sábado, 27 de junio de 2026

"EL QUE PIERDA SU VIDA POR MI CAUSA LA SALVARÁ"

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día

Mateo 10,37-42

37 “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. 39 El que trate de salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la salvará.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 41 El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá la recompensa que merece un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, recibirá la recompensa que merece un justo. 42 Y cualquiera que dé aunque solo sea un vaso de agua fresca al más humilde de mis discípulos por ser mi discípulo, os aseguro que no quedará sin recompensa.”

DÍA 28 JUNIO 

XIII Domingo TIEMPO ORDINARIO 

CICLO A

El texto sorprende y nos parece muy fuerte al escucharlo por boca de Jesús, sin embargo, ¿qué añade al primer mandamiento Amarás a Dios sobre todas las cosas?

·       Creer en Dios es aceptar a QUIÉN es realmente.

·    Creer es aceptar que estamos en sus manos de Creador por Amor, que quiere decir, creados para ser felices en Él, desde el mandamiento del Amor.

Dios no es causa de cualquier mal que sucede en nuestro mundo hoy.

·       Creer es aceptar en qué condiciones de libertad, y de amor de Dios, y entre ellos, fueron creados nuestros padres.

Vemos la trascendencia del Amor divino y del amor humano, y constatamos que las tragedias del mundo vienen desde la primera desobediencia de amor a Dios, que rompió la unidad y el amor-natural, que llenaba la vida de nuestros padres de forma gratuita.

·       Creer es aceptar que, si Dios es Amor, toda nuestra vida gira en torno a la verdad del amor y, por desgracia, las consecuencias de su desconocimiento, confusión y negación.

Comento y repito muchas veces que es más fácil “creer en Dios” que “creen en el amor”.

El Evangelio de hoy nos habla de la lógica del amor.

“El que quiere a su padre y a su madre más que a Mí

·       Jesús lo dejó todo.

1º Aceptemos que Jesús, cuando llegó la hora de su mesianismo, no tuvo reparo en dejar a su Madre sola en Nazaret.

2º Cuando aceptó la voluntad del Padre de encarnarse en las entrañas de María, anonadándose  para ser verdadero Hombre, y empezó su misión de Mesías, el enviado.

-       Por amarnos lo dejó todo y aceptó todo sufrimiento para revelar la Verdad del Amor.

·       Jesús no entra en competencia con el amor a los padres, que es uno de los mandamientos, ni en el amor a los hijos, a quienes los padres deben dar lo mejor de sus vidas.

-   Los hijos tienen derecho a ser amados; y no son propiedad de los padres.

-  Todo amor que sea verdadero exige la renuncia de lo que sea obstáculo para la experiencia del mismo amor.

Cuando es verdad, no sirve la palabra “exige”, porque de forma espontánea se renuncia a lo que disminuye la verdad de amar.

-       El texto del Evangelio de hoy debe sorprendera quien no ama a nadie, a quien no tiene experiencia de amar a algún prójimo, a quien no valora el amor que el prójimo le da”.

·       El examen del amor no debe ser teórico; es ponernos frente a cada uno de los miembros de la familia o de los que formamos la Comunidad, para ver la realidad de cómo es nuestro amor.

-       Seguro que, mirando a los ojos de nuestros familiares, nuestro corazón se movería a amarlos; la realidad de cómo es nuestro amor nos debe hacer tomar conciencia de lo que nos dice el texto Evangélico.

·       Jesús lo que hace es plantearnos la lógica del amor.

-       Mientras no amamos a la manera de Jesús, caminamos por “tierra llana”; sin embargo,  hallado el amor experimentamos que ya no pensamos en uno mismo, sino cómo debemos manifestar  que amamos y, sobre todo, sabemos que empezamos a subir a Jerusalén.  Y una vez en Jerusalén, ¿qué halla?

-       El Calvario donde vemos el Amor crucificado.

·       Seguir a Jesús es haber hallado el Camino del Calvario y saber que “su carga es ligera y su yugo suave”, al conocer la Verdad del Amor viéndolo crucificado, y se entiende:

“El que no carga son su cruz y me sigue, no es digno de Mí”

-       Cargar con la cruz no es abrazar un madero, ni nada de lo que se dice en nombre de la cruz, sino que es haber conocido el amor y haber empezado a amar de verdad.

·  El amor es una carga, para los que lo confunden como una fiesta permanente; cuando no es fiesta la vida les resulta ser la carga pesada de una cruz no aceptada.

“El que encuentre su vida la perderá, 

y el que la pierda por Mí, la encontrará”

-       Encontrar la vida y perderla es vivirla sin amor; sin advertir que se convierte al prójimo en su servidor.

-       Hallar la vida es haber encontrado la verdad del amor, y vivir amando es encontrarse a sí mismo.

