"MÁNDAME IR A TI SOBRE EL AGUA"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 14, 22-36
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DÍA 3 AGOSTO CICLO A
Desde
lo que conocemos hoy por “el Monte de
las Bienaventuranzas”, después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que se
subieran a la barca y se adelantaran a la otra orilla.
·
Jesús
despidió a la gente y subió al monte, a solas, a orar.
·
Jesús
dedicaba el día a servir y la
noche a orar; muchos
santos lo han imitado, y sobrevivían durmiendo muy poco.
“La barca iba ya muy
lejos sacudida por las olas…”
“A la cuarta vela de
la noche se acercó Jesús andando sobre el mar”
· Dios siempre aparece en “la noche de la
vida”; ante Él todos estamos en la noche de nuestra condición
humana, necesitada de Luz.
- Cuando LA
VERDAD no es una idea, sino que aparece
como Hombre en la noche, es
lógico que nos asustemos; por poco
que veamos que su Luz ilumina nuestra “noche” es posible que, más que asustarnos por ver un fantasma, lo identifiquemos como ALGUIEN, que viene a perturbar el estado de noche.
“Ánimo, “SOY YO”, no tengáis miedo”
- Tras darles ánimo,
pronuncia el “YO SOY” -hemos
comentado muchas veces la trascendencia de esta
afirmación- “YO SOY DIOS, JESÚS con vosotros”.
¡Cuánto cuesta
creer en Dios!, y qué fácil creer en dioses sin trascendencia.
“Señor, si eres tú,
mándame ir a ti sobre el agua”
- A Dios, sólo a Dios, le pedimos cosas extraordinarias, no para creer, sino
para tener la seguridad de la razón; cuando todo lo que
se ve, y se entiende, se aleja de tener fe.
-
Otra cosa es razonar lo que la Luz de la fe ilumina la razón.
· Lo más
sorprendente, del AMOR
TRINITARIO, es que el HIJO DE DIOS se haya hecho Hombre; este es el “punto nuclear de la fe del
cristiano”.
· Hay tres palabras que son solo de fe: revelación-encarnación-resurrección.
- La razón no puede
llegar a la objetividad del DIOS REVELADO, ni por sí misma puede creer en la Encarnación del VERBO, y menos, aceptar
el hecho único de la Resurrección de
Cristo.
·
Jesús, Revelando su
poder divino, “devolvió
a la vida” a tres seres humanos, que también hay que creerlo; este hecho “no
fue resucitar”.
- La falta de
aceptación del “Don de la fe” pasa por no
creer los dichos y
hechos de Jesús.
·
Jesús le dijo: “Ven”.
- Pedro hizo un “acto humano de fe”, más por su carácter que de “fe en Jesús”.
“Bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose
a Jesús”
-
Al sentir la
fuerza del viento sintió miedo. El
temor paraliza la fe.
· ¿Qué seguridades no queremos perder?; miedo
puede ser que no tengamos.
· ¿En qué apoyamos la fe que nos dé seguridad y respuesta íntegra a la vida?
· ¿A quién le
podemos decir “¿Señor, sálvame?” cuando llega el hundimiento de la última
noche?
- Dichoso quien
pueda escuchar “Hombre de poca fe, ¿Por
qué has dudado?”, y sienta que
una mano lo levanta del abismo de la noche.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Lidia, discípula de s. Pablo
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