viernes, 3 de julio de 2026

¿CUÁNDO AYUNAMOS?

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 9,14-17

La cuestión del ayuno
(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)
14 Los seguidores de Juan el Bautista se acercaron a Jesús y le preguntaron:
–Nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia: ¿Por qué tus discípulos no ayunan?
15 Jesús les contestó:
– ¿Acaso pueden estar tristes los invitados a una boda mientras el novio está con ellos? Pero llegará el momento en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.
16 “Nadie remienda un vestido viejo con un trozo de tela nueva, porque lo nuevo encoge y tira del vestido viejo, y el desgarrón se hace mayor. 17 Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, y tanto el vino como los odres se pierden. Por eso hay que echar el vino nuevo en odres nuevos, para que se conserven ambas cosas.”

DÍA 4 JULIO CICLO A

·       ¿Qué entendemos por “ayunar”?

-       Se ayuna por motivos que nada tienen que ver con el sentido religioso; se puede ayunar por mantener las condiciones del cuerpo, cosa que es laudable, y no entender el “ayuno” por mantener la vida espiritual.

El texto del Evangelio de hoy está compuesto de dos partes; la segunda parte puede ayudar a entender el porqué de la primera; parecen no tener relación, pero sí que la tienen.

Se acercaron a Jesús para preguntarle:

“¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?”

-    Vemos de qué manera eran “observados y juzgados” Jesús y sus discípulos ¡hasta comprobaron que no ayunaban!

-       ¡Qué facilidad tenemos para “ver y juzgar” la vida de los demás, desde nuestra única posición al contemplarlos!

Jesús contesta:

“¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos?”

·       Jesús se autoafirma “esposo”, porque lo es de la Iglesia.

· Los bautizados nos incorporamos a su Cuerpo Resucitado que como Comunidad es su esposa, de la cual Él es la Cabeza.

-   Desde esta realidad de fe en el Amor Divino entendemos el pensamiento de Pablo en sus cartas, y también que toda la Humanidad sea considerada por Dios como “esposa”, por la Boda de Jesús, desde la que su Muerte y Resurrecciónsignificó la reconciliación con toda la Humanidad”.

¡Qué valor da Jesús a su Presencia!

-       Una Presencia que sigue siendo real, porque Jesús sigue Vivo en su Reino establecido en medio del mundo.

·   Ser creyentes es aceptar su Presencia, que no es sólo de pensamiento espiritual, sino real cuando vivimos de la fe en la Iglesia, desde donde celebramos y vivimos su Presencia en la Liturgia y los Sacramentos.

-       Su Presencia habla también del valor de nuestras presencias.

·       El amor hace desaparecer la realidad de la ausencia, con Dios y con el prójimo, desde la fe. ¡Las presencias espirituales vencen las ausencias! Sin amor hasta las mismas presencias pueden convertirse en ausencias.

-       Hablamos del “Amor conocido en Jesús” para entender lo que razonamos.

·       El mismo amor es el que invita, a quien lo vive, a procurar ayunar de cuanto impide vivir la Presencia de Dios y la de nuestros prójimos.

·  La felicidad de la fe y del amor al prójimo no son posibles sin “querer ayunar”.

-       “La vivencia o experiencia”, de la fe y del amor humano, es de tal respeto, a su valor único de felicidad y de paz, que ayunar por mantenerla es de gran lógica.

·       El Amor conocido desde el don de la fe es el vino nuevo, que revienta los odres viejos, resultando cierto ver la juventud de la ancianidad, contrastada con la realidad del mundo cada vez más viejo y repetitivo

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Isabel de Portugal


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jueves, 2 de julio de 2026

 LA FE COMIENZA POR CREER AL HERMANO  

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 20, 24-29

Las dudas de Tomás
24 Tomás, uno de los doce discípulos, al que llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. 25 Después le dijeron los otros discípulos:
–Hemos visto al Señor.
Tomás les contestó:
–Si no veo en sus manos las heridas de los clavos, y si no meto mi dedo en ellas y mi mano en su costado, no lo creeré.
26 Ocho días después se hallaban los discípulos reunidos de nuevo en una casa, y esta vez también estaba Tomás. Tenían las puertas cerradas, pero Jesús entró, y poniéndose en medio de ellos los saludó diciendo:
–¡Paz a vosotros!
27 Luego dijo a Tomás:
–Mete aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado. ¡No seas incrédulo, sino cree!
28 Tomás exclamó entonces:
–¡Mi Señor y mi Dios!
29 Jesús le dijo:
–¿Crees porque me has visto? ¡Dichosos los que creen sin haber visto!

