ME VOY Y VUELVO
A VUESTRO LADO
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 14,27-31
DÍA 5 MAYO CICLO A
·
La
fe nos lleva a creer en el Dios cercano.
La
palabra “Dios” se ha hecho amiga de nuestro lenguaje, porque no indica ideas
de dioses necesitados.
Miramos
al cielo para ver su azul, o su nublado, pero no como los discípulos
encantados, que escucharon la voz de
Jesús despertándoles.
· Creemos que Dios nos ha visitado.
- Recordamos
la voz de los Profetas, que nos han dado a entender el porqué
de la vida de Jesús como Mesías.
- Recordamos toda la Historia de Dios,
con la humanidad a través del tiempo, pero
vivimos y celebramos a Dios, porque
lo hemos “visto y tocado”, y escuchado las palabras de Jesús dichas a
sus discípulos:
“La paz os dejo, mi paz os doy”
- Las escuchamos hoy, porque creemos que Dios está aquí, con
nosotros.
- Experimentamos que su paz no es la que el mundo ofrece; nunca es paz verdadera, porque la humanidad ha vivido siempre con la amenaza de la guerra.
·
Paz es un estado del alma en comunión con
Dios y con el prójimo.
·
Paz es signo de unidad personal, que trabaja para que sea social y universal.
- La paz no es una utopía, sino la realidad que Dios ha recreado en medio de un mundo, que era bueno.
· Paz es la consecuencia de un Universo resucitado, incluido el ser humano, por ser Dios en Cristo el Crucificado-Resucitado.
“No se turbe vuestro corazón ni se acobarde”
·
Vivir de la fe es estar en medio del mundo con toda
su realidad.
·
Vivir de la fe no esquiva los golpes adversos de estar
en el mundo.
· Vivir
de la fe no es soñar en un Dios que resuelve los
problemas, sino que es vivir siguiendo
las huellas de Cristo, que no se turbó su corazón ante la adversidad, ni
ante la condena a ser crucificado, porque “para esto había
venido”.
-
La paz es el resultado de no turbarse ante
el amor, que vive iluminado por la Verdad del resucitado, sin
borrar la sombra de la Cruz.
- Este amor es la paz que no
conoce el mundo, por desconocer a Dios.
“Me voy y vuelvo a vuestro lado”
- No ha sido una promesa, sino una
realidad. JESÚS fue la Presencia del HIJO
DE DIOS en su Humanidad, siendo Dios
y hombre verdadero con nosotros.
- Murió y fue Sepultado, Resucitado Ascendió “donde
era eternamente” pero
no nos ha dejado. Le celebramos cada
día, y permanece para nuestro bien.
- Porque le amamos nos alegramos de su ida al Padre; aunque nunca la Trinidad ha
estado separada. Dios es Uno y Trino Eterno.
Este es el Misterio de Amor, que sólo atisbamos a entrever por la fe; lo
que vemos es más lúcido para la mente que los misterios del mundo.
“Es necesario que el
mundo comprenda que Yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así
actúo”
No seamos del mundo y comprenderemos
el modo de actuar de Jesús, que
es el de la verdad, la justicia y el amor, para la paz que deseamos.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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