SER GRANDE EN EL REINO
DE LOS CIELOS
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 5,17-19El verdadero sentido de la ley 17 “No penséis que yo he venido a poner fin a la ley de Moisés y a las enseñanzas de los profetas. No he venido a ponerles fin, sino a darles su verdadero sentido. 18 Porque os aseguro que mientras existan el cielo y la tierra no se le quitará a la ley ni un punto ni una coma, hasta que suceda lo que tenga que suceder. 19 Por eso, el que quebrante uno de los mandamientos de la ley, aunque sea el más pequeño, y no enseñe a la gente a obedecerlos, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedezca y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos. |
DÍA 11 MARZO CICLO A
¡Qué triste es no tener hogar!
En mi
experiencia de vida sacerdotal en parroquias ¡cuántas veces dialogaba con personas que, en contra
de su voluntad, no tenían hogar!;
escuchaba la experiencia del sin sentido de sus vidas, caminando sin
hacer camino, hacia ningún lugar de descanso; añoraban el hogar como lugar de reposo, de paz, de sentido.
- Tener
un hogar no es tener un techo donde cobijarse, porque el “hogar” lo hacen las personas que viven y conviven en él y no
las paredes.
-
Ser grande en un hogar es
corresponder con la vida cotidiana y concreta a la realidad que presenta
cada uno de ellos.
ü ¡Grande es el recién nacido,
con su sonrisa y su llanto inconscientes!
ü ¡Grandes son los abuelos,
que han hecho posible la riqueza del hogar!
ü ¡Grande es cada uno, de
los que forman la comunidad familiar,
cuando no viven ausentes y son capaces de
crear felicidad siendo todos “verdad”!
· La riqueza de un hogar no está en sus
bienes,
sino en la verdad del amor con se
convive; los bienes materiales, a veces, privan de poder convivir en
paz.
· Jesús
llego a su “casa”,
la que había deseado que fuera, el
Pueblo elegido; todo él un “hogar” de
paz y de testimonio de haber sido amados por Dios; pero no entendieron lo
de ser grandes según la voluntad de Dios.
La
riqueza, que
es la pluralidad dentro del hogar, se convierte en obstáculo para la paz cuando ser grande se confunde con
ser más que los otros.
-
Así ocurrió,
“LA PALABRA vino a su casa y los suyos no la recibieron” (Jn
1,11)
- Jesús fue
un extraño dentro de su casa.
“No vino a abolir la Ley
y los profetas, sino a dar plenitud”
· ¡Qué extraña contradicción!, el Dios-Amor,
creador del ser humano a su imagen y semejanza, tuvo que venir para rehacer la imagen perdida.
· El hacedor del bien, de la paz y el creador del “hogar”, “no tenía donde reclinar
la cabeza”.
·
Jesús mostró con su vida que vino a
cumplir la Ley hasta la última tilde, y lo
hizo revelando la manera de ser grande, siendo pobre en riquezas
aparentes, pero rico en cualidades humanas.
- Vino a
enseñar que no es el mundo el maestro que abre
caminos a la humanidad, sino el amor; vivir
a imagen y semejanza de Dios abre caminos de paz, de libertad y de
felicidad.
- Por
esto, después de haber pasado por el mundo,
estableciendo en medio de él el Reino de los cielos, nos dice:
“El que
se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los
hombres, será el menos importante en el Reino”
- Lo que Jesús dijo de Juan Bautista lo podemos
decir de Jesús.
·
¿Qué esperamos ver en Él que no sea Verdad,
Amor y Paz?
- Ser grande ante Dios y ante el prójimo es
imitar a Dios en Cristo Jesús, sabiendo que el camino del amor conduce a
vivir libre y felizmente “crucificados”; frase que no entiende quien no ama
ni agradece ser amado.
Federico
Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Eulogio, sacerdote y mártir
QUIEN ES COMO TU

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