¿CUÁL ES TU OBRA?
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 6,30-35
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DÍA 21 ABRIL CICLO A
·
Fue el gentío el que le hizo esta pregunta a Jesús: ¿”Cuál es tu obra”?
Es difícil ver “la obra que realizan
los pobres”, los que pasan por el mundo sin prestigio,
sin fama, desconocidos en sus vidas.
-
Las grandes obras de amor, de trabajo, de
soledad y de hambre sin rebeldía, de sufrimiento, de pobreza…, no son
conocidas y, los que piensan que están
realizando “su obra”, porque son “algo” en el mundo, a veces
sin ser “alguien”, desconocen “las obras
de los pobres”.
-
Pasar por la vida haciendo bien, amando y perdonando sin quejas y sin
esperar nada a cambio, el mundo no lo entiende; por esto, hasta la misma gente se extraña de las obras buenas de Jesús hechas
desde la humildad.
“¿Qué signo haces tú para que veamos y creamos en ti?”
- “Para que veamos” es decirnos
lo difícil que es ver las obras buenas.
- Vivimos en todo tiempo pensando “ver otras
obras”, que no son las que deberíamos ver de bien, de amor, de perdón, de paz, de alegría en
la pobreza…
¡Qué necios y torpes somos, decía ayer
Jesús a los discípulos de Emaús, para
“saber ver” las buenas obras de muchos, que para el mundo son insignificantes o completamente
desconocidos!
- ¡Ojalá
sepan “ver la obra de las familias rotas por las guerras y por el
mal uso del poder los que las causan! en espera de que reconozcan la muerte de tantas familias, que no volverán a ver a
sus maridos e hijos sentados en la mesa del hogar.
- ¡Que los hijos sepan ver “la obra de los padres” que, con fe y amor, esperan que la conozcan y se la crean!
- ¡Que el esposo o la esposa sepa ver “la obra de la espera del amor fiel”; a que sea reconocida por quien no lo es ante mucho amor!
- ¡Que los padres sepan ver las obras de
los hijos, en su espera de ser educados, amados y
reconocidos en sus sufrimientos, cuando falta el amor en el hogar…!
¡Hasta los discípulos de Jesús llevaron prisa
en quedar invadidos de tristeza por
creer en su fracaso, antes que permanecer en su obra de amor y de paz!
“Nuestros padres comieron el maná en el desierto”
-
Recuerdan haber comido pan, olvidando la liberación;
casi siempre vemos la materialidad como obra de prestigio; por
esto, Jesús advirtió que “no vemos
los signos de las verdaderas obras”.
“Es mi Padre el que os da el verdadero Pan del cielo”
-
Lo difícil para el mundo es ver que
el Pan no es de harina de cebada, sino que es el
Cuerpo troceado de Dios, después de haber pasado por el mundo haciendo su obra, mientras la gente
le pide signos para poder verla y creer; lo que demuestra
la necesidad que tenemos de “limpiar la viga de los
ojos”.
“YO SOY EL PAN DE VIDA”; de nuevo “YO SOY”.
- Que los creyentes creamos en Jesús, Dios
y hombre.
·
Sólo
Dios quita el hambre de tanta materialidad que no sacia.
· Sólo Dios da la esperanza a los que son
fieles en fe y amor, para no cansarse de esperar a
que todos nos convirtamos a la Verdad de Dios único.
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Anselmo, arzobispo de Canterbury
MORIR

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