sábado, 30 de mayo de 2026

"TANTO AMÓ DIOS AL MUNDO, 

QUE ENTREGÓ A SU HIJO..."

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 3,16-18

El amor de Dios al mundo
16 “Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.
18 “El que cree en el Hijo de Dios no está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado por no creer en el Hijo único de Dios.

DÍA 31 MAYO CICLO A

SANTÍSIMA TRINIDAD 

Ex 14,4-9

Si fuéramos capaces, como seres humanos, de vivir la experiencia de “vida espiritual” a la que nos llama nuestra vida interior, veríamos normal lo que le ocurrió a Moisés.

·   Lo normal de la fe es pasar de las tinieblas a la Luz; en Moisés ocurre lo contrario, lo que le llama la atención es la zarza ardiendo, que no se consume.

- Esta “zarza ardiendo” es real en nuestra alma, sin embargo, nosotros equivocamos nuestra dirección como dijo S. Agustín de sí mismo, y confundimos la zarza en las criaturas; por esto, nuestra conversión es paso de las tinieblas a la Luz.

·   Moisés sube al Sinaí y proclama el nombre del Señor: “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en piedad”

·  Moisés manifiesta su experiencia de Dios como S. Juan nos revela la suya diciendo que Dios Es Amor; Dios no revela su Nombre por la trascendencia que era dar el nombre,  porque no interesa el Nombre de Dios, sino la experiencia.

·       Moisés fue llamado para ser mediador entre Dios y el Pueblo.

-     De hecho, aunque será elegido su hermano Aharón como primer sacerdote, que le acompañará en su camino de llamar al Pueblo y liberarlo de la esclavitud, es Moisés quien bendice al Pueblo.

-   El texto de la Primera Lectura termina con la oración de Moisés: “Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya”

Jn 3,16-18

En la SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, el texto de Juan nos habla, como es habitual en él, del Amor de Dios.

·    Dios no revela su Nombre, pero ha hecho algo más grande como esRevelar su identidad”.

Nosotros nos conocemos por el nombre, pero nos identifica la revelación de la vida, que es vivir la experiencia del “ser” del otro; nos identifica la realidad que vivimos.

-   Así es en Dios; conocer a Dios es ir a las personas, que han vivido de la experiencia espiritual de Dios.

·   Es Jesús, Dios-con-nosotros, quien nos ha revelado el “Ser de Dios” como Realidad de TRES PERSONAS DE IGUAL NATURALEZA DIVINA, siendo diferentes en su identidad y en su relación.

Tenemos que ir a los Evangelio y a las Cartas de los Apóstoles; escuchar a las personas elegidas para vivir la “experiencia de Dios-Amor”, y a las que, en la Historia de la Iglesia, han hecho de su vida una relación de amor con Dios ayudándonos a conocer su Verdad, desde los Santos Padres, que sus escritos son un tesoro, y los de muchos Santos, que nos ofrecen la experiencia de sus vidas místicas.

¡Qué triste que, con tanta riqueza, muchos creyentes se vayan lejos a buscar lo que está dentro de casa, y dentro de nuestra alma! Tesoros ofrecidos y, a su vez, desconocidos.

“Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito”

-    Si Dios entrega a su HIJO por amor es que “DIOS ES AMOR”, y si nos lo entrega como HIJO UNIGÉNITO es que DIOS ES PADRE; dice que lo entregó al mundo.

-   Significa que el PADRE sabía a quien lo entregaba, y conociendo lo que el mundo -y en él iba a estar su mismo Pueblo elegido- demuestra el Amor de Dios en favor nuestro, porque PADRE E HIJO saben lo que vamos a hacer al no creer en su Amor.

“Para que todo el que cree en Él no perezca”

-         Gratuitamente, y a precio de Sangre, nos salva de una muerte eterna.

-       “No perecer” es tener “vida eterna”.

-       Justo es que, en la tarde de la vida,seamos examinados de la fe y del amor” tal como hayamos creído en el HIJO, y amado y perdonado al prójimo “como Jesús nos ama”.

“Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo”

¡Cuántas veces pensamos en Dios como ALGUIEN que vigila nuestras debilidades y caídas!

-       ¡Si es así qué poco hemos entendido el Amor de Dios! a pesar de hablar mucho de su Amor.

·       El juicio recayó sobre el Hijo que, asumiendo nuestra Naturaleza, se “hizo pecado” para que su condena y su muerte de cruz fueran acogidas por la misma TRINIDAD; lavarnos y juzgarnos con Amor y el Padre vernos  resucitados en Cristo Resucitado.

¡Creamos y agradezcamos: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito”!

El que no cree ya está juzgado”

·       El juicio de Dios ha sido sobre el Hijo, pero quien no acepta la salvación gratuita de Dios quiere decir que acepta su Vida sin el Amor, el cual lo ha hecho inocente, por lo que no es Dios, sino la libertad humana la que decide sobre el juicio de Dios, sobre Cristo muerto en Cruz, optando por lo que cree, que no hay eternidad, sino sólo muerte.

-       Hecho que lo desmiente el deseo innato de felicidad e inmortalidad, que no se alcanza en esta vida plenamente.

·       Dios no ha Revelado su Nombre, pero sí que conocemos el Nombre de Jesús y su trascendencia para la fe o increencia, porque Él es el único Sacerdote, mediador entre Dios y el hombre.

Federico  Allara

“Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro,

ayúdame a olvidarme totalmente de mi para establecerme en Ti

como si mi alma estuviera en la eternidad.

Que nada pueda turbar mi paz

Pacífica mi alma,

haz de ella tu cielo, tu morada de Amor y lugar de tu descanso.

Que en ella nunca te deje solo,

sino que esté ahí con todo mi ser,

todo despierto en fe, todo adorante   (Sta. Isabel de la Trinidad)

SANTORAL DEL DÍA

sANTA Petronila

ABRAMOS EL CORAZÓN



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