martes, 30 de enero de 2024

 TEN FE Y NO TENGAS MIEDO”

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M.



Animación a la lectura PALABRA DE DIOS

5 minutos de nuestro "día a día"


2 Samuel 18,9-10. 14.24-25.30-19,3
 
9Absalón, que iba montado en un mulo, se encontró de repente frente a los seguidores de David. Entonces el mulo se metió por debajo de una gran encina, y a Absalón se le trabó la cabeza en las ramas y quedó colgando en el aire, pues el mulo siguió adelante. 10 Alguien que lo vio, fue a decirle a Joab:
–He visto a Absalón colgando de una encina.
14 –No voy a perder más tiempo contigo –respondió Joab, y tomando tres dardos los clavó en el corazón de Absalón, que aún estaba vivo en la encina.
24 Mientras tanto, David estaba sentado entre las dos puertas de la entrada de la ciudad, y el centinela había subido a la azotea, por encima de la puerta de la muralla. Al levantar la vista, el centinela vio a un hombre solo, que venía corriendo, 25 y lo anunció al rey en voz alta. El rey exclamó:
–Si viene solo es que trae buenas noticias.
Mientras el hombre se acercaba,
30 Entonces el rey le ordenó:
–Colócate a un lado y quédate ahí.
Ahimaas lo hizo así.
19 Luego Ahimaas, el hijo de Sadoc, dijo a Joab:
–Te ruego que me dejes ir corriendo a comunicar al rey que el Señor le ha hecho justicia librándolo del poder de sus enemigos.
El ejército mismo procuró disimular su entrada en la ciudad: avanzaban los soldados avergonzados, como si hubieran huido del campo de batalla"

DÍA 30 ENERO   CICLO -B

David vivió la amargura de tener como enemigo a su propio hijo Absalón.

Una vez más vemos el corazón de David.

Cuando accidentalmente murió Absalón, su hijo, David quedó trastornado y desconsolado, llorando y repitiendo:


“¡Hijo mío, Absalón, hijo mío!

¡Ojalá hubiera muerto yo en tu lugar, hijo mío, hijo mío Absalón!


La victoria se convirtió en duelo para todo el ejército.

Para David no existía el enemigo.

En un mundo en el que abunda la enemistad y la violencia por el poder, en lugar de revolvernos en memorias, revelando corazones que no olvidan al enemigo para repetir los mismos errores de la historia, deberíamos usar la inteligencia para reconocer a los que han rectificado de sus errores sabiendo perdonar y crear paz.

Ver dónde podemos alcanzar una mejor vida temporal de la Humanidad, en lugar de someterla a un estado de angustia y de frustración, donde vale más cualquier criatura que una vida humana


La hija de Jairo y la mujer enferma
(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)
21 Cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla. 22 Llegó entonces uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies 23 suplicándole con insistencia:
–Mi hija se está muriendo: ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva.
24 Jesús fue con él, y mucha gente le acompañaba apretujándose a su alrededor. 25 Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con hemorragias. 26 Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado cuanto tenía sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor. 27 Esta mujer, al saber lo que se decía de Jesús, se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa. 28 Porque pensaba: “Tan sólo con que toque su capa, quedaré sana.” 29 Al momento se detuvo su hemorragia, y sintió en el cuerpo que ya estaba sanada de su enfermedad. 30 Jesús, dándose cuenta de que había salido de él poder para sanar, se volvió a mirar a la gente y preguntó:
–¿Quién me ha tocado?
31 Sus discípulos le dijeron:
–Ves que la gente te oprime por todas partes y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’
32 Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién le había tocado. 33 Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había sucedido, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad. 34 Jesús le dijo:
–Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y libre ya de tu enfermedad.
35 Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña:
–Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?
36 Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, dijo al jefe de la sinagoga:
–No tengas miedo. Cree solamente.
37 Y sin dejar que nadie le acompañara, aparte de Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, 38 se dirigió a casa del jefe de la sinagoga. Allí, al ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba, 39 entró y les dijo:
–¿Por qué alborotáis y lloráis de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida.
40 La gente se burlaba de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que le acompañaban, entró donde estaba la niña. 41 La tomó de la mano y le dijo:
–Talita, cum (que significa: “Muchacha, a ti te digo: levántate.”)
42 Al momento, la muchacha, que tenía doce años, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy impresionada. 43 Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie,  y luego mandó que dieran de comer a la niña"


Jesús pasó por la vida sin enemigos en su corazón. No sólo perdonando, sino justificando ante el Padre: 


Perdónalos, porque no saben lo que hacen.


Dios se ha acercado a nuestra vida para poder ser conocido.

Cuando no reconozcamos a Dios en Jesús seamos humildes para no negar y aceptar que, como Hombre es digno de ser conocido y seguido; ha pasado por la vida creando paz donde hay guerra, consolando donde hay dolor y, esperanza donde hay muerte.

Ojalá tuviera la fe de la hemorroisa para creer que con solo tocar su manto” entendería la razón y el sentido de la vida para vivir en paz y ofrecerla.

Jesús, rodeado de gente, notó que alguien se había acercado con fe.

La mujer quedó sorprendida. Pensaba que nadie, y tampoco Jesús, había advertido su gesto. Jesús le dice: 


“Hija, tu fe te ha salvado. Queda libre y vete en paz”


Salvarse es haber hallado la verdad para vivir y morir en paz.

Morir en paz sin esperanza cierta de que la vida no termina con la muerte es pura ilusión; pues, si no hay nada, nada hay después de la muerte.

Al deseo de vivir esperando no morir, sólo puede responder Dios.

Jesús no devolvió la vida a cuantos supo que morían; la devolvió a algunos para demostrar que tenía poder para hacerlo.

Si la Palabra nos dio la vida, Jesús quiso revelar que podía vencer la muerte.

No deseemos ver milagros. Admirémonos del signo de verdad, que nos revela ser inmortales viviendo la eternidad en el tiempo.

Jesús, con su actitud de amar, curar y dar vida desde cualquier sufrimiento, es la respuesta al interrogante de vivir en esperanza.

De ahí que le diga al jefe de la sinagoga: 


“Ten fe y no temas”. 

Y a la hija: “Niña, levántate”.


¡Cuántos desean la paz para poder vivir la vida levantados!             

  F. Allara


SANTOS DEL DÍA: 

SANTA MARTINA MARTIR  (Clic aquí)


MIRADLE... 

Tened los mismos sentimiento y actitudes del Señor...






De Dios solo se puede hablar desde Dios.
Fray Federico habla en este libro de la Verdad y del Amor  de Dios 
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El amor es una palabra que trasciende todo entendimiento.
Amar, dar la vida y dar de la vida...

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