viernes, 19 de junio de 2026

“NO OS AGOBIÉIS POR EL MAÑANA”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 6,24-34

Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
24 “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.
Dios cuida de sus hijos
(Lc 12.22-31)
25 “Por tanto, os digo: No estéis preocupados por lo que habéis de comer o beber para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? 26 Mirad las aves que vuelan por el cielo: ni siembran ni siegan ni almacenan en graneros la cosecha; sin embargo, vuestro Padre que está en el cielo les da de comer. Pues bien, ¿acaso no valéis vosotros más que las aves? 27 Y de todos modos, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?
28 “¿Y por qué estar preocupados por la ropa? Mirad cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. 29 Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. 30 Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¿no os vestirá con mayor razón a vosotros, gente falta de fe? 31 No estéis, pues, preocupados y preguntándoos: ‘¿Qué vamos a comer?’ o ‘¿Qué vamos a beber?’ o ‘¿Con qué nos vamos a vestir?’ 32 Los que no conocen a Dios se preocupan por todas esas cosas, pero vosotros tenéis un Padre celestial que ya sabe que las necesitáis. 33 Por lo tanto, buscad primeramente el reino de los cielos y el hacer lo que es justo delante de Dios, y todas esas cosas se os darán por añadidura. 34 No estéis, pues, preocupados por el día de mañana, porque mañana ya habrá tiempo de preocuparse. A cada día le basta con sus propios problemas.

DÍA 20 JUNIO CICLO A


El Evangelio de hoy nos da mucho para pensar y orar.

·  Dios providente nos dice que no deberíamos vivir agobiados por el mañana, lo cual no permite olvidar que estamos en el mundo, y que hemos de corresponder con derechos y obligaciones.

-  Esta es la realidad de discernimiento que los creyentes hemos de hacer:

Unir “la fe” en lo que significa creer en “la providencia divina”; no quiere decir que Dios nos ha de solucionar todos nuestros problemas, sino que debemos tener el compromiso y la preocupación lógica de cumplir con nuestros deberes sociales y personales.

-    Estar hoy en el mundo exige más formación que en tiempo de nuestros antepasados; no todos pueden dar respuesta a las demandas sociales que, queramos o no, causan agobio por la informática, que lo llena todo.

·       Jesús nos plantea algo, que no siempre lo tenemos claro.

“Nadie puede servir a dos señores”

-     Los creyentes, y todos los humanos, debemos meditar el mensaje que nos transmite Jesús, porque estar en el mundo no es vivir para “servir a dos señores.

-       ¡UNO SOLO ES EL SEÑOR!

-  Dar respuesta a las obligaciones sociales no es depender de los criterios del mundo; estamos en el mundo, pero “no queremos ser del mundo”.

“Porque despreciará a uno y amará a otro; o, al contrario, se dedicará a uno y no hará caso del segundo”

-       ¡Cuán cierta es esta frase! Así ocurre en la realidad;

-       No es fácil “ser creyentes” y “no caer en la tentación” de vivir como nos invita a hacerlo el mundo.

-       Es fácil vivir con actitudes según el mundo, y a veces en cuestiones esenciales, que contradicen lo indicado por Jesús y cumplir con las obligaciones que tenemos con Dios, cuando sabemos que la ley no nos justifica”.

“No podéis servir a Dios y al dinero”

-       Por desgracia necesitamos dinero para mantenernos vivos; los que no lo tienen viven agobiados, porque el mundo no perdona.

·      Jesús no dice “no al dinero”, sino tomar conciencia por “saber a quién servimos”.

-      Debemos discernir qué es optar por la pobreza como creyentes, pero también como seres humanos.

“Optar por ser pobres no es sólo confiar en la Providencia”, sino que “es un estado de vida”, que cuestiona lo necesario, que es lo que debemos discernir, porque la medida de lo necesario no es justificar todo lo que se necesita; tampoco cumple la opción quien vive sabiendo que tiene todo lo que necesita.

-   Pensemos lo que nos influye el “consumismo”; “no justifiquemos las ideologías”, ni capitalismo ni materialismo dialéctico. 

·       Jesús lo que trata, directamente, es del problema de la vida.

“¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido?”

·       ¿Qué hacemos de nuestra vida? ¿Por qué y por quién vivimos?

“¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?”

-     Esto es creer en la Providencia, no confundida con ideas inconvenientes.

