"SALUDAD CON LA PAZ"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 10,7-15
DÍA 9 JULIO CICLO A
Nadie
puede dar lo que no tiene. Dios nos lo
da todo, porque “todo es en Él”, sin
que nada sea Dios; toda criatura nos debe hablar de Dios, desde la
fe.
· Vivir en presencia de Dios es:
Ø Hacerlo todo sabiendo que es Dios quien
está siempre presente en todo tiempo y en cada acontecimiento; no
es estar inactivos dejando de hacer lo que debemos; no se trata de un desdoblamiento
interior, que sería malsano y signo de no haber entendido a Dios.
Ø Vivir en paz el presente de
cada tiempo,
sabiendo que es Dios quien está.
Cuando
las criaturas no son el reflejo de la belleza, de la armonía, de la sinfonía
de Dios…, podemos
caer en la tentación de
contemplarlas como si de ellas procediera todo bien, y errar en su aprecio,
aun dándonos siempre lo mejor de ellas, que es la simplicidad de su
presencia para poder ver la de Dios.
- Esta sería la mejor forma de entender
el amor que nos debemos los humanos.
- Si
la más simple criatura es reflejo de la Bondad divina ¡cuánto más lo es todo ser humano, verdadera
semejanza e imagen de Dios!
Así
entendemos que Jesús dijera:
“Al entrar en una casa,
saludadla con la paz”
- ¡Qué más “casa” que la de un ser humano, la
de todo ser humano!
-
Cada uno somos un hogar donde el alma es la vida habitada por el Amor.
-
¡Si fuéramos capaces de ver en nosotros lo que somos desde Dios,
sobrarían tantos medios de seguridad, que se convierten en peligro de
agresividad!
·
Habitados por el Amor estamos
llamados a tener paz y a ofrecerla.
¡Cuánto nos cuesta entender la sencillez de Dios
Revelado, que procura la paz y nuestro bien integral! ¡Qué complicada
hacemos la vida y la fe!
“Gratis habéis recibido,
dad gratis”
·
¿Qué hemos recibido gratis?
-
La vida, el amor, la paz, la Verdad…, esto
es lo que hemos de dar gratis.
Cuando Dios dice que no quiere “sacrificios ni holocaustos”, cuántos responderían: “Y yo tampoco los quiero, porque deseo la vida,
el amor, la paz y la verdad en toda relación”.
- ¡Cuántos sufrimientos se evitarían!
·
¡Qué fácil es ver el rostro de Dios!
Sencillamente es cuestión de otra forma de mirar.
Los ojos que pueden ver a Dios son los mismos que pueden entretenerse en quitar,
de las criaturas y de los humanos, lo que poseen y son desde Dios.
“No os procuréis en la
faja oro, plata ni cobre”
-
Nos cuesta entender qué es ser pobre y, en la medida en que llenamos “la faja”,
no entendemos la sabiduría de
Dios, y que “su pobreza” -cuando
así ha vivido humano entre nosotros- es
capaz de enriquecer todas nuestras vidas.
-
En “la faja” podemos llevar la seguridad
de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos, de nuestros afectos…
-
No es sólo lo material, también desde el espíritu podemos equivocar la
dirección de la vida.
· Dar la paz tiene un precio, y lo paga quien la da y quien la recibe.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
CON AMOR ETERNO

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