lunes, 16 de febrero de 2026

 "¿TENÉIS EL CORAZÓN EMBOTADO?"

   Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 8,14-21

La levadura de los fariseos
(Mt 16.5-12)
14 Se habían olvidado de llevar algo de comer y solamente tenían un pan en la barca. 15 Jesús les advirtió:
–Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.
16 Los discípulos comentaban entre sí que no tenían pan. 17 Jesús se dio cuenta de ello y les dijo:
–¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿Todavía no comprendéis ni entendéis nada? ¿Tan embotada tenéis la mente? 18 ¿Tenéis ojos y no veis, y oídos y no oís? ¿Ya no recordáis, 19 cuando repartí los cinco panes entre cinco mil hombres, cuántas canastas llenas de trozos recogisteis?
Ellos contestaron:
–Doce.
20 –Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántos cestos llenos recogisteis?
Contestaron:
–Siete.
21 Entonces les dijo:
–¿Todavía no entendéis?

DÍA 17 FEBRERO CICLO A

¡Qué fácilmente caemos en la preocupación de nuestras necesidades materiales!, sin darnos cuenta de que a más satisfacción, mayor es el deseo de lo material en olvido de lo espiritual.

·       Cuerpo, alma y espíritu forman una “unidad” en el ser humano.

Permanecer en ella permite valorar el cuerpo y el espíritu en su justa medida; cuando optamos libremente por separar dicha “unidad”, la preferencia de una parte anula, en su medida, el valor de la otra, cuando lo que “realiza al ser humano” es la unidad.

A los discípulos se les olvidó llevar pan para el trayecto, y “no tenían más que uno en la barca”; eran trece en la barca, y “discutían entre ellos sobre el hecho de que no tenían panes”

-        Discutían, -el tema de ayer- seguramente sobre de quien fuera “la culpa y la causa” de haberse olvidado de llevar pan en la barca.

Somos capaces de pasar tiempo discutiendo por algo que por más que se discuta, no se logra la solución. ¡Cuánto tiempo perdido para nada!

Se gana en tiempo y en paz aceptando los hechos que son irreversibles.

“¿Por qué andáis discutiendo que no tenéis pan? ¿Tenéis el corazón embotado?”

Cuando se discute, se tiene el corazón embotado, lo cual hace que la mente no discurra desde la lógica de la paz y se olvida de lo esencial de la vida.

“¿Aún no entendéis ni comprendéis?”

·       Dios sigue vivo y presente, como lo estaba en la barca.

-        Cuando lo material, o la visión de la vida, queda fijada en lo que nosotros percibimos es cuando no entendemos ni comprendemos a Dios; la mente entra en olvido, crea dudas, indiferencias, y hasta la posible negación de la Verdad.

¡Una simple experiencia negativa, cuando se la hace centro de discusión, puede llegar a ser de gran trascendencia humana, siendo insignificante!; como podía ser tener un solo pan en la barca.

“Tenéis ojos y no veis, tenéis oídos y no oís”

-        Nos convertimos en ídolos, tienen ojos y no ven, tienes manos y no tocan

“¿No recordáis cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil?”

-        El hecho está recordado en los cuatro Evangelios por su trascendencia.

-        Los discípulos recordaron bien el hecho.

“¿Y no acabáis de comprender?”

-        Para los discípulos “tener fe era saber que Jesús estaba en la barca”; el que había multiplicado el pan.

-        ¡La fe sirve para las cosas más cotidianas de la vida!

Recuerdo, de la vida de S. Felipe Neri, que habiendo preparado un pequeño cazo de caldo para niños pobres, fueron llegando más, y no se agotó el caldo.

·       Ser providentes es tener memoria para confiar en Dios.

·       La fe hace posible que nos admiremos de los milagros no pedidos.

¡Dios obra según la fe confiada!

Admirémonos de nuestro mundo, sin olvidar a Dios en Cristo.           

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Siete Fundadores de la Orden 

de los Siervos de María, 

entre los cuales s. Alesio Falconieri



DARNOS DEL TODO A TI




"JESÚS DIO UN PROFUNDO SUSPIRO"   

   Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 8,11-13

Los fariseos piden una señal milagrosa
(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)
11 Llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús. Para tenderle una trampa, le pidieron alguna señal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios.d 12 Jesús suspiró profundamente y dijo:
–¿Por qué pide esta gente una señal milagrosa?e Os aseguro que no se les dará ninguna señal.
13 Entonces los dejó, y volviendo a entrar en la barca se fue a la otra orilla del lago.f

DÍA 16 FEBRERO  CICLO  A

No es la primera vez que, los textos del Evangelio nos dicen que Jesús, en algún momento de su vida, respiró profundamente.

-       La respiración suele ser tan natural que, casi no somos conscientes de que la hacemos, pero cuando la hacemos profundamente es, porque la situación interna o externa de la vida nos somete a tener estos segundos de concienciación, antes de respondernos a nosotros mismos o, a darla a la situación externa que se nos plantea.

-       La situación de Jesús que motivó este suspiro profundo era externa, como siempre, porque Jesús era y es la Paz, y no la perdía ante nada ni ante nadie, como lo demostró en momentos en que, sólo su Sabiduría le permitía contestar o actuar como verdadero Maestro de Paz.

“Se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Él”

No confundamos nunca la discusión con el diálogo.

·       Quien “discute no escucha, porque no le interesan las palabras del otro, sino mantener su criterio.

El que discute tiene afán de vencer.

La discusión siempre va por camino paralelo, nunca se une; se opone “aceptar la verdad del otro”.

Lo vemos, desgraciadamente, en las discusiones puramente ideológicas; en ellas, cada uno defiende su pensamiento ideológico y es imposible el diálogo, que sería “dar la razón a quien la tuviera en verdad”; pero la “discusión”, precisamente, lo que no quiere es escuchar y reconocer “la posible verdad del otro”.

·       El verdadero diálogo lleva a buen entendimiento entre las verdades expuestas, porque una de las cualidades esenciales del diálogo es la “escucha” del otro, para entenderse mutuamente y avanzar en el diálogo.

El diálogo no busca vencer sino crecer.

Si existen divisiones dentro de la Iglesia es por “discutir verdades”, porque la VERDAD es creída y no discutida; lo cual no quiere decir que desde el diálogo oracional, con la Palabra, no se pueda, sino que se debe crecer en conocimientos que nunca dividen.

-       Los fariseos no deseaban conocer la verdad; nos lo demuestra el texto, cuando dice:

“Para ponerlo a prueba”

-       Es entonces cuando Jesús dio un profundo suspiro y dijo:

“¿Por qué esta generación reclama un signo?”

Cuando la disposición del corazón es de no querer ver, la misma condición incapacita para ver los signos que se producen gratuitamente.

·       Jesús era todo un “signo” en palabras, actitudes y hechos.

-       La paciencia de escuchar y responder a los escribas y fariseos era un “signo” más de bondad.

-       La respuesta de Jesús, después del suspiro, es para meditarla hoy todos:

“No se le dará un signo a esta generación”

Meditemos también cada una de las palabras que siguen:

“Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla”. Ayer y hoy, Jesús es El Señor.

¿Sabemos mirar a la otra orilla?    

 Federico Allara


SANTORAL DEL DÍA

s. Juliana, virgen y mártir

 de Nicomedia, en Campania


ENTRA EN MI NOCHE






sábado, 14 de febrero de 2026

"LA ESPERANZA CIERTA DE LA FE 

ES LA VIDA ETERNA"

  Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 5,17-37

El verdadero sentido de la ley
17 “No penséis que yo he venido a poner fin a la ley de Moisés y a las enseñanzas de los profetas. No he venido a ponerles fin, sino a darles su verdadero sentido. 18 Porque os aseguro que mientras existan el cielo y la tierra no se le quitará a la ley ni un punto ni una coma, hasta que suceda lo que tenga que suceder. 19 Por eso, el que quebrante uno de los mandamientos de la ley, aunque sea el más pequeño, y no enseñe a la gente a obedecerlos, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedezca y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.
Una justicia superior
20 "Porque os digo que si no superáis a los maestros de la ley y a los fariseos en hacer lo que es justo delante de Dios, no entraréis en el reino de los cielos.
El homicidio
(Lc 12.57-59)
21 “Habéis oído que a vuestros antepasados se les dijo: ‘No mates, pues el que mata será condenado.’ 22 Pero yo os digo que todo el que se enoje con su hermano será condenado; el que insulte a su hermano será juzgado por la Junta Suprema, y el que injurie gravemente a su hermano se hará merecedor del fuego del infierno.
23 “Así que, si al llevar tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar y presentar tu ofrenda.
25 “Si alguien quiere llevarte a juicio, procura ponerte de acuerdo con él mientras aún estés a tiempo, para que no te entregue al juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y te meterán en la cárcel. 26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.
El adulterio
27 “Habéis oído que antes se dijo: ‘No cometas adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira con codicia a una mujer ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 “Por tanto, si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácalo y échalo lejos de ti; mejor es que pierdas una sola parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te hace caer en pecado, córtala y échala lejos de ti; mejor es que pierdas una sola parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
El divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
31 “También se dijo: ‘Cualquiera que se separe de su esposa deberá darle un certificado de separación.’ 32 Pero yo os digo que todo aquel que se separa de su esposa, a no ser en caso de inmoralidad sexual, la pone en peligro de cometer adulterio. Y el que se casa con una mujer separada también comete adulterio.
El juramento
33 “También habéis oído que se dijo a los antepasados: ‘No dejes de cumplir lo que hayas ofrecido bajo juramento al Señor.’ 34 Pero yo os digo que no juréis por nada ni por nadie. No juréis por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36 Ni siquiera juréis por vuestra propia cabeza, porque no podéis hacer que os salga blanco o negro ni un solo cabello. 37 Si decís ‘Sí’, que sea sí; y si decís ‘No’, que sea no. Lo que se aparta de esto, es malo.

