“NADIE HA SUBIDO AL CIELO...”
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 3, 13-17
DÍA 14 SEPTIEMBRE CICLO A
· Jesús inicia la
conversación con Nicodemo con esta frase: “Nadie ha subido
al Cielo…”
-
El
“CIELO” no es una palabra del mundo.
Hablar del “CIELO” es hablar de Dios.
- Cuando decimos “mundo” nos
referimos a los criterios vividos como razón de ser desde la tierra,
precisamente, sin Dios;
- Desde el mundo, a
solas, debería enmudecer la palabra
Dios, como no se pronuncia la del Cielo;
enmudecer por lógica racional.
·
¿Qué
puede decir de Dios quien niega su existencia?
- Negar la objetividad de Dios es negar su “Revelación”, que es
el “medio único” que nos permite
decir algo de Dios y del Cielo, porque “nadie ha subido al cielo”.
-
Lo
cual no es suficiente para dudar o negar la existencia de Dios, porque
“Nadie ha subido al cielo,
sino el que bajó del cielo, el Hijo
del Hombre”
-
“Nadie ha subido”, pero Dios sí que ha descendido.
¡Cuántas veces valoramos, explícitamente, “la religiosidad popular” y “la fe del
carbonero”, como signo de
una creencia que Dios conoce y valora!
-
Esta creencia humilde no niega nada, y es válida su fe, pero no justifica la “fe del creyente” que no acepta que
DIOS ha descendido en el HIJO, en CRISTO
·
La fe es aceptación del Don de poder creer, porque, no sólo “Dios ha bajado haciéndose uno de nosotros”, como
garantía de objetividad de la misma fe.
“Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto,
así
tiene que ser elevado el Hijo del Hombre”
·
La fe nos permite aceptar la Revelación de
DIOS, dando
crédito al camino del Antiguo Testamento, iluminado y cumplido en la Presencia
de HIJO DEL HOMBRE, CRISTO.
- Su Presencia
nos abre al misterio de Amor, en lo
que supuso “necedad y absurdo” para las autoridades de su Pueblo, como lo es
para quien acepta la omnipotencia de Dios, pero no acceder verlo
elevado en Cruz.
“Tanto amó Dios al mundo,
que entregó a su propio Unigénito”
·
La fe en Cristo supera la de la sola
Ley de Moisés, que fue un signo de Cristo.
·
La fe cristiana nos abre al conocimiento
del Dios Amor revelándose como Comunidad de Amor, de la que se desprende la novedad
de darnos al HIJO UNIGÉNITO,
al ÚNICO HIJO DE DIOS, que nos ha hecho hijos adoptivos del
PADRE.
·
La fe es subjetiva por vivirla como
sujetos personales y es objetiva por aceptar lo que Dios nos dice por sí mismo, con hechos para ser creídos; os lo
he comentado muchas veces.
·
Dios
Amor y la fe en su Amor nos llega por la aceptación de sus
hechos.
“Dios no envió a su Hijo
al mundo para juzgar al mundo”
-
Su Vida y su Muerte, que han sido para liberarnos y
salvarnos, es, a su vez, Juicio de eterna Misericordia sobre
toda la Humanidad.
- “El que cree en Él no será juzgado; el que no cree… se
juzga a sí mismo, por no aceptar el Amor-Juicio de eterna Misericordia.
·
Dios nos salva por Amor; pero el cielo depende de la libre
opción de cada uno de nosotros. Los humildes
alcanzan el cielo.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
EN LA CRUZ ESTÁ LA VIDA

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