sábado, 5 de septiembre de 2026

"SI TU HERMANO TE OFENDE..."

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18,15-20

Hasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
15 “Si tu hermano te ofende, habla con él a solas para moverle a reconocer su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano. 16 Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, porque toda acusación debe basarse en el testimonio de dos o tres testigos. 17 Si tampoco les hace caso a ellos, díselo a la congregación; y si tampoco hace caso a la congregación, considéralo como un pagano o como uno de esos que cobran impuestos para Roma.
18 “Os aseguro que todo lo que atéis en este mundo, también quedará atado en el cielo; y todo lo que desatéis en este mundo, también quedará desatado en el cielo.
19 “Además os digo que si dos de vosotros os ponéis de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo os lo dará. 20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

DÍA 6 SEPTIEMBRE CICLO A

XXIII DOMINGO TIEMPO ORDINARIO 

Ez 33,7-9

A ti, hijo de hombre”

·      Dios se dirige a Ezequiel llamándolohijo de hombre”; como ser humano nacido de mujer.

-      La misma frase es dirigida a Jesús: HIJO DE HOMBRE”. Dios nació, en su HIJO, “de mujer”. (Gal. 4,4).

-       Ezequiel, como todos los Profetas, fue puesto como centinela de la casa de Israel.

·      Jesús fue y es el centinela de toda la Humanidad.

Los humanos somos, desde Dios, corresponsables de nuestra mutua salvación, como individualidades únicas, pero nunca llamados a ser individualistas espirituales.

-   Que la advertencia de corrección sea hecha siempre con amor; nos debe preocupar la “deuda de amor que nos tenemos unos a otros”, porque el amor lo resume todo, procura el bien y nunca hacer mal al prójimo. (Rom. 13,8-10).

¡Bienaventurados los que aman, los que reconocen el mal cometido, y piden perdón!

Mateo 18,15-20

El texto del Evangelio tiene dos partes muy diferenciadas; comento la primera parte.

-   Nos invita a detenernos a verlos pecados personales”, los que se pueden recibir como ofensa, y “los pecados sociales”.

-  No nos quedemos sólo con los posibles pecados de un hermano contra nosotros, pues quien peca y ofende a un hermano, peca y nos ofende a nosotros si es que nos consideramos humanos, creyentes y hermanos.

-   Los pecados, las injusticias, la indiferencia, ante todo lo que ocurre a nivel social, ¿quién lo considera pecado, injusticia o indiferencia hecha hacia sí mismo?

-  Preocuparnos más de las posibles ofensas, que nos hacen a nosotros, y no pensar, ver y preocuparnos de las injusticias, que caen sobre los hermanos, revela la calidad de seres humanos y creyentes en Jesús que somos.

Hoy Jesús nos pide la corrección mutua, no sólo la reacción de reprensión ante las ofensas recibidas.

·  ¿Quién es voz que clama ante los pecados sociales cometidos contra nuestros hermanos sin voz?

-       Hay voces que gritan, pero abundan más los medios de acallarlos, lo cual hace que muchos podamos vivir agazapados, indiferentes al sufrimiento ajeno; todos somos corresponsables del bien y del mal.

Ante este tema, nada fácil e incómodo de afrontar, a mí me sugiere aclarar el “concepto de sensibilidad”.

· Es necesario “madurar en sensibilidad”, porque pueden existir personas negativas e inmaduras, que piensan que todo está “dicho y hecho” contra ellas; estas personas no están preparadas para reprender ni para ser reprendidas.

·      Tener clara la virtud del amor.

-       Si es cierto que el amor “todo lo cree y lo perdona”, también lo es la obligación de corregir cuando es necesario, si no es así el mismo amor deja de educar.

-  El amor que todo lo consiente no es el que “todo lo ama y perdona”; consintiendo y respetando, cuando debemos corregir, nos equivocamos en la forma de amar.

-       No seamos rápidos en “reprender a quien puede habernos ofendido”; seamos prontos en examinarnos sobre las veces que nosotros pecamos u ofendemos al prójimo, para discernir mejor la objetividad de la posible ofensa recibida.

El Evangelio nos dice llamar a uno o dos como testigos”.

-  Para que oigan lo que decimos a quien deseamos ayudar; tal reprensión no debe ser nunca por egoísmo, sino por amor.

-      Debemos tener claro que una cosa es llamar a “los testigos” para escuchar la corrección y otra, muy opuesta, “hablar de la ofensa” con uno o más; porque en este caso no sería para “ser testigos”, sino para “extender la noticia de la ofensa”.

·       La Iglesia es la Comunidad a la que tenemos que recurrir.

-       La Iglesia no es una entidad abstracta, es bien concreta.

