jueves, 16 de julio de 2026

“AQUÍ HAY UNO QUE ES MÁS QUE EL TEMPLO”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 12,1-8

12 Los discípulos arrancan espigas en sábado
(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)
1 Por aquel tiempo, Jesús caminaba un sábado entre los sembrados. Sus discípulos sintieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer los granos. 2 Los fariseos, al verlo, dijeron a Jesús:
–Mira, tus discípulos hacen algo que no está permitido en sábado. 3 Él les contestó:
– ¿No habéis leído lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? 4 Entró en la casa de Dios y comió los panes consagrados, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes. 5 ¿O no habéis leído en la ley de Moisés que los sacerdotes en el templo no cometen pecado por trabajar los sábados? 6 Pues os digo que aquí hay algo más importante que el templo. 7 Vosotros no habéis entendido qué significan estas palabras de la Escritura: ‘Quiero que seáis compasivos, y no que me ofrezcáis sacrificios.’ Si lo hubierais entendido, no condenaríais a quienes no han cometido falta alguna. 8 Pues bien, el Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.

DÍA 17 JULIO CICLO A

“AQUÍ HAY UNO QUE ES MÁS QUE EL TEMPLO”  Mt 12,1-8

¡Qué grande es aceptar el Don de la fe!

-       Valoremos y no nos cansemos de dar gracias por creer en Dios; porque no es la razón la que ha alcanzado la fe, sino que es la gratuidad del Don que alcanza la razón para que ésta goce de razonar el contenido de la fe.

-       Hace real las palabras de Jesús: A quien tiene se le dará” (Mt 13,12).

-        Razonar la fe es entrar en la gratuidad del Amor, donde el espacio para ver está en la medida del amor con que amamos a Dios.

-       ¡Ojalá todo ser humano intuyera el Amor divino dándose!

Si Dios ha creado el Universo y al ser humano es para que éste no busque en vano la razón de su ser, ni se quede en la noche de su saber, cuando está llamado a conocer la Luz de la Verdad gratuitamente.

-       Esta Luz no ciega, ilumina hasta dar sentido a otra noche, que es la de saber de Dios, de tal modo que, cuanto más se ama, más ven la razón y el corazón en la noche del saber.

“Los letrados y fariseos” tenían conocimiento de Dios por las obras que realizó para liberarles de la esclavitud, y se dio la Ley a Moisés para que fuera camino donde ver la voluntad de Dios.

·      Una revelación mayor, el HIJO DE DIOS, en la humanidad de Jesús,  cambia “la fe en las obras de la Ley” en conocimiento del mismo DIOS; conocimiento que sobrepasa la fe en la Ley, porque es aceptar a DIOS COMO HOMBRE en medio del mundo.

-       A los Mandamientos de la Ley se puede llegar con la razón.

-       Para admitir que un Hombre sea Dios-con-nosotros hace falta la sabiduría de la humildad y aceptar el Don de la fe en el Dios que justifica, como no lo hacen las obras de la Ley. (Gal. 2,21)

“Los discípulos tenían hambre y empezaron a arrancar espigas y a comérselas”

Jesús había multiplicado los panes para dar de comer a la gente que le seguía, pero no hizo el milagro de dar pan a sus discípulos hambrientos.

·      Los milagros llevan un signo y tiene su razón de ser.

Pretender que seguir a Jesús equivale a tener toda sed y hambre resueltas es un error en el conocimiento “del porqué Dios es Dios”, y “por qué ha venido al mundo”.

“Tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado”

Toda ley debería estar escrita para el bien de toda persona y para el bien común; toda ley justa debe ser respetada y cumplida, pero la ley no hace justo al ser humano que la cumple, porque es su deber cumplirla.  

“Aquí hay uno que es más que el Templo”

El Pueblo elegido se sustentaba en los Profetas, la Ley y el Templo, desde las interpretaciones de los letrados.

·      Jesús vino a cumplir las profecías, y hoy no dice que es más que la Ley, sino que es más que el Templo, como profecía de ser Él el verdadero Templo.

·      Jesús sabía lo que decía y la trascendencia de sus palabras.

