¡DIOS AMOR, ES DIOS PERDÓN!
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día
Mateo 9, 1-8
DÍA 2 JULIO CICLO A
Deberíamos
pensar mucho más en el hecho de que “somos
perdonados por Dios”.
- Los creyentes del Dios Revelado estamos
más acostumbrados a decir que “Dios es Amor” que a “meditar profundamente que todo su Amor es signo de cuanto ha hecho por reconciliarnos”.
· Su Revelación es expresión del Amor trinitario, que
no consiente la separación del
“ser creado a su imagen y semejanza”
de su “propio Ser divino”.
El
Universo regalado como hogar común al ser humano, ser
contemplado por Dios alejados de Él,
cuando fuimos creados para ser libremente felices y poder gozar de
su Presencia, es lo que movió su Amor a reconciliarnos; el mundo sin
Dios es un hogar sin padres.
- Meditado y creído podemos decir que Dios
¡ES AMOR que perdona!
·
Creer
en Dios es aprender a amar al prójimo como Él nos ama, y perdonar
como
Él nos perdona
recordando que,
en la oración del Padre nuestro enseñada por Jesús, pedimos ser perdonados como nosotros
perdonamos.
· Los milagros de Jesús son encuentros de revelación de su Ser
divino.
- Sus milagros son encuentros
con el Amor Divino en
su Iglesia,
porque
Ella es Sacramento de encuentro con
Dios.
-
Sus
gestos humanos
encuentros
elevados a sacramentos,
es
decir, experiencias actuales con su Amor y su Perdón en cada tiempo
de nuestra historia.
- La medida de la fe es creernos en
relación de amor permanente con Dios.
- Igual
que la multiplicación de los panes fue un signo, también hemos de ver el signo de
cada milagro, porque EL
HIJO DE Dios no vino como prioridad a hacer milagros, sino para Revelarnos la Verdad de su Amor
al reconciliarnos.
· Creer en Dios es vivir este diálogo
de Amor Divino en la Humanidad de Jesús.
“A Jesús le presentaron un paralítico, acostado en una
camilla”
-
No debemos atribuir la enfermedad personal a su pecado; sin
embargo, desde la fe, nos
conviene recordar que la
medida de gravedad del pecado implica no
poder andar espiritualmente.
Así es como podemos entender la respuesta de
Jesús:
“¡Ánimo, hijo!, tus
pecados quedan perdonados”
·
Jesús vino al mundo para que todos
pudiéramos crecer espiritualmente.
·
La fe nos lleva a agradecer los signos de su existencia como encuentros con el Amor divino, más
que quedarnos con los milagros de Jesús.
-
Estos encuentros son los que hemos de
vivir en los sacramentos.
- Contemplar el milagro y escuchar las palabras
de Jesús motivó a los escribas a exclamar que Jesús era un blasfemo.
Agradezcamos la Verdad del Amor y el Perdón de Dios, el
Ser divino que hemos conocido en Jesús, como agradecemos todo
gesto de buen amor.
“Toma tu camilla y vete a
tu casa”
¡Ojalá todos viviéramos en hogares donde
fuera verdad el amor y el perdón!
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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