“NO SABÉIS LO QUE PEDÍS”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 20,17-28
DÍA 4 MARZO CICLO A
Pedir
algo a alguien es reconocerse pobre; el ser humano orgulloso no pide aunque necesite.
-
Es
mayor pobreza vivir “de lo que no se es” que ser pobre.
Cuando
alguien pide, deberíamos ver antes, su pobreza
al pedir que su posible realidad de veracidad necesitada; atender a un pobre
es antes que juzgarle en su necesidad.
· Tener misericordia y ser bondadoso es
saborear la paz,
porque no hay error.
· Para pedir a Dios algo es
bueno conocerle y creerle por su Bondad y su Amor de eterna
misericordia, lo cual significa aceptar que se ha manifestado para ser
conocido, pero quizás no es
suficiente.
-
Cuando
nos dirigimos a Dios, desde la fe en su revelación, nos estamos relacionando
con Dios Padre; tal vez no pensamos que sólo
tenemos acceso a Él por medio de Jesucristo.
-
El
Amor del Padre nos llega por Jesús, como al Padre le llegan
todas nuestras peticiones por su Hijo seamos o no conscientes.
Digo
que no es suficiente porque, al
dirigirnos a Dios que es nuestro Padre, deberíamos
pensar en Jesús antes de saber qué hemos de pedir.
· Dios
no es “algo propio de nuestra fe”, sino el
Padre que nos ha dado a su Hijo, que
para liberarnos sufrió la condena y fue crucificado.
-
Por
esto, tenemos que medir lo que pedimos cuando nos acercamos a Dios.
- “Pedid y recibiréis” el
Espíritu, que nos ilumina para saber pedir; puestos
a pedir, hasta podemos ser tan inconscientes como para desear los
primeros puestos del banquete.
De
ahí que Jesús
dijera a los Doce: “No sabéis lo que pedís”
-
No era la madre de los hijos de Zebedeo, sino
los Doce los que discutían sobre los primeros
puestos. ¡Lo
llevamos en la sangre!
“¿Podéis beber el cáliz
que Yo he de beber?”
¡Qué fácil es sentarse en el
Banquete-Sacrificio de Jesús resucitado!, o “presidirlo”; aunque muchos no lo valoren, por
no reconocer a Quién llega al altar.
- Como los escribas y fariseos, que si
hubieran creído al que condenaban, no lo hubieran hecho; en su caso y en
nuestra sociedad hoy, la ignorancia es voluntaria.
Rezamos a los Santos de nuestra devoción,
pero muchas veces no advertimos que sus
vidas han deseado beber el cáliz y lo han bebido.
- “Muero porque no muero”. “En
la Cruz está la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo”
(Sta. Teresa de Jesús)
-
Todos
han
conocido el Amor, no sólo en Jesús acercándose a tocar a los enfermos,
perdonando a los pecadores y haciendo milagros, sino que lo han reconocido en su aceptación del Cáliz, al que lo
sometieron los “sacerdotes y los escribas”, contemplándolo crucificado.
-
No
se han enamorado de los
sufrimientos, sino del Amor divino revelado humanamente,
como el mundo no lo puede entender y, a veces, ni nosotros
“El que quiera ser grande entre vosotros (los
Doce), que sea vuestro servidor, y el que
quiera ser primero, que sea vuestro esclavo”
Dios nos ama y espera nuestras peticiones, pero ¿sabemos
a Quién le pedimos y lo que pedimos?
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA

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