lunes, 6 de abril de 2026

 “MUJER, ¿POR QUÉ LLORAS?”

  Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

 PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 20,11-18

Jesús se aparece a María Magdalena
(Mc 16.9-11)
11 María se quedó fuera, junto al sepulcro, llorando. Y llorando como estaba, se agachó a mirar dentro 12 y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. 13 Los ángeles le preguntaron:
–Mujer, ¿por qué lloras?
Ella les dijo:
–Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.
14 Apenas dicho esto, volvió la cara y vio allí a Jesús, aunque no sabía que fuera él. 15 Jesús le preguntó:
–Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo:
–Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo.
16 Jesús entonces le dijo:
–¡María!
Ella se volvió y le respondió en hebreo:
–¡Rabuni! (que quiere decir “Maestro”).
17 Jesús le dijo:
–Suéltame, porque todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y di a mis hermanos que voy a reunirme con el que es mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios.
18 Entonces fue María Magdalena y contó a los discípulos que había visto al Señor, y también lo que él le había dicho.

DÍA 7 ABRIL CICLO A

Juan nos presenta a dos Ángeles sentados en la cabecera donde había estado el cuerpo de Jesús

-       Sabemos que los Ángeles son mediadores de Dios, y los conocemos por la razón y misión a la que son enviados.

-       Como todo ser espiritual sólo pueden hacerse visible si Dios lo permite; como el mismo Jesús resucitado se hará visible a quien quiere que sea testigo de su resurrección.

-       Estar los Ángeles donde estuvo Jesús es signo de que Cristo ha resucitado, y de la victoria sobre la muerte.

“Mujer, ¿por qué lloras?”

Ø María Magdalena fue al sepulcro queriendo ungir con bálsamo el Cuerpo de Jesús.

Recordemos que María, la hermana de Marta, echó perfume sobre Jesús y éste respondió que estaba destinado a su muerte; ella lo hizo en vida de Jesús.

-       La única preocupación de María Magdalena era “quién movería la piedra para poder entrar”, y se encuentra que el sepulcro está abierto.

¿Quién removió la piedra? Nadie lo sabe.

-       Los guardias fueron a contar lo sucedido; no era verdad que estaban dormidos.

-       ¡Cómo iban a estar dormidos si habían sido enviados “para custodiar el Cuerpo de quien había dicho que Resucitaría”!

-       Lo que vieron fue que la piedra se había movido y que el sepulcro estaba sin el Cuerpo de Jesús; y ella, sorprendida, les dice:

“Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”

·       Jesús se presenta ante ella, también como ser ya espiritual, real en su Cuerpo, y se hace visible; entendemos que ella no lo reconociera.

·       Jesús le pregunta: “Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”

·       Jesús había dicho: Quién busca, halla” y, a quien busca con amor, pronto Dios le da “a encontrar lo que desea”.

Ø María está dispuesta a recoger el cadáver y guardarlo.

-       El amor es tan sublime que ni él mismo sabe lo que es capaz de hacer.

Ø María quería el Cuerpo de Jesús para seguir amándolo, ungiéndolo con el perfume del amor con que en vida le amó.

·       Jesús no tarda en darse a quien lo busca con fe y amor.

-       ¿Cómo buscamos a Jesús? ¿Con qué fe, en Dios, nos quedamos?

Los que lo han buscado como “Verdadero Dios” se han dejado llevar, no de su iniciativa racional o sentimental, sino del deseo vivo de hallar al Dios Vivo.

“¡¡María!!

-       No podemos imaginar lo que sintió María al escuchar su nombre.

Ø María había sido engrandecida con la Gracia de amar mucho a Jesús, y Dios, que da la Gracia, no puede impedir “ser amado con el amor que regala”.

-        ¿Qué significó para el espíritu de María decir: “Rabbuní”, ¡Maestro!?

Ø María fue llamada, por su amor incondicional, el que el mismo Jesús le dio, a ser apóstol de los Apóstoles; mayor dignidad no le podía dar.

Pienso que María se conformó con haber sido lo que fue para Jesús.

Todos los bautizados dejémonos llevar del Espíritu, para que nadie use la fe y el amor a Dios “con error”, y menos con “poder de iniciativa”.                 

Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Juan Bautista de la Salle, sacerdote, 

fundador de los Hermanos 

de las Escuelas Cristianas

CON LA VUELTA DEL SOL





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