lunes, 2 de marzo de 2026

 “UNO SOLO ES VUESTRO MAESTRO”

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 23,1-12

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
23
Después de esto, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: “Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés. Por lo tanto, obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra. Atan cargas pesadas, imposibles de soportar, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo. Todo lo hacen para que la gente los vea. Les gusta llevar sobre la frente y en los brazos cajitas con textos de las Escrituras, y vestir ropas con grandes borlas. Desean los mejores puestos en los banquetes, los asientos de honor en las sinagogas, ser saludados con todo respeto en la calle y que la gente los llame maestros.
“Pero vosotros no os hagáis llamar maestros por la gente, porque todos sois hermanos y uno solo es vuestro Maestro. Y no llaméis padre a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el que está en el cielo. 10 Ni os hagáis llamar jefes, porque vuestro único Jefe es Cristo. 11 El más grande entre vosotros debe servir a los demás. 12 Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.

DÍA 3 MARZO  CICLO  A

“En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos”

-       La Ley fue interpretada por escribas y fariseos considerados como los únicos entendidos de la Ley, que fue daba para acompañar al Pueblo elegido hacia un fin.

·       La Ley no era lo absoluto dado a Moisés, sino un cauce para seguir el proceso de revelación de Dios, que debía terminar con el cumplimiento de las Profecías sobre el único y verdadero liberador y salvador.

-       Los escribas y fariseos no sólo se hicieron únicos maestros de la Ley, sino también interpretes de las profecías sobre el Mesías.  

“No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías”

·       Jesús fue ratificado como Mesías en el Jordán donde vemos, desde la fe, la teofanía, la revelación trinitaria:

-       El Padre lo manifiesta como Hijo predilecto, el Espíritu Santo, representado como paloma de paz, como signo de unción, y Jesús, Dios y hombre verdadero, como Mesías.

·       Jesús sabía a qué había venido al mundo, habiéndose encarnado en su Pueblo como un judío más, habiendo nacido de María por obra del Espíritu Santo.

-       Venía a cumplir la Ley y a los Profetas desde la libertad de ser el Mesías, no según la interpretación de los “maestros” escribas y fariseos.

De ahí vino la persecución a muerte de Jesús por estos “maestros”, porque veían contradichas sus interpretaciones y su “magisterio” superado por este “galileo” que, según ellos, transgredía la Ley.

·       Jesús, verdadero hombre libre, revelador de Dios, siendo Dios, cumplidor hasta la última tilde de la Ley, superada con amor, dijo ayer para todos y hoy para nosotros:

“En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen”

Hoy son muchos, dentro de la Iglesia, los que se han sentado en la cátedra de Pedro.

·       Jesús acusó a los escribas y fariseos, no por ser cumplidores de la Ley, sino por practicarla sin amor y situarse como únicos “maestros” ante su Pueblo.

-       Esta era la razón por la que liaban fardos pesados y se los cargaban a la gente en los hombros.

¿Estamos seguros de que a la Iglesia -interpretada como Comunidad, pero ajenos a su realidad, aun sabiéndonos dentro-, la podemos juzgar y a sus “maestros”, por ser la que hoy carga fardos en los hombros, sin que nadie empuje con amor?

-       ¡Qué fácil es el deseo de “estar en los primeros puestos en los banquetes”!

-       ¡Pobre Iglesia, nunca juzgada si se reconoce como Cuerpo místico de Cristo, formado por todos los bautizados. (1 Cor 12, 27-28)

-       Pobres de nosotros si, en lugar de seguir las huellas del único Maestro, nos fijamos en la mota de los demás, aunque sea verdad verla en ojos ajenos.

No me atrevo a decir que nos quitemos la viga, pero sí que nos examinemos cómo amamos a la Iglesia; si todo lo que decimos de Ella y hacemos por Ella es de verdad porque la amamos.                                                                     

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Cunegunda, esposa de 

s. Enrique II, emperador


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domingo, 1 de marzo de 2026

"LA MEDIDA QUE USEMOS SERÁ 

LA QUE USARÁN PARA NOSOTROS"

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 6,36-38

36 Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo.
No juzgar a otros
(Mt 7.1-5)
37 “No juzguéis a nadie y Dios no os juzgará a vosotros. No condenéis a nadie y Dios no os condenará. Perdonad y Dios os perdonará. 38 Dad a otros y Dios os dará a vosotros: llenará vuestra bolsa con una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Dios os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás.”

DÍA 2 MARZO  CICLO  C

No hay que pensar en un Dios que necesita contemplarnos para usar nuestra medida para juzgarnos.

