domingo, 3 de mayo de 2026

EL QUE ACEPTA 

MIS MANDAMIENTOS, 

ESE ME AMA 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 14,21-26

21 El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también le amaré y me mostraré a él.”
22 Judas (no el Iscariote) le preguntó:
–Señor, ¿por qué vas a mostrarte a nosotros y no a la gente del mundo?
23 Jesús le contestó:
–El que me ama hace caso a mi palabra; y mi Padre le amará, y mi Padre y yo vendremos a vivir con él. 24 El que no me ama no hace caso a mis palabras. Las palabras que estáis escuchando no son mías, sino del Padre, que me ha enviado.
25 “Os he dicho todo esto mientras permanezco con vosotros; 26 pero el Espíritu Santo, el defensor que el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho.

DÍA 4 MAYO CICLO A

Desde la fe en el Dios revelado todo gira en el amor.

·   El Dios-Amor, encarnándose, ha objetivado “la verdad del amor” y la de “saber amar”.

-   Dime cómo amas y te diré en qué y en quién crees.

· La fe se demuestra con la realidad de la vida amando; para examinarnos del amor tenemos que mirar a los que nos relacionamos, porque ellos expresan si se sienten amados, o no, en sus vidas.

-  Tenemos que testimoniar la fe sin la pretensión de manifestar “saber de Dios”, porque la fe no es una ideología aprendida, sino que sólo sabe de Dios quién escucha su Espíritu.

·   Aprendamos de Él que ninguna Persona divina habla de sí misma y por sí misma.

El Padre habla por medio de su Palabra, que es su Hijo, el Hijo habla de lo que ha oído del Padre, y el Espíritu Santo lleva al conocimiento de la Verdad del Padre por medio de Jesucristo.

¡Cómo para ir de sabios desde una institución cerrada según la contemplan nuestras verdades!

“El que acepta mis mandamientos, ese me ama”

-  A diferencia de los letrados de su Pueblo, que cargaban sobre los hombros de los demás cientos de preceptos, no son muchos los mandamientos de los que habla Jesús.

·    Desde Jesús todo queda reducido a un mandato, que es el ejemplo de sus huellas para que las sigamos: “Amaos como Yo os he amado”.

Miremos, en oración, cómo sentimos que Jesús es amado en nuestras obras; que todos los que decimos “Señor, Señor” seamos testigos agradables a Dios, y todo lo que decimos y hacemos sea según su voluntad; habituémonos a hacer “nuestras obras” en su Nombre.

El que me ama, será amado por mi Padre, y Yo también lo amaré y me manifestaré a él”

·   Dios Padre sólo tiene ojos para mirar a su Hijo, y sabe quien lo ama.

-   Creamos que, lo que decimos y hacemos por Cristo, lo recibe el Padre como dicho y hecho para Él.

-    Que el examen de conciencia, de cada noche, sea escuchando la voz de Dios en nosotros, porque “algo no cuadra bien al hacer el estado de cuentas eclesial”, y ello no puede tener al Espíritu Santo como causa.

Dios se ha Revelado, pero “para el mundo no existe tal revelación”.

“Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?”

Hay que distinguir “el universo” del “mundo”.

-  El “universo” es bueno y forma parte de la revelación divina; Francisco de Asís vivía hermanado con todas las criaturas.

-  El “mundo” es la parte de la humanidad que vive de sus propios criterios; en principio también es bueno; lo malo es cuando “los propios criterios” se convierten en los únicos principios, y éstos en oposición a los valores naturales, y a Dios.

·   Creer y amar a Dios es reconocer que no hay que buscarlo por fuera, sino aceptarlo presente en la hondura de nuestro ser.

“El Espíritu Santo, será el que os lo enseñará todo”

 Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Antonina, mártir de Nicea


SEÑOR TU ME LLAMASTE




 

No hay comentarios: