LA VERDAD DEL AMOR ES EXIGENTE
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 14,25-33
DÍA 4 NOVIEMBRE CICLO A
· Jesús
no nos propone cosas difíciles; lo que ocurre es que desde el mundo parece que Dios nos
propone lo imposible; cuando “lo
imposible es conciliar la libertad y el amor verdadero”, practicando desde
criterios del mundo.
Todo
amor que sea verdad,
al margen de ser creyente, por el hecho de ser humanos no sólo es
exigente, sino que en sí mismo lleva
las “huellas de la fidelidad y de ser para siempre”.
·
Dios
no obliga a quien vive de su “libertad liberada”.
- Nuestra confusión es la
que desea conciliar lo que no es posible de unir: la
verdad del amor, con la arbitrariedad de conducta, y con el error de ser
“practicante” de la fe.
· Jesús hablaba a los fariseos de “hipocresía” por no haber conocido
el AMOR, y confundir la Ley con la VERDAD DE DIOS.
Aunque la Ley procedía del
mismo Dios,
que Jesús vino a revelar, era solo
el camino para andar según la voluntad divina, ayudados
por los Profetas, para esperar, aceptar
y creer al verdadero Mesías prometido, cuando viniere.
Más
grave que la “hipocresía” es hacer de la vida el propio “saber de Dios”,
desde la “suficiencia del poder” o desde la “ignorancia voluntaria”, porque son caminos que conducen a no entender el Evangelio.
“Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su
mujer …e incluso así mismo…” ; esto
es entender el primer mandamiento.
- Quien
ama a Dios, porque verdaderamente cree en Él, es quien mejor ama, para siempre, a los padres, a su mujer o marido,
y a sus hijos.
“Quien no carga con su
cruz y viene en pos de Mí no puede ser mi discípulo”
No se trata de hablar siempre de la cruz, sino de no olvidar que es el signo del cristiano,
porque Dios nos ha salvado mediante
el HIJO Crucificado.
·
¿Qué entendemos por cargar con la cruz?
- Nada
es “cruz”, de lo propio que vivimos, si aceptamos con fe la realidad de
nuestra vida cotidiana.
Los Santos, cuya fiesta celebramos anteayer, se santificaron aceptando, interiormente, lo que la vida les
presentaba como realidad, y se lo ofrecían a Dios.
·
“Dios no quiere sacrificios y holocaustos”, que son fáciles de ofrecer.
- Lo difícil, que libera y llena de paz, es ofrecer lo de cada día.
- El
presente nos ofrece alegría, sufrimiento, persecución,
enfermedad, salud, violencia, bienestar, hambre, guerra, paz…, de modo que no hay que inventar nada, porque
la misma vida “da el pan y el vino” con
qué ofrecer.
·
Seguir a Jesús es “tomar la cruz cada día”, porque
es asemejarse a Él.
- “Probar, experimentar” seguir a Jesús, en el mundo, da a entender qué es “llevar la cruz”.
“Todo aquel que no
renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo Mío”
Sabemos, desde la fe, que todo lo hemos
recibido de Dios; no para servirnos a nosotros mismos,
sino para vivir en servicio a los
demás, cada uno desde donde esté.
- Esto es entender la “renuncia”, que no es desposeerse, sino poner
los bienes al servicio del bien común del prójimo.
- Este
modo de llevar la cruz es el que abre caminos para entregas mayores.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
VIVIR



