viernes, 18 de septiembre de 2026

“DAR FRUTO CON PERSEVERANCIA”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 8,4-15

Parábola del sembrador
(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)
4 Mucha gente que estaba allí, más otra llegada de los pueblos, se reunió junto a Jesús, y él les contó esta parábola: 5 “Un sembrador salió a sembrar su semilla. Y al sembrar, una parte de ella cayó en el camino, y fue pisoteada y las aves se la comieron. 6 Otra parte cayó entre las piedras, y brotó, pero se secó por falta de humedad. 7 Otra parte cayó entre espinos, y al nacer juntamente los espinos, la ahogaron. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y creció y dio una buena cosecha, hasta de cien granos por semilla.”
Esto dijo Jesús, y añadió con voz fuerte: “¡Los que tienen oídos, oigan!”
El porqué de las parábolas
(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)
9 Los discípulos preguntaron a Jesús qué significaba aquella parábola. 10 Él les dijo: “A vosotros, Dios os da a conocer los secretos de su reino; pero a los otros les hablo por medio de parábolas, para que por mucho que miren no vean y por mucho que oigan no entiendan.
Jesús explica la parábola del sembrador
(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)
11 “Esto significa la parábola: La semilla representa el mensaje de Dios. 12 La parte que cayó por el camino representa a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo y se lo quita del corazón para que no crean y se salven. 13 La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero luego, a la hora de la prueba, fallan. 14 La semilla que cayó entre espinos representa a los que oyen, pero poco a poco se dejan ahogar por las preocupaciones, las riquezas y los placeres, de modo que no llegan a dar fruto. 15 Pero la semilla que cayó en buena tierra representa a las personas que con corazón bueno y dispuesto oyen el mensaje y lo guardan, y permaneciendo firmes dan una buena cosecha.

DÍA 19 SEPTIEMBRE CICLO A

El Evangelio de hoy termina diciéndonos: “Dar fruto con perseverancia”.

·       Seguir a Jesús no es según el estado de ánimo.

·   Seguir las huellas de Jesús no depende sólo de nuestra opción, como si fuéramos los primeros que libremente lo decidimos

·      Conocer a Jesús como Hijo de Dios es “Don de Dios”.

-       Esto no justifica el poder decir fácilmente “a mí no me ha dado Dios la fe”; desde el momento en que dices “que no te la ha dado”, yo te afirmo que ya tienes el Don; si bien no podemos tener “el Don de la fe” sin que nos lo dé; tampoco podemos tener este Don si nos lo da y no lo aceptamos.

-  No se trata de “seguir sus huellas” según el momento en el que vivimos.

·      Da fruto el que persevera; perseverar en algo, sea una profesión, una opción de vida.

-    Es bueno meditar que nos podemos equivocar cuando pensamos que tenemos fuerzas para llegar hasta el final; los que se aman de verdad saben que “algo” les ayuda a perseverar, que no es su propio amor y su voluntad.

-       Hoy, tal vez, la pretensión de vivir de nuestras verdades es la que nos remite a la experiencia de una falta de perseverancia casi en todo.

-       Una vez más nos dice la estadística que, cuanta mayor es la opción por ser pobres, mayor se la perseverancia.

-  No se trata de una pobreza material, sino de la “capacidad del desapropio personal”, que es a lo que el “yo” tiene miedo al confiar en sus propias seguridades; por esto, el más rico puede ser el más pobre; mientras que el pobre, que es dueño de su “yo”, es más rico que quien piensa que “su tener o posesión” le da seguridad para vencerlo todo.

No olvidemos que el ser humano es un ser espiritual; esta es la referencia que tenemos, cada uno, para conocer lo que somos capaces; ser capaces de perseverar es una gran dificultad espiritual, pues todo depende de lo que se alimenta el espíritu humano.

“Salió el sembrador a sembrar”

·  Dios es el sembrador que no mira donde echa su abundante semilla.

-   La humildad comienza en reconocer qué parte soy de la tierra donde Dios gratuitamente y sin medida echa la semilla; no por decir que la semilla de Dios no ha caído en nuestra tierra.

-   Tú y yo somos los que estamos “al borde del camino, y los pájaros se comen la semilla” que Dios ha sembrado en nuestra tierra.

-       Nosotros somos el posible “terreno pedregoso”, donde la siembra no puede crecer por falta de humedad”.

-     Somos nosotros quienes podemos “ser abrojos2, donde todo crece al unísono, pero los mismos “abrojos ahogan la semilla”.

-     Podemos “ser tierra buena” que, después de brotar la semilla, “da fruto al ciento por uno”.

“El que tenga oídos para oír, que oiga”

¡Cuántos dones de Dios se pierden por confiar en nuestras posibilidades!