Si comprendierais que quiero misericordia, no condenaríais a los inocentes”

“El Hijo del Hombre es señor del sábado”

    Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Marcelina, virgen, 

hermana de s. Ambrosio, obispo


PEQUEÑAS ACLARACIONES




miércoles, 15 de julio de 2026

 “ESTABA JESÚS HABLANDO CON LA GENTE”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 12,46-50

La madre y los hermanos de Jesús
(Mc 3.31-35; Lc 8.19-21)
46 Todavía estaba Jesús hablando a la gente, cuando acudieron su madre y sus hermanos, que querían hablar con él. Como se quedaron fuera, 47 alguien avisó a Jesús:
–Tu madre y tus hermanos están ahí fuera, y quieren hablar contigo.
48 Pero él contestó al que le llevó el aviso:
– ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
49 Y señalando a sus discípulos, añadió:
–Estos son mi madre y mis hermanos. 50 Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

DÍA 16 JULIO CICLO A

Los creyentes miremos a Jesús en cada situación de su vida, y toda ella sea fuente de Luz para la nuestra.

-       Podemos distinguir entre un diálogo catequético o de formación y un diálogo con quienes buscamos en profundidad la Verdad, desde la realidad concreta de nuestras vidas; también en relación con nuestra fe.

·       Se trata de orar e involucrar la propia vida en la oración.

“Estaba Jesús hablando con la gente”

-       Es importante ver cada palabra en su texto correspondiente. Una situación era la de Jesús, hablando con sus coetáneos en Nazaret, hecho normal y habitual de los pueblos; y el hecho de que ahora estuviera “hablando con la gente”.

·       La vida de Jesús cambió cuando salió de Nazaret empezando su mesianismo.

-        Hablaba con la gente; no de las cosas cotidianas, sino que se mostraba como “Enviado”; es decir, se presentaba ante todos desde la misión que tenía que, en su caso, era Dios en medio del mundo, como “hombre”.

En esta situación nueva de su vidasu madre y sus hermanos se presentaron fuera”

-        “Sus hermanos”  hace referencia a sus “familiares”; Jesús no tenía hermanos.

-        El texto indica que no era habitual que estuviera su familia con Él; se presentaron fuera tratando de hablar con Él.

¡Es importante para todos y cada uno de nosotros saber qué misión tenemos en la vida!

“Vivir por lo que estamos llamados a ser en misión” es saber conjugar los derechos y deberes, que todos tenemos ante la familia, sabiendo que la misión ayuda a ser y a dar sentido a la vida.

-       Sin dejar de lado a la familia y considerando que la familia es misión de todos, porque es el fundamento de donde procede toda posible realización humana.

-       Donde no hay vida de familia pueden sucederse fragmentaciones en la vida.

·       Entendemos como “misión” lo que da sentido a la íntegra realidad de la vida, siendo capaz de ser vivida sin desdeñar el amor a la familia y la que se debe al prójimo; no la profesión laboral ni el modo de ganar el sustento para vivir.

·       Ver la vida como misión es haber hallado el pleno sentido que realiza en verdad todas las relaciones humanas.

¡Qué importante es discernir la vida como misión!

“Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo”

-       Sabemos que estaban preocupados por lo que se decía de Él, dándonos a entender que “su Mesianismo” llenaba su tiempo y que, su obligación de cumplir la voluntad del Padre, habiéndolo iniciado lo separaba de la familia.

“Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre, ese es mi hermano, mi hermana, y mi madre”

-       Jesús amaba, ¡cómo no!, a su Madre y a toda su familia, pero cuando “la misión es hacer la voluntad de Dios” ella está por encima de todo.

-       Hacer la voluntad de Dios es misión de todo bautizado.         

 Federico Allara


P. D. (Les invito a leer la carta de S. Luis Gonzaga a su madre antes de morir)

 Pido para ti, ilustre señora, que goces siempre de la gracia y del consuelo del Espíritu Santo. Al llegar tu carta, me encuentro todavía en esta región de los muertos. Pero un día u otro ha de llegar el momento de volar al cielo, para alabar al Dios eterno en la tierra de los que viven. Yo esperaba poco ha que habría realizado ya este viaje antes de ahora. Si la caridad consiste, como dice san Pablo, en alegrarse con los que se alegran y llorar con los que lloran, ha de ser inmensa tu alegría, madre ilustre, al pensar que Dios me llama a la verdadera alegría, que pronto poseeré con la seguridad de no perderla jamás.

Te he de confesar, ilustre señora, que al sumergir mi pensamiento en la consideración de la divina bondad, que es como un mar sin fondo ni litoral, no me siento digno de su inmensidad, ya que él, a cambio de un trabajo tan breve y exiguo, me invita al descanso eterno y me llama desde el cielo a la suprema felicidad, que con tanta negligencia he buscado, y me promete el premio de unas lágrimas, que tan parcamente he derramado.