-       Dios es más que nosotros, es El Señor, que usa su Amor siempre como medida.

-       Es en nuestra propia vida donde, más pronto que tarde, vemos aplicada la medida usada; la propia vida encauza la verdad o la mentira, como para no atribuirle a Dios causas que nosotros creamos.

Resulta curioso acusarlo de los males y no atribuirle la causa de los bienes.

No siempre es inmediata la medida usada. Parece que a los que causan mal todo les va bien, y a los que se dedican al bien, no siempre lo reciben.

EL EVANGELIO, CRISTO, nos dice una vez más:

“No juzguéis y no seréis juzgados”

Lo que vemos no responde a toda la realidad que vivimos.

-       El ser humano, que hace el bien, que aprenda a no juzgarse a sí mismo por lo que ve en los demás, sino que sea feliz en hacer el bien.

-       Hacer bien y sufrir por amor y con fe es corresponder al Amor de Dios, y ser feliz aunque la vida no favorezca. Nuestra referencia es la fe.

-       No juzguemos la vida de los demás aunque nos parezca que todo le va bien a quien obra mal; bastante incoherencia y sufrimiento es tener que huir de sí mismo, para no ser consciente del bien que podría hacer y del mal que hace y, peor aún si es inconsciente al justificarlo.

“Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso”

-       La misericordia debemos empezar por aplicarla a nosotros mismos; no es fácil amar nuestra vida, sobre todo cuando es experimentada con sufrimiento sin causa propia.

-       Amarse y tener misericordia no hay que confundirlo con tenernos compasión, tenernos lástima, porque desdice la verdad de amarnos.

·       Amarnos es una forma de orar y ofrecer lo que vivimos;  a veces entendiendo y otras muchas, sin saber por qué.

“Perdonad, y seréis perdonados”

-       También el ejercicio de perdonar comienza en uno mismo; en esto sí que tenemos que ser prudentes para saber confiar en el perdón divino, que no juzga por apariencias, sino desde la verdad, para perdonarnos cuando no entendemos las causas del sufrimiento, y los pensamientos y sentimientos corren negativamente por nuestra mente y nuestro corazón.

-       También Dios conoce esta realidad. Perdonarnos es saber confiar en el perdón de Dios.

A veces no le podemos ofrecer otra cosa que la aparente negatividad sufrida de nuestra vida, y  la dejamos como ofrenda al Dios-Amor.

¡Qué grande es poder ofrecer a Dios sólo nuestra pobreza humana!

Disponer nuestro espíritu a ver las cosas desde Dios es capacitarnos para entender que se nos verterá una medida generosa, colmada, remecida, rebosante ya, “ahora y aquí”, según la medida que hemos usado.    

Federico Allara 


SANTORAL DEL DÍA 

s. Angela de la Cruz, virgen


NADA ES IMPOSIBLR PARA TI





sábado, 28 de febrero de 2026

ESTE ES MI HIJO, EL AMADO, 

EN QUIEN ME COMPLAZCO. ESCUCHADLE

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 17,1-9

La transfiguración de Jesús
17 (Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)a
Seis días después, Jesús tomó a Pedro y a los hermanos Santiago y Juan, y los llevó aparte a un monte alto. Allí, en presencia de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su rostro brillaba como el sol y sus ropas se volvieron blancas como la luz. En esto vieron a Moisés y Elías conversando con él. Pedro dijo a Jesús:
–Señor, ¡qué bien que estemos aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Mientras Pedro hablaba los envolvió una nube luminosa. Y de la nube salió una voz, que dijo: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido. Escuchadle.”
Al oir esto, los discípulos se inclinaron hasta el suelo llenos de miedo. Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo:
–Levantaos, no tengáis miedo.
Entonces alzaron los ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús.
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó:

–No contéis a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado.

II DOMINGO  DE CUARESMA

CICLO  A

Gn 12,1-4

En aquellos días”, en aquel tiempo, (nos remontamos a tiempos de Enoc, hijo de Caín, hijo de Adán, según libros apócrifos) y (Noé, hijo de Lamec, nieto de Matusalén, nació unos tres mil a. Cristo), pero nuestra historia de Salvación comienza con la elección de Abrán; esta elección por parte de Dios es un presente que marca el antes y el después.

-       Somos descendientes de Abrán, a quien Dios cambió su nombre por Abrahán, (Gn.17,5); nombre hebreo que significa: Padre de una multitud”.

·       Lo relevante de la Palabra de Dios para nosotros es lo que nos enseña a través de los hechos, y la enseñanza es más importante que la realidad o no de los mismos hechos.

Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tus padres”

-       Cuando S. Francisco de Asís nos habla deldesapropio personal”, después de haber conocido y optado por seguir las huellas de Jesús, pobre, no hace más que entender lo que Dios le pidió a Abrahán cuando le llamó.

-       El “desapropio”, es decir, vaciarse completamente para poder vivir la opción, es tan antiguo como lo es la elección del primer ser humano para cumplir la voluntad de Dios.

Toda libre opción -sea la de tomar una profesión, sea la vida de matrimonio o de una de las vocaciones religiosas-, como decisión que determine la vida exige estas condiciones, que en principio nos parecen casi imposibles.

-       Pretender compaginar la opción guardando lo que pensamos que nos cubre la vida, en el fondo, es apoyarnos en seguridades, que tarde o temprano serán un posible deterioro de la libre opción.

-       Sal de tu tierra, porque entrar a vivir otra vida optada significa convencerse de que es pisar otra tierra; no es olvidar, pero sí saber que el pasado no es ya presente.

-       Sal de tu patria, porque “nuestra patria” es nuestro “yo” antes de lo que pensamos y  amamos por patria de la que no se nos pide renegar, sino salir del “yo” cuando éste puede marcar unos límites que sean un obstáculo para la vida vivida en “otra tierra”.

-       Salir de la casa de tus padres es un signo de madurez humana; debemos amar siempre lo que ha sido y será nuestro hogar, pero el nuevo exige estar de cuerpo entero; no es normal pensar que se puede vivir con un pie en cada hogar.

·       Tomar decisiones que marcan el futuro sólo es posible

a)    después de habernos interrogado por el sentido de la vida y haberlo hallado,

b)   después de saber que vivir es convivir y ser para los demás, y

c)    después de ver horizontes de futuro.

-       Cuestiones muy “de hoy”, porque la humanidad está perdiendo el sentido de la vida, el individualismo dificulta saber convivir y el futuro es muy inseguro para esta generación; todo lo cual nos ayuda a discernir muchos de los problemas que vivimos hoy.

Tim 1,8-10

·       ¡Cuánta luz pone a nuestra vida conocer a Jesús por medio del Evangelio!

Mt 17,1-9

·       Jesús tenía la costumbre de apartar de los demás en algún momento de curación.

-       La fe es una manera de apartarnos de una realidad para tener la experiencia de otra.

-       La fe nos permite ver lo que en medio de la realidad, que nos rodea, somos incapaces de poder ver; aquí estamos habiéndonos apartado de nuestros ambientes para vivir la fe en comunidad.

·       En esta ocasión Jesús apartó, incluso del grupo de los elegidos, a tres de sus discípulos para vivir la experiencia de verle transfigurado, es decir, revelado desde otra figura, que nunca habían visto.

·       ¿Qué enseñanzas nos revela el hecho?

-       Que Jesús es cumplidor de la Ley (Moisés) y los Profetas (Elías).

-       Que vivir una experiencia gratuita, reveladora místicamente en el alma humana, hace expresar íntimamente: ¡Qué bueno es que estemos aquí!

-       Que los tres son testigos en el Monte Tabor de lo que fue Juan y el mismo Jesús, en el Jordán:

Desde la nube oyeron: Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo”.

-       Que las experiencias más grandes por Dios reveladas a los seres humanos no son garantía de fidelidad, para demostrarnos que, ser fieles y salvarnos, no depende de los milagros ni de las revelaciones, sino de la Misericordia de Dios, por los méritos de Cristo y por el Don del Espíritu Santo.

-       Que creamos a los testigos desde su pobreza, su falta de fidelidad y a pesar de poder llegar a ser traidores.

La Verdad de Dios la hemos de creer a través de los medios, sabiendo que éstos no son absolutos, sino que sólo lo es Dios.

Por esto entendemos, que Jesús les dijera que “No contaran a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos”.

-       Sólo el Espíritu les hizo creer que el Crucificado era el Resucitado, para ser testigos.

De Dios es siempre la iniciativa de llegar a nuestra vida; de nosotros, el riesgo de ser libres a su imagen, porque nos podemos quedar con lo que tenemos en las manos pensando vivir igualmente en el Edén.

La Transfiguración no fue un sueño; lo es despertar conociendo la realidad de un mundo sin Dios.

¡Seamos agradecidos a Dios, antes de que sea demasiado tarde!         
                  

 Federico Allara


SANTORAL DEL DÍA

s. Brígida, abadesa en Irlanda



 TRANSFIGURAME SEÑOR