SEÑOR, ¿CUÁNDO TE VIMOS
CON HAMBRE…?
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 25,31-46El juicio sobre las naciones 31 “Cuando venga el Hijo del hombre rodeado de esplendor y de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. 32 Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras. 33 Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. 34 Y dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid vosotros, los que mi Padre ha bendecido: recibid el reino que se os ha preparado desde la creación del mundo. 35 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, 36 anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme.’ 37 Entonces los justos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿O cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ 40 El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicisteis. 41 “Luego dirá el Rey a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos: id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43 fui forastero y no me recibisteis, anduve sin ropa y no me vestisteis, caí enfermo y estuve en la cárcel, y no me visitasteis.’ 44 Entonces ellos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o falto de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos?’ 45 El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que no hicisteis por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicisteis. 46 Estos irán al castigo eterno, y los justos, a la vida eterna.” |
DÍA 23 FEBRERO CICLO A
Hoy
se centra casi todo en querer ver.
-
Lo queremos
ver todo con los ojos,
cuando no somos capaces de mirar lo que vemos y deducir lo que pedimos a
la vida, sobre todo, cuando andamos encantados en mil inmediateces que atraen
la mirada distraída. (Los niños, cuando les hablo de la Presencia de Jesús en
el sagrario, suelen decirme: “Ábrelo”. ¡Quieren ver!)
-
Todos
queremos ver,
olvidando que los seres humanos tenemos más medios que los que se deducen sólo
de mirar lo que vemos.
Cuando
el espíritu humano es el que no ve, podrá
mirar, pero no alcanzará a
saber lo que conocería y deduciría desde una mirada de su corazón.
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino
preparado para vosotros desde la creación del mundo”
Ayer
hablábamos de la necesidad de dar sentido
a la vida y de verla como misión en el mundo, y decíamos que no
es sólo desde la fe, sino por ser humanos
tenemos la responsabilidad de reconocer la vida como misión.
·
La
vida humana tiene sentido cuando es concebida desde lo que realmente le
da
integridad, aceptando las razones
objetivas por las que su espíritu vive en paz, fruto de saber
con certeza de su pasado, de su presente y del futuro.
-
La
falta de sentido en la vida de hoy, en muchos humanos,
no es por causas propias, sino porque el
presente de sus vidas está amenazado de inseguridad interna por
circunstancias externas.
No
es fe apoyarnos en cualquier medio.
· La verdadera fe es agradecida porque “se
apoya en la gratuidad de ver realizado lo que Dios había prometido”.
No es una fe imaginada,
que no dejaría de ser creencia en un medio desconocido, sino que se apoya en la realidad histórica de
Jesús de Nazaret, en quien se
han cumplido las promesas y es QUIEN
ha pronunciado las palabras de heredar
el reino de paz, amor y verdad.
Lo
que nos cuesta es entender cómo se
alcanza este Reino de Justicia; muchos lo viven desde la fe, y otros
desde su entrega de amor al prójimo por su bondad natural.
“Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis
de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuvo desnudo y me vestisteis,
enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”
· El
mismo Dios pasó realmente por nuestra tierra en la Humanidad de Jesús.
-
Los
suyos, visitando su casa, no supieron entender lo que sus ojos miraban, al no querer
ver lo que Jesús les mostraba en
palabras y obras.
· Jesús vivió
pobremente para que los suyos pudieran
ver la omnipotencia de
Dios, precisamente, en ser hombre, pasar hambre y sed, vivir sin hogar, y luego condenado,
encarcelado y crucificado.
¡No es fácil ver la omnipotencia divina, cuando fe y razón esperan otra cosa!
-
Ver a
Dios es ver a Jesús, que sigue
presente después de Resucitado.
- Señor, ¿dónde podemos verte?
En el prójimo hambriento, sediento, desnudo, enfermo, encarcelado…
Los que lo ven y actúan son
los que han entendido la fe y heredan el reino; algunos, tal vez, sin haber conocido
a Dios.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Policarpo, obispo de Esmirna y mártir

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