“¿DE QUIÉN ES ESTA IMAGEN?”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 12,13-17
DÍA 2 JUNIO CICLO A
“Enviaron a Jesús algunos de los fariseos y herodianos”
- No
dice el texto quiénes enviaron a los fariseos.
- En el mundo no siempre los que
envían dan la cara,
y los que van, puede que se sientan orgullosos de ser enviados, sin
advertir que más bien son utilizados.
“Para cazar a Jesús
con una pregunta”
Uno
de los errores,
que se cometen tanto por parte de los que vienen a dialogar sobre Dios como
por parte de los que aceptan el diálogo, es hablar, que no es dialogar, sobre cuestiones marginadas de Dios, es decir, hablar de realidades humanas, y a veces desde la
negatividad, cuando para entrar en dialogo sobre Dios, hay
que centrarlo en Dios.
- No
es fácil centrar los diálogos en puntos concretos.
- ¡Cuánto
tiempo se pierde en palabrería y en el error de diversificar la
conversación en temas marginales! Es la forma de no llegar a nada
concreto.
· La
verdad,
como principio,
es esencial para todo diálogo, y
lo peor es la hipocresía.
- Los enviados sabían a lo que iban y
utilizan la falsedad para acercarse a Jesús, porque si creyeran
“lo que le dijeron” sobraría todo lo demás.
Cuando
los seres humanos entramos en diálogo sabemos qué buscamos; también cuando hablamos
de Dios, que es el diálogo que más sinceridad
y verdad exige.
“Maestro, sabemos que
eres veraz y no te preocupa lo que digan; porque no te fijas en apariencias”
-
Lo sabían, pero no se lo creían.
- “Saber” supera el “yo”, es decir, la Verdad trasciende nuestras verdades; pero cuando
prevalece el “yo” es cuando la relación es pura hipocresía.
- Tratándose de Dios es la manera de no avanzar en diálogo que lleve a la fe.
“¿Es lícito pagar impuesto al Cesar o no?”
Nosotros, en diálogo con Dios, -cuando le pensamos- o entre
nosotros hablando de Él, seamos
capaces de traducir esta frase de los fariseos en interrogantes propios de
nuestra vida, y de nuestro mundo actual; no para poner a
prueba a Dios, sino para ser sinceros,
desde lo que pensamos y vivimos ante Él, y entre nosotros, en nuestros diálogos “espirituales”.
· Jesús, adivinando su hipocresía, les
replicó: “¿Por qué me tentáis?”
· Jesús no tuvo solamente las tentaciones en el Monte, sino que las sigue teniendo permanentemente de parte
del mundo, y muchas veces de los creyentes.
“Traedme un denario, que
lo vea… ¿De quién es esta inscripción?”
Le
contestaron: “Del César”.
“Dad al César lo que es
del César y a Dios lo que es de Dios”
-
Si hablamos de Dios no presentemos
imágenes del mundo.
- Mantengamos
limpia la Verdad por encima de las verdades de nuestro “yo”,
para no errar en el dialogo o la oración, ni en nuestros diálogos.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
mártires, sobre la via Labicana
vale la pena

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