le dijo a Judas cuando lo entregó en el Huerto de Getsemaní- ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?

-       ¡Qué maravillosa es la meditación de S. Agustín, diciéndonos que “el vestido de boda es haber conocido el Amor, y haber aprendido a amar según Cristo”!

·    La vida de fe resumida es creer en el Amor, vivir de este amor, amando y siendo celebrado en el Altar.

-     Aceptar que Dios nos llama, invita y pide vivir acercándonos a los sencillos, a los pobres de toda condición con humildad y amor, porque nadie es mejor que el prójimo al que nos acercamos; quien se crea superior muestra su imperfección.

·  Cada día, en Altar, vivimos la realidad de toda la Historia de salvación.

-  Si Dios nos hace merecedores, siendo malos, ¿qué derecho tenemos para pensar que es de nuestra libertad decidir acudir o no a la Mesa del Señor?

-     Venimos al Altar siendo imperfectos y hasta malos, pero con traje de “boda”, porque creemos que Dios ¡Es Amor! Y nosotros nos esforzamos en querer amar y perdonar como Él nos ama y nos perdona, desde nuestra pobre condición humana.

-       ¡Que Dios tenga misericordia de todos nosotros!

   Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Juan XXIII, papa


SÍ ME LEVANTARÉ



 


viernes, 9 de octubre de 2026

BIENAVENTURADOS LOS QUE SABEN ESCUCHAR

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 11,27-28

Lo que realmente cuenta
27 Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente:
–¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!
28 Él contestó:
–¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!

DÍA 10 OCTUBRE CICLO A

-        Quien escucha se llena de sabiduría.

-      Es sabio quien tiene la cultura de haber sabido escuchar en todos los momentos de su vida, y al prójimo, que ha tenido cerca, tanto en situaciones de gozo como en los de tribulación.

No es lo mismo tener la cultura de los libros, a tenerla desde los “libros-vidas”, que nos dan oportunidad de “aprender a leer de la realidad de la propia vida y la del prójimo”.

·  La “vida” no es la pura “existencia”; quien solo existe no suele tomar conciencia de su propia realidad ni la del mundo, mientras que, quien sabe que “vive” tiene referencias, las cuales escucha, y le van dando “sentido a su vida”.

-        Advertir esta diferencia es el primer peldaño de la escalera de la cultura.

Escuchar es algo que se nos da gratuitamente; cuanto más niño somos mejor escuchamos de forma natural.

-   En la medida que se crece en edad, pero no en verdadera cultura, se puede caer en la suficiencia, solo por dominar algo de lo moderno; y en esta medida dejamos de saber y querer escuchar; se deja de aprender de la vida.

-  Las criaturas escuchan y entienden a su manera. (Francisco les hablaba).

“En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantando la voz, le dijo: “Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”.

-        ¡Cuántas verdades encierra esta frase!

Era una mujer de “entre la gente”; los que le seguían eran sencillos.

·      Esta mujer escuchaba; escuchar es “aprender y ver” mucho más que de las palabras que “oímos” y “no escuchamos”.  

·      Esta mujer leía del “libro de la Vida de Jesús”; por esto supo ver más allá de lo que veían sus ojos.

·      Esta mujer creyó en Jesús, y creer a Jesús era reconocer que era más que solo hombre.

-   Por reconocerlo, como Profeta enviado, Jesús le permitió entender el valor de quien fue elegida para ser su madre.

-     Esta mujer no sabía casi lo que decía, al no conocer la realidad de la Vida de Jesús, DIOS Y HOMBRE, pero sí que tuvo la gratuidad de saber que su madre fue singularmente elegida. De ahí su exaltación.

·       María fue sorprendida por el Arcángel S. Gabriel.

-    La Encarnación de Dios, tal como fue en realidad, dejó maravillada a María, porque la verdadera humildad, y más cuando es fruto de una plenitud de Gracia, no espera nada, sino sólo el acontecer de la voluntad divina.

·      María recibió la mayor Gracia para vivir el gozo de amar y sufrir con el HIJO DE DIOS.

“Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”

·    María es modelo de escuchar la PALABRA; sabemos, por la fe, que es CRISTO.

-        De Dios sabe más quien lo escucha, y no tanto quien "solo estudia la PALABRA"

En el Cielo tendremos muchas sorpresas, ya las tenemos ahora, cuando veamos por “encima” a muchos que, en su tiempo, podíamos pensar que de Dios sabían menos que nosotros; los sencillos no escuchan a los suficientes.

-        ¡Bienaventurados por haber sabido escuchar! 

     Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Paulino, obispo de York, 

discípulo de s. Gregorio Magno

pALABRAS DE VIDA