DÍA 3 JULIO CICLO A

Fiesta de un Apóstol, Tomás, uno de los llamados por Jesús para acompañarle en su trayectoria mesiánica al tiempo de educar a los Doce en la fe, añadiendo Luz a la que tenían desde la Ley de Moisés.

·    Jesús, raíz de toda hermandad, amor y amistad, salió solo de Nazaret; pronto tomó hermanos, que luego iban a ser fundamento de su Iglesia con Pedro, como signo de unidad y de fe.

·    Dios, el único Señor del Universo, en el HIJO encarnado ha querido que los seres humanos seamos el fundamento y la continuidad de su Cuerpo Resucitado, siendo Iglesia en el tiempo, “en la purificación y en la Jerusalén celestial donde ya somos en Él sentados a la derecha del Padre(Ef. 2,6).

·       Estar sentado a la derecha de Dios es “signo de autoridad y de honor” por la obra de la Redención. En el Credo rezamos: Sentado a la derecha de Dios

Santiago y Juan, que no habían entendido aun lo que Jesús vivía y predicaba, ni tampoco los demás discípulos, le pidieron estar a su derecha e izquierda. Jesús les responde que deben ser servidores de los demás, y concluye: “El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,35-45)

·   El núcleo de la fe es la Resurrección de Jesús: Si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe” (I Cor 15,14), pero a su vez es la piedra de tropiezo”, porque en todo tiempo los humanos deseamos “ver y tocar” para creer, sin advertir que, cuando hablamos de fe, nunca llegamos a ver y tocar a Dios.

Los discípulos le dijeron a Tomás: “Hemos visto al Señor”

-    Los discípulos a quien habían visto era a Jesús; lo “vieron crucificado, muerto y sepultado”; por tanto  es a Jesús a quien vieron Resucitado; esto es lo que no creyó Tomás.

-       Pensemos que, los mismos discípulos, cuando Jesús les hablaba de que tenía que morir y luego resucitar, “no le entendían y no se atrevían a hacerle preguntas.

Nunca justifiquemos nuestra posible incredulidad, ni nos quedemos en el discurso de los sentimientos ante la Resurrección, porque ni lo uno ni lo otro son camino para abrir la mente y el corazón a la fe.

Pensemos también que a nadie se le ha dado poder para transmitir la fe.

·   La fe es siempre una cuestión entre Dios y la persona; nosotros podemos ayudar y ser medio, pero la decisión siempre es desde la libertad personal.  

·     Los Apóstoles y Tomás son todos testigos fidedignos de la Verdad de la Vida, Muerte y Resurrección de Jesús.

Tomás, más que el incrédulo, es el que quiso Dios que lo fuera para nuestro bien.

“Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente

-       Jesús permitió a Tomás “ver y tocar” su Cuerpo real herido y Resucitado.

“¡Señor mío y Dios mío!”

-  Tomás afirmó esto, pero no vio a Dios; por la fe, a quien “veía y tocaba Resucitado” era el crucificado, el Hijo de Dios.

A la Eucaristía no vamos por ley, sino porque creemos en el don de poder celebrar su Memorial de Muerte y Resurrección. ¡Es el Don mayor recibido de Dios!

-  Es el Don aceptado de creer en el verdadero Cuerpo de Cristo y en la verdadera Sangre de Cristo, sacramentado.

Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Tomás, apóstol


CREO EN TI JESÚS




miércoles, 1 de julio de 2026

¡DIOS AMOR, ES DIOS PERDÓN! 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día

Mateo 9, 1-8

Jesús sana a un paralítico
(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)
9
1 Después de esto, Jesús subió a una barca, pasó al otro lado del lago y llegó a su propio pueblo. 2 Allí le llevaron un paralítico acostado en una camilla; y al ver Jesús la fe de aquella gente, dijo al enfermo:
–Ánimo, hijo, tus pecados quedan perdonados.
3 Algunos maestros de la ley pensaron: “Lo que este dice es una ofensa contra Dios.” 4 Pero como Jesús sabía lo que estaban pensando, les preguntó:
– ¿Por qué tenéis tan malos pensamientos? 5 ¿Qué es más fácil, decir: ‘Tus pecados quedan perdonados’, o decir: ‘Levántate y anda’? 6 Pues voy a demostraros que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados.
Entonces dijo al paralítico:
–Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
7 El paralítico se levantó y se fue a su casa. 8 Al ver esto, la gente tuvo miedo y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.

DÍA 2 JULIO CICLO A

Deberíamos pensar mucho más en el hecho de que “somos perdonados por Dios”.

-       Los creyentes del Dios Revelado estamos más acostumbrados a decir que “Dios es Amor” que a “meditar profundamente que todo su Amor es signo de cuanto ha hecho por reconciliarnos”.

·       Su Revelación es expresión del Amor trinitario, que no consiente la separación del “ser creado a su imagen y semejanza” de su “propio Ser divino”.

El Universo regalado como hogar común al ser humano, ser contemplado por Dios alejados de Él, cuando fuimos creados para ser libremente felices y poder gozar de su Presencia, es lo que movió su Amor a reconciliarnos; el mundo sin Dios es un hogar sin padres.

-       Meditado y creído podemos decir que Dios ¡ES AMOR que perdona!

·       Creer en Dios es aprender a amar al prójimo como Él nos ama, y perdonar como Él nos perdona recordando que, en la oración del Padre nuestro enseñada por Jesús, pedimos ser perdonados como nosotros perdonamos.

·       Los milagros de Jesús son encuentros de revelación de su Ser divino.

-       Sus milagros son encuentros con el Amor Divino en su Iglesia, porque Ella es Sacramento de encuentro con Dios.

-       Sus gestos humanos encuentros elevados a sacramentos, es decir, experiencias actuales con su Amor y su Perdón en cada tiempo de nuestra historia.

-       La medida de la fe es creernos en relación de amor permanente con Dios.

-       Igual que la multiplicación de los panes fue un signo, también hemos de ver el signo de cada milagro, porque EL HIJO DE Dios no vino como prioridad a hacer milagros, sino para Revelarnos la Verdad de su Amor al reconciliarnos.

·       Creer en Dios es vivir este diálogo de Amor Divino en la Humanidad de Jesús.

“A Jesús le presentaron un paralítico, acostado en una camilla”

-       No debemos atribuir la enfermedad personal a su pecado; sin embargo, desde la fe, nos conviene recordar que la medida de gravedad del pecado implica no poder andar espiritualmente.

Así es como podemos entender la respuesta de Jesús:

“¡Ánimo, hijo!, tus pecados quedan perdonados”

·       Jesús vino al mundo para que todos pudiéramos crecer espiritualmente.

·       La fe nos lleva a agradecer los signos de su existencia como encuentros con el Amor divino, más que quedarnos con los milagros de Jesús.

-       Estos encuentros son los que hemos de vivir en los sacramentos.

-       Contemplar el milagro y escuchar las palabras de Jesús motivó a los escribas a exclamar que Jesús era un blasfemo.

Agradezcamos la Verdad del Amor y el Perdón de Dios, el Ser divino que hemos conocido en Jesús, como agradecemos todo gesto de buen amor.

“Toma tu camilla y vete a tu casa”

¡Ojalá todos viviéramos en hogares donde fuera verdad el amor y el perdón!         

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Proceso y Martiniano, mártires romanos


NADA ES IMPOSIBLE