domingo, 18 de octubre de 2026

LA VIDA NO DEPENDE DE LOS BIENES

  Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 12,13-21

El peligro de las riquezas
13 Uno de entre la gente dijo a Jesús:
–Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
14 Jesús le contestó:
–Amigo, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
15 También dijo:
–Guardaos de toda avaricia, porque la vida no depende del poseer muchas cosas.
16 Entonces les contó esta parábola: “Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha. 17 El rico se puso a pensar: ‘¿Qué haré? ¡No tengo donde guardar mi cosecha!’ 18 Y se dijo: ‘Ya sé qué voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes en los que guardar toda mi cosecha y mis bienes. 19 Luego me diré: Amigo, ya tienes muchos bienes guardados para muchos años; descansa, come, bebe y goza de la vida.’ 20 Pero Dios le dijo: ‘Necio, vas a morir esta misma noche: ¿para quién será lo que tienes guardado?’ 21 Eso le pasa al hombre que acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico delante de Dios.”

DÍA 19 OCTUBRE CICLO A

-       Necesitamos el “pan de cada día”; el cuerpo lo necesita tener para existir.

-   También el espíritu necesita “su pan”. ¡Qué fácil es aprender a satisfacer el cuerpo! No tenemos tan claro aprender a tomar el “pan” que libera el espíritu.

Es de tal manera eficiente el “pan”, con que alimentamos el espíritu, que media en la liberación o la esclavitud, no sólo de la propia libertad, sino también del cuerpo, que no deja de ser materia dirigida por lo que le da la vida.

-     El cuerpo nunca tiene la culpa de las esclavitudes humanas; este exige según el alimento que se le da al espíritu.

“Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia”

Una de las mayores “servidumbres” es tender a “maleducar” dando más de lo necesario para vivir; con la gravedad de que, cuanto más se abunda en tener sobre lo que se necesita, el deseo de posesión crece, en progresión aritmética, esclavizándonos.

-       A los que crecen en abundancia, ¡les será difícil entender la vida!

“Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?”

¡No es fácil que el corazón humano, de quien no se interroga por su vida, sepa discernir y aceptar el porqué y para qué Dios se hizo Hombre!

·       ¿Cómo y dónde nació Jesús? ¿Cuáles fueron sus actitudes entre nosotros?

·   ¿Qué es lo esencial que vivió y enseñó para poder conocer el Reino de Dios?

-       Las dos actitudes más importantes de la Vida de Jesús, después de su íntima relación con su Padre, fueron la humildad y la pobreza.

·       Jesús, siendo Dios “dejó su condición divina” “en el cielo”, y vivió “como uno de tantos” entre nosotros; siendo este el fundamento de la “humildad”; no vino a solucionar los problemas que planteamos, negativamente, desde nuestro “yo”, ni vino a dialogar y menos a discutir “nuestras verdades”.

-       La humildad no es una virtud ideológica impuesta, sino la actitud de Dios viviendo como humano. ¡Bienaventurados los que lo han entendido y lo procuran!

-   La pobreza tampoco es exigencia de Dios, porque Él mismo dispuso que, con lo creado, todos tuviéramos el pan necesario para vivir.

-       La pobreza es:

a) La actitud humana que nos da la sabiduría de valorar lo que tenemos, incluido lo espiritual.

b)  La actitud con la que podemos convivir; nos enseña a valorar lo esencial y a relativizar lo que, sin ella, solemos absolutizar; cuyo yerro, equivocación, es causa de muchos desengaños en la vida.    

-       Pobre es quien ha aprendido a desposeerse de su “yo”; quien no tiene nada, puede no ser pobre.

·      ¿Por qué y para qué?

-  Para que la vida no sorprenda cuando llega el momento de la dependencia.

-       Entender la pobreza es aprender a vivir en paz.

-    Pretender ser rico, toda la vida, es la mayor pobreza; camino de ser rebelde.

“Guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes”

El mundo nos dice: “descansa, come, bebe, banquetea…, porque tienes ‘trigo almacenado’ para muchos años”.

-    No hace falta que llegue la muerte; la misma vida nos conduce hacia la impotencia y la dependencia.

-     Cuestiones, que sólo las aprende a vivir en paz quienes han ido cambiando la suficiencia por la humildad.  

  Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Pablo de la Cruz, sacerdote, 

fundador de los Pasionistas


COMO PAGARÉ TODO BIEN



sábado, 17 de octubre de 2026

"ENSEÑAS EL CAMINO DE DIOS 

CONFORME A LA VERDAD"

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 22,15-21

La cuestión de los impuestos
(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)
15 Después de esto, los fariseos se pusieron de acuerdo para sorprender a Jesús en alguna palabra y acusarle. 16 Así que enviaron a algunos de los partidarios de ellos, junto con otros del partido de Herodes, a decirle:
–Maestro, sabemos que tú siempre dices la verdad, que enseñas de veras a vivir como Dios manda y que no te dejas llevar por lo que dice la gente, porque no juzgas a los hombres por su apariencia. 17 Danos, pues, tu opinión: ¿estamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?
18 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo:
–Hipócritas, ¿por qué me tendéis trampas? 19 Enseñadme la moneda con que se paga el impuesto.
Le trajeron un denario, 20 y Jesús les preguntó:
– ¿De quién es esta imagen y el nombre aquí escrito?
21 Le contestaron:
–Del césar.
Jesús les dijo entonces:
–Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.

