"BIENAVENTURADOS…"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 5,1-12Sermón del Monte |
1 Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó. Sus discípulos se le acercaron, 2 y él comenzó a enseñarles diciendo: La dicha verdadera ("Bienaventuranzas") (Lc 6.20-23) 3 “Dichosos los que reconocen su pobreza espiritual, porque suyo es el reino de los cielos. 4 “Dichosos los que sufren, porque serán consolados. 5 “Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra que Dios les ha prometido. 6 “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán satisfechos. 7 “Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos. 8 “Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios. 9 “Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos. 10 “Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo, porque suyo es el reino de los cielos. 11 “Dichosos vosotros, cuando la gente os insulte y os maltrate, y cuando por causa mía digan contra vosotros toda clase de mentiras. 12 ¡Alegraos, estad contentos, porque en el cielo tenéis preparada una gran recompensa! Así persiguieron también a los profetas que vivieron antes que vosotros. |
DÍA 8 JUNIO CICLO A
“Al ver Jesús el gentío,
subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos”
-
Hoy conocemos el lugar como el de las
bienaventuranzas.
El gentío no estaba allí como solemos hacer nosotros
cuando vamos a pasar un día, por la montaña, para alejarnos de la rutina
de la realidad de la vida.
- La rutina
de este “gentío” era la pobreza, el hambre, la marginación, la
carga de vivir…
·
Jesús no ve el “gentío” como lo ve el
mundo democrático,
necesitando de esta masa para su hambre de poder.
·
Jesús contempla el corazón de este “gentío”.
-
Se sentó junto
a esta multitud; sentarse es “signo” de darse
tiempo y darlo para que el
“gentío” se dé cuenta de su cercanía.
- Sabemos que iban tras él para escucharle, porque su presencia les daba paz.
Hizo que se acercaran sus discípulos.
·
Jesús, conociendo el corazón de este “gentío”, dispuso hablarles de sí mismo; no les prometió nada, no habló para
ganar su corazón dolorido, sino que les
propuso cómo Él era feliz; y abriendo
su boca enseñaba a los discípulos y al gentío diciendo:
“Bienaventurados los
pobres…”
·
¿Cómo nos suena esta frase cuando en la vida
somos parte de este “gentío”?
-
Cuando realmente deseamos o vivimos la realidad de ser pobre, y creemos en Dios y le rezamos… ¿Esperamos
como respuesta escuchar “Eres
bienaventurado?”
Para entender las Bienaventuranzas tenemos que conocer a Jesús, creer en Él,
tenemos que contemplarle…, para
no escuchar sólo sus palabras, sino para
querer saber y ver cómo vivió, siendo Dios entre nosotros.
- La
pobreza fue la opción para Revelarse, viviendo
pobremente el HIJO en la Humanidad de Jesús.
LA PALABRA, que había dado existencia a todo y que era
dueña de todo, “vino a su casa y no tenía
donde reclinar la cabeza”
Después de contemplar cómo vivió Jesús, me fijo en una de las bienaventuranzas:
“Bienaventurados cuando os insulten y os persigan y os calumnien
de cualquier modo por mi causa”
Resaltemos “por mi causa”, es decir,
por haber hecho opción libre de “acoger el modo de ser feliz siguiendo a
Jesús” en medio del mundo.
No sólo mirar el aspecto de “ser insultado, perseguido o calumniado”; los pobres, que hoy mueren
de hambre, o de las consecuencias de un poder que crea las guerras y los
muertos, son insultados y perseguidos
·
Jesús fue insultado, perseguido y calumniado por ser pobre; si hubiera venido
con poder hubiera sido temido y respetado.
Hay quienes se creen con derecho de no hacer caso al pobre e indefenso; este es el “insulto” y la “persecución”,
porque se mantiene la pobreza.
Consentir la pobreza “no es humano”, es una calumnia; sin embargo, aceptar “ser pobre”,
siguiendo la causa de
Jesús, es motivo de alegría y
recompensa.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA


