“¿QUÉ ESTÁIS DISPUESTOS A DARME?”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 26,14-25
DÍA 1 ABRIL CICLO A
Judas no
sólo fue un traidor, fue un negociante; vendió a Jesús.
-
Todo
estaba profetizado,
y es lo que hemos de ver; no tanto
las personas ni el dinero que se manejaba, sino el hecho de “vender al mejor amigo”.
Cuando el corazón conduce al ser humano, desde lo negativo de su complejidad, puede llegar a hacer el mal;
desde lo más insignificante, que
siempre es malo, hasta lo más
grave, como es:
-
Llegar a no ser conscientes del mal
causado personal y socialmente, siendo esto peor que el mismo mal cometido.
·
¡Hasta dónde podemos llegar cuando no hay
conciencia del mal!
Vemos como Mateo nos repite lo que escuchamos
en Juan:
“Al atardecer se puso a la mesa con sus discípulos”
-
Veamos que “no todo lo que dice y hace Jesús
va dirigido a todos”; hay momentos y
palabras que están dirigidas “a sus discípulos elegidos”.
“Uno de vosotros me va a entregar”
Todos somos pecadores, de una u otra forma, pero también Jesús, en este caso, se refiere a uno de los Doce
elegidos. “Uno de vosotros…”.
- Uno a
uno le fueron preguntando muy entristecidos:
“¿Soy yo acaso, Señor?”
- No eran conscientes de que lo iban a
abandonar.
Si pudiéramos saber lo que podemos llegar a
ser y a hacer, en bien y en mal, en el mañana que
desconocemos, es posible que el bien lo
haríamos hoy, y el mal, tal vez,
procuraríamos que no llegara a ser
cometido.
- Si no somos del todo conscientes del “hoy”, ¿podemos prevenir el mañana?
Pues sí, porque “mañana
llega desde las actitudes de cada hoy que vivimos”
· ¡Hasta dónde puede llegar la hipocresía de un
ser humano, inconsciente de su maldad, al vivir incapacitado por no ver “el amor
con que es amado”!
No se trata de creer o no creer en Dios, lo
grave es anterior; “no querer ver los
actos de Amor que Dios nos hace a todos y a cada uno de nosotros.
-
No es falta de fe, sino de una voluntad que no responde al Amor.
- No nos
preguntemos si tenemos fe; tengamos
voluntad de ver si nuestra mente y
nuestro corazón quieren reconocer el Amor de Jesús…, y tanto amor con el que podemos ser amados por muchos prójimos.
·
¡Lo grave siempre es negarnos al amor!
¡Cuántos, si recibieran parte del amor que recibimos de Dios y del
prójimo, responderían mejor que nosotros
con gratitud a Dios y al prójimo!
Entonces
preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
“¿Soy yo acaso, Maestro?”
“Tú lo has dicho”
-
La medida de traicionar a Jesús solo
la sabe Él; a nosotros nos corresponde saber si procuramos “dar respuesta a la gratitud
de haber sido elegidos”.
·
El bautismo es el sello de marca del Amor
Trinitario que nos hace templos de su Espíritu; Judas nunca advirtió “la marca del sello
del Amor divino”.
- ¡Ayudémonos a vivir nuestra vocación de bautizados!
Federico Allara