-       Perderla en amor a Jesús, y por Él amar al prójimo, es encontrar el sentido de la vida, del sufrimiento y de la misma muerte.

-        El amor vence toda tribulación, en el aquí de la vida.

-       “Amar”, con el AMOR de JESÚS, es entender que sólo Dios puede apagar nuestra sed de amor.

-       Cuando Dios es el descanso del alma, la vida se convierte, de forma natural, en servicio de amor al prójimo, porque se usa la libertad para obedecer la vida.

·    El amor hace que la razón entienda la vida, como no sabe verlo sin amor, y sale del corazón decir, como S. Juan, ¡Dios es Amor!, y sabemos por qué lo decimos.                

 Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

S. Ireneo, obispo de Lyon y mártir


PERMANECER EN TI




 

viernes, 26 de junio de 2026

 “VOY YO A CURARLO” 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 8,5-17

Jesús sana al criado de un centurión romano
(Lc 7.1-10)
5 Al entrar en Cafarnaún, un centurión romano se le acercó para hacerle un ruego. 6 Le dijo:
–Señor, mi asistente está en casa enfermo, paralítico, sufriendo terribles dolores.
7 Jesús le respondió:
–Iré a sanarlo.
8 –Señor –le contestó el centurión–, yo no merezco que entres en mi casa. Basta que des la orden y mi asistente quedará sanado. 9 Porque yo mismo estoy bajo órdenes superiores, y a la vez tengo soldados bajo mi mando. Cuando a uno de ellos le digo que vaya, va; cuando a otro le digo que venga, viene; y cuando ordeno a mi criado que haga algo, lo hace.
10 Al oir esto, Jesús se quedó admirado y dijo a los que le seguían:
–Os aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe como este hombre. 11 Y os digo que muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12 en cambio, los que deberían estar en el reino serán arrojados a la oscuridad de fuera. Allí llorarán y les rechinarán los dientes.j
13 Luego Jesús dijo al centurión:
–Vete a tu casa y que se haga tal como has creído.
En aquel mismo momento, el criado quedó sanado.
Jesús sana a la suegra de Pedro
(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)
14 Jesús fue a casa de Pedro, donde encontró a la suegra de este en cama, con fiebre. 15 Le tocó Jesús la mano y la fiebre desapareció. Luego se levantó y se puso a atenderlos.
Jesús sana a muchos enfermos
(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)
16 Al anochecer llevaron a Jesús muchas personas endemoniadas. Con una sola palabra expulsó a los espíritus malos, y también curó a todos los enfermos. 17 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el profeta Isaías: “Él tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.”

DÍA 27 JUNIO CICLO A  

Debemos meditar y hacer larga oración de agradecimiento por lo que Jesús hizo al centurión, que llegó a Él pidiendo ayuda  en favor de su criado; para salir de una “cierta confusión, a nivel de nuestro espíritu o de nuestra manera de “pensar a Dios”.

-       El DIOS que conocemos y creemos como PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO es QUIEN nos ha creado por Amor a cada uno, y seguimos estando en su presente eterno, en cada momento de nuestra vida personal

-       Seguimos pensando en Dios, demasiadas veces, desde nuestra manera humana de concebirle, cuando Dios, con su Revelación, nos ofrece suficientes conocimientos, desde la luz de la fe, para creer, que supera el pensar que la Realidad de Dios es eternamente distinta.

-       La confusión deriva en no creer que Dios se ocupa.  con amor, de nuestro presente personal aún no siendo agradecidos.

·       La HUMANIDAD DE JESÚS nos debe servir para creer en DIOS, lo cual no significa abstraerse de su humanismo, sino unir la VERDAD DIVINA TRINITARIA con la VIDA DE JESÚS, como Él mismo oró diciendo: “Que sean uno como lo somos nosotros”.

·       La Trinidad no se separa con la Encarnación del Hijo.

Cuando la fe es la confianza de queDios está pendiente de cada uno”, comprendemos la frase: “Voy Yo a curarlo”, por ser la realidad cotidiana del AMOR TRINITARIO con todos y cada uno de nosotros, empezando por crearnos permanentemente”, como el PADRE “engendra eternamente al HIJO”.

“Señor, tengo en casa un criado 

que está en cama paralítico y sufre mucho”

Ayer comentábamos sobre “la forma humana de Jesús”, que hacía sentir el deseo de aproximarse a Él, desde la condición de vida de cada uno.

·       Este es el AMOR DIVINO, que podemos y debemos ver y tocar en la Humanidad de Jesús, no sólo para ver “a un hombre bueno”, sino a DIOS cercano y, no sólo cercano en Jesús, sino cercano el AMOR TRINITARIO.

-       ¡Esto es creer en Dios!, sin comparaciones, sin confusiones, en UNIDAD de CRISTO con el PADRE POR EL ESPÍRITU SANTO.

