“TODO LO QUE JUAN
DIJO DE ESTE ERA VERDAD”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 10, 31-4231 Los judíos volvieron a coger piedras para tirárselas, 32 pero Jesús les dijo: –Por el poder de mi Padre he hecho muchas cosas buenas delante de vosotros: ¿por cuál de ellas me vais a apedrear? 33 Los judíos le contestaron: –No vamos a apedrearte por ninguna cosa buena que hayas hecho, sino porque tus palabras son una ofensa contra Dios. Tú, que no eres más que un hombre, te haces Dios a ti mismo. 34 Jesús les respondió: –En vuestra ley está escrito: ‘Yo dije que sois dioses.’ 35 Sabemos que no se puede negar lo que dice la Escritura, y Dios llamó dioses a aquellas personas a quienes dirigió su mensaje. 36 Y si Dios me apartó a mí y me envió al mundo, ¿cómo podéis decir que le he ofendido por haber dicho que soy Hijo de Dios? 37 Si no hago las obras que hace mi Padre, no me creáis. 38 Pero si las hago, creed en ellas aunque no creáis en mí, para que de una vez por todas sepáis que el Padre está en mí y yo en el Padre. 39 De nuevo quisieron apresarle, pero Jesús se escapó de sus manos. 40 Regresó Jesús al lado oriental del Jordán, y se quedó allí, en el lugar donde Juan había estado antes bautizando. 41 Muchos fueron a verle y decían: –Ciertamente, aunque Juan no hizo ninguna señal milagrosa, todo lo que decía de este hombre era verdad. 42 Muchos creyeron en Jesús en aquel lugar. |
DÍA 27 MARZO CICLO A
Hoy
valoramos mucho todo lo que es humano.
-
Cuando
vemos a una persona con gestos de bondad, de cercanía hacia los demás, decimos “que es humana”.
-
Muchas
son la personas que tienen gestos, que
hoy son un bien para el prójimo, muchos son los voluntarios, que acuden de forma habitual ante las
necesidades de los demás; lo vemos, sobre todo, cuando hay desgracias.
Hoy
vemos cómo se da publicidad a gestos
puntuales de gentes de portada, pero la actitud habitual de muchas
personas y organizaciones, dándose a los demás, no suele salir en
portada.
· Dios,
desde que se reveló al ser humano, demostró
su actitud permanente de estar junto a los más necesitados.
Desde la liberación de un
pueblo esclavo hasta escuchar su voz profética,
denunciando toda hipocresía e idolatría, todo lo que no era justo ante Él, deseando que la relación con Él y con el
prójimo fuera verdad.
· Dios, en
la plenitud de los tiempos, que significa en la plenitud
de su Revelación, se hizo hombre para mostrar la identidad
de la justicia, de la verdad en las relaciones humanas y la objetividad del
amor, como referencia humana para todo aquel que busque el
sentido pleno de su vida, desde la Verdad; pero triste fue el paso de
Jesús, Dios y hombre, por la tierra.
Juan
nos presenta estos días la dificultad que tuvo Dios, en su Hijo, al
que conocemos en la humanidad de Jesús, con
los sabios y entendidos “de Dios”.
“Los judíos agarraron
piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó:
Os he hecho ver muchas obras por
encargo de mi Padre”
Es bueno que recordemos lo celebrado en estos
tres últimos domingos, los creyentes católicos, en las Misas propias dentro de la Cuaresma:
- La curación
de un ciego de nacimiento con un poco de barro, del paralítico en la piscina Betesda diciéndole coge tu camilla
y echa a andar, y el hecho de devolver
a la vida a Lázaro, llevando cuatro días sepultado.
· Las obras de Jesús, humano, no son un mito ni un invento religioso, son hecho históricos de su vida, que
conocemos por testigos, que tampoco son un mito.
¡No demos vueltas si tenemos fe o no!
-
Valoramos cualquier gesto humano, y hacemos bien, pero ¡cuántas veces nosotros ponemos dificultades para aceptar la humanidad de Jesús!
“¿Por cuál de ellas me
queréis apedrear?“
“No te apedreamos por
una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces
Dios”
- Por
hacer las obras, que sólo Dios podía hacer le llaman blasfemo.
· Creer en Dios Revelado pasa por “reconocer
las obras que Jesús hizo”
“Si hago las obras de
mi Padre, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y
sepáis que el Padre está en mí”
- Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de
las manos. Se marchó al otro lado del Jordán. ¡Muchos creyeron en
Él!
¡Señor, gracias por darnos la fe; haz que queramos creer!
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Ruperto, obispo de Salisburgo
DAME TUS OJOS

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