jueves, 19 de marzo de 2026

¿QUÉ SABEMOS DE DIOS?

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 7,1-2.10.25-30

Jesús, rechazado por su propio pueblo (7–12)
Los hermanos de Jesús no creían en él
7
Algún tiempo después andaba Jesús por la región de Galilea, pues no quería seguir en Judea porque los judíos lo buscaban para matarlo. Pero como se acercaba la fiesta de las Enramadas, una de las fiestas de los judíos, sus hermanos le dijeron:
–No te quedes aquí. Vete a Judea, para que también los seguidores que allí tienes vean lo que haces.
Jesús en la fiesta de las Enramadas
10 Sin embargo, cuando ya se habían ido sus hermanos, también Jesús fue a la fiesta, aunque no lo hizo públicamente sino casi en secreto.
El origen de Jesús
25 Algunos de los que vivían en Jerusalén empezaron entonces a preguntar:
–¿No es a este a quien andan buscando para matarle? 26 Pues ahí está, hablando en público, y nadie le dice nada. ¿Será que verdaderamente las autoridades creen que este hombre es el Mesías? 27 Pero nosotros sabemos de dónde viene; en cambio, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene.
28 Al oir esto, Jesús, que estaba enseñando en el templo, dijo con voz fuerte:
–¡Así que vosotros me conocéis y sabéis de dónde vengo! Pues yo no he venido por mi propia cuenta, sino enviado por aquel que es digno de confianza y a quien vosotros no conocéis. 29 Yo le conozco, porque vengo de él y él me ha enviado.
30 Entonces quisieron apresarle, pero nadie le echó mano porque todavía no había llegado su hora.

DÍA 20 MARZO CICLO A

El que más sabe de Dios es el que más ha escuchado su voz en su espíritu, la ha meditado y la ha creído; este atisba ver en sombras y en plena noche lo que sabe de Dios; aún así, es tal la evidencia de su saber cierto, que le sirve de luz para hallar sentido a las luces, sombras y noches de la vida cotidiana, cada uno en su propio tiempo y en su propia historia.

·       Nos debe asombrar ver a Jesús, que era Dios en su casa y con los suyos, (Jn.1,11a) recorrer Galilea y andar por Judea, como sabio mendigo que vive, ama y enseña la verdad de Dios a los pobres y sencillos que no tienen pan para comer ni pan de luz para su espíritu.

·       Nos debe asombrar en un tiempo en que son muchos los que en mejores condiciones humanas, que las que tenía Jesús, no saben qué hacer ni qué decir en su propia casa y en este mundo, que siempre lo será y que condenó a Jesús, como procura condenar al silencio toda voz que hable en su Nombre.

“¿No es este al que intentan matar?”

-        Las gentes sabían de dónde venía Jesús, pero Él, y también nosotros, en la medida que nos realizamos en verdad, procedemos de donde los demás no saben.

-        ¡Qué poco sabemos unos de otros cuando nos falta la relación que une en verdad y que proporciona saber de dónde procedemos, que es más importante que conocer de dónde venimos!

“A Mí me conocéis, y sabéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta”

Quien no reconoce que su vida es un servicio al prójimo no ha entendido del todo el porqué de su vida y, si es profesional, el de su profesión.

-       Vivir para sí es llegar un día a la experiencia de no haber sabido vivir.

-       No es suficiente servir, hay que saber en nombre de quién servimos.

-       El altruismo, que como definición es maravillosa, no es suficiente para llenar una vida a largo plazo. Jesús no vino por su cuenta ni fue altruista.

“El VERDADERO es el que me envía”

-       Tampoco es suficiente para una vida íntegra, ir en nombre de alguien o de algo que no es del todo verdad.

·       Cuando Jesús dice “el Verdadero” une su vida a la condición de la VERDAD.

¿En qué se diferencia?

-       En que la VERDAD no es parcial ni en el enviado ni para qué lo envía.

-       Lo que no es “verdadero” parcela a quien envía en su mente y en su servicio, y parcela al prójimo.

·       Jesús se sabía enviado por EL VERDADERO; su vida fue una entrega total.

-       Proceder desde EL VERDADERO es entender la vida como servicio de amor, sin mirar a quien servimos, sea amigo o enemigo.

“A ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco porque procedo de Él”

Quien no conoce AL VERDADERO no conoce LA VERDAD y, quien no la conoce, no puede entender el sentido de la vida y de la muerte de Jesús.      

   Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Juan Nepomuceno, sacerdote 

y mártir de Praga


VOSOTROS SOIS DE DIOS




miércoles, 18 de marzo de 2026

"JOSÉ, EL HIJO QUE MARÍA ESPERA 

ES OBRA DEL ESPÍRITU SANTO"

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

2 Samuel 7,4-5.12-14.16 

Mt 1,16.18-21.24

16 Jacob fue padre de José, el marido de María, y ella fue la madre de Jesús, a quien llamamos el Mesías.
Nacimento de Jesús
(Lc 2.1-7)
18 El nacimiento de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba comprometida para casarse con José; pero antes de vivir juntos se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo. 19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciar públicamente a María, decidió separarse de ella en secreto. 20 Ya había pensado hacerlo así, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, descendiente de David, no tengas miedo de tomar a María por esposa, porque el hijo que espera es obra del Espíritu Santo. 21 María tendrá un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús. Se llamará así porque salvará a su pueblo de sus pecados.”
24 Cuando José despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado, y tomó a María por esposa.

