"TENDRÉ QUE MORIR EJECUTADO...
Y RESUCITAR AL TERCER DÍA"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 16,21-27Jesús anuncia su muerte 21 A partir de entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley le harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría. 22 Entonces Pedro le llevó aparte y comenzó a reprenderle, diciendo: –¡Dios no lo quiera, Señor! ¡Eso no te puede pasar! 23 Pero Jesús se volvió y dijo a Pedro: –¡Apártate de mí, Satanás, pues me pones en peligro de caer! ¡Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres! 24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la recobrará. 26 ¿De qué sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida? 27 El Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos. |
DÍA 30 AGOSTO CICLO A
XXII DOMINGO TIEMPO
ORDINARIO
Jeremías 20, 7-9 |
“Me sedujiste, Señor, y
me dejé seducir”
- Dios, “con lazos de amor”, intenta que nuestro ser, lleno de imaginación y con ansias de
Verdad, percate su Vida, y
con sus lazos de ternura seduzcan
nuestra inquietud de búsqueda, para que, captado su Amor, actúe nuestra libertad dejándose seducir.
“Has sido más fuerte que
yo y me has podido”
- Así ha sido con los Profetas y con los que
han llegado a la santidad; no pensemos que les ha sido fácil, tanto a Dios, para llegar a convencerlos
como a ellos aceptar, libremente, su seducción.
- ¡La conversión
para nadie es fácil; Dios
ha tenido que dejarse matar para que los santos se hayan dejado seducir
con sus lazos de Amor! ¡Han
conocido el Amor!
Detengámonos a pensar que “los verdaderos seducidos por Dios”
pasan a ser “el hazmerreír” de quienes no creen; “todo el
mundo se burla de ellos”; LA PALABRA
DE DIOS les ha servido de oprobio y desprecio, pero han encontrado la Paz.
- Sólo los humildes son fuertes para dejarse
seducir y vencer la burla y el hazmerreír.
Mateo 16,21-27 |
·
Jesús comienza a decir que tenía que ir a Jerusalén.
- Fue a los doce años por primera vez; cuando estuvo dialogando con los Maestros
de la Ley.
- Desde
que salió de Nazaret, como Mesías, empezó a subir a Jerusalén; pero fue
más tarde cuando empezó a decir que iba para “padecer allí mucho”.
Una cosa es saber que hemos de morir y
otra, más difícil de entender, es que hemos de padecer; este
saber crea en el ser humano una realidad psicológica, que puede
sobrepasar la aceptación de que hemos de morir; asusta más “tener que sufrir”.
“De parte de los
ancianos, sumos sacerdotes y escribas”
- “Tener
que morir” es una condición humana que deberíamos
meditar; olvidarla no es aceptarla; vivimos la cultura de la muerte,
mientras el mundo nos la hace olvidar.
- Conocer “la realidad de sufrir” nos llega de fuera; una enfermedad, el sufrir por causa del
prójimo, a veces del más próximo…
-
“Padecer” es un dato que llega desde fuera, diferente a la muerte.
·
Dios nos creó para no morir, y ahora
nos manda amar, para evitarnos “padecer”.
- “Padecer” obliga a aceptarlo con sentido o a rebelarse,
en dudas de fe o sin ella.
“Tendré que morir
ejecutado”
- El miedo es saber cómo hemos de morir, es decir, saber lo que hemos de “padecer”; esta es la realidad
cotidiana. Aceptar sufrir es un acto de fe y de confianza en Dios.
“Y resucitar al tercer
día”
- No es
una idea, sino el
núcleo de la fe, porque la Resurrección
de Cristo fue, para los testigos que lo comprobaron, un
hecho histórico que cambió su
vida, como a Pablo.
- No es sólo “la promesa de un futuro
eterno”, que puede confundirse con el opio que adormece el tiempo de la vida, o que los discípulos, no entendiendo su signo y significado, en
lugar de preguntar, callaban.
- La
falta de sentido integral de la vida, y no escuchar ni entender la última frase de Jesús, es lo que condujo a Pedro a llevarlo
aparte para increparle diciendo:
“¡Lejos de ti tal cosa, Señor!, eso no puede pasarte”
Cuando no aceptamos la Luz de la fe, tal cual nos llega, nos podemos
poner delante de Jesús y mirarlo de frente -la criatura ante
el Creador- de forma irracional e
ilógica, no habiendo escuchado y conocido todo su mensaje.
- ¡Puede ser una forma de rezarle a Dios!
- Es como decirle “baja de la cruz”; así le decían los que le condenaron sin fe.
· Jesús
se volvió, y le dijo a Pedro: ¡Ponte detrás
de Mí, Satanás!
- Nunca un “dios”, que proponga a Pedro como “piedra”,
le hubiera dicho públicamente que era Satanás; pero JESÚS no era un “dios”, sino ES DIOS VERDADERO; sabía lo que
decía y lo que hacía, porque su Vida no
dependía de nadie.
¡Cuántas veces podemos pensar “como hombres y no como lo desea Dios”
desde una fe que lo interpreta o desea de Él lo que nuestra
vida quiere, y no su voluntad!
-
Los discípulos, de hecho, cuando subían a
Jerusalén iban detrás de Jesús por
miedo.
·
Seguir a Jesús es saber que subimos con él
a Jerusalén.
· Seguir a Jesús es saber que podemos ser el “hazmerreir”
y “burla” en el mundo actual. ¡Es el miedo a padecer!
·
Seguir
a Jesús es negarse a sí mismo.
- No a los talentos recibidos, sino al “yo” que se niega a subir a Jerusalén,
por miedo.
· Tomar la cruz es querer aprender a amar a
semejanza del Amor de Cristo.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
ss. Félix, sacerdote, y Adauto,
SEDIENTO

