“CREED EN DIOS Y CREED TAMBIÉN EN MÍ”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 14,1-6Jesús, el camino al Padre 14 1 “No os angustiéis: creed en Dios y creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, no os habría dicho que voy a prepararos un lugar. 3 Y después de ir y prepararos un lugar, vendré otra vez para llevaros conmigo, para que vosotros también estéis donde yo voy a estar. 4 Ya sabéis el camino que lleva a donde yo voy.” 5 Tomás dijo a Jesús: –Señor, no sabemos a dónde vas: ¿cómo vamos a saber el camino? 6 Jesús le contestó: –Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre. |
DÍA 2 NOVIEMBRE CICLO A
· La vida parece un sueño, porque al paso
de los años, cuando miramos hacia atrás, con mirada positiva, porque
lo lógico es mirar siempre hacia adelante, reviviendo
el pasado, percibimos una
sensación de realismo y de sueño, de gozo y de nostalgia al comprobar que muchos de los seres
humanos queridos, y conocidos, ya no están.
- Esta
es la mirada positiva del pasado, el vivo recuerdo de los que no están; es tan
viva su presencia en el recuerdo, que los sientes; ¡hasta parece un sueño que no estén!
“La inmortalidad consiste en emparentar con la sabiduría” (Sab
8, 17b)
· Sabio es quien hace de la vida un acto
de amor;
es
decir, “vivir cada momento en verdad”,
aunque el momento sea corto, porque “el
amor y la verdad” lo hacen eterno.
-
Todo
recuerdo del pasado es vivo, y de presencia de los que has amado,
porque todo lo que vive el amor es eterno, cuando no es afecto
ni puro sentimiento.
- Poder “amar en cada momento es don
unido a la sabiduría”, que
también es don diferenciado de la inteligencia, porque “vivir la experiencia de lo eterno en el
tiempo” exige conocer el amor en su verdad, que aleja todo
egoísmo.
· Quien niega lo eterno no puede vivir su
experiencia en el tiempo.
- Esta experiencia de amor y de eternidad, que
hace posible la presencia de todo lo
amado en cada recuerdo, no es la resurrección, ni tampoco creer en
ella, porque “la verdad del
amor y la experiencia de las presencias” las podemos vivir de forma natural
y sin fe en Dios.
“Que no se turbe vuestro
corazón: creed en Dios y creed en Mí”
· Lo que Dios nos promete desde la Vida, Muerte
y Resurrección de Jesús va más allá del sentido común y de la verdadera
experiencia del amor.
·
Fe es creer que la Promesa se ha hecho
realidad.
Nosotros somos como Pablo, que no conoció a
Jesús Humano, pero lo conoció Resucitado,
por lo que se nos revela que es
más importante creer en los testigos del Crucificado-Resucitado, incluido
Pablo, que aferrarse a los dichos y
hechos de Jesús en el Evangelio; porque la fe, que Dios nos puede dar, tiene su cimentación en los testigos, que,
a su vez, lo son del Evangelio y de todas
las Cartas de los Apóstoles.
· ¿Qué son los Evangelios y las Cartas,
si no la voz de los testigos?
- A Dios lo creyeron los que tuvieron
el Don de experimentarlo físicamente en la Vida de Jesús,
los Doce y muchos más, y de su
Resurrección, también Pablo.
No
nos conformemos con el sueño de las presencias del amor.
·
Dios
en Cristo nos ofrece la realidad de lo
eterno, porque Él es eterno.
-
Dios
no promete lugares, sino “SER EN ÉL”. “Lo veremos tal cual es” (1 Jn 3,2)
Adónde voy, ya sabéis el
camino.
Señor, no sabemos adónde
vas, ¿cómo podemos saber el camino?
Yo Soy el Camino, la
Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por Mí
- ¡Bienaventurados los que creyeron!
Nos esperan e interceden por nosotros.
Federico Allara
(Clic en la imagen)



