“SE CURABAN LOS QUE
TOCABAN A JESÚS”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 6,53-56Jesús sana enfermos en Genesaretz (Mt 14.34-36) 53 Atravesaron el lago y llegaron a la tierra de Genesaret, donde amarraron la barca a la orilla. 54 Tan pronto como bajaron de la barca, la gente reconoció a Jesús. 55 Recorrieron toda aquella región, y comenzaron a llevar enfermos en camillas a donde sabían que estaba Jesús. 56 Y dondequiera que él entraba, ya fueran aldeas, pueblos o campos, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa. Y todos los que la tocaban quedaban sanados. |
DÍA 9 FEBRERO CICLO A
·
Sigamos
conociendo la vida de Jesús, la de Dios con nosotros.
- Los
Evangelios
no son un libro más, sino el Libro que
nos transmite las experiencias de quienes convivieron con Él, le conocieron
y le creyeron.
-
Dios
llega siempre a nosotros por las mediaciones que Él nos procura.
¿Por
qué somos fáciles
en aceptar la mediación que nos permite conocer a personas importantes de la
Historia y no valoramos, más bien, dudamos de los testigos-mediadores
de Dios en nuestra Historia?
·
No
llegamos al conocimiento de Jesús sólo por los Evangelios,
porque en ellos no están todos sus dichos y hechos.
- Hace
falta la Tradición,
que nos da el testimonio de la vida de las primeras Comunidades cristianas,
la Apostólica y las siguientes con la garantía del Magisterio de la
Iglesia, si no queremos sustituir EL ÚNICO CAMINO por “senderos”, que
acostumbran a ser “desvíos” y no luz
y sal que nos mantiene en
el CAMINO de la VERDAD y la VIDA.
“Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret”
JESÚS, por ser EL CAMINO, es el
espacio y lugar donde el creyente que lo reconoce no se detiene.
Por esto “cuando se enteraba la gente dónde
estaba Jesús, corrían de toda la comarca hasta
encontrarle…”
- Quien verdaderamente ha encontrado a Jesús en
su vida no se detiene, aunque a los ojos del mundo parezca que esté parado.
-
El mundo confunde su progreso como avance, cuando humanamente retrocede.
“Llevaban a Jesús los enfermos”
-
Acudir a Jesús como enfermos es
reconocernos necesitados de su Amor.
- Llevar a los enfermos a Jesús es una
forma de amar a los enfermos, sabiendo que acercarnos a Él es
recobrar la paz, con la cual se puede vivir en salud y
enfermedad por ser vida la
experiencia de la verdad del amor.
“Y le rogaban les dejase tocar al menos la orla de su manto”
El texto no trata de decirnos que “el simple
tocar” algo, que tenga de sagrado, “cura y salva”; hacer sólo esto
no deja de ser “el hecho de tocar la materia de lo sagrado” y,
lo material no da la paz que nos da el “aceptar la voluntad de Dios”
· Desear
tocar la borla del manto o comer el Pan de la Eucaristía es acudir a Jesús con el amor de la fe
reconociendo QUIÉN ES; entonces sí
que llega la paz a nuestra vida.
“Y los que lo tocaban se curaban”
-
No les
curaba el hecho religioso de tocar, sino el Amor de Jesús y la fe de los que le tocaban.
-
Lo que da la paz y devuelve la salud
no es el mérito de llegar a tocar a Jesús.
Dios no quiera que nuestra vida quede en la superficialidad
de tocar a Jesús.
No hay ninguna relación humana donde sólo
existe la materialidad de las presencias.
La experiencia del prójimo se tiene por amarlo,
no por tocarlo.
El bien que todos necesitamos es experimentar la mutua cercanía, para vivir la verdad de no conformarnos con la superficialidad de lo material, porque somos seres humanos de cuerpo, alma y espíritu.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Apolonia, virgen y mártir
de Alejandría en Egipto


