“CUANDO LLEGUE LA RENOVACIÓN…”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 19,23-30
DÍA 18 AGOSTO CICLO A
Dios
creó un Universo bueno, y en él a un ser humano bueno, “hombre-mujer”, uno y libre; pero
al ser humano, cuando tiene en sus
manos gratuitamente el mundo, no le
es fácil usar bien la libertad, lo cual nos dice que la Gracia no quita la libertad humana.
- Fue
el “hombre-mujer” quien rompió el bien paradisíaco en que estaba;
es la causa que le permite decir a Cristo, con fundamento, “lo difícil
que es entrar y permanecer en el Reino de los cielos”.
· Cristo renovó, con
su Presencia de Vida, Muerte y Resurrección, el mal acontecido, devolviendo la libertad liberada a todo
ser humano que la quiera aceptar.
· María,
llena de Gracia, fue Mujer libre que usó
bien su libertad.
La
frase del texto evangélico, “cuando llegue la
renovación”, se refiere a después de su segunda
venida.
· Cristo vino en aparente debilidad humana, porque aun cumpliendo las
profecías, y muriendo cuando quiso, estuvo a merced de las voluntades de los poderes humanos,
que pudieron condenarlo a muerte.
- El Crucificado-Resucitado
ha de venir con Gloria, con
el fin de que todos veamos que el
Crucificado era, realmente,
el HIJO DE DIOS.
-
Será entonces la hora de la renovación definitiva.
- Es la eternidad prometida a todo ser
humano que crea en Él, o que viva su Evangelio desde una bondad natural: “Amando como Él nos amó”.
- La
salvación eterna es pura gratuidad; no es fruto de ningún mérito humano.
“Nosotros lo hemos dejado todo
y te hemos seguido
; ¿qué nos
va a tocar?”
- Jesús le
podía haber contestado a Pedro, “no
sabes lo que dices, porque no sabes lo que pides”, como les contestó a los hijos del trueno, Santiago
y Juan, cuando querían ocupar los primeros puestos
en su Reino.
Jesús le responde con esta frase:
“Cuando llegue la renovación…”
- Es lo que, desde la fe, entendemos
como la resurrección de la carne, es decir el final de todos los tiempos.
- Los destinados a “ser en Dios”, con esta renovación definitiva,
lo serán en cuerpo y alma como lo es María, signo y figura de esta renovación final, celebrada
anteayer.
¡Qué bien resulta recitar el siguiente himno cuando, desde la fe, somos capaces de ver lo que supone
conocer a JESÚS, y por Él a DIOS, UNO Y TRINO!
“En esta tarde, Cristo del Calvario, vine
a rogarte por mi carne enferma;
pero al verte, mis
ojos van y vienen de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.
… Y sólo pido no
pedirte nada, estar aquí, junto a tu imagen muerta.
Ir aprendiendo que el dolor es sólo la llave
de tu santa puerta”.
·
Valorar el Don, de conocer y seguir las huellas de amor
de Jesús, es para dar gracias a Dios.
·
¿Podemos pedir más a Quién vemos cómo ha
dado la vida?
- Pedro
se atrevió a valorar sus méritos ante Jesús; ¡no pensó que fue llamado a seguirle de
forma muy singular!
- ¡Pensemos nosotros si valoramos suficientemente
haber
sido bautizados!
·
¿Qué somos capaces de “dejar” por Dios? ¿Cómo
trabajamos los talentos recibidos?
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
NADA VALE LA PENA


