jueves, 25 de junio de 2026

“SEÑOR, SI QUIERES...”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 8,1-4

Jesús sana a un leproso
(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)
1 Cuando Jesús bajó del monte, le seguía mucha gente. 2 En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, que se puso de rodillas delante de él y le dijo:
–Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad. 3 Jesús lo tocó con la mano, y dijo:
–Quiero. ¡Queda limpio!
Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.b 4 Jesús añadió:
–Mira, no se lo digas a nadie. Pero ve, preséntate al sacerdote y lleva la ofrenda ordenada por Moisés; así sabrán todos que ya estás limpio de tu enfermedad.

DÍA 26 JUNIO CICLO A

Me gusta la forma en que el leproso se acerca y trata a Jesús.

·  La educación, no como formas hipócritas de comportamiento, sino como actitudes humanas de mutuo respeto es un estado de vida, que ayuda a convivir de forma sencilla y humana; no es fácil unir libertad con educación.

-    La persona revela, cuando falta la educación, no haber dedicado tiempo a entender el porqué y el para qué del don de ser libres.

-       “Ser libres”, desde la referencia de “ser hijos de Dios”, nos pide mucho más que ser educados, y la meditación sobre “la libertad de los hijos de Dios” debe ser mucho mayor.

·       A Jesús lo seguía mucha gente.

-       Le seguían los pobres, que en su tiempo eran muchos; por desgracia son más en el nuestro tiempo, constatando insensibilidad  hacia ellos.

-       Le seguían los enfermos, los pobres y humildes de corazón, porque les daba “el pan que necesitaban para comer” y “el pan de la cercanía de su amor” a sus vidas; hoy, quienes se consideran ricos e insensibles, son incapaces de ver la necesidad de pan y de cercanía de amor con que llegan muchas personas a sus vidas.

“Se le acercó un leproso, se arrodilló”

·       ¡Qué confianza inspiraba Jesús para que un leproso se acercara!

-   Sabemos cómo vivían en su tiempo los leprosos; separados de sus familias, deambulando lejos de las gentes mendigando pan, que les daban a distancia, y separados de la sinagoga para no contaminar.

-       La Ley, y los que mandaban cumplirla, los excluían con más dureza que la misma enfermedad.

-       Valoremos el gesto de confianza, que inspiraba Jesús para acercarse a Él, en cualquier estado de vida.

“Señor, si quieres, puedes limpiarme”

-       El leproso tiene la plena confianza de que Jesús lo puede limpiar.

“Jesús extendió la mano y lo tocó”

En Jesús vemos dos gestos:

1.     Permitir la cercanía hasta el punto de poder tocar al leproso.

2.    El signo más importante, Jesús no tiene miedo de tocar a un leproso, como no lo tuvo Francisco después de su conversión, que abrazaba y besaba a los leprosos.

-       El signo de Jesús mostraba ser superior a la Ley sin peligro de contaminarse.

-    Los letrados y fariseos, conocedores de la Ley, tenían a Jesús por hombre “contaminado”, que practicaba con su conducta acciones en sábado; muchas de ellas contrarias a las prescripciones legales.

“Quiero, queda limpio. “Y enseguida quedó limpio de lepra”

Jesús le dijo: “No se lo digas a nadie”

-       El leproso va a ir al sacerdote, va a volver a casa y a la sinagoga.

·       ¿Qué quiere decir Jesús, con no decirlo a nadie?

-   Lo que sintió en el alma, al verse amado y curado, es el gesto de amor, íntimo, nuevo y sagrado, diferente al mismo hecho; esto es para guardar.

Cuando lo sagrado sale a la calle es pisoteado y desaparece “el hogar”.       

 Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

S. Guillermo, abad, fundador 

de los Monjes de Montevirgen


SI TU QUIERES





miércoles, 24 de junio de 2026

“EL QUE CUMPLE LA VOLUNTAD DE MÍ PADRE

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 7,21-29

De la entrada en el reino de los cielos
(Lc 13.25-27)
21 “No todos los que me dicen ‘Señor, Señor’ entrarán en el reino de los cielos, sino solo los que hacen la voluntad de mi Padre celestial. 22 Aquel día muchos me dirán: ‘Señor, Señor, nosotros hablamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros.’ 23 Pero yo les contestaré: ‘Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, malhechores!’
Parábola de los dos cimientos
(Mc 1.22; Lc 6.46-49)
24 “Todo el que oye mis palabras y hace caso a lo que digo es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 25 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía sus cimientos sobre la roca. 26 Pero todo el que oye mis palabras y no hace caso a lo que digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena. 27 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos, y la casa se derrumbó. ¡Fue un completo desastre!”28 Cuando Jesús acabó de hablar, la gente estaba admirada de cómo les enseñaba, 29 porque lo hacía con plena autoridad y no como sus maestros de la ley.

DÍA 25 JUNIO CICLO A

·       Jesús, en el Evangelio de hoy, nos dice algo muy importante en su afirmación: Quien cumple la voluntad de Mí Padre”; no dice “quien cumpla la voluntad de Dios”.

-       Valoramos todas las vidas de quienes se declaran creyentes de Dios ante el mundo.

-        En nuestras meditaciones cristianas es de “derecho” y de “fidelidad” a nuestro nombre de cristianos, que viene de Cristo, tener presente, ante la riqueza de culturas y de religiones, y toda persona de buena voluntad, enriquecernos de la Revelación del HIJO enviado, que conocemos y creemos en Jesús, manifestándonos la “Identidad de DIOS” como “PADRE”.

-       Los cristianos podemos pronunciar su Nombre y rezarle, al decirnos Jesús que DIOS ES SU PADRE, y NUESTRO PADRE, como hijos adoptivos en Él.

-       Examinémonos de nuestra identidad, no marquemos diferencias; sólo desde la afirmación objetiva de nuestras mutuas creencias podemos dialogar, ecuménicamente, los que nos reconocemos cristianos, y también con todas las demás religiones en diálogo interreligioso.

·       Como evangelizadores estamos llamados a acercarnos a todos los seres humanos, sin distinción, empezando por los que más necesitan ser ayudados, comprendidos y amados en proximidad.

·       La condición de saber que somos hijos de un mismo PADRE nos crea la exigencia de ser hermanos; no tenemos ningún derecho a excluirlos del  “nosotros”; para Dios, en nuestra relación con Él, somos todos iguales; en la oración a Dios y a María nos dirigimos como nosotros”, sintiéndonos hermanos.

·       Sólo Cristo puede decir ¡PADRE mío!

Cristo se dirige a nosotros como cristianos:

“No todo el que me dice “Señor,

Señor” entrará en el reino de los cielos”

-       Los cristianos nos tenemos que examinar del Señor en quien creemos”, pues Cristo no se divide en verdades cristianas.

-       Los cristianos nos tenemos que examinar sobre “el Reino de Dios que predicamos y vivimos” en medio de este mundo concreto en nuestro tiempo.

-       No sirve, ante Jesús, decir que hemos evangelizado y profetizado en su Nombre” si no está hecho en unidad, desde su Verdad.

·       Vivamos como hijos de un mismo PADRE, para poder ser testigos de unidad y nunca de dispersión.

-       Esto es lo que nos dispone a cumplir para nuestro bien y para bien común lo que dice Jesús:

“El que escucha estas PALABRAS mías y las pone en práctica

se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca”

-       Lo contrario es parecerse al “hombre necio”, dice Jesús, “que edificó su casa sobre arena

-       Edificar sobre ROCA es poder vencer tempestades.            