Considéralo una y otra vez, ilustre señora, y guárdate de menospreciar esta infinita benignidad de Dios, que es lo que harías si lloraras como muerto al que vive en la presencia de Dios y que con su intercesión puede ayudarte en tus asuntos mucho más que cuando vivía en este mundo. Esta separación no será muy larga; volveremos a encontrarnos en el cielo, y todos juntos, unidos a nuestro Salvador, lo alabaremos con toda la fuerza de nuestro espíritu y cantaremos eternamente sus misericordias, gozando de una felicidad sin fin. Al morir, nos quita lo que antes nos había prestado, con el solo fin de guardarlo en un lugar más inmune y seguro, y para enriquecernos con unos bienes que superan nuestros deseos.

Todo esto lo digo solamente para expresar mi deseo de que tú, ilustre señora, así como los demás miembros de mi familia, consideréis mi partida de este mundo como un motivo de gozo, y para que no me falte tu bendición materna en el momento de atravesar este mar hasta llegar a la orilla en donde tengo puestas todas mis esperanzas. Así te escribo, porque estoy convencido de que ésta es la mejor manera de demostrarte el amor y respeto que te debo como hijo.

SANTORAL DEL DÍA

SANTÍSIMA VERGEN MARÍA 

DEL MONTE CARMELO

ESCUCHA MARÍA, MADRE MÍA




martes, 14 de julio de 2026

“NADIE CONOCE AL PADRE MÁS QUE EL HIJO”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 11,25-27

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre
(Lc 10.21-22)
25 Por aquel tiempo, Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que ocultaste a los sabios y entendidos. 26 Sí, Padre, porque así lo has querido."
27 “Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce realmente al Hijo, sino el Padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer.

DÍA 15 JULIO CICLO A

Ayer comentamos sobre la trascendencia y la religiosidad, y veíamos que son dos realidades que “están” en todo ser humano, aunque sea diferente la manera de ser concebidas y experimentadas.

¡Qué soledad la de un ser que no esté vinculado a nada ni a nadie!

-       Lo propio de ser humano es vivir en relación; cuando la relación es sólo con uno mismo, es indicativo del auténtico ateísmo: “negar a Dios y al prójimo desde la idolatría del “yo”; cuando el “yo” se interroga de forma trascendente o religiosa busca a Dios.

“Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas”

-     Dios Revelado es todo lo contrario de un “dios escondido”; precisamente su Revelación es darnos a conocer su existencia escondida durante “siglos”, que significa que su Ser es eterno.

·    Revelarse Dios es entrar en nuestro tiempo, y el sentido de lo eterno, para nosotros, nos lo dice S. Juan: “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo” (Jn 17,3)

Alguien puede decir que tiene fe y “no aceptar la revelación de Dios”; es la forma de dejar a Dios en su eternidad, cuando su voluntad es que la Luz de su Verdad ilumine a todo ser humano, que le abre su espíritu.

“Gracias Padre, porque se las has revelado a los pequeños”

-     Lo que le ha parecido bien a Dios no es que el ser humano lo deje escondido en lo eterno, sino que su PALABRA, que nunca vuelve vacía al cielo, como nos decía el Evangelio del domingo, se haya Revelado a los “pequeños”.

-     Los letrados y fariseos eran creyentes, pero se negaron a reconocer a Jesús como enviado del Dios de su fe, y pasaron a ser “sabios y entendidos”.

“Nadie conoce al Padre más que el Hijo”

-       Negar al Hijo de Dios es no poder darse razón de rezar a Dios como Padre.  

·      ¿De qué grandeza nos podemos gloriar los seres humanos?

·      ¿Qué tenemos que no lo hayamos recibido?

·    Ser “pequeños” es ser conscientes y agradecidos de reconocer que somos lo que somos por todo lo que hemos recibido de Dios y de tantos prójimos. No somos dueños de lo que decimos que tenemos.

·    Ser “pequeños es atrevernos a reconocer todo lo que les debemos a Dios y al prójimo.

·    Ser “pequeños” es ser humildes para ver lo que nos ha dado y nos da el Dios verdadero y no otro; desde la misma humildad, agradecer lo recibido por tantos prójimos, desde los padres hasta los que nos han dado lo mejor de su amor y su perdón, ¡cuántas veces sin ser correspondidos!

Entender a Dios pasa por aceptar este modo de vivir como “pequeños”, porque es la manera de experimentar, viendo y tocando el amor cercano.

“A quien el Hijo se lo quiere revelar”

·       Es la voluntad de Dios llegar a todos los que reconocen que su riqueza es el fruto de lo que muchos se han desprendido con amor, siendo Dios el primero

-       Así es de sencillo entender la Revelación. 

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Buenaventura de Bagnoregio, 

cardenal, obispo de Albano y 

doctor de la Iglesia, franciscano

hagase