jueves, 2 de julio de 2026

 LA FE COMIENZA POR CREER AL HERMANO  

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 20, 24-29

Las dudas de Tomás
24 Tomás, uno de los doce discípulos, al que llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. 25 Después le dijeron los otros discípulos:
–Hemos visto al Señor.
Tomás les contestó:
–Si no veo en sus manos las heridas de los clavos, y si no meto mi dedo en ellas y mi mano en su costado, no lo creeré.
26 Ocho días después se hallaban los discípulos reunidos de nuevo en una casa, y esta vez también estaba Tomás. Tenían las puertas cerradas, pero Jesús entró, y poniéndose en medio de ellos los saludó diciendo:
–¡Paz a vosotros!
27 Luego dijo a Tomás:
–Mete aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado. ¡No seas incrédulo, sino cree!
28 Tomás exclamó entonces:
–¡Mi Señor y mi Dios!
29 Jesús le dijo:
–¿Crees porque me has visto? ¡Dichosos los que creen sin haber visto!

DÍA 3 JULIO CICLO A

Fiesta de un Apóstol, Tomás, uno de los llamados por Jesús para acompañarle en su trayectoria mesiánica al tiempo de educar a los Doce en la fe, añadiendo Luz a la que tenían desde la Ley de Moisés.

·    Jesús, raíz de toda hermandad, amor y amistad, salió solo de Nazaret; pronto tomó hermanos, que luego iban a ser fundamento de su Iglesia con Pedro, como signo de unidad y de fe.

·    Dios, el único Señor del Universo, en el HIJO encarnado ha querido que los seres humanos seamos el fundamento y la continuidad de su Cuerpo Resucitado, siendo Iglesia en el tiempo, “en la purificación y en la Jerusalén celestial donde ya somos en Él sentados a la derecha del Padre(Ef. 2,6).

·       Estar sentado a la derecha de Dios es “signo de autoridad y de honor” por la obra de la Redención. En el Credo rezamos: Sentado a la derecha de Dios

Santiago y Juan, que no habían entendido aun lo que Jesús vivía y predicaba, ni tampoco los demás discípulos, le pidieron estar a su derecha e izquierda. Jesús les responde que deben ser servidores de los demás, y concluye: “El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,35-45)

·   El núcleo de la fe es la Resurrección de Jesús: Si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe” (I Cor 15,14), pero a su vez es la piedra de tropiezo”, porque en todo tiempo los humanos deseamos “ver y tocar” para creer, sin advertir que, cuando hablamos de fe, nunca llegamos a ver y tocar a Dios.

Los discípulos le dijeron a Tomás: “Hemos visto al Señor”

-    Los discípulos a quien habían visto era a Jesús; lo “vieron crucificado, muerto y sepultado”; por tanto  es a Jesús a quien vieron Resucitado; esto es lo que no creyó Tomás.

-       Pensemos que, los mismos discípulos, cuando Jesús les hablaba de que tenía que morir y luego resucitar, “no le entendían y no se atrevían a hacerle preguntas.

Nunca justifiquemos nuestra posible incredulidad, ni nos quedemos en el discurso de los sentimientos ante la Resurrección, porque ni lo uno ni lo otro son camino para abrir la mente y el corazón a la fe.

Pensemos también que a nadie se le ha dado poder para transmitir la fe.

·   La fe es siempre una cuestión entre Dios y la persona; nosotros podemos ayudar y ser medio, pero la decisión siempre es desde la libertad personal.  

·     Los Apóstoles y Tomás son todos testigos fidedignos de la Verdad de la Vida, Muerte y Resurrección de Jesús.

Tomás, más que el incrédulo, es el que quiso Dios que lo fuera para nuestro bien.

“Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente

-       Jesús permitió a Tomás “ver y tocar” su Cuerpo real herido y Resucitado.

“¡Señor mío y Dios mío!”

-  Tomás afirmó esto, pero no vio a Dios; por la fe, a quien “veía y tocaba Resucitado” era el crucificado, el Hijo de Dios.

A la Eucaristía no vamos por ley, sino porque creemos en el don de poder celebrar su Memorial de Muerte y Resurrección. ¡Es el Don mayor recibido de Dios!

-  Es el Don aceptado de creer en el verdadero Cuerpo de Cristo y en la verdadera Sangre de Cristo, sacramentado.

Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Tomás, apóstol


CREO EN TI JESÚS




No hay comentarios: