LA VIDA NO DEPENDE DE LOS BIENES
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 12,13-21El peligro de las riquezas 13 Uno de entre la gente dijo a Jesús: –Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia. 14 Jesús le contestó: –Amigo, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? 15 También dijo: –Guardaos de toda avaricia, porque la vida no depende del poseer muchas cosas. 16 Entonces les contó esta parábola: “Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha. 17 El rico se puso a pensar: ‘¿Qué haré? ¡No tengo donde guardar mi cosecha!’ 18 Y se dijo: ‘Ya sé qué voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes en los que guardar toda mi cosecha y mis bienes. 19 Luego me diré: Amigo, ya tienes muchos bienes guardados para muchos años; descansa, come, bebe y goza de la vida.’ 20 Pero Dios le dijo: ‘Necio, vas a morir esta misma noche: ¿para quién será lo que tienes guardado?’ 21 Eso le pasa al hombre que acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico delante de Dios.” |
DÍA 19 OCTUBRE CICLO A
-
Necesitamos
el “pan de cada día”;
el cuerpo lo necesita tener para existir.
- También el espíritu necesita “su pan”. ¡Qué
fácil es aprender a satisfacer el cuerpo! No tenemos tan claro aprender a tomar el “pan” que libera
el espíritu.
Es
de tal manera eficiente el “pan”, con que alimentamos
el espíritu, que media en la liberación o la esclavitud, no
sólo de la propia libertad, sino también del cuerpo, que no deja de ser materia
dirigida por lo que le da la vida.
- El cuerpo nunca
tiene la culpa de las esclavitudes humanas; este exige según el alimento que se le da al espíritu.
“Maestro, dile a mi
hermano que reparta conmigo la herencia”
Una
de las mayores “servidumbres” es tender a “maleducar” dando más de lo necesario para vivir; con la gravedad de que, cuanto más
se abunda en tener sobre lo que se necesita, el deseo de posesión crece, en progresión aritmética, esclavizándonos.
-
A
los que crecen en abundancia, ¡les será difícil
entender la vida!
“Hombre, ¿quién me ha
constituido juez o árbitro entre vosotros?”
¡No es fácil que el corazón humano, de quien no se interroga por su vida, sepa discernir y aceptar el
porqué y para qué Dios se hizo Hombre!
·
¿Cómo y dónde nació Jesús? ¿Cuáles fueron sus
actitudes entre nosotros?
· ¿Qué es lo esencial que vivió y enseñó para
poder conocer el Reino de Dios?
-
Las dos actitudes más importantes de la Vida
de Jesús, después de su íntima relación con su
Padre, fueron la humildad y la pobreza.
·
Jesús, siendo Dios “dejó su condición
divina” “en
el cielo”, y vivió “como uno de tantos” entre nosotros; siendo
este el fundamento de la “humildad”;
no vino a solucionar los problemas que planteamos, negativamente,
desde nuestro “yo”, ni vino a dialogar y menos a discutir “nuestras verdades”.
- La
humildad no es una virtud ideológica impuesta, sino la
actitud de Dios viviendo
como humano. ¡Bienaventurados los que lo han entendido y lo
procuran!
- La pobreza
tampoco es exigencia de Dios, porque Él
mismo dispuso que, con lo creado, todos tuviéramos el pan necesario para vivir.
- La pobreza es:
a) La
actitud humana que nos da la sabiduría de valorar lo que tenemos, incluido lo espiritual.
b) La actitud
con la que podemos convivir; nos enseña a valorar lo
esencial y a relativizar lo que, sin ella, solemos absolutizar;
cuyo yerro, equivocación, es causa de muchos desengaños en la vida.
- Pobre es quien ha aprendido
a desposeerse de su “yo”; quien no tiene nada, puede no
ser pobre.
·
¿Por
qué y para qué?
- Para que la vida no sorprenda cuando
llega el momento de la dependencia.
-
Entender
la pobreza es aprender a vivir en paz.
- Pretender
ser rico,
toda la vida, es
la mayor pobreza; camino
de ser rebelde.
“Guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande
sobrado, su vida no depende de sus bienes”
El
mundo nos dice: “descansa, come, bebe, banquetea…, porque tienes ‘trigo
almacenado’ para muchos años”.
- No
hace falta que llegue la muerte; la misma vida nos conduce hacia
la impotencia y la dependencia.
- Cuestiones,
que sólo las aprende a vivir en paz
quienes han ido cambiando la suficiencia por la humildad.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Pablo de la Cruz, sacerdote,
COMO PAGARÉ TODO BIEN

No hay comentarios:
Publicar un comentario