BIENAVENTURADOS LOS QUE SABEN ESCUCHAR
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 11,27-28Lo que realmente cuenta 27 Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente: –¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió! 28 Él contestó: –¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen! |
DÍA 10 OCTUBRE CICLO A
-
Quien
escucha se llena de sabiduría.
- Es sabio
quien tiene la cultura de haber sabido escuchar en todos los momentos de su vida, y al prójimo, que ha tenido
cerca, tanto en situaciones de gozo como
en los de tribulación.
No
es lo mismo tener la cultura de los libros, a tenerla desde los “libros-vidas”,
que nos dan oportunidad de “aprender
a leer de la realidad de la propia vida y la del prójimo”.
· La “vida” no es la pura “existencia”;
quien solo existe no suele tomar conciencia de su propia realidad ni
la del mundo, mientras que, quien
sabe que “vive” tiene referencias,
las cuales escucha, y le van
dando “sentido a su vida”.
-
Advertir
esta diferencia es el primer peldaño
de la escalera de la cultura.
Escuchar
es algo que se nos da gratuitamente; cuanto más niño somos
mejor escuchamos de forma natural.
- En la medida que se crece en edad, pero no en verdadera cultura, se puede caer en la suficiencia, solo por dominar
algo de lo moderno; y en esta medida dejamos de saber y querer escuchar;
se deja de aprender de la vida.
- Las
criaturas escuchan y entienden a su manera. (Francisco les hablaba).
“En aquel tiempo,
mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantando la
voz, le dijo: “Bienaventurado el
vientre que te llevó y los pechos que te criaron”.
-
¡Cuántas verdades encierra esta frase!
Era una mujer de “entre
la gente”; los que le seguían eran sencillos.
·
Esta mujer escuchaba; escuchar
es “aprender y ver” mucho más que de las palabras que “oímos”
y “no escuchamos”.
·
Esta mujer leía del “libro de la Vida de
Jesús”; por esto supo ver más allá de lo que veían sus ojos.
·
Esta mujer creyó en Jesús, y creer
a Jesús era reconocer que era más que solo hombre.
- Por reconocerlo, como Profeta enviado, Jesús le permitió entender el valor de quien fue elegida para ser su
madre.
- Esta mujer no sabía casi lo que decía, al no conocer la realidad de la Vida de
Jesús, DIOS Y HOMBRE, pero sí que tuvo
la gratuidad de saber que su madre fue singularmente elegida. De
ahí su exaltación.
·
María fue sorprendida por el Arcángel S.
Gabriel.
- La Encarnación
de Dios, tal como fue en realidad, dejó maravillada a María, porque la verdadera humildad, y
más cuando es fruto de una plenitud de Gracia, no espera nada, sino
sólo el acontecer de la voluntad
divina.
·
María recibió la mayor Gracia para vivir el gozo de amar y sufrir con el HIJO DE DIOS.
“Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la
cumplen”
· María
es modelo de escuchar la PALABRA;
sabemos, por la fe, que es CRISTO.
- De Dios sabe más quien lo escucha, y no tanto quien "solo estudia la PALABRA"
En el Cielo tendremos muchas sorpresas, ya las tenemos ahora, cuando veamos por “encima” a muchos
que, en su tiempo, podíamos pensar que de Dios sabían menos que
nosotros; los sencillos no escuchan a los suficientes.
-
¡Bienaventurados por haber sabido escuchar!
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
discípulo de s. Gregorio Magno
pALABRAS DE VIDA