-       ¡Somos todos los bautizados, unidos a “Pedro” !, hoy a León XIV; unidos a las Parroquias que pertenecemos, y unidos y valorando las iglesias domésticas.

-    La falta de realismo espiritual, litúrgico y sacramental, dentro de lo que es la Iglesia, dificulta entender esta parte del texto Evangélico, que es por donde hemos de empezar a examinarnos, porque ser creyentes bautizados es vivir desde esta corresponsabilidad.

¿A quién se reprender?desde la marginación de la Iglesia y de las Comunidades eclesiales es de mucha suficiencia;  y, ¿desde qué objetiva referencia?

-       S. Agustín lo resume con su sabiduría:

“Quien te ha ofendido, ofendiéndote, ha inferido a sí mismo una grave herida, ¿y tú no te preocupas de la herida de tu hermano?... Tú debes olvidar la ofensa recibida, no la herida de tu hermano”.

-   Me preocupa mucho constatar que haya tantos reprensores desde dentro y desde fuera de la Iglesia; tal vez por no aceptar su herida ni ser amados en ella.

   Federico  Allara

 SANTORAL DEL DÍA

s. Zacarías, profeta



ENCUETRO




viernes, 4 de septiembre de 2026

 SER CRISTIANO ES SEGUIR A CRISTO

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 6, 1-5

6 Los discípulos arrancan espigas en sábado
(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)
1 Un sábado pasaba Jesús entre los sembrados. Sus discípulos arrancaban espigas de trigo, las desgranaban entre las manos y se comían los granos. 2 Entonces algunos fariseos les preguntaron:
–¿Por qué hacéis algo que no está permitido en sábado?
3 Jesús les contestó:
–¿No habéis leído lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? 4 Entró en la casa de Dios y tomó los panes consagrados, comió de ellos y dio también a sus compañeros, a pesar de que solamente a los sacerdotes les estaba permitido comer de aquel pan.
5 Y añadió:
–El Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.

DÍA 5 SEPTIEMBRE CICLO A

Ayer comentamos la frase Evangélica del hecho en el que los discípulos “arrancaban espigas porque tenían hambre”.

·       Ser “humanos”, y sobre todo creyentes, nos exige mirar al prójimo para aprender de él, amarlo, perdonarlo e imitarlo en su ejemplaridad de vida; nunca para contemplar sólo su debilidad ni para criticarlo en sus defectos

·  Ser “cristiano” nos exige mucho más que ser humano y ser creyente.

Comento muchas veces sobre la importancia de ser humanos.

-       No nos sorprenden los gestos, las palabras o actitudes inhumanas donde falta lo que corresponde a ser humanos; poco hay que esperar que surja algo positivo.

·    Somos humanos por el hecho de ser personas diferenciadas de todas las demás criaturas, de las que tenemos mucho que aprender, pero esta realidad no es suficiente para decir que todos somos humanos.

· Ser humanos comienza por sentirnos unidos a toda la Humanidad.

-       Esta frase nos mueve a reconocer lo humanos o inhumanos que somos ante la vergonzosa realidad, que vive la inmensa parte de la Humanidad.

Vemos como se entremezcla lo ideológico, lo religioso, la educación, la indiferencia, la fe según nuestro comportamiento ante la Humanidad.

-       No es humano quien se instala en el poder, sea cual sea;

-       No es humano quien, desde el poder, crea la guerra, la que vemos extendida por el mundo, y la que vemos desde el malvivir familiar, social y religioso.

-       No es humano quien, pudiendo, no impide el hambre en todas sus formas.

-       No es humano quien crea la cultura de la muerte ni quien impide la educación, la formación cultural y humana, que es un derecho de todos los seres humanos, desde la dignidad de ser iguales como personas.

· Ser humanos es comprometerse y edificar con actitudes positivas, frente a todo lo que es inhumano y, sobre todo, ver lo extraño que resulta contemplar a quienes reducen su vida a examinar el comportamiento de los demás, juzgándolo.

“¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?”

Valoremos la respuesta de Jesús y de qué manera más humana les dice a los fariseos que “Él es Señor del sábado”.

-   Cuando nuestra actitud es perseguir, controlar, dominar no hay capacidad para ser sensibles a las actitudes de bondad, de paz, de educación, de respeto, de amor

-    Ante estas actitudes el mundo se ve examinado por su falta de humanidad.

- Ante lo que debía ser examen y conversión, le sigue la persecución real a toda persona que busca la verdad, el bien común social y la unidad de la Iglesia; sea la que sea su ideología, su creencia o su fe será perseguido.

Lo ideológico y las creencias, que viven actitudes humanas se encuentran y pueden trabajar en común, y en esto mismo se distinguen.

