“JUNTO A LA CRUZ ESTABA SU MADRE”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 19, 25-27
DÍA 15 SEPTIEMBRE CICLO A
·
Junto a la Cruz de Jesús.
- Tiene sentido la frase, porque la Cruz era la de Jesús, por
haberla aceptado en la oración de Getsemaní.
- En el rezo del Vía Crucis, en su segunda
estación, decimos que “Jesús abrazó
el madero”, camino del Calvario.
· Jesús cogió
el madero que iba a sostener su Cuerpo humano-divino crucificado; este madero sostuvo clavado,
en el tiempo, el Amor divino Eterno.
- La
Cruz es, desde la fe, una reliquia que
descubrió Sta. Elena entre muchos maderos.
Sólo los humanos podemos valorar las
palabras, los hechos de las personas, en la medida que somos sensibles con el prójimo.
- ¡Cómo
no valorar el madero de Jesús! Sólo su madero fue insensible.
- Ver
crucificado a un ser humano debería mover siempre, no sólo a compasión, sino a reconocer la crueldad, que
sólo los humanos, “inhumanos”, son capaces de hacer con el prójimo.
¡Muy lejos de ser sensibles puede estar la
vida humana si la razón, y el corazón, no se sienten interrogados, viendo
a Jesús crucificado.
· ¿De dónde sacan el derecho a matar los
que piensan que tienen el poder?
- Nadie es digno de ser condenado. Dios nunca condena; pero nosotros nos
hemos atrevido a matar a esclavos, a inocentes y al mismo Dios.
“Junto a la cruz de Jesús
estaba su madre”
· ¿Quién
no se conmovería ante una madre mirando la crucifixión de su hijo?
- Una
madre, signo de la verdad del amor, está junto al hijo
condenado, lo sea con razón o sin ella. ¡Un corazón sensible también
llora ante un crucificado!
Demos gracias por creer que el inocente crucificado
lo era por ser Dios, reconocida su bondad, según lo decían las autoridades que lo condenaron.
Ver a su Madre, al pie de la Cruz, no es solo sensibilidad, sino algo que debe interrogar a cualquiera que se precie de ser humano; y más
desde la fe.
· ¿Se
puede ser tan insensible como para no ver Luz en esta Cruz?
Os he comentado estos días que el Evangelio no es un libro de “solo” lectura.
- Tenemos que estar de pie ante Cristo
crucificado, junto a su Madre, con María de Cleofás y
María Magdalena, para querer
escuchar los latidos del propio corazón, y consentir que la razón se interrogue.
-
Vivir el Evangelio es saber que es eficaz cuando “somos actores
de los hechos; nos implicamos en
ello.
-
Tenemos que convivir con Jesús, con
María, con los testigos que tuvieron la suerte de poder estar junto a la Cruz de Jesús.
- ¡Tú y yo lo podemos estar ahora!, porque Dios
permanece en la Cruz, aun Resucitado,
para que todo ser humano, que lo
quiera, pueda revivir el hecho.
·
Sólo Dios pudo permanecer crucificado
escuchando: “Baja de la cruz”.
· Sólo el Amor divino pudo amar el dolor y
justificar a los que le condenaban.
· María, llena de Gracia y de Dolor
permaneció de pie junto a la Cruz, del Hijo de Dios, por su plena confianza en el Padre, que la llenaba de sabiduría,
dando sentido a lo que, para los sabios, era “necedad y absurdo”.
·
María ofreció el sacrificio de Madre
bebiendo el mismo Cáliz que su Hijo.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
MADRE DOLOROSA
AVE MARÍA
MADRE DE DIOS


