domingo, 30 de agosto de 2026

“LO ECHARON FUERA DEL PUEBLO”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 4,16-30

Jesús en Nazaret
(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)
16 Jesús fue a Nazaret, al pueblo donde se había criado. Un sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se puso en pie para leer las Escrituras. 17 Le dieron a leer el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el lugar donde estaba escrito:
18 “El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha consagrado
para llevar la buena noticia a los pobres;
me ha enviado a anunciar libertad a los presos
y a dar vista a los ciegos;
a poner en libertad a los oprimidos;
19 a anunciar el año favorable del Señor.”
20 Luego Jesús cerró el libro, lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todos los presentes le miraban atentamente. 21 Él comenzó a hablar, diciendo:
–Hoy mismo se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
22 Todos hablaban bien de Jesús y estaban admirados de la belleza de su palabra. Se preguntaban:
–¿No es este el hijo de José?
23 Jesús les respondió:
–Seguramente me aplicaréis el refrán: 'Médico, cúrate a ti mismo', y me diréis: 'Lo que oímos que hiciste en Cafarnaún, hazlo también aquí, en tu propia tierra.'
24 Y siguió diciendo:
–Os aseguro que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. 25 Verdaderamente había muchas viudas en Israel en tiempos del profeta Elías, cuando no llovió durante tres años y medio y hubo mucha hambre en todo el país. 26 Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de las viudas israelitas, sino a una de Sarepta, cerca de la ciudad de Sidón. 27 También había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán, que era de Siria.
28 Al oir esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira. 29 Se levantaron y echaron del pueblo a Jesús. Lo llevaron a lo alto del monte sobre el que se alzaba el pueblo, para arrojarle abajo. 30 Pero Jesús pasó por en medio de ellos y se fue.

DÍA 31 AGOSTO CICLO A

Lo ideológico y lo religioso lo llevamos impreso todos los seres humanos.

·  Lo ideológico, porque cada uno, a su manera, llega a tener “sus ideas”, y más cuando lo ideológico es un sistema de pensamiento con deseos de poder.

·      Lo religioso incluye lo ideológico:

-        Por su “religación” y vinculación a las ideas.

-        Por estar todos determinados e inclinados a defender aquello que creemos, aunque sea desde ¡esta forma actual tan laica!

-    Por su relación a la trascendencia, a la creencia de Dios, y por tanto, a la fe en el Dios, que cree cada uno y, sobre todo, a la fe como creencia en el Dios Revelado.

Lo propio de la sensatez humana sería, tanto desde el campo ideológico como del religioso y creyente, que todos contribuyéramos a la convivencia y al bien común universal.

-  Cuando, desde cada estado de opción parcializamos y dividimos, estamos practicando el proselitismo, y rechazando a una parte del prójimo; de este modo, el testimonio que damos es el de no querer el bien común y universal, sino la propia parcela ideológica, religiosa o creyente.

-  Vivir queriendo defender, no importando cómo, sólo la verdad ideológica o religiosa, mostramos no tener la referencia de la VERDAD, imparcial para todos.

·    Quienes creemos en Jesús hemos de tener claro para qué Dios se hizo Hombre:

Me ha enviado el Padre”:

-       A evangelizar a los pobres. -A los que reconocen su pobreza ante Él-

-       A proclamar a los cautivos su libertad. -A los que se saben cautivos-

-       A los ciegos, la vista. -A los humildes que no se conforman con su fe-

-       A poner en libertad a los oprimidos. -A los que desean ser libres-

-       A proclamar el año de gracia del Señor. -Los que aprecian ver a Jesús-

·       EVANGELIZAR es dar a conocer la VERDAD DE DIOS, ayudando a despertar desde la inquietud de búsqueda de sentido de la vida, a quienes se reconocen pobres, acompañándolos hasta el encuentro con Dios.

·       Jesús no vino a proclamar “su verdad”, sino la VERDAD DE DIOS a todas las naciones.

En la medida en que nos consideramos ricos, desde cualquier error; cuando aceptamos como bien cualquier esclavitud; cuando a la arbitrariedad la denominamos libertad; cuando nos creemos suficientes  valiéndonos por nosotros mismos; cuando la indiferencia no nos deja ver la opresión del prójimo, tenemos más dificultad para aceptar a Jesús en la vida. Podemos llegar a pensar que no tenemos necesidad de creer en Él. ¡Dios no resulta útil!

“Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”

-  Quienes nos miran quieren que, los que creemos, mostremos nuestra fe y nuestro amor con una presencia que muestre “las manos y la mirada” de Jesús.

·      Dios mostró su omnipotencia haciéndose Hombre, proclamando la VERDAD con su PRESENCIA, con sus manos, en defensa de toda dignidad humana.

-       Lo sensato es escucharlo, no quedarnos en que es “hijo de José”, que es un error, porque es el HIJO DE DIOS en la humanidad de Jesús.

-  ¡Hay muchas maneras de despeñar a Jesús desde “cualquier precipicio”, cuando el ser humano eleva su presunción ante Él, echándolo fuera!

  Federico  Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Raymondo Nonato, cardenal, 

sacerdote mercedario


EN MI DEBILIDAD 

ME HACES FUERTE...





sábado, 29 de agosto de 2026

"TENDRÉ QUE MORIR EJECUTADO...

Y RESUCITAR AL TERCER DÍA"

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 16,21-27

Jesús anuncia su muerte
(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)
21 A partir de entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley le harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría. 22 Entonces Pedro le llevó aparte y comenzó a reprenderle, diciendo:
–¡Dios no lo quiera, Señor! ¡Eso no te puede pasar!
23 Pero Jesús se volvió y dijo a Pedro:
–¡Apártate de mí, Satanás, pues me pones en peligro de caer! ¡Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres!
24 Luego Jesús dijo a sus discípulos:
–El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la recobrará. 26 ¿De qué sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida? 27 El Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos.

DÍA 30 AGOSTO CICLO A

XXII DOMINGO TIEMPO ORDINARIO 

Jeremías 20, 7-9

“Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir”

-  Dios, “con lazos de amor”, intenta que nuestro ser, lleno de imaginación y con ansias de Verdad, percate su Vida, y con sus lazos de ternura seduzcan nuestra inquietud de búsqueda, para que, captado su Amor, actúe nuestra libertad dejándose seducir.  

“Has sido más fuerte que yo y me has podido”

-  Así ha sido con los Profetas y con los que han llegado a la santidad; no pensemos que les ha sido fácil, tanto a Dios, para llegar a convencerlos como a ellos aceptar, libremente, su seducción.

-   ¡La conversión para nadie es fácil; Dios ha tenido que dejarse matar para que los santos se hayan dejado seducir con sus lazos de Amor! ¡Han conocido el Amor!

Detengámonos a pensar que “los verdaderos seducidos por Dios” pasan a ser “el hazmerreír” de quienes no creen; “todo el mundo se burla de ellos”; LA PALABRA DE DIOS les ha servido de oprobio y desprecio, pero han encontrado la Paz.

-   Sólo los humildes son fuertes para dejarse seducir y vencer la burla y el hazmerreír.


Mateo 16,21-27

·      Jesús comienza a decir que tenía que ir a Jerusalén.

-    Fue a los doce años por primera vez; cuando estuvo dialogando con los Maestros de la Ley.

-  Desde que salió de Nazaret, como Mesías, empezó a subir a Jerusalén; pero fue más tarde cuando empezó a decir que iba para padecer allí mucho”.

Una cosa es saber que hemos de morir y otra, más difícil de entender, es que hemos de padecer; este saber crea en el ser humano una realidad psicológica, que puede sobrepasar la aceptación de que hemos de morir; asusta más “tener que sufrir”.

“De parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas”

-  “Tener que morir” es una condición humana que deberíamos meditar; olvidarla no es aceptarla; vivimos la cultura de la muerte, mientras el mundo nos la hace olvidar.

-  Conocer “la realidad de sufrir” nos llega de fuera; una enfermedad, el sufrir por causa del prójimo, a veces del más próximo

-       “Padecer” es un dato que llega desde fuera, diferente a la muerte.

·      Dios nos creó para no morir, y ahora nos manda amar, para evitarnos “padecer”.

-       “Padecer” obliga a aceptarlo con sentido o a rebelarse, en dudas de fe o sin ella.

“Tendré que morir ejecutado”

-    El miedo es saber cómo hemos de morir, es decir, saber lo que hemos de “padecer”; esta es la realidad cotidiana. Aceptar sufrir es un acto de fe y de confianza en Dios.

“Y resucitar al tercer día”

-       No es una idea, sino el núcleo de la fe, porque la Resurrección de Cristo fue, para los testigos que lo comprobaron, un hecho histórico que cambió su vida, como a Pablo.  

- No es sólo “la promesa de un futuro eterno”, que puede confundirse con el opio que adormece el tiempo de la vida, o que los discípulos, no entendiendo su signo y significado, en lugar de preguntar, callaban.

-       La falta de sentido integral de la vida, y no escuchar ni entender la última frase de Jesús, es lo que condujo a Pedro a llevarlo aparte para increparle diciendo:

“¡Lejos de ti tal cosa, Señor!, eso no puede pasarte”

Cuando no aceptamos la Luz de la fe, tal cual nos llega, nos podemos poner delante de Jesús y mirarlo de frente -la criatura ante el Creador- de forma irracional e ilógica, no habiendo escuchado y conocido todo su mensaje.

-       ¡Puede ser una forma de rezarle a Dios!

- Es como decirle baja de la cruz”; así le decían los que le condenaron sin fe.

·      Jesús se volvió, y le dijo a Pedro: ¡Ponte detrás de Mí, Satanás!

-   Nunca un “dios”, que proponga a Pedro como “piedra”, le hubiera dicho públicamente que era Satanás; pero JESÚS no era un “dios”, sino ES DIOS VERDADERO; sabía lo que decía y lo que hacía, porque su Vida no dependía de nadie.

¡Cuántas veces podemos pensar como hombres y no como lo desea Dios” desde una fe que lo interpreta o desea de Él lo que nuestra vida quiere, y no su voluntad!

-       Los discípulos, de hecho, cuando subían a Jerusalén iban detrás de Jesús por miedo.

·       Seguir a Jesús es saber que subimos con él a Jerusalén.

·    Seguir a Jesús es saber que podemos ser el “hazmerreir” y  “burla” en el mundo actual. ¡Es el miedo a padecer!

·       Seguir a Jesús es negarse a sí mismo.

-    No a los talentos recibidos, sino al “yo” que se niega a subir a Jerusalén, por miedo.

·     Tomar la cruz es querer aprender a amar a semejanza del Amor de Cristo.

  Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Félix, sacerdote, y Adauto, 

mártires en la via Ostiense


SEDIENTO