"EL QUE PIERDA SU VIDA POR MI CAUSA,
LA RECOBRARÁ"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 16,24-2824 Luego Jesús dijo a sus discípulos: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la recobrará. 26 ¿De qué sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida? 27 El Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos. 28 Os aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin haber visto al Hijo del hombre venir como rey. |
DÍA 7 AGOSTO CICLO A
· El alma, para
un creyente, es la vida creada por
Dios “de la nada”, para cada
uno de los seres humanos, a su imagen y semejanza.
·
El
alma
no es participación de la Vida Divina trinitaria, sino la vida que Dios crea, unida para siempre al cuerpo,
separados solo por la muerte, en
espera de permanecer unidos eternamente.
·
El
alma,
la vida que se nos regala a cada uno de los seres humanos, es buena, porque es vida a semejanza de la Vida
de Dios.
-
¡Es
la primera gratuidad y llamada
de Dios! Dios nos regala el don de la vida.
· El alma buena,
que hace al cuerpo bueno, en su unidad
temporal y eterna -sin olvidar que nacemos con nuestra condición humana:
“Pecador me concibió mi madre”, no significa pecado de nuestros propios
padres, sino la herencia de los primeros que, tentados por el enemigo, prefirieron lo que veían sus ojos, y lo que sus manos
tocaban, a la amistad gratuita de Dios, al paraíso de vivir en amor y
libertad.
- Creada la vida para cada ser humano, y
siendo el alma buena, no la condiciona
el cuerpo, que también es bueno, sino la realidad de nacer humanos, “condicionada la libertad” a la gratuidad del Don de la fe y a la
realidad de ser perseguidos por el enemigo, desde que nacemos.
- No
hay dos poderes en el mundo que “luchan” por conquistar la libertad
humana, sino un solo Dios-Amor
verdadero, que ha vencido al mundo, la muerte y a todo enemigo del ser
humano, y “nos ha liberado la libertad”.
De
ahí que Jesús nos diga:
“¿De qué le servirá a un
hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?”
-
La vida la teníamos irremisiblemente perdida,
y el mismo Amor que nos creó, DIOS con
su PALABRA, fue el DIOS hecho Hombre, que devolvió
a la unidad del ser humano la Salvación, con su Vida, su Muerte y
Resurrección.
- Esta gratuidad
de Salvación, del Amor Trinitario, ahora es un ofrecimiento a la
libertad humana.
- El
gozo de vivir eternamente con Dios es puro “Don Divino”, pero alcanzarlo depende de la responsabilidad de cada uno.
- Es la razón por la que Jesús nos invita a “salvar el alma”, a “ganar la vida”.
“¿Qué podrá dar (el hombre) para rescatarla?”
- Tenemos mucho “poder para ganar el mundo”, pero el mismo poder destruye la
vida del prójimo; quien “gana parte del mundo” lo hace a precio de “perder gran parte del prójimo”, porque el mundo no conoce la VERDAD DEL AMOR.
“Si alguno quiere venir
en pos de Mí, que se niegue a sí mismo”
- Negarnos
a nosotros mismos no significa negar los dones recibidos, sino negarnos a
escuchar al enemigo.
“Tome su cruz y me siga”
- No es sólo ofrecer los sufrimientos del alma,
dándoles sentido.
·
Seguir a Jesús es aceptar ser condenados por amar a su semejanza.
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
UNA CRUZ SENCILLA



