“¿QUIÉN ES EL MÁS IMPORTANTE?”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 9, 46-50
DÍA 28 SEPTIEMBRE CICLO A
· El
más importante es cada uno de
los seres humanos que hoy existimos.
- Este
es el “principio” que
debería reinar en todos los corazones humanos; no es fácil reconocerlo. Aceptarlo
obliga a una conversión: “Saber que el otro es más que yo”, sea quien
sea. Por todos se rebajó Jesús.
La insuficiencia
de “conciencia de igualdad” es creadora, permanente, de desigualdad
social
en cualquier medio humano: familia,
comunidades…
- Si
el mundo,
o
cualquier medio ideológico o religioso, nos revela ser causa de “la injusticia de la desigualdad” es por no
aceptar la dignidad de todo ser
humano, sea cual sea su procedencia, su creencia o su ausencia de religiosidad
o de fe.
-
La
dignidad humana es propiedad de todos los seres humanos.
Ningún estado o religión
tiene derecho a no respetar la dignidad humana.
- Toda creencia,
sea cual sea, debería servir de modelo
y referente; cuando no es así, no
falla la fe, sino la interpretación de la VERDAD del DIOS creído; este fue el problema de los elegidos a seguir a Jesús; les faltó la conversión a la Vida del
Maestro, al ser incapaces de interpretarlo debidamente, lo cual sigue siendo real, desgraciadamente, en todos los modelos sociales.
“Se suscitó entre los
discípulos una discusión sobre quién era el más importante”
- Es
propio de la condición humana defender el “yo”, siendo “signo”
de error humano al pensar que su prepotencia lo defiende de toda
adversidad, cuando es el poder el que crea la injusticia de la
desigualdad y la indiferencia ante la realidad del prójimo que la
vive.
“Jesús, conociendo los
pensamientos de sus corazones…”
- El
corazón humano es signo de todo su ser; y sabemos cómo es de complejo el corazón
humano; “el corazón que tenemos” lo manifestamos con la vida que revelamos.
“Tomó de la mano a un
niño y lo puso a su lado”
- En tiempos de Jesús, los niños carecían de valor y dignidad ante la sociedad.
-
Un niño siempre depende de los demás.
-
Acogiendo Jesús a un niño nos quiere decir
que, si no ahora, llegará también el día
de nuestra dependencia de los demás
“El que acoge a este niño en mi nombre a mí me acoge…, pues el más pequeño de vosotros es el más importante”
·
¿Tener fe qué es para nosotros?
-
Podemos llegar a pensar que la misma fe, los
deseos de conversión y de crecimiento en virtud sean ideas y
pensamientos puramente subjetivos.
·
¿De qué nos queremos convertir?
- La
espiritualidad de fe en Cristo comienza por la “conversión a la igualdad”.
- Mientras
exista un “yo”, que deje de mirar al prójimo igual en
dignidad, empezando por el más próximo, puede errar en su espiritualidad religiosa.
·
La defensa de la dignidad de todos los seres
humanos llevó a Jesús a la Cruz.
- ¿Confesarnos? Sí, cuando reconocemos el mal que, de muchas maneras, puede causar el
“yo” ante la dignidad del próximo.
- No
dejo de pedir perdón a todos, porque de una forma u otra, me
considero deudor de amor a mi prójimo.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Eustaquia, virgen, hija de s. Paula
COMO UN NIÑO

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