DÍA 18 OCTUBRE CICLO A

XXIX DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

1 Tesalonicenses 1,1-5

“Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido”

Lo que dijo S. Pablo a los tesalonicenses nos lo dice a nosotros.

 Es importante que nos familiaricemos con esta idea de saber que “somos hermanos”; es significativo que nos llamemos así unos a otros; considerarnos hermanos, porque rezamos, en verdad, al mismo PADRE que nos hermana como hijos y nos sentamos en la misma MESA de la familia de Dios; el no hacerlo es una incoherencia llamarnos cristianos.  

-       Llegar a “sentirnos hermanos”  hace que entendamos la palabra “amados”.

- La ausencia de hermandad, al no advertir su significado y trascendencia para nuestra espiritualidad, repercute también en la falta de concienciación de que “hemos sido elegidos.

-    Desde el momento en que Dios nos ha dado la vida significa que todos hemos sido “elegidos”, lo cual nos compromete ante la responsabilidad de no sentirnos hermanados con todos los seres humanos.

Una familia, que vive desde la “sensibilidad de ser humana” y desde la de “ser creyentes”, no soportaría ver la permanencia de sufrimiento de alguno de sus hijos y hermanos si estuviera en su mano evitarlo.

- Soportar los sufrimientos humanos y no ser compartidos, a nuestra medida, como humanos y como creyentes, es signo de una ideología de “partido”, o de una fe religiosa no evangélica.  

Dice Pablo: “Cuando os anunciamos el Evangelio no fue solo palabras…” 


Mateo 22,15-21

“En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta”

-   Puede ser un signo de las “reuniones” políticas, que se ponen de acuerdo para guerrear con poder, y nunca para solucionar los graves problemas de la Humanidad.

-       Entre nosotros deberíamos reunirnos para ponernos de acuerdo comprometiéndonos a vivir los valores del Evangelio, nunca para comprometer a alguien.

-    Todos los bautizados, por ser Iglesia, nos hemos de preguntar si nos reunimos para Evangelizar, que es estar con los que sufren para asemejarnos a Cristo.

“Enviaron algunos discípulos suyos”

-  ¡Qué grave es esto! Si los grandes fueran a primera línea de las guerras, que crean desde sus despachos, tal vez no habría guerras. ¡Qué fácil y cómodo es enviar a otros!

·   ¡Bienaventurados los que no envían, ideólogos y creyentes, sino que van al encuentro de los discípulos en “guerra”, que no son compadecidos!  

“Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad…”

-       A un ser humano, que se le considera sincero, lo lógico es que se le crea sin ser probado; todavía con más razón para “ser creído” por los creyentes en Dios. ¡Contradicción farisaica!

“Sin que te importe nadie”

-    Revela la auténtica libertad de Jesús reconocida; razón para ser creído.

“Porque no te fijas en apariencias”

-    Ellos mismos se ponían en evidencia; porque lo suyo era toda una apariencia.

“Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al Cesar o no?

-       Parece que la respuesta a la pregunta no tiene salida, “sí o no”.

“¡Hipócritas!” es la palabra que Jesús, respondiendo a lo que dijeron sobre su sinceridad, su enseñar en verdad…; en este caso Jesús sí que se fija en su apariencia.

“Enseñadme la moneda del impuesto…”

¿De quién son esta imagen y esta inscripción?

Del César.

Pues, dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

-  No debemos quedarnos satisfechos al ver la sabiduría de Jesús, saliendo con una respuesta inesperada a la pregunta de los enviados.

-   No siempre entendemos que somos ciudadanos y que es un deber estar comprometidos a responder a las obligaciones que tenemos; no nos justifica pensar o conocer el bien o mal uso de los impuestos, sino exigir la justicia y el bien común.

-       Eduquémonos y sintámonos miembros de la Comunidad eclesial y deseemos conocer el amplio “campo social de la Iglesia”.

En lo social y en lo eclesial tengamos presente lo que Jesús dice:

“No se puede servir a Dios y al dinero”.

-       ¡Qué difícil es “dad al César lo que es del César!”

Dios ha creado al César, es decir, es necesario que alguien gobierne, pero con justicia y verdad; no quiere decir que el César tenga poder para disponer de los súbditos sin justicia ni verdad, ni que su poder sea absoluto, porque sólo de Dios tiene poder sobre la dignidad del ser humano y sobre todas las criaturas, que lo ha revelado con Amor y Verdad.

Todo lo cual nos plantea la cuestión de la “imagen”.

-       La vida no se reduce a contemplar dos “imágenes”, la del Cesar y la de Dios.

-   Somos la “imagen” de lo que vivimos socialmente, de lo que vivimos ante Dios, y de lo que cada uno ve en nosotros.

¡Quien más nos conoce mejor acierta! aunque nadie tiene derecho para juzgar.

·   Somos lo que somos tal cual es nuestra vida real, en cuerpo, alma y espíritu.

-     ¡Esta es la imagen que Dios ve de cada uno! Es la imagen que nos debe preocupar; también lo que somos con los demás.   

Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Lucas, evangelista, 

médico, patrón de los artistas


 ESTÁS DENTRO DE MI