“Sabe vuestro Padre que tenéis necesidad de todo esto”

 Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

S. Silverio, Papa y mártir


AL CAER LA TARDE






jueves, 18 de junio de 2026

LA “NOCHE DEL ALMA” SIEMPRE ES LUZ

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 6,19-23

Riquezas en el cielor
(Lc 12.33-34)
19 “No acumuléis riquezas en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. 20 Acumulad más bien vuestras riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye, ni las cosas se echan a perder, ni los ladrones entran a robar. 21 Porque donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón.
La lámpara del cuerpo
(Lc 11.34-36)
22 “Los ojos son como la lámpara del cuerpo. Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo será luminoso; 23 pero si tus ojos son malos, todo tu cuerpo será oscuridad. Y si la luz que hay en ti resulta ser oscuridad, ¡qué negra no será la propia oscuridad!

DÍA 19 JUNIO CICLO A

Es importante saber cuál es “la luz que ilumina nuestro interior” para conocer los tesoros de los que nos habla el Evangelio de hoy.

“Si la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!

-       Es la última frase del texto; deseo empezar por el final para comentar y orar lo que, al  comienzo, Jesús nos dice sobre “posibles tesoros”.

·       No hay ser humano sin luz, porque cuando Dios crea un alma, para que viva, es “la luz” lo que Dios regala a todo ser humano.

-       Es abrir los ojos al nacer a un mundo nuevo; la vida no empieza a ser real ahora, sino que es la misma que vivía en el seno materno, lo cual nos revela que la vida procede desde la concepción. 

-       Al nacer lloramos; tal vez, simbólicamente, la luz del mundo nos ciega, desde el principio, para ver conla luz de Dios, que llevamos en el alma”.  

·       Jesús nos ha dicho: Si la luz que hay en ti

-  Quiere decirnos que “no hay ser humano que no la tenga”, pero ¡cuántos la desconocerán desde su nacimiento!, por las condiciones familiares, sociales y de país con que llegan al mundo.

¡No todos son culpables de la oscuridad de su alma!

-       Cada vez que un ser humano entra en su interior nota “la luz”, si las circunstancias le han permitido conservarla, o siente la añoranza de llevarla dentro sin conocerla.

Al nacer no todos contemplamos lo mismo, porque la realidad que nos envuelve es distinta.

-   No es lo mismo nacer en la abundancia que en la pobreza, nacer en brazos que abrazan con amor que nacer en una pobreza mayor, que es la falta de amor.

-     También depende de lo que la vida, o de quien la rodea, muestre una cosa u otra; lo primero que se les da es lo que los ojos ven, e influye en la vida.

“La lámpara del cuerpo es el ojo”

-       En algunos ojos vemos la transparencia del cielo; los hay que obligan a cerrar los nuestros; transparentan un abismo que causa temor.

-    Los ojos de los niños, de cualquier niño, reflejan la luz que llevan dentro.

¡Cuántas miradas revelan añoranza de verdad y de amor!; es otra manera de decirnos que nadie vive sin la gratuidad de la luz dentro del alma.

“Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; pero si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras”

·       Jesús no dice que el cuerpo estará enfermo, sino a oscuras

-       Conservar la luz que llevamos dentro y ayudar a descubrirla a quien vive la añoranza de ella, porque nadie le ha conducido por el camino de hallarla, es la tarea de todo ser humano que ansía la VERDAD, que llevamos dentro.

·   Jesús puede decirnos a todos que “la Luz está en ti”, porque existe realmente.

·       DIOS ES LUZ; esta LUZ es más necesaria para la vida que la del sol.

·     DIOS ES LUZ lo saben los que han aceptado la sabiduría de creer, que es ver con los ojos del alma el Bien creado y el de todo ser humano.

-       Desde la luz del alma se refleja la mirada limpia de los ojos humanos. 

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Juliana Falconieri, virgen, 

fundadora de las Mantellates


SE MI LUZ




miércoles, 17 de junio de 2026

 ¡PADRE NUESTRO

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 6,7-15

7 “Y al orar no repitas palabras inútilmente, como hacen los paganos, que se imaginan que por su mucha palabrería Dios les hará más caso. 8 No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis aun antes de habérselo pedido. 9 Vosotros debéis orar así:
‘Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra
así como se hace en el cielo.
11 Danos hoy el pan que necesitamos.
12 Perdónanos nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos
a quienes nos han ofendido.
13 Y no nos expongas a la tentación,
sino líbranos del maligno.’
14 “Porque si vosotros perdonáis a los demás el mal que os hayan hecho, vuestro Padre que está en el cielo os perdonará también a vosotros; 15 pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará el mal que vosotros hacéis.

