domingo, 19 de abril de 2026

“MAESTRO, ¿CUÁNDO 

HAS VENIDO AQUÍ?”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,22-29

La gente busca a Jesús
22 Al día siguiente, la gente que permanecía en la otra orilla del lago advirtió que los discípulos se habían ido en la única barca que allí había, y que Jesús no iba con ellos. 23 Mientras tanto, otras barcas llegaron de la ciudad de Tiberia a un lugar cerca de donde habían comido el pan después de que el Señor diera gracias. 24 Así que, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaúm.
Jesús, el pan de vida
25 Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron:
–Maestro, ¿cuándo has venido aquí?
26 Jesús les dijo:
–Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. 27 No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Esta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.
28 Le preguntaron:
–¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?
29 Jesús les contestó:
–La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.

DÍA 20 ABRIL CICLO A

·       Los Evangelios han sido escritos para que creamos los dichos y hechos de Jesús y los que siguieron como hechos de su Vida resucitada en la comunidad eclesial.

-  Lo que nosotros vivimos ahora, con fe en Él, continúan siendo hechos de la Vida de Jesús, porque la Iglesia es la misma.

·       La Iglesia es católica, universal, por estar destinada a ser encuentro de Dios con todos los seres humanos; lo que han cambiado son los tiempos.

-        Estar bautizado es aceptar ser miembro responsable de la Iglesia y ser medio de encuentro del prójimo con Dios; lo cual se realiza en la medida de nuestra singularidad personal, desde la fraternidad eclesial.

·       La unidad, aceptada y conservada por cada uno de los miembros de la Iglesia, es signo de fe en su catolicidad y testimonio de ser Iglesia de Cristo; nunca desde singularidades desunidas de la Comunidad.

·   El pluralismo es signo de madurez eclesial, por la realidad de la unidad; mientras que la división no es signo de pluralismo, sino de singularidades que no siempre son expresión y medio para el encuentro del ser humano con Cristo.

Ø No dudemos en creer que los discípulos vieron caminar a Jesús sobre el mar, después de la multiplicación de los panes.

Ø Creamos que las gentes seguían a Jesús y le buscaban donde estaba.

Ø Atendamos a lo que nos dice la Palabra de Dios ante el hecho de seguir a Jesús.

“En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis hasta saciaros”

·   Seguir a Jesús es hacerlo desde los talentos que nos ha dado a cada uno, demostrando madurez de fe en la medida en que Jesús siga siendo Dios y el protagonista del acontecer divino en el permanente encuentro con cada uno de nosotros y con el prójimo.  

-    Esto es ser signo de singularidad eclesial, que acepta la dignidad desde la humildad de creer la Verdad de Jesús, que permanece Resucitado hasta que vuelva, siendo testigos de fraternidad con todos los seres humanos.

·   Jesús no ha venido para que nos saciemos de su Pan; no intentemos demostrar protagonismo con los talentos que nos han sido dados gratuitamente.

No hay ningún Santo, que la Iglesia haya canonizado como modelo para nuestra vida, que haya suplantado a Cristo con su vida, sino que, conducidos por el Espíritu Santo, tienen en común el haber sido fieles a la Iglesia.

-     Francisco de Asís quiso que su vida de fraternidad, “su Orden”, fuera revisada por un cardenal de la Iglesia, porque quería, sobre todo, ser fiel a Ella.

Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna”

Ante la pregunta de los que le seguían, “sobre lo que tenían que hacer”, Jesús respondió:

La obra que Dios quiere es que creáis en el que Él ha enviado”

-       Es lo que nos corresponde creer a todos y cada uno de los miembros de la Iglesia.  

          Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Inés da Montepulciano, 

virgen dominicana



ALELUYA






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