¡Cuántas, por tener miedo a una entrega confiada, por temor a perder lo que pensamos que tenemos!, y el tiempo se lo lleva.

·      ¡Bienaventurados lo que aceptan los dones de Dios y perseveran!        

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Jenaro, obispo 

de Benevento y mártir


hagase en mi 

según tu palabra




jueves, 17 de septiembre de 2026

 “LE SERVÍAN CON SUS BIENES”   

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 8,1-3

Mujeres que ayudaban a Jesús
8
1 Después de esto, Jesús anduvo por muchos pueblos y aldeas proclamando y anunciando el reino de Dios. Le acompañaban los doce apóstoles 2 y algunas mujeres que él había librado de espíritus malignos y enfermedades. Entre ellas estaba María, la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; 3 también Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes; y Susana, y otras muchas que los ayudaban con lo que tenían.

DÍA 18 SEPTIEMBRE CICLO A

“Jesús iba caminando de ciudad 

en ciudad y de pueblo en pueblo”

El Antiguo Testamento es experiencia y camino desde que empezó la revelación de Dios.

·       En su Hijo enviado empezó el cumplimiento de las Promesas.

-       Dios nunca comienza de cero, porque Él es el eterno, que empieza su tiempo.

·      Jesús no fue un Profeta, era el HIJO DE DIOS, ni actuó como ellos; ninguno fue acompañado de gente; se dedicaban a profetizar, consolando al Pueblo o rogando su conversión cuando se alejaban del Dios, que los había sacado de la esclavitud.

-       Normalmente los veían contrarios “a lo que sabían de Dios” cuando, de ellos, escuchaban amenazas; no los creyeron y todos fueron condenados.

·       Jesús vino a anunciar positivamente el Reino de Dios, se acercó a los pobres y marginados, a los condenados por las autoridades, a los leprosos y pecadores.

-       Su actuación fue muy diferente a los Profetas, siendo profética; no lo hizo en solitario, porque la gente lo seguía.

·      Jesús se distingue de todos los Profetas, no sólo en que era seguido por los que ansiaban escucharle, sino que eligió a Doce para que, conviviendo con Él, llegaran a ser los testigos y fundamento del nuevo Pueblo de Dios, la Iglesia.

Seguidme” lo dijo Jesús, pero no hay seguimiento si no sentimos que “acompañamos” a alguien, es decir, comprometidos con la persona, que llama a seguirla; hay muchas formas de “seguir”, hasta “perseguir”. “Acompañar” es signo de amor.

 “Acompañado de los Doce, 

y por algunas mujeres

que le servían con sus bienes”

El Evangelio nos aclara el sentido de servir.

-       Significa el compromiso que cada uno de nosotros tenemos ante la realidad concreta del prójimo como ser humano; la espiritualidad nunca debe excluir la medida de ayuda real al prójimo.

·      Jesús, Dios-con-nosotros, “vino a servir y no a ser servido”.

-       Su servicio era humano-divino desde la pobreza humana radical; en este sentido no hay contradicción entre su servicio y ser servido y ayudado por algunas de las mujeres, que lo acompañaban.

Ayer os comenté sobre María Magdalena; un hecho histórico confundió a tres mujeres en una: la Magdalena, la “pecadora” y la hermana de Lázaro.

-       María Magdalena sufría mucho por su enfermedad; el número siete es signo de plenitud y nos indica hasta qué punto sufría María Magdalena en su enfermedad.

-       Su curación por Jesús, “expulsando de ella siete demonios” (Lc 8,2 y Mc 16, 9),  fue motivo de conversión y de seguirle.  

-       Sabemos que, en tiempos de Jesús, algunas enfermedades eran atribuidas al diablo.

¡Que el avance de todas las ciencias nos ayude a liberar a las personas y nunca a pensar que se contradice la Verdad, que es más que nuestra interpretación!

-       Liberar es virtud.

-       Permanecer en la confusión, cuando la ciencia nos ayuda a crecer, es indicativo de que se discierne desde otras motivaciones.

