jueves, 21 de mayo de 2026

 "SIMÓN, HIJO DE JUAN, 

¿ME AMAS MÁS QUE ESTOS?"

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 21,15-19

El encargo de Jesús a Pedro
15 Cuando ya habían comido, Jesús preguntó a Simón Pedro:
–Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?
Pedro le contestó:
–Sí, Señor, tú sabes que te quiero.
Jesús le dijo:
–Apacienta mis corderos.
16 Volvió a preguntarle:
–Simón, hijo de Juan, ¿me amas?
Pedro le contestó:
–Sí, Señor, tú sabes que te quiero.
Jesús le dijo:
–Apacienta mis ovejas.
17 Por tercera vez le preguntó:
–Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?
Pedro, entristecido porque Jesús le preguntaba por tercera vez si le quería, le contestó:
–Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero.
Jesús le dijo:
–Apacienta mis ovejas. 18 Te aseguro que cuando eras más joven te vestías para ir a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te vestirá y te llevará a donde no quieras ir.
19 Al decir esto, Jesús estaba dando a entender de qué manera Pedro había de morir, y cómo iba a glorificar a Dios con su muerte. Después le dijo:
–¡Sígueme!

DÍA 22 MAYO CICLO A

·       Jesús se dirige a Pedro, ante los Once, casi en su despedida.

Había sucedido lo profetizado; lo más grave que le podía suceder al Mesías.

-     Los Doce elegidos, por boca de Pedro, no querían ni pensarlo cuando Jesús les hablaba “de lo que le esperaba”.

·  Jesús pasó por la traición de Judas y también de Pedro, por el abandono de los elegidos, menos Juan, que tenía que ser testigo real de la muerte de Jesús y afirmar que, resucitado, se apareció a María Magdalena, a otras mujeres, y varias veces a los Doce; comió ante ellos y dejó que Tomás pusiera sus manos en su Cuerpo real.  

El texto del Evangelio nos presenta el diálogo con Pedro.

“Jesús, después de comer, le dice a Pedro

-    La escena es para contemplarla, antes que meditarla, y quedar con la lección.

·       Jesús come con sus discípulos Revelando su Cuerpo Real que, por ser resucitado, solo es visto por ellos; Jesús lo consiente para que puedan ser testigos del Resucitado, desde lo que han visto, tocado y comido con Él.

·     Jesús se deja ver, se aparece como si la tragedia no hubiera pasado por su Vida.

·    Jesús era la Paz con la que saludaba; y ahora Resucitado es la Paz, que revela su Presencia, la raíz del Amor y del Perdón, que sólo desde la fe podemos llegar a comprender.

-     ¡El Amor es objetivo y Presencia de Paz en Jesús, ante quien lo quiera ver!

Llama a Pedro. ¿Cómo podía estar Pedro ante Jesús, después de haberle traicionado y negado?

-    Ya había experimentado antes la mirada de Jesús, para aprender a llorar de amor y agradecimiento.

-       Nosotros pensemos, y no olvidemos, que Jesús nos ha salvado siendo enemigos, y lo seguimos siendo con muchas de nuestras actitudes ante su Vida de Amor Revelado.

“Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”

-  El amor, cuando realmente ama en verdad, ante una ofensa, y más cuando ve llorar con agradecimiento arrepentido, no retrae el pasado, sino que mira lo que hay que vivir a partir de ahora, donde va a ser verdad el amor.

-       Pedirle más amor a Pedro que a los demás es porque ha sido elegido, no para tener autoridad sobre ellos, como lo malentiende el mundo, sino para ser fuerte en amor, perdón y esperanza ante la vida de los demás.

¡Con qué verdad responde Pedro!

-  Ahora desde la humildad, no como debilidad y temor, sino desde la sabiduría del amor y, posiblemente, con lágrimas:

“Sí, Señor, tú sabes que te quiero”

-          Apacienta mis ovejas.

· La eterna Misericordia divina tiene rostro: Jesús amando y perdonando.

