jueves, 14 de mayo de 2026

“ESTE DÍA NO ME 

PREGUNTARÉIS NADA” 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 16,20-23

20 Os aseguro que vosotros lloraréis y estaréis tristes, mientras que la gente del mundo se alegrará. Sin embargo, aunque estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en alegría. 21 Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero cuando ya ha nacido la criatura, la madre se olvida del dolor a causa de la alegría de que un niño haya venido al mundo. 22 Así también, vosotros os angustiáis ahora, pero yo volveré a veros y entonces vuestro corazón se llenará de alegría, de una alegría que nadie os podrá quitar.
23 “Aquel día ya no me preguntaréis nada. Os aseguro que el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre.

DÍA 15 MAYO CICLO A

La vida ha de ser vivida desde lo que le da sentido.

-       Sabemos que no nos damos la vida a nosotros mismos; tampoco nuestro “yo” puede dar sentido a la propia vida.

-       Queramos o no, somos dependientes de algo externo, desde la realidad de ser aceptado por nuestra singularidad libre, pero no absoluta.

Cuando vivimos desde la arbitrariedad  la vida carece de realismo; y si contemplamos lo que resulta percibiríamos edificios más o menos bellos, pero sin fundamento, es decir, veríamos, y vemos, cómo se hunden al menor viento o lluvia”.

El hecho de plantear el sentido de la vida me sugiere tres preguntas:

1.     ¿Qué buscamos cuando deseamos hallar sentido a la vida?

2.    ¿Qué puede dar sentido integral a la vida?

3.    ¿Qué es la tristeza y qué la alegría y, si cabe, pensarlas sucesivas?

Todos buscamos ser felices; a veces no pensamos que la felicidad es fruto de una libertad, que opta por el bien personalmente, sin olvidar el bien de los demás.

-       No es fácil aceptar que la propia felicidad, y hasta la “liberación de la libertad”, no depende solamente de la propia voluntad, sino de la “buena relación con el otro” cuando optamos por amar; o de la “buena relación con el OTRO” cuando optamos por aceptar el don de la fe.

-       la felicidad no surge de una individualidad alejada de la relación con el prójimo, y menos desde la arbitrariedad, la indiferencia y el egoísmo.

“Vosotros lloraréis y os lamentaréis, 

mientras el mundo estará alegre”

-       La realidad de la tristeza se nos plantea cuando realizamos nuestra vida con relación a alguien en concreto, y con los demás, desde la virtud del amor, “en verdad”.

·       La “verdad del amor” contiene en sí misma la felicidad, a la vez que la experiencia de la muerte, en sentido muy positivo, el mundo no lo puede entender.  

-       Es así cuando el amor procura la felicidad del otro; es dar la vida.

Como la “madre que da a luz” y siente la tristeza, porque ve llegar la hora del parto, pero se olvida ante la vida nacida en sus brazos, como Jesús nos habla en el Evangélico de hoy.

Así entiendo la tercera pregunta sobre la tristeza y la alegría; el amor es lo que da alegría al suceder de la tristeza; esta alegría es fruto de la esperanza que da el mismo amor.

·       La esperanza que da la fe en el Dios, que conocemos en Jesús, es la que da sentido integral a la vida, en sus sucesivos presentes reales y ante la pérdida de la persona amada, porque el amor vence el temor a la pérdida del tiempo.

“Volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón”

·       La esperanza es cierta desde la fe, porque seguimos viendo y tocando a Dios entre nosotros, porque Jesús Resucitó; no volvió a la vida humana, sino para ser testimoniado como Dios Resucitado. ¡Esperanza de reencuentro!

·       Dios es el sentido integral de la vida del ser humano cuando aceptamos conocerlo tal cual se nos ha Revelado.

