"ANTES DE QUE ABRAHÁN
EXISTIERA, YO SOY"
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 8,51-59
DÍA 26 MARZO CICLO A
Hablamos
de la muerte el pasado domingo ante el hecho de que Jesús
devuelve a la vida a Lázaro. Sólo Jesús
ha resucitado y sólo se resucita en Él.
· S. Juan nos ofrece los diálogos
maravillosos para nuestra meditación y contemplación desde la fe.
· Los dichos y hechos de Jesús no
son una fantasía de los discípulos al escribirlos.
- Son el testimonio de lo que escucharon sus oídos, vieron sus ojos y
tocaron sus manos;
con ello nos revelan el tiempo que les costó convertirse, hasta sellar con su
sangre su fe en Jesús, dando así valor a su testimonio.
Ante
nosotros no está solo la Vida de Jesús,
que es nuestra referencia vital,
sino que está el testimonio de
los que vivieron con Él, dando la vida por la fe, y los miles y miles de seres humanos,
de toda raza, edad y condición, que de
muchas maneras están sus vidas responsabilizando nuestra fe ante Dios.
“Quien guarda mi palabra
no verá la muerte para siempre”
- “No
ver la muerte para siempre” es
decirnos que “el paso por la muerte lo hemos de vivir”, pero lo importante es lo que hay detrás de la
muerte.
-
No resucitar en Cristo es permanecer en un
estado de muerte.
-
“Vivir” es permanecer en Dios en esta vida y después de la muerte.
“Ahora vemos claro que estás endemoniado”
· Jesús era tratado como testigo del diablo, que es la blasfemia imperdonable, no porque Dios deje de amar y
perdonar, sino porque quien piensa esto
de Jesús, o lo deja de lado, se
incapacita para conocer, creer y amar a
Jesús, como les pasó a los escribas y fariseos.
“¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió?”
Las verdades a medias pueden ser un obstáculo
serio para conocer la Verdad.
- Esto sucede cuando el ser humano cierra la puerta para quedarse
con la sola verdad conocida, o que entiende su razón, y lo que se entiende no es el contenido de
la fe, que debe ser
razonada después de conocida y creída.
“¿Por quién te tienes?”
- Es el
juicio que hicieron de Jesús los que no creyeron en Él.
- Es el juicio
que podemos seguir haciendo hoy, cuando sólo aceptamos de Él lo que pensamos que puede ser razonable.
Ayer se crucificó la Verdad y el Amor, quedando todo a medio creer o negado.
Hoy también, desde el poder, se condena la verdad con la frase implícita que oímos ayer:
“Ninguno de los dirigentes ha creído en Él”
Se pide la fe en los que tienen el poder,
como ayer; afirman que su doctrina, sus leyes y sus ideologías son más
que la Verdad del Crucificado.
“No tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?”
“Antes de que Abrahán
existiera, Yo Soy”
-
La importancia de esta frase está en el “YO
SOY”, siendo
eterno en el tiempo.
· Jesús nos revela que es Dios y hombre
verdadero y nosotros,
siendo Iglesia, perpetuamos sus Hechos
litúrgica y sacramentalmente.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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