LOS GESTOS DE JESÚS
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
DÍA 9 ABRIL CICLO A
· Los evangelistas usan la palabra “discípulos”
para designar a todos los seguidores de Jesús, dejando
clara la diferencia con los Doce.
- Son los discípulos de Emaús los
que cuentan la experiencia que tuvieron con Jesús; “el gesto de acompañarlos”
durante el camino de regreso a su casa, y cómo
lo reconocieron con “el gesto de partir el pan”.
· Jesús se presenta en medio de ellos y
les dice: “Paz a vosotros”
·
Jesús se presenta Resucitado, “con
su Cuerpo Real Espiritualizado”; por lo que no lo reconocen, y piensan
ver un fantasma.
La fe permite ver lo que los ojos
confunden; cuando hay confusión en la mente o el corazón
no hay claridad para ver desde la fe;
y por más que se esfuerce la mente y el corazón en sentimientos no es posible ver con
fe.
“¿Por qué surgen dudas en vuestro corazón?”
- El
corazón es signo del centro
humano, y es muy complejo.
· Jesús
les ofrece el “gesto” más elocuente para que disipen los temores.
“Mirad mis manos y mis pies: SOY YO en persona”
- Vemos como Jesús afirma la “realidad
de haber estado crucificado” añadiendo una frase, que une dos conceptos
teológicos maravillosos:
a)
“SOY YO”, que es la expresión revelada de
quien es Dios: el que está
presente, porque Él Es el Presente Real y Eterno.
b)
EN PERSONA, es decir, soy EL HIJO QUE NACIÓ
DE MARÍA, y me conocéis como JESÚS EN MI HUMANIDAD.
- Es la
Humanidad, que “ofrece Real
y Verdadera en su Cuerpo Resucitado”, para que lo vean y lo toquen y se reafirmen en la fe, que es el Crucificado Resucitado; no se lo
acababan de creer.
· Jesús
les dice:
-
“¿Tenéis algo de comer?”
-
Le dieron un trozo de pescado asado y Él lo tomó y lo comió
en su presencia”
Agradecemos
el don de la fe,
que consiste en creer, con la razón
inclinada, para contemplar a Jesús como humano; no debemos buscar su
humanidad mirando al cielo o a las nubes.
-
Que el corazón acepte la realidad de
los “gestos de Jesús”, antes que movernos con sentimientos y deseos, que
distan mucho de agradecer a Dios la fe, aunque sea de noche en el alma.
“Era necesario que se cumpliera todo lo escrito en
la Ley de Moisés y en los Profetas y en los salmos acerca de Mí”
-
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras”
¡Qué
maravilla es “el Don ofrecido” al ser humano dotado de una inteligencia que,
en su humildad, puede ser sabia conociendo la VERDAD DE DIOS!
-
Sólo
así, y no con palabras
de elocuencia, se debe tener el “Don de aceptar la luz del Espíritu”,
para el deber de usar la propia iniciativa en su servicio.
“Vosotros sois testigos de esto”
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Liborio, obispo de Le Mans