-       El día de “la fe”, no me preguntaréis nada”   

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Isidro, labrador


YO TE CELEBRARÉ





miércoles, 13 de mayo de 2026

 SEÑOR, TU PENETRAS 

EL CORAZÓN DE TODOS

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 15, 9-17

9 Yo os amo como el Padre me ama a mí; permaneced, pues, en el amor que os tengo. 10 Si obedecéis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
11 “Os hablo así para que os alegréis conmigo y vuestra alegría sea completa. 12 Mi mandamiento es este: Que os améis unos a otros como yo os he amado. 13 No hay amor más grande que el que a uno le lleva a dar la vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando. 15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; os llamo amigos, porque os he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. 16 Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os he escogido a vosotros y os he encargado que vayáis y deis mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre. 17 Esto es, pues, lo que os mando: Que os améis unos a otros.

 DÍA 14 MAYO CICLO A

Es la fiesta de S. Matías.

·     El texto del Evangelio es de Juan; Jesús nos dice, de nuevo, que “nos ama como Él es amado por el Padre”

-   Es un texto que, desde la fe en Jesús, no lo hemos de olvidar nunca; es reconocer que somos amados por el Amor de Dios Padre.

No se trata sólo de creer en Dios, sino de creer en Jesús, Dios-con-nosotros, que es quien nos ha Revelado la Identidad del SER DIVINO; al que ningún ser humano puede llegar a pensar como Dios Uno y Trino.

·  Decir que Dios Es Amor puede “ser creído” o puede “ser pensado”.

Contemplar la Vida de Jesús empeñada en amarnos, hasta preferir la condena de morir en Cruz para Revelarnos cómo somos amados, supera toda credibilidad subjetivista, y todo buen pensamiento de Dios.

-  No aceptar la vida de Jesús es, de alguna manera, identificar el amor de manera humana, negando el Amor divino, que es fuerte como la muerte al llevar en sí mismo las huellas de haber muerto, como lo manifestó Resucitado a sus discípulos .

·     Jesús murió por Amor.

-  Lo que revela en la Cruz es, precisamente, lo que Jesús nos dice en el Evangelio de hoy, que “nos ama como el Padre le ama”, es decir, que el Padre nos ama como ama a su Hijo unigénito.

-  Esto sí que es de fe; por ninguna “razón” ni por ningún “corazón” puede pasar pretender afirmar que somos amados de la manera como nos lo ha Revelado la Vida de Jesús.

“Como el Padre me ha amado, así os he amado Yo”

·     Creer en Jesús es creer en sus palabras, que trascienden toda buena fe.

Quiero meditar el hecho que celebra hoy la Iglesia: la FIESTA DE S. MATÍAS, APÓSTOL.

(Hec 1,20-26)

-   Le doy gracias a Dios por amar tanto a la Iglesia, y ver como la lleva Él desde que Jesús la creó cuando “la lanza abrió su costado”, llegando a su Corazón muerto, para que vieran los testigos que de él salía “Sangre y Agua” e iniciar su andadura el día Pentecostés, con la donación del ESPÍRITU SANTO.

-  Medito sobre la elección de los Doce.

Un amigo, que compartía su pan, en su mesa, cumplió la vocación de ser el traidor, con el fin de que todo sucediera según la voluntad del Padre, que es nuestra salvación; no que Judas muriera como traidor.

El Amor del Padre hizo que Jesús pronunciara la palabra “amigo” para que Judas creyera que, ser llamado a cumplir su vocación de traidor, era para ser salvado con el mismo Amor que nos ha salvado a todos. ¡Para meditarlo!

“Hace falta que uno que haya sido testigo de su Resurrección se asocie a nosotros”

Una cosa es ser discípulo y otra ser uno de los Doce.

-  Es uno “elegido” de los que nos acompañaba mientras vivía con nosotros el Señor Jesús, desde los tiempos en que Juan bautizaba hasta el día en que se lo llevaron al Cielo. (Entre José Barsabá, de sobrenombre Justo y Matías fue elegido este)

Demos gracias por aceptar y reconocer el Amor del Dios revelado que fuimos bautizados en la Iglesia apostólica de Pedro, por Jesús.        

 Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Matías, apóstol


VENID CONMIGO