"ENSEÑAS EL CAMINO DE DIOS
CONFORME A LA VERDAD"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 22,15-21
DÍA 18 OCTUBRE CICLO A
XXIX DOMINGO TIEMPO ORDINARIO
1 Tesalonicenses 1,1-5 |
“Bien sabemos, hermanos
amados de Dios, que él os ha elegido”
Lo que dijo S. Pablo a los tesalonicenses nos
lo dice a nosotros.
Es
importante que nos familiaricemos con esta idea de saber que “somos hermanos”;
es significativo que nos llamemos así unos a otros; considerarnos hermanos, porque
rezamos, en verdad, al mismo PADRE que
nos hermana como hijos y nos sentamos en la misma MESA de la familia de Dios;
el no hacerlo es una incoherencia llamarnos cristianos.
-
Llegar a “sentirnos hermanos” hace que entendamos la palabra “amados”.
- La
ausencia de hermandad, al no advertir su significado y trascendencia para nuestra
espiritualidad, repercute también en la
falta de concienciación de que “hemos sido elegidos.
- Desde el momento en que Dios nos ha dado la
vida significa que todos
hemos sido “elegidos”, lo cual nos compromete ante la responsabilidad de no
sentirnos hermanados con todos los seres humanos.
Una familia, que vive desde la “sensibilidad
de ser humana” y desde la de “ser creyentes”, no soportaría ver la permanencia de
sufrimiento de alguno de sus hijos y hermanos si estuviera en su mano
evitarlo.
- Soportar
los sufrimientos humanos y no ser compartidos, a nuestra medida, como humanos y como creyentes, es signo de una ideología de “partido”, o de una fe religiosa
no evangélica.
Dice Pablo: “Cuando os anunciamos el Evangelio no fue solo palabras…”
Mateo 22,15-21
“En aquel tiempo, se
retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una
pregunta”
- Puede ser un signo de las “reuniones” políticas,
que se ponen de acuerdo para guerrear con poder, y nunca para solucionar los graves problemas
de la Humanidad.
- Entre
nosotros deberíamos reunirnos
para ponernos de acuerdo comprometiéndonos a vivir los valores del Evangelio,
nunca para comprometer a alguien.
- Todos los bautizados, por ser Iglesia, nos hemos de
preguntar si nos reunimos para Evangelizar, que es estar con los que sufren para asemejarnos a Cristo.
“Enviaron algunos discípulos suyos”
- ¡Qué grave es esto! Si los grandes fueran
a primera línea de las guerras, que crean desde sus despachos, tal vez no
habría guerras. ¡Qué fácil y cómodo es
enviar a otros!
· ¡Bienaventurados los que no envían, ideólogos y creyentes, sino que van al encuentro de los discípulos
en “guerra”, que no son compadecidos!
“Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad…”
-
A un ser humano, que se le considera sincero, lo lógico es que se le crea sin ser
probado; todavía con más
razón para “ser creído” por los creyentes en Dios. ¡Contradicción
farisaica!
“Sin que te importe
nadie”
- Revela
la auténtica libertad de Jesús reconocida; razón para ser creído.
“Porque no te fijas en
apariencias”
- Ellos mismos se ponían en evidencia; porque
lo suyo era toda una apariencia.
“Dinos, pues, qué opinas:
¿es lícito pagar impuesto al Cesar o no?
-
Parece
que la respuesta a la pregunta no tiene salida, “sí o no”.
“¡Hipócritas!” es la palabra que Jesús, respondiendo a lo que dijeron sobre su sinceridad,
su enseñar en verdad…; en este caso Jesús sí que se fija en su apariencia.
“Enseñadme la moneda del impuesto…”
¿De quién son esta imagen y esta inscripción?
Del César.
Pues, dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de
Dios.
- No debemos quedarnos satisfechos al ver la
sabiduría de Jesús, saliendo con una respuesta inesperada a la pregunta de
los enviados.
- No siempre entendemos que somos ciudadanos y
que es un deber estar comprometidos a responder a las obligaciones que tenemos; no nos justifica pensar o conocer el bien o mal uso de los impuestos,
sino exigir la justicia y el bien
común.
- Eduquémonos y sintámonos miembros de la Comunidad eclesial y deseemos conocer el amplio “campo
social de la Iglesia”.
En lo social y en lo eclesial tengamos
presente lo que Jesús dice:
“No se puede servir a Dios y al dinero”.
- ¡Qué difícil es “dad al César lo que es del César!”
Dios ha creado al César, es decir, es necesario que alguien gobierne, pero
con justicia y verdad; no quiere decir que el César tenga poder para
disponer de los súbditos sin justicia ni verdad, ni que su poder sea absoluto,
porque sólo de Dios tiene poder
sobre la dignidad del ser humano y sobre todas las criaturas, que lo ha
revelado con Amor y Verdad.
Todo lo cual nos plantea la cuestión de la “imagen”.
-
La
vida no se reduce a contemplar dos “imágenes”, la del Cesar y la de Dios.
- Somos
la “imagen”
de lo que vivimos socialmente,
de lo que vivimos ante Dios, y de
lo que cada uno ve en nosotros.
¡Quien
más nos conoce mejor acierta! aunque nadie tiene derecho para juzgar.
· Somos
lo que somos
tal cual es nuestra vida real, en
cuerpo, alma y espíritu.
- ¡Esta
es la imagen que Dios ve de cada uno! Es
la imagen que nos debe preocupar; también lo que somos con los demás.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
médico, patrón de los artistas
ESTÁS DENTRO DE MI

No hay comentarios:
Publicar un comentario