-       Rostro que sigue siendo visible y palpable en la Iglesia, y fuera de ella cada vez que un ser humano ama y perdona como Jesús.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Rita de Casia, religiosa agustina


PADRE, VUELVO A CASA






miércoles, 20 de mayo de 2026

 “QUE LOS QUE ME HAS DADO 

ESTÉN CONMIGO”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 17,20-26

20 “No te ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí al oir el mensaje de ellos. 21 Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 Les he dado la misma gloria que tú me diste, para que sean una sola cosa como tú y yo somos una sola cosa: 23 yo en ellos y tú en mí, para lleguen a ser perfectamente uno y así el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas como me amas a mí. 24 Padre, tú me los confiaste, y quiero que estén conmigo donde yo voy a estar, para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la creación del mundo. 25 Padre justo, los que son del mundo no te conocen; pero yo te conozco, y estos también saben que tú me enviaste. 26 Les he dado a conocer quién eres, y seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y yo mismo esté en ellos.”

DÍA 21 MAYO CICLO A

Sigue la oración de Jesús; una oración desde la UNIDAD con el PADRE.

·       Es la Humanidad de Cristo bautizado en el Jordán.

El omnipotente, hecho “uno de tantos”, con un poder que no tiene el mundo, que manifiesta debilidad y temor, necesitando protección y defensa.

·       Dios no tiene miedo de acercarse hasta el enemigo con amor.

-       Creer en Dios es verlo cercano, humano, entero, uno, arriesgado en el amor y orante, siendo “UNO” en su manera de orar y con QUIEN ORA.  

-       Creer es aceptar, como bautizados, que sabemos cuál debe ser nuestra manera de vivir en medio del mundo.

-       Nadie vive por sí mismo, y si lo hace revela una suficiencia impropia.

Queramos admitirlo o no, todos nos asemejamos a “alguien” con nuestra manera de ser y de relacionarnos.

·       Nos gloriamos, desde la fe, de contemplar a Jesús en su Vida, que no es un “modelo estático”, sino el dinamismo de la Verdad del Amor de Dios.

-       Todo bautizado tiene la responsabilidad de anunciar la Verdad de Dios.

“No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en Mí por la palabra de ellos”

No se trata de ser maestros, sino testigos, y para poder serlo es necesario que los conocimientos que tengamos estén iluminados con la luz de la fe y de la oración.  

“Que ellos también sean uno en nosotros, como Tú, Padre en Mí y Yo en Ti”

·       La UNIDAD DE DIOS la realiza su SER-AMOR; de ahí que el mandamiento a guardar, y vivir, sea el amor.

-       Donde no hay amor objetivo, real, dado y experimentado, no hay unidad.

·       Jesús ora al Padre para que todos los creyentesseamos uno en ellos”.

¡Hasta la oración de Jesús puede ser “ineficaz” cuando no aceptamos el Amor con que somos amados por Dios, o cuando no nos amamos, al no mirar a Jesús para ver “cómo nos ama”!

-       Una oración que no vaya acompañada de “la verdad del amor al prójimo”, empezando por los más próximos, lleva el sello de ser “ineficaz”.

-       No es así en la Oración de Jesús, que si es “ineficaz” es por nuestra imprudencia, y responsabilidad,  en la medida en que no va acompañada la oración con las obras del amor.

Que los demás vean que nos realizamos en la unidad, desde el amor, depende la eficacia de la credibilidad de nuestro testimonio.

Que sean completamente uno, de modo que el mundo vea que Tú me has enviado”

·       ¿Qué tenemos que aceptar y creer de la vida de Dios?

-       Que hemos sido amados por Él.

El hecho, entre otros, que retiene el paso a la fe es no reconocer ni agradecer “el Amor con que somos amados por Dios”.

“Que el mundo vea que los has amado (Padre) como me has amado a Mi”

-       Donde no hay amor, difícilmente se experimenta “verdad en la vida”.    

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Cristóforo Magallanes, sac., 

y Compañeros, mártires en México



SIGNOS DE AMOR