“Voy Yo a curarlo”:

-       Es escucharlo tú y yo cada día.

-       Es creer que JESÚS VIVE RESUCITADO, no sólo “custodiado” en los templos, sino llamando a nuestras puertas, acercándose a los enfermos, respondiendo a nuestras demandas, cuando son confiadas.

-       ¡Qué fácil nos lo ha puesto Jesús, y cuántas veces lo complica nuestro ser!

También debemos orar y meditar la frase del centurión:

“Señor, no soy digno de entres bajo mi techo”

-       Unir la confianza con el respeto no es fácil.

“En verdad os digo que en Israel 

no he encontrado en nadie tanta fe”

·       La fe es cuestión espiritual de difícil discernimiento racional.

Para examinarnos de la fe es mejor preguntarnos:

·       ¿Hasta dónde llega mi confianza en Jesús?

·       ¿Hasta qué punto pongo mi seguridad en Él y no en mí?

-       Esta fue la gran media de fe del centurión: su confianza.                    

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA 

s. Cirilo de Alejandría, 

obispo y doctor de la Iglesia


VEN A CAMINAR





jueves, 25 de junio de 2026

“SEÑOR, SI QUIERES...”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 8,1-4

Jesús sana a un leproso
(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)
1 Cuando Jesús bajó del monte, le seguía mucha gente. 2 En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, que se puso de rodillas delante de él y le dijo:
–Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad. 3 Jesús lo tocó con la mano, y dijo:
–Quiero. ¡Queda limpio!
Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.b 4 Jesús añadió:
–Mira, no se lo digas a nadie. Pero ve, preséntate al sacerdote y lleva la ofrenda ordenada por Moisés; así sabrán todos que ya estás limpio de tu enfermedad.

DÍA 26 JUNIO CICLO A

Me gusta la forma en que el leproso se acerca y trata a Jesús.

·  La educación, no como formas hipócritas de comportamiento, sino como actitudes humanas de mutuo respeto es un estado de vida, que ayuda a convivir de forma sencilla y humana; no es fácil unir libertad con educación.

-    La persona revela, cuando falta la educación, no haber dedicado tiempo a entender el porqué y el para qué del don de ser libres.

-       “Ser libres”, desde la referencia de “ser hijos de Dios”, nos pide mucho más que ser educados, y la meditación sobre “la libertad de los hijos de Dios” debe ser mucho mayor.

·       A Jesús lo seguía mucha gente.

-       Le seguían los pobres, que en su tiempo eran muchos; por desgracia son más en el nuestro tiempo, constatando insensibilidad  hacia ellos.

-       Le seguían los enfermos, los pobres y humildes de corazón, porque les daba “el pan que necesitaban para comer” y “el pan de la cercanía de su amor” a sus vidas; hoy, quienes se consideran ricos e insensibles, son incapaces de ver la necesidad de pan y de cercanía de amor con que llegan muchas personas a sus vidas.

“Se le acercó un leproso, se arrodilló”

·       ¡Qué confianza inspiraba Jesús para que un leproso se acercara!

-   Sabemos cómo vivían en su tiempo los leprosos; separados de sus familias, deambulando lejos de las gentes mendigando pan, que les daban a distancia, y separados de la sinagoga para no contaminar.

-       La Ley, y los que mandaban cumplirla, los excluían con más dureza que la misma enfermedad.

-       Valoremos el gesto de confianza, que inspiraba Jesús para acercarse a Él, en cualquier estado de vida.

“Señor, si quieres, puedes limpiarme”

-       El leproso tiene la plena confianza de que Jesús lo puede limpiar.

“Jesús extendió la mano y lo tocó”

En Jesús vemos dos gestos:

1.     Permitir la cercanía hasta el punto de poder tocar al leproso.

2.    El signo más importante, Jesús no tiene miedo de tocar a un leproso, como no lo tuvo Francisco después de su conversión, que abrazaba y besaba a los leprosos.

-       El signo de Jesús mostraba ser superior a la Ley sin peligro de contaminarse.

-    Los letrados y fariseos, conocedores de la Ley, tenían a Jesús por hombre “contaminado”, que practicaba con su conducta acciones en sábado; muchas de ellas contrarias a las prescripciones legales.

“Quiero, queda limpio. “Y enseguida quedó limpio de lepra”

Jesús le dijo: “No se lo digas a nadie”

-       El leproso va a ir al sacerdote, va a volver a casa y a la sinagoga.

·       ¿Qué quiere decir Jesús, con no decirlo a nadie?

-   Lo que sintió en el alma, al verse amado y curado, es el gesto de amor, íntimo, nuevo y sagrado, diferente al mismo hecho; esto es para guardar.

Cuando lo sagrado sale a la calle es pisoteado y desaparece “el hogar”.       

 Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

S. Guillermo, abad, fundador 

de los Monjes de Montevirgen


SI TU QUIERES