-    Lo sorprendente de Jesús es que comience por valorar lo humano y trabajar para que comprendamos que, también, la fe en Él se edifica sobre lo humano; nunca sobre el juicio y la meticulosidad de la práctica de la ley.

· Lo sagrado y lo humano se unen donde la actitud es la sensibilidad de las personas por el bien común de la Humanidad. ¡Dios justifica toda bondad!

-    No pensemos en “vinos añejos para dividir lo que Dios ha unido.           

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Madre Teresa de Calcuta


MADRE DEL SILENCIO




jueves, 3 de septiembre de 2026

¿EL AÑEJO ES MEJOR?

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 5,33-39

La cuestión del ayuno
(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)
33 Le dijeron a Jesús:
–Los seguidores de Juan y los de los fariseos ayunan mucho y hacen muchas oraciones, pero tus discípulos no dejan de comer y beber.
34 Jesús les contestó:
–¿Acaso podéis hacer que ayunen los invitados a una boda mientras el novio está con ellos? 35 Ya llegará el momento en que se lleven al novio; cuando llegue ese día, ayunarán.
36 También les contó esta parábola:
–Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para arreglar un vestido viejo. De hacerlo así, echará a perder el vestido nuevo; además el trozo nuevo no quedará bien en el vestido viejo. 37 Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo hace que los odres revienten, y tanto el vino como los odres se pierden. 38 Por eso hay que echar el vino nuevo en odres nuevos. 39 Y nadie que beba vino añejo querrá después beber el nuevo, porque dirá que el añejo es mejor.

DÍA 4 SEPTIEMBRE CICLO A

Los fariseos y escribas le dijeron a Jesús:

“Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los de los fariseos (nosotros y “los nuestros”) también; en cambio, “los tuyos”, a comer y a beber”

-  Es el modo de hablar de los prepotentes, que piensan que tienen la verdad; y la “tienen”, solo la suya y piensan, desde su suficiencia, que pueden juzgar al prójimo desde “sus verdades”; la VERDAD “no la posee nadie”.

-   La falta de respeto a la dignidad del otro, sea quien sea, es uno de los malos hábitos habituales actualmente; ¡Es triste constatarlo en casa y en la calle, desde niños a adultos!

-  Los prepotentes insultan al hablar, por sus errores y por su falta de ternura.

-       Precipitados en juzgar: Ellos y los discípulos de Juanayunan a menudo y oran; los de Jesús “a comer y a beber, sin orar”.

¡No los vieron cuando cogían espigas, porque tenían hambre ni los oyeron cuando le dijeron a Jesús “que les enseñara a orar” al ver cómo rezaba Él!

“Nadie recorta una pieza de un manto nuevo 

para ponérsela a un manto viejo”

-       Es un texto Evangélico, como todos, para meditar y no pasar por alto lo que dice, porque nos toca a todos, creyentes, indiferentes, dudosos, ideólogos

Cuando no crecemos, humana y espiritualmente, es porque usamos, consciente o inconscientemente, algún “manto viejo” en la manera de pensar y de ser.

¡Qué difícil es aceptar, por lo menos para escuchar, entender y conocer, “el manto nuevo”, rechazado, por falta de entendimiento y voluntad en conocerlo!

-      Cortar trozos de “un manto nuevo” es romperlo, y colocarlo a “un manto viejo” no le cuadra.

“Nadie echa vino nuevo en odres viejos”

Más que mirarnos en años, lo que envejece humanamente es vivir desde actitudes y pensamientos propios de “odres viejos”, teniendo claro que “lo Nuevo”, desde la fe, sólo proviene de Cristo y de su Espíritu dado.

·       Lo Nuevo, que es Cristo, no envejece nunca.

-     “Lo Nuevo” no son nuestras interpretaciones. De ser así, significaría que “lo Nuevo”, que es Cristo, habría envejecido.

-       Somos nosotros, quienes “podemos envejecer”, en el sentido de no aceptar “lo Nuevo de Cristo”, tanto al estatificarnos como al creer que ofrecemos lo mejor de la verdad.

-    De esto modo, ni se usa “lo Nuevo” para un manto viejo, ni se pone en “odres nuevos”.

A vino nuevo odres nuevos”

-       No somos nosotros la novedad de los odres, y menos, la del vino nuevo.

“Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo”

·   Jesús habla a fariseos y escribas que viven inmóviles en la Ley de Moisés y en su interpretación de los Profetas; para ellos el mejor vino es el añejo.

-       Creyentes, ideólogos, dudosos ante la fe

·  ¿Hasta qué punto podemos vivir “lo añejo” de nuestra manera de pensar y ser, rechazando lo NUEVO, que no es lo nuestro, sino la BUENA NOTICIA DEL HIJO DE DIOS en la Humanidad de Jesús?

     Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Rosalia, virgen palermitana


ORACIÓN DE CONFIANZA