domingo, 22 de febrero de 2026

SEÑOR, ¿CUÁNDO TE VIMOS 

CON HAMBRE?

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

 PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 25,31-46

El juicio sobre las naciones
31 “Cuando venga el Hijo del hombre rodeado de esplendor y de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. 32 Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras. 33 Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. 34 Y dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid vosotros, los que mi Padre ha bendecido: recibid el reino que se os ha preparado desde la creación del mundo. 35 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, 36 anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme.’ 37 Entonces los justos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿O cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ 40 El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicisteis.
41 “Luego dirá el Rey a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos: id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43 fui forastero y no me recibisteis, anduve sin ropa y no me vestisteis, caí enfermo y estuve en la cárcel, y no me visitasteis.’ 44 Entonces ellos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o falto de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos?’ 45 El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que no hicisteis por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicisteis. 46 Estos irán al castigo eterno, y los justos, a la vida eterna.”

DÍA 23 FEBRERO CICLO A

Hoy se centra casi todo en querer ver.

-       Lo queremos ver todo con los ojos, cuando no somos capaces de mirar lo que vemos y deducir lo que pedimos a la vida, sobre todo, cuando andamos encantados en mil inmediateces que atraen la mirada distraída. (Los niños, cuando les hablo de la Presencia de Jesús en el sagrario, suelen decirme: “Ábrelo”. ¡Quieren ver!)

-       Todos queremos ver, olvidando que los seres humanos tenemos más medios que los que se deducen sólo de mirar lo que vemos.

Cuando el espíritu humano es el que no ve, podrá mirar, pero no alcanzará a saber lo que conocería y deduciría desde una mirada de su corazón.

“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo”

Ayer hablábamos de la necesidad de dar sentido a la vida y de verla como misión en el mundo, y decíamos que no es sólo desde la fe, sino por ser humanos tenemos la responsabilidad de reconocer la vida como misión.

·       La vida humana tiene sentido cuando es concebida desde lo que realmente le da integridad, aceptando las razones objetivas por las que su espíritu vive en paz, fruto de saber con certeza de su pasado, de su presente y del futuro.

-       La falta de sentido en la vida de hoy, en muchos humanos, no es por causas propias, sino porque el presente de sus vidas está amenazado de inseguridad interna por circunstancias externas.

No es fe apoyarnos en cualquier medio.

·       La verdadera fe es agradecida porque “se apoya en la gratuidad de ver realizado lo que Dios había prometido”.

No es una fe imaginada, que no dejaría de ser creencia en un medio desconocido, sino que se apoya en la realidad histórica de Jesús de Nazaret, en quien se han cumplido las promesas y es QUIEN ha pronunciado las palabras de heredar el reino de paz, amor y verdad.

Lo que nos cuesta es entender cómo se alcanza este Reino de Justicia; muchos lo viven desde la fe, y otros desde su entrega de amor al prójimo por su bondad natural.

“Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuvo desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”

·       El mismo Dios pasó realmente por nuestra tierra en la Humanidad de Jesús.

-       Los suyos, visitando su casa, no supieron entender lo que sus ojos miraban, al no querer ver lo que Jesús les mostraba en palabras y obras.

·       Jesús vivió pobremente para que los suyos pudieran ver la omnipotencia de Dios, precisamente, en ser hombre, pasar hambre y sed, vivir sin hogar, y luego condenado, encarcelado y crucificado.

¡No es fácil ver la omnipotencia divina, cuando fe y razón esperan otra cosa!

-       Ver a Dios es ver a Jesús, que sigue presente después de Resucitado.

-       Señor, ¿dónde podemos verte?

En el prójimo hambriento, sediento, desnudo, enfermo, encarcelado

Los que lo ven y actúan son los que han entendido la fe y heredan el reino; algunos, tal vez, sin haber conocido a Dios.                                              

Federico Allara


SANTORAL DEL DÍA 

s. Policarpo, obispo de Esmirna y mártir




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