DOMINGO VI TIEMPO ORDINARIO 

CICLO A

Eclesiástico 15,15-20

-        Dios dice a todos: si quieres; es el signo de que nos ha creado libres a su imagen.

-        Y añade: A cada uno se le dará lo que prefiera”.

Parece como si Dios estuviera bajo la libertad de elección del ser humano, pero no es así.

-   Dios nos ofrece su amistad y el gran don del futuro, del cual no somos dueños.  

-    Libremente elegimos el presente con futuro aceptando el don de Dios, o el presente inmediato sin futuro, si somos lógicos para entenderlo.

Es grande la sabiduría del Señor, y conoce las obras que el hombre elige, porque

"A nadie se le obliga a ser impío, y a nadie se dio permiso para pecar contra Él.

1 Corintios 2,6-10

Hablamos de una sabiduría que no es de este mundo ni de sus príncipes”

La Sabiduría es un atributo divino que sólo Dios puede conceder a los seres humanos.

-    No corresponde a un cargo o una situación de privilegio, aun concedida por Dios, que es libre para darla a quien elige para disponer de ella.

-        Nada tiene que ver con la inteligencia, que es otro don muy diferente al de la sabiduría.

En este sentido hay que entender lo de una “Sabiduría divina, misteriosa, escondida”

-    Pablo se refiere a que “esta sabiduría que conocemos es la que “se ha hecho humana”, para ser comprendida por quien acepta a Dios en Cristo Jesús.

De ahí la trascendencia de la primera lectura, porque siendo libres.

-        Podemos aceptar, ser indiferentes o negar a Cristo.

-  Hacernos capaces indiferentes o incapaces de conocer la sabiduría, que en Cristo Jesús es conocida aun siendodivina y misteriosa”, porque ha dejado de ser escondida para quien opta por aceptarla.

Lo que “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman”.

Ayer decíamos que Jesús es el Camino sembrado por el que, pisando sus huellas conocemos a Dios.

¡Qué triste para nosotros!, pudiendo acceder al conocimiento de Dios por la fe, si nos quedamos en creencias subjetivas o en interpretaciones personales; dejan fuera “el don de la sabiduría”, que es tener acceso a la Verdad divina del Dios Uno y Trino.


Mateo 5,17-37

“No he venido a abolir la Ley y los Profetas, sino a dar plenitud”

-      La plenitud de la Ley es el amor.

-      Para llegar a amar primero hay que cumplir la Ley para ser justos.

-    Jesús cumplió la Ley (y también sus padres) y permitió que se realizará en Él lo profetizado; así es como dio plenitud desde quien era: Amor.

-      El amor es más exigente que la ley.

Jesús dijo a los escribas y fariseos:

“Si vuestra justicia no es mayor que la de los Profetas no entraréis en el reino de los cielos”

Con esto indicaba que los Profetas creyeron y amaron más que ellos.

-        La Sabiduría no se expresa nunca de forma absurda e irreal,

Lo que continúa del texto no lo hemos de ver desde la radicalidad de las palabras, sino “valorando la importancia de la fe en Él”, porque es “creer en el Dios verdadero” y el significado de acceder cada día “al mañana”, hasta la vida eterna.

-       “La esperanza cierta” de la fe es la vida eterna, a la que se llega con y por Cristo Resucitado.

Ante nosotros está el sentido de la vida y de la muerte; Dios no nos obliga a ser creyentes ni a ser impíos; de nosotros depende la sensatez de usar bien la vocación de ser libres, que nos lo recuerdan Santiago y Pablo.           

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Onésimo, discípulo de s. Pablo


QUIÉN ERES TÚ