SÓLO CRISTO ABRAZÓ LA CRUZ
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
Lucas 24,13-35
DÍA 8 ABRIL CICLO A
¡Cuántas páginas maravillosas contiene la Escritura!
- Las maravillas escritas no
son las de pensadores que narran sus ideas, sino que son palabras bajadas del cielo, dichas por “hombres que hablaron en Nombre de Dios”
(2 Ped, 1,21b)
- El N.T.
son dichos y hechos de Dios-con-nosotros, y las experiencias de quienes estuvieron a su lado en días de gozo y en
la tragedia de su muerte, quedando casi todos desconcertados.
No
es fácil entender, conocer y creer en Dios Crucificado,
mejor dicho, imposible si no aceptamos,
libremente, los dones que el mismo
Dios ofrece.
·
Ver
a Dios en Cristo crucificado “fue escándalo para los judíos”,
siendo ellos y nosotros la causa del mismo escándalo, “y
necedad”; ayer para los griegos, y hoy para el hombre moderno, pero
para los creyentes, por aceptar la
fe y el don de creer en la revelación, sabiduría de Dios.
- Los discípulos de Emaús dejaron
Jerusalén pensando,
entristecidos, que todo se había
terminado y mal.
¡Cuántas
veces en nuestra vida oscurece el espíritu y nos parece que no existe la
luz!
- No pensamos que se avecina en cada uno, a su momento, la noche en
que se apaga, no sólo la luz, sino el
tiempo; sin embargo, desde la fe empieza
el verdadero amanecer de la vida.
“Jesús, fue un Profeta
poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante el pueblo… Nosotros esperábamos
que él iba a liberar a Israel…”
·
¿Qué esperamos cuando decimos que tenemos fe
en Dios?
- La Vida humilde de Jesús, poderosa en obras y palabras, no
sirvió para quitar de la mente la idea errónea de una liberación “nacional y
humana”, que nos deja en dependencia de
esclavitudes y de luchas interminables entre nosotros, perdiendo la
dignidad de lo que somos.
“Es verdad que algunas
mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado… y dicen que está vivo”
el Crucificado.
·
¿Cuántas veces nuestra vida, creo que en la de todos, en algún momento se ha sobresaltado, como si una Luz, deseada o no, iluminara
el espíritu y lo dejara en paz?
- Pero la cotidianidad de la vida, las
preocupaciones sin solución, la realidad de un mundo que nos oprime… son como arena, que cubre
las cenizas del fuego de la Verdad.
- Y nos dice Jesús: ¡Qué necios y
torpes sois para creer…!
- Tuvieron corazón para decir al Hombre que los
acompañaba “quédate con
nosotros porque anochece”
·
Jesús, sentados a la mesa de “su hogar”, tomó el pan, pronunció la bendición,
lo partió y se lo iba dando; a
ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.
Nuestro espíritu es “nuestro hogar”.
Sepamos sentarnos en “nuestra mesa interior”
y abramos desde dentro el corazón a la VERDAD.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Dionisio, obispo de Corinto
EMAUS

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