lunes, 9 de marzo de 2026

 ¿CUÁNTAS VECES TENGO 

QUE PERDONAR?

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 18.21-35

21 Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús:
–Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? ¿Hasta siete?
22 Jesús le contestó:
–No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.o
Parábola del funcionario que no quiso perdonar
23 “Por eso, el reino de los cielos se puede comparar a un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios. 24 Había comenzado a hacerlas, cuando le llevaron a uno que le debía muchos millones. 25 Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, a fin de saldar la deuda. 26 El funcionario cayó de rodillas delante del rey, rogándole: ‘Señor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 27 El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó ir en libertad.
28 “Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y lo ahogaba, diciendo: ‘¡Págame lo que me debes!’ 29 El compañero se echó a sus pies, rogándole: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 30 Pero el otro no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 31 Esto disgustó mucho a los demás compañeros, que fueron a contar al rey todo lo sucedido. 32 El rey entonces le mandó llamar y le dijo: ‘¡Malvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. 33 Pues también tú debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.’ 34 Tanto se indignó el rey, que ordenó castigarle hasta que pagara toda la deuda.”
35 Jesús añadió:
–Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano.

DÍA 10 MARZO CICLO  A

·       Cuando un ser humano pregunta cuántas veces tiene que perdonar, tal vez, no se ha interrogado sobre cuatro puntos esenciales:

a)   Si ha conocido a Jesús y si cree en Él.

b)   Si ha conocido el amor y vive la experiencia de amar y ser amado.

c)   Si ha experimentado el gozo de haber perdonado.

d)   Si ha vivido la experiencia de haber sido perdonado.

·       Amar y, sobre todo, perdonar no son virtudes propias del mundo; sus criterios y actitudes están lejos de lo natural y muy distantes del Evangelio.

-       La verdad del amor está