DÍA 19 MARZO  CICLO  A

·       ¡Cuánto debemos pensar en lo que significa la palabra “elegidos”, sobre todo cuando la referimos a “ser elegidos por Dios”!

-       Digo “elegidos” porque, salvando la iniciativa de Dios eligiendo a grandes personajes claves y referentes de la Historia de la salvación, todos somos elegidos desde el Pensamiento, la Palabra y el Amor divino. ¡Elegidos por Dios, Uno y Trino!

·       Abrahán fue el gran “elegido”; las tres grandes religiones monoteístas somos descendientes suyos.

·       Moisés fue un hombre que no sabía hablar, otro gran elegido”;  la vida lo puso dentro de la corte del Faraón, donde hubiera podido tener una vida acomodada y feliz humanamente; sin embargo, no fue por ser hombre hebreo lo que le hizo salir de donde estaba, sino por haber sido “elegido por Dios” para la gran misión de liberar a su Pueblo de la esclavitud del Faraón.   

-       Moisés fue el que por disposición divina inició, en su hermano Aarón, el sacerdocio de la Antigua Alianza y a quien le fue dada la Ley, que perdura hasta hoy.

·       David, el hijo más pequeño de Jesé, de profesión pastor, fue el gran “elegido” desde su condición humana; a él se le prometió una dinastía, que perduraría a pesar de las persecuciones a muerte de Saúl, el ungido por Dios y a pesar de ser un gran pecador.

Cuando Dios elige no se desdice de las promesas hechas a los “elegidos”, que lo somos todos en Cristo, su Hijo, a pesar de nuestras vidas, a veces tan opuestas a su Verdad.

·       El gran elegido fue José, el esposo de María, aunque haya pasado aparentemente desapercibido, incluso en los Evangelios.

-       Desde la fe es suficiente detenernos a pensar quién  fue el hombre, que preparó Dios para ser elesposo” de María Inmaculada y “tutor-educador” de Jesús, el HIJO DE DIOS.

-       No podía ser un hombre cualquiera, porque la vocación-misión a la que se le llamaba era única.

·       María ha sido bendita entre todas las mujeres por su vocación-misión a ser la Madre de Dios.

·       José supera a todos los llamados, porque su vida era “elegida” para ser el esposo de una Virgen entregada totalmente a Dios, por voluntad divina; lo cual nos indica la calidad de amor que debían tener ambos para vivir como esposos según el designio de Dios, a quien obedecían libremente por encima de todas las circunstancias humanas.

No caigamos en el error de pensarlos desde nuestra manera de ser y de concebir el amor, porque ni el más grande en virtud se puede comparar con el amor que se tenían María y José.

-       La calidad de amor, que ambos recibieron para ser verdaderos esposos ante la Ley y para seguir ambos la voluntad de Dios, es creer que fueron dotados de un amor que superaba la Ley, a semejanza del Amor de Jesús.

-       En ellos vemos que se amaron como Jesús nos ama, que nos amó en su condición divino-humana como Él es amado por el Padre; sólo desde este amor podemos entender las actitudes de María y José.

“Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo, que significa Mesías.

El silencio confiado de María, viviendo en paz su amor a José, aunque viera a Jesús alejarse de su vida.

·       María confiaba en que si Dios dispuso que José fuera su esposo, sería también Dios quien abriría el camino mejor para sus vidas. ¡Quién no ama a María por poca que sea su fe!

·       José ante la realidad de verla esperando un hijo, cuando no vivían juntos, no actúa bajo la Ley sino desde su amor; hace lo inconcebible, que sólo era posible desde un amor único: antes de difamarla decidió repudiarla en privado”.

¿Cómo hubieran quedado María y José, en el pueblo de Nazaret, ante el hecho de que María esperaba un hijo, sin todavía vivir juntos?

-       María se jugaba la vida ante la Ley y José su prestigio humano.

-       Ambos, en silencio, esperaron que el Dios que los había elegido pusiera luz a sus vidas.

“José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo”

·       La fe es la que pone luz también a nuestra vida para entender el misterio de Amor divino y el de María y José.

·       Sin fe se rompe el eslabón de la cadena de la obra de salvación llegando a su plenitud, y nosotros, en el mejor de los casos, pasamos de la luz y el gozo de la fe, a creencias que nunca llegan a entender la verdad de las vidas de María y José, ni tampoco la verdad del Amor divino revelado.

·       José fue varón justo porque actuó desde un amor único, el que Dios lo revistió para ser quien debía ser dentro del marco de Salvación.

·       José pudo ser varón justo porque creyó, amó y confió en Dios por encima de su querer y de su voluntad de actuar.

·       José actuó libremente después de obedecer a la voluntad de Dios.

La fiesta de hoy nos revela que Dios no ha venido al mundo, ni cuando nos elige a una vocación concreta, para competir y retraer la libertad y el amor humano, sino para que puedan ser vividos en plenitud dentro de la condición humana, en la medida en que creemos y confiamos en Él.

Que María y José intercedan ante la realidad de vida de cada uno, en la vocación a la que hemos sido, no solo llamados, sino elegidos.

Federico Allara

 SANTO DEL DÍA

S. José, Esposo de la B. V. María, 

patrón de la Iglesia Universal


HIMNO A SAN JOSÉ