martes, 5 de mayo de 2026

“YO SOY LA VERDADERA VID” 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 15,1-8

Alegoría de la vid verdadera
15
“Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el viñador. Si uno de mis sarmientos no da fruto, lo corta; pero si da fruto, lo poda y lo limpia para que dé más. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado. Seguid unidos a mí como yo sigo unido a vosotros. Un sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no está unido a la vid. De igual manera, vosotros no podéis dar fruto si no permanecéis unidos a mí.
“Yo soy la vid y vosotros sois los sarmientos. El que permanece unido a mí y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí nada podéis hacer. El que no permanece unido a mí será echado fuera, y se secará como los sarmientos que se recogen y se queman en el fuego.
“Si permanecéis unidos a mí, y si sois fieles a mis enseñanzas, pedid lo que queráis y se os dará. Mi Padre recibe honor cuando vosotros dais mucho fruto y llegáis así a ser verdaderos discípulos míos.

DÍA 6 MAYO CICLO A

·       Quede en nuestra mente la autoridad con que Jesús habla, diciendo tantas veces a sus discípulos: “YO SOY”.

-       No es una autoridad de poder, sino de identidad.

·       La fe en Jesús se apoya en esta identidad.

Difícilmente aceptamos “los dichos y las obras” de un ser humano cuándo no le reconocemos en lo que es; esto nos ha de servir para la vida cotidiana y no sólo para la fe en Dios, conocido en la humanidad de Jesús.

-    Si en el mundo, y en nuestros mundos particulares, y en la Iglesia hay tanta dispersión y división, la primera causa es la de no aceptar la identidad del ser de cada uno de los humanos.

Poco se puede esperar de una relación que no parte del aprecio a la identidad del otro.

En todo diálogo, y sobre todo para nuestra fe, aceptemos, aunque sea hipotéticamente, de Jesús su: “YO SOY”.

-  No hacerlo dificulta cualquier diálogo desde el Evangelio, desde la relación de diálogo catequético

-  Donde se deja de lado la aceptación de la identidad, con que se presenta Jesús, poco se puede adelantar en la aceptación de sus dichos y hechos cuando Él los ofrece diciendo: Si no me creéis, creed mis obras”

“Yo Soy la verdadera vid”

· Jesús pone ejemplos sencillos para decirnos algo de mucha trascendencia.

-       Dios omnipotente se nos presenta como signo de lo que es la vid para los sarmientos.

-       Lo más significativo, del ejemplo comparativo de Jesús, es el sentido de pertenencia.

“Permaneced en Mí y Yo en vosotros”

·       El sarmiento que es separado de la vid muy pronto se seca, porque su vida no es propia, depende de su raíz y, cuando se corta su pertenencia a ella, la vida va camino de su fin.

-       Es importante que Jesús nos diga: “Y Yo en vosotros”

La relación de algunos, con sus prójimos, es de tanta vanidad que piensan que son ellos los que deciden estar con los demás; no advierten que en toda relación humana, y más donde se piensa que existe la amistad y el amor, el otro debe estar y permanecer en esta mutua relación. 

·       Nuestra relación con Dios puede ser también desde la vanidad.

¿Cuándo?

-      Cuando pensamos que la fe es la disposición personal de aceptación de Dios, y no pensamos que es Don y que la permanencia es mutua, desde la iniciativa de Dios.

¡Cuánto nos sirve la reflexión de este texto, para examinarnos de nuestras relaciones humanas y de lo que permanece mutuamente desde ellas; cuándo, además, creemos que hay amistad y amor!  

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Mariano y Santiago, mártires


VUELVE A CASA




 

No hay comentarios: