lunes, 20 de abril de 2026

¿CUÁL ES TU OBRA? 

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,30-35

30 –¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? 31 Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: ‘Dios les dio a comer pan del cielo.’
32 Jesús les contestó:
–Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! 33 Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.
34 Ellos le pidieron:
–Señor, danos siempre ese pan.
35 Y Jesús les dijo:
–Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.

DÍA 21 ABRIL CICLO A

·       Fue el gentío el que le hizo esta pregunta a Jesús: ¿”Cuál es tu obra”?

Es difícil ver “la obra que realizan los pobres”, los que pasan por el mundo sin prestigio, sin fama, desconocidos en sus vidas.

-       Las grandes obras de amor, de trabajo, de soledad y de hambre sin rebeldía, de sufrimiento, de pobreza, no son conocidas y, los que piensan que están realizando “su obra”, porque son “algo” en el mundo, a veces sin ser “alguien”, desconocen “las obras de los pobres”.

-       Pasar por la vida haciendo bien, amando y perdonando sin quejas y sin esperar nada a cambio, el mundo no lo entiende; por esto, hasta la misma gente se extraña de las obras buenas de Jesús hechas desde la humildad.

“¿Qué signo haces tú para que veamos y creamos en ti?”

-       “Para que veamos” es decirnos lo difícil que es ver las obras buenas.

-       Vivimos en todo tiempo pensando “ver otras obras”, que no son las que deberíamos ver de bien, de amor, de perdón, de paz, de alegría en la pobreza

¡Qué necios y torpes somos, decía ayer Jesús a los discípulos de Emaús, para “saber ver” las buenas obras de muchos, que para el mundo son insignificantes o completamente desconocidos!

-       ¡Ojalá sepan “ver la obra de las familias rotas por las guerras y por el mal uso del poder los que las causan! en espera de que reconozcan la muerte de tantas familias, que no volverán a ver a sus maridos e hijos sentados en la mesa del hogar.

-       ¡Que los hijos sepan ver  “la obra de los padres” que, con fe y amor, esperan que la conozcan y se la crean!

-       ¡Que el esposo o la esposa sepa ver la obra de la espera del amor fiel”; a que sea reconocida por quien no lo es ante mucho amor!

-       ¡Que los padres sepan ver las obras de los hijos, en su espera de ser educados, amados y reconocidos en sus sufrimientos, cuando falta el amor en el hogar!

¡Hasta los discípulos de Jesús llevaron prisa en quedar invadidos de tristeza por creer en su fracaso, antes que permanecer en su obra de amor y de paz!

“Nuestros padres comieron el maná en el desierto”

-       Recuerdan haber comido pan, olvidando la liberación; casi siempre vemos la materialidad como obra de prestigio; por esto, Jesús advirtió que “no vemos los signos de las verdaderas obras”.

“Es mi Padre el que os da el verdadero Pan del cielo”

-       Lo difícil para el mundo es ver que el Pan no es de harina de cebada, sino que es el Cuerpo troceado de Dios, después de haber pasado por el mundo haciendo su obra, mientras la gente le pide signos para poder verla y creer; lo que demuestra la necesidad que tenemos de “limpiar la viga de los ojos”.  

“YO SOY EL PAN DE VIDA”; de nuevo “YO SOY”.

-       Que los creyentes creamos en Jesús, Dios y hombre.

·       Sólo Dios quita el hambre de tanta materialidad que no sacia.

·       Sólo Dios da la esperanza a los que son fieles en fe y amor, para no cansarse de esperar a que todos nos convirtamos a la Verdad de Dios único.   

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Anselmo, arzobispo de Canterbury 

y doctor de la Iglesia

MORIR




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