Federico  Allara  

SANTORAL DEL DÍA

S. Guillermo, abad, fundador 

de los Monjes de Montevirgen


NADIE MÁS QUE TU




martes, 23 de junio de 2026

“JUAN ES SU NOMBRE”   

  Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 1,57-66

Nacimiento de Juan el Bautista
57 Al cumplirse el tiempo en que Isabel había de dar a luz, tuvo un hijo. 58 Sus vecinos y parientes fueron a felicitarla cuando supieron que el Señor había sido tan bueno con ella. 59 A los ocho días llevaron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías. 60 Pero la madre dijo:
–No. Tiene que llamarse Juan.
61 Le contestaron:
–No hay nadie en tu familia con ese nombre.
62 Entonces preguntaron por señas al padre del niño, para saber qué nombre quería ponerle. 63 El padre pidió una tabla para escribir, y escribió: “Su nombre es Juan.” Y todos se quedaron admirados. 64 En aquel mismo momento, Zacarías recobró el habla y comenzó a alabar a Dios. 65 Todos los vecinos estaban asombrados, y en toda la región montañosa de Judea se contaba lo sucedido. 66 Cuantos lo oían se preguntaban a sí mismos: “¿Qué llegará a ser este niño?” Porque ciertamente el Señor mostraba su poder en favor de él.

DÍA 24 JUNIO CICLO A

   “A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo”

-       Los Evangelios limitan las palabras diciendo solamente “lo necesario de los hechos”; es  una forma de educarnos, y entendamos que la palabrería sobra en la oración y también en nuestras conversaciones; con pocas palabras podemos expresar lo suficiente para un diálogo.

-       En el Evangelio vemos parquedad de palabras y, a la vez, largas narraciones de la Anunciación de María y del nacimiento de Juan; aun así nos lo narra de forma breve; nos da para meditar, orar y escribir mucho sobre este acontecimiento; en el relato vemos la importancia de la vida de María, y la de Juan Bautista, para nuestra vida de la fe.

·       A Zacarías e Isabel   “Dios les había hecho una gran misericordia

-       A ellos, como matrimonio, que habían orado para tener descendencia, y por lo que iba a significar su hijo en la Historia de la Salvación.

-       Y a nosotros, para meditar lo que significa, desde el Amor Trinitario, “el nacimiento de una vida humana”, destinada a poder conocer a Dios, y a una eternidad de vida en Él, prometida y hecha realidad en Cristo.

“La legislación sobre la vida” no sería la que es hoy, si creyéramos en “la finalidad para la que ha sido creado todo ser humano” que llega a la vida; y “la responsabilidad que todos tenemos ante la vida” de innumerables prójimos abandonados desde su nacimiento.

“Los vecinos y parientes se alegraban con ella”

-       Todo nacimiento humano debería ser causa de alegría; sin embargo, ¡cuántos nacimientos son evitados por los mismos matrimonios!; a veces desde una responsabilidad moral, por miedo a la situación social que vivimos, y también por falta de amor a la vida.

-       ¡Cuántas vidas perdidas desde políticas que legalizan poder matarlas, contradiciéndose con el “no a la pena de muerte!    

“A los ocho días vinieron a circuncidar al niño”

-       Entramos en la trascendencia de la vida y en la posible religiosidad paterna, que tiene derecho a educar a los hijos según su creencia, como era para los creyentes en el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob vivir cumpliendo la Ley dada a Moisés, y como lo tienen hoy los creyentes cristianos a educar en Cristo.  

-       ¡Qué importante tener un nombre propio! Aunque más importante es lo que el texto nos indica, porque el nombre tiene un doble signo:

Lo pone Dios, e indica la misión que va a tener este ser humano.

Querían ponerle por nombre Zacarías como se llamaba su padre; su madre intervino y dijo:

“¡No! Se va a llamar Juan”

·       Juan significa “Dios es misericordioso”, “Aquel que es fiel a Dios”.

-       Y Zacarías escribió: Juan es su nombre; indicación del doble signo.

-       Todos llevamos un nombre y todos estamos llamados a una misión.

Valoremos la vida de cuantos vivimos en una tierra dada para vivirla en común, con derecho a gozarla, por pertenecernos a todos por igual dignidad, desde Dios.

¡También los pobres tienen nombre!  

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

EL PROFETA