“UNO SOLO ES VUESTRO MAESTRO”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 23,1-12
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DÍA 3 MARZO CICLO A
“En la cátedra de Moisés
se han sentado los escribas y fariseos”
- La Ley
fue interpretada por escribas y fariseos considerados como los únicos entendidos de la Ley,
que fue daba para acompañar al Pueblo elegido hacia un fin.
·
La Ley no era lo absoluto dado a
Moisés, sino un cauce para seguir
el proceso de revelación de Dios, que debía terminar con el cumplimiento
de las Profecías sobre el único y verdadero liberador y salvador.
-
Los escribas y fariseos no sólo se hicieron únicos maestros de la Ley, sino también
interpretes de las profecías sobre
el Mesías.
“No os dejéis llamar
maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías”
·
Jesús fue ratificado como Mesías en el Jordán
donde vemos, desde la fe, la teofanía, la revelación trinitaria:
- El
Padre lo manifiesta como Hijo predilecto, el
Espíritu Santo, representado como paloma de paz, como signo de unción, y Jesús,
Dios y hombre verdadero, como Mesías.
·
Jesús sabía a qué había venido al mundo, habiéndose encarnado en su Pueblo
como un judío más, habiendo nacido de María por obra del Espíritu Santo.
-
Venía a cumplir la Ley y a los Profetas desde
la libertad de ser el Mesías, no según la
interpretación de los “maestros” escribas y fariseos.
De ahí vino la persecución a muerte de Jesús por estos “maestros”, porque veían contradichas sus
interpretaciones y su “magisterio” superado por este “galileo” que, según
ellos, transgredía la Ley.
·
Jesús, verdadero hombre libre, revelador
de Dios, siendo Dios, cumplidor hasta la última tilde de la
Ley, superada con amor, dijo ayer
para todos y hoy para nosotros:
“En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los
fariseos: haced lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen”
Hoy son muchos, dentro de la Iglesia, los que se han sentado en la cátedra de Pedro.
·
Jesús acusó a los escribas y fariseos, no por ser cumplidores de la Ley, sino
por practicarla sin amor y situarse
como únicos “maestros” ante su Pueblo.
- Esta era la razón por la que liaban fardos
pesados y se los cargaban a la gente en los hombros.
¿Estamos seguros de que a la Iglesia -interpretada
como Comunidad, pero ajenos a su realidad, aun sabiéndonos dentro-,
la podemos juzgar y a sus “maestros”, por ser la que hoy carga fardos en
los hombros, sin que nadie empuje con amor?
- ¡Qué fácil es el deseo de “estar en los
primeros puestos en los banquetes”!
- ¡Pobre Iglesia, nunca juzgada si se reconoce
como Cuerpo místico de Cristo, formado por todos los bautizados. (1 Cor 12,
27-28)
- Pobres
de nosotros si, en lugar de seguir las huellas del único
Maestro, nos fijamos en la mota de
los demás, aunque sea verdad verla en ojos ajenos.
No me atrevo a decir que nos quitemos la
viga, pero sí que nos examinemos cómo amamos a la Iglesia; si todo lo que decimos de Ella y hacemos
por Ella es de verdad porque la amamos.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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