“AL OSCURECER, LOS DISCÍPULOS EMBARCARON…”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 6,16-21Jesús anda sobre el agua 16 Al llegar la noche, los discípulos de Jesús bajaron al lago, 17 subieron a una barca y comenzaron a cruzarlo en dirección a Cafarnaúm. Era completamente de noche, y Jesús todavía no había regresado. 18 En esto se levantó un fuerte viento que alborotó el lago. 19 Ellos, cuando ya habían recorrido unos cinco o seis kilómetros, vieron a Jesús que se acercaba a la barca andando sobre el agua y se llenaron de miedo. 20 Él les dijo: –¡Soy yo, no tengáis miedo! 21 Entonces quisieron recibirle en la barca, y en un momento llegaron a la orilla adonde iban. |
DÍA 18 ABRIL CICLO A
· Nacer es salir de la noche del
no-saber;
todo es nuevo a la luz del día.
·
Nacer
es admirarnos
de
todo lo que vemos, e importante aprender a llenar el vacío de la noche.
“Los discípulos bajaron al mar,
embarcaron y empezaron la
travesía hacia Cafarnaúm”
- En la otra orilla no sabemos lo que se vamos a encontrar.
·
Vivir es emprender cada día un viaje que
conduce siempre a otra orilla.
·
Vivir es reconocer que, en cada momento, empezamos la travesía desde la oscuridad, al no saber
lo que vamos a encontrar al momento siguiente.
- Los discípulos empezaron la travesía solos; sabían que no iba Jesús con
ellos.
·
Jesús sí sabía por qué les hizo embarcar y
salir al oscurecer hacia Cafarnaúm.
·
Jesús nunca dejó a sus discípulos; Él, desde
la orilla de donde habían partido, los acompañaba.
-
La soledad de embarcar hacia la otra
orilla sin Jesús, sólo se advierte cuando “la noche se
cierra en el alma” y se toma conciencia de ella ante lo que no se ve, en
la noche.
“Soplaba un viento fuerte y el lago se iba encrespando”
No faltan tormentas mientras se va a
la otra orilla.
- Las tormentas
vividas, en plena noche, causan miedo en cualquier alma.
- La
vida necesita ser vivida con sentido y sabiendo hacia dónde va.
Los discípulos sabían que se dirigían a
Cafarnaúm, pero ¿quién ayuda a pasar sin temor las tormentas que llegan en
la travesía?
-
Las tormentas vividas en plena noche interrogan a todo ser humano, aunque
diga que no tiene miedo.
-
El miedo sólo lo evita la evidencia del sentido que se tiene de
la propia vida
- Lo
lógico es que sea razonable el sentido de la vida, y que integre
toda la realidad existencial, incluida la muerte, para
que las tormentas se pasen sin el temor lógico.
- ¿Cómo vive la tormenta quien no quiere saber de
la noche de su alma, en su soledad?
Los discípulos no advirtieron que Jesús “no
estaba en la barca” hasta que llegó la noche y la travesía hacía
peligrar sus vidas.
·
¿Advertimos nosotros la soledad, subidos a la barca
de nuestra propia vida, transitando hacia la otra orilla cuando, voluntaria o involuntariamente, vamos solos ante las tormentas de la noche?
“Vieron a Jesús que se
acercaba a la barca -a la intimidad de sus vidas- caminando sobre el mar.
·
¿Cómo pensamos que se acerca Dios al alma
humana? ¿Cómo se acerca a tu vida?
-
Sabemos, desde la fe, que su PRESENCIA no
deja solo a nadie, pero no siempre reconocemos ni
percibimos a Dios cuando se presenta y acerca a la barca de nuestra vida.
“Ellos se asustaron. Pero Jesús les dijo: “Soy Yo, no
temáis”
- La trascendencia del “SOY YO”.
- Era
Dios quien se acercaba a la barca.
-
A la otra orilla nunca se llega sin temor, aunque se llegue con fe, que es Luz en la noche,
pero noche que ilumina la otra orilla.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Galdino, arzobispo de Milán y cardenal
hagase en mi