DÍA 18 JUNIO CICLO A

Ayer Jesús nos decía cómo y dónde debe empezar nuestra oración, desde la fe, que es la que nos conduce al alma, como Presencia del Dios Revelado.

-  Cuando hablamos desde la fe lo hacemos de manera objetiva, en el sentido de vivir referidos a Dios, que se ha acercado y se nos ha dado a conocer.

·   La palabra “PADRE”, referida a DIOS, nunca nos hubiéramos atrevido a pronunciarla, porque hacerlo significa creer en DIOS como PADRE, lo cual ¡es inimaginable a la razón creer, por sí sola, en Dios, y creerle PADRE!

-        Cuán grande es la benignidad del Señor, pues ha querido que, cuando nos pongamos a orar, lo llamemos con el nombre de PADRE y seamos nosotros llamados hijos de Dios, a imitación de Cristo; ninguno de nosotros se hubiera atrevido a pronunciar este nombre en la oración, si Él no nos lo hubiera permitido”. (S. Cipriano. Tratado sobre el Padre nuestro).

No es extraño ver hoy “subjetivismos religiosos”, a veces contradictorios, al manifestarse creyentes, decirle a DIOSPADRE” y no aceptar a Jesús, que es quien nos lo ha dado a conocer, y ver tanta indiferencia o negación de Dios; el ser indiferente o negar a quien no se conoce es contradictorio.

·  Jesús hoy nos dice, más concretamente, cómo debe ser nuestra oración:

“Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso”

·       Creer en Dios, el Dios cercano y presente en nuestra alma, es aceptar que “hemos empezado a ser espirituales y celestiales”. (S. Cipriano), y que Dios nos conoce porque nos ha creado y redimido por su Amor gratuito.

“Vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis”

-    Esta frase nos resuelve una cuestión que, a veces, puede confundir nuestra manera de pensar en Dios.

·   Dios nos escucha siempre, pero somos nosotros quienes hemos de creer que nos ama como PADRE y nos da lo que nos conviene; como pasa con nuestros padres naturales, que no nos dan todo lo que les pedimos, siendo niños, porque saben lo que nos conviene y lo que nos puede dañar.

-       Somos nosotros quienes, desde la fe, hemos de convencernos de que Dios permite lo mejor para nuestra vida y nos bendice con el mayor Bien.

Más bien hemos de reconocer que somos nosotros quienes causamos la “paciencia de Dios, que es nuestra salvación” (2Ped 3,15).

“Vosotros orad así: “Padre nuestro

-      Siempre que comenzamos a orar lo deberíamos hacer rezando el Padre nuestro, recitando y sabiendo lo que decimos en cada palabra, sobre todo, en las dos primeras: ¡PADRE NUESTRO!

- Posiblemente no tendríamos mucho que añadir, porque el “Padre Nuestro” lo contiene todo, y nos compromete mucho, más que “nuestras oraciones”.

Esto no nos impide orar por quienes nos lo han pedido y por todas nuestras intenciones; pero que “lo nuestro” no haga que olvidemos de rezar el ¡PADRE NUESTRO!

Federico Allara

(Clic aquí o en la imagen)


    El autor, FEDERICO ALLARA nos brinda aquí y ahora, tras la acogida que han tenido los libros anteriores: PADRE NUESTRO, “Abba”, el abismo del amor, un monográfico sobre la oración con la que Jesús se dirige al Padre de todos.

    El Padre Nuestro contiene su sello personal, respira profunda sensibilidad, es altamente comunicativo y nos lleva a la substancia profunda de la transcendencia. Transmite el agradecimiento gozoso por el don de la fe y, mediante citas evangélicas que pone en labios de Jesús, aporta las auténticas claves del vivir desde la verdad revelada y el inagotable amor. Así avanzan la fuerza y la hondura con las que glosa las invocaciones que contiene, hasta culminar en un expansivo Amén. ( Del prólogo del libro)

SANTORAL DEL DÍA

ss. Biagio y Diógenes, 

mártires en la via Salaria antigua


PADRE NUESTRO