El Evangelio nos habla de que no eran pocas las mujeres que seguían a Jesús:

“María Magdalena, Juana, mujer de Cusa, 

administrador de Herodes, 

Susana y otras muchas que le servían con sus bienes”     

 Federico  Allara


SANTORAL DEL DÍA

sANTA Sofía


vive jesús el señor




miércoles, 16 de septiembre de 2026

“HAN QUEDADO PERDONADOS TUS PECADOS”  

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 7,36-50

Jesús en casa de Simón el fariseo
36 Un fariseo invitó a Jesús a comer, y Jesús fue a su casa. Estaba sentado a la mesa, 37 cuando una mujer de mala fama que vivía en el mismo pueblo y que supo que Jesús había ido a comer a casa del fariseo, llegó con un frasco de alabastro lleno de perfume. 38 Llorando, se puso junto a los pies de Jesúsy y comenzó a bañarlos con sus lágrimas. Luego los secó con sus cabellos, los besó y derramó sobre ellos el perfume. 39 Al ver esto, el fariseo que había invitado a Jesús pensó: “Si este hombre fuera verdaderamente un profeta se daría cuenta de quién y qué clase de mujer es esta pecadora que le está tocando.” 40 Entonces Jesús dijo al fariseo:
–Simón, tengo algo que decirte.
–Dímelo, Maestro –contestó el fariseo.
41 Jesús siguió:
–Dos hombres debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta: 42 pero, como no le podían pagar, el prestamista perdonó la deuda a los dos. Ahora dime: ¿cuál de ellos le amará más?
43 Simón le contestó:
–Me parece que aquel a quien más perdonó.
Jesús le dijo:
–Tienes razón.
44 Y volviéndose a la mujer, dijo a Simón:
–¿Ves esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies; en cambio, esta mujer me ha bañado los pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos. 45 No me besaste, pero ella, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. 46 No derramaste aceite sobre mi cabeza, pero ella ha derramado perfume sobre mis pies. 47 Por esto te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; pero aquel a quien poco se perdona, poco amor manifiesta.
48 Luego dijo a la mujer:
–Tus pecados te son perdonados.
49 Los otros invitados que estaban allí comenzaron a preguntarse:
–¿Quién es este que hasta perdona pecados?
50 Pero Jesús añadió, dirigiéndose a la mujer:
–Por tu fe has sido salvada. Vete tranquila.

DÍA 17 SEPTIEMBRE CICLO A

El texto del Evangelio de hoy nos aclara lo de “la mujer pecadora”.

-       Dejemos de llamarnos pecadores; sabemos que lo somos y, quien piensa que no lo es, San Juan dice que “miente”, porque no nos ayuda a la conversión.

·   DIOS vino, en su HIJO, a quitar el pecado del mundo; se acercó a los pecadores, para que se sintieran amados y se convirtieran.

-       No llamemos a María Magdalena pecadora; y no confundamos a María, la hermana de Marta y de Lázaro, con la “pecadora” que nos hace referencia el texto:

“Una mujer de la ciudad, al enterarse que Jesús comía en casa de un fariseo

·       Jesús no rehuyó entrar en casa de los que le perseguían.

·    Jesús se muestra libre y sin temor, aprovechando todo tiempo y lugar para decir la verdad.

Estando en casa del fariseo,

“Vino esta mujer con un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume”

Hoy solemos tender a justificarlo todo; quien justifica sus errores, sus debilidades y sus posibles injusticias, vanidades y críticas negativas, no es humano.

·  ¿Qué piensas tú de esta mujer? ¿Qué piensas de Jesús, dejándola hacer?

-       Es bueno detenernos y entrar en escena, para saber nuestros sentimientos.

El Evangelio nos dice lo que pensó el fariseo:

“Si este fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando”

Jesús interviene: “He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies”

“Tú no me diste el beso de paz”

Antes de pensar en nuestra fe:

·    ¿Cuál es nuestra actitud ante Jesús? ¿Qué relación tenemos con Jesús, seamos o no creyentes?

-       Ante Jesús, Hombre humano y divino, ¿tenemos algún detalle humano?

“Tú no me ungiste la cabeza con ungüento”

-       El respeto, la educación, el trato digno son formas, no solo educadas, sino maneras de conocer.

-       La indiferencia, la frialdad, el desapego son formas apáticas de trato, que muestran falta de sensibilidad humana.

“Ella ha regado mis pies con lágrimas,

no ha dejado de besar mis pies, me ha ungido con perfume

Sigo preguntándome y preguntándote, salvando los tiempos y las costumbres de aquella época, si no justificamos nuestra conducta:

·       ¿A quién acudimos para recobrar la paz?

-       Esta mujer no tuvo ningún reparo en entrar en casa del fariseo, es más, se expuso mucho al hacer lo que hizo.

“Por esto te digo: “Sus muchos pecados han quedado perdonados porque ha amado mucho Tu fe te ha salvado”

-   Cuando realmente la conciencia nos acusa, ¿a quién acudimos? Si la conciencia no nos llega a acusar, ¿a quién acudimos?

-       ¿Qué sacó el fariseo de haber convidado a Jesús? No lo sabemos; lo que sí sabemos es que esta mujer recobró la libertad, la paz, la felicidad.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA 

SANTA HILDEGARDA DE GINGEN, 

Virgen y doctora de la Iglesia


EL AMOR