EL AMOR ES EL MEJOR BANQUETE DE LA VIDA
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 22,1-14
DÍA 20 AGOSTO CICLO A
· Jesús
sigue hablándonos con
las mismas parábolas, que usaba para dirigirse a los sacerdotes y ancianos del
pueblo. Escuchar su PALABRA
es conocerlo.
- La espiritualidad de una persona, creyente
en Jesús,
no
es la que usa su imaginación alejándose del Evangelio, sino quien contempla lo que escucha de él dejando, ahora sí, que su imaginación goce de lo
contemplado.
· El PADRE envió al HIJO al mundo; se nos ha Revelado como
“una Boda”.
- La PALABRA, por la que “todo le
debe la existencia”, por
amor, rescata a la esposa
abandonada; así estábamos nosotros con toda la Creación.
“El Reino de los cielos se parece a un rey
que celebraba la boda de su hijo”
·
La Parábola, dirigida precisamente a sacerdotes y ancianos, era para alertar su corazón, porque las palabras de Jesús tocaban la realidad de las personas, que vivían y tenían autoridad
y poder en su Pueblo.
- Escuchada hoy, va dirigida a todos los
bautizados, y a todos los humanos de buena voluntad, que buscamos caminos que nos conducen a
la Verdad.
- Los primeros convidados eran los
sacerdotes, ancianos, fariseos y letrados, pero “los convidados no quisieron ir”
Volvió para decirles que lo tenía todo
preparado y que todo estaba a punto, pero no hicieron caso.
“Uno se marchó
a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los
maltrataron o los mataron” (Jesús, con estas palabras, alude a lo que
hicieron con los Profetas).
“La boda está preparada pero los convidados
(los
elegidos) no se la merecían”
Preparada la Boda, Dios sabía que la iba a
celebrar con los que, en principio, no
habían sido invitados, porque los elegidos no se la merecían.
“Id ahora a los cruces de camino,
y a todos los que encontréis
llamadlos a la boda”
- En los cruces de camino y fuera de las
murallas estaban los pobres, lisiados, ciegos y cojos…
“Los criados salieron por los caminos
y reunieron a todos los que
encontraron, buenos y malos”
·
En la boda de Dios con la Humanidad no están invitados sólo los buenos, que nadie
lo es por sí mismo, sino los malos; porque la transformación de malos a buenos es para los que se confían al
Amor divino; si alguien es bueno, no es por su capacidad, sino
por voluntad divina.
“¿Cómo has entrado aquí
sin el vestido de boda?”
- La bondad, cuando es verdad, va acompañada siempre de la humildad.
- Dios
no exige ir bien vestidos a la Boda de su HIJO, pero sí
con el vestido de la gratitud,
de la medida de fe en Él…, de un espíritu obediente y educado…
¡Bienaventurado quien reconoce el amor, todo
amor, como la fiesta de un banquete!
- Éste
es capaz de vivir la fiesta entendiendo la tribulación.
- ¡Lo
que nos perdemos, de Dios y entre nosotros, por no creer en el amor!
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
Adoratrices de la Preciosísima Sangre
SILENCIO DE AMOR


