“NO SABEMOS”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 11,27-33La autoridad de Jesús 27 Después de esto regresaron a Jerusalén, y mientras Jesús andaba por el templo se acercaron a él los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y los ancianos, 28 y le preguntaron: –¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Quién te ha dado la autoridad para hacerlas? 29-30 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta: ¿Quién envió a Juan a bautizar: Dios o los hombres? Contestadme. Si me dais la respuesta, yo os diré con qué autoridad hago estas cosas. 31 Ellos se pusieron a discutir unos con otros: “Si respondemos que lo envió Dios, va a decir: ‘Entonces, ¿por qué no le creísteis?’ 32 ¿Y cómo vamos a decir que le enviaron los hombres?..." Y es que tenían miedo de la gente, pues todos creían que Juan era verdaderamente un profeta. 33 Así que respondieron a Jesús: –No lo sabemos. Entonces Jesús les contestó: –Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas. |
DÍA 30 MAYO CICLO A
Antes era normal “no saber”, “tener la humildad de decirlo” y, a la vez, estar abiertos a escuchar para aprender.
- Para
llegar a conocer, o dominar, sobre un tema concreto tenemos que aceptar “no saber”; los humanos
que han llegado a ser alguien en la vida y a tener grandes
conocimientos, son los que han dedicado horas a escuchar y aprender.
- Hoy, siendo tantos los conocimientos
en cada materia, tenemos que optar
por “ser cultos” especializados profesionales, habiendo cimentado
la base necesaria para ser competentes en la especialidad.
No
es “la suerte” la que hace a un ser humano realizarse; normalmente es el logro de los que trabajan con
voluntad firme, para no quedar en la nada del saber.
A
Jesús se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos,
mientras paseaba por el Templo, y le decían:
“¿Con qué autoridad haces esto?”
-
Ellos se creían con la autoridad de
poder preguntar a sus “inferiores”.
Si somos capaces de “ver lo que no es
común”, reconocer a muchas personas, que hoy hacen mucho bien en medio del mundo
desde opciones de vida diferentes, o de escuchar “palabras no comunes”
en el lenguaje del mundo, tenemos
que ser humildes para aceptar lo que es Verdad, lo diga una
persona con “autoridad” u otra persona sencilla.
“¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?”
·
Jesús les mostraba con hechos de dónde
procedía.
- Lo normal es que ellos fueran los que se
preguntaran “de dónde les venía su
autoridad” y, en
función de saberlo, si procedían en
verdad ante el don gratuitamente recibido.
-
Cuando alguien tiene autoridad lo primero que se debería preguntar es de dónde procede y para qué la tiene.
- Tanto si se la atribuye uno a sí mismo como
si se olvida de dónde procede, lo que revela
es un poder que puede desautorizarle a ser
obedecido.
“Os voy a hacer una pregunta…
¿El bautismo de Juan era
del cielo o de los hombres?
- La pregunta, con relación al tema de la trascendencia de la vida y, sobre todo,
al del planteamiento de la religiosidad
y de la fe es también para nosotros.
“Si decimos que es del
cielo, dirá: “¿Y por qué no le habéis creído?”. Pero ¿cómo vamos a decir que es
de los hombres?”
Y respondieron a Jesús: “No sabemos”.
· La Palabra es de Dios en el Antiguo
Testamento, que ilumina
el Nuevo, y a su vez da razón del camino
hecho por Dios en su Revelación a la Humanidad, hasta culminar
en la plenitud de los tiempos.
- Esta plenitud
hace que sea real hoy, en
nuestro tiempo, el diálogo de Jesús con
todos y cada uno de los seres humanos.
También hoy, muchos de los que tienen “autoridad”, y viven, no se preguntan “de dónde procede
su autoridad ni sus vidas.
En aquel tiempo fueron capaces de decir “No lo sabemos”, ocultando
su pobreza más que su no saber de Dios.
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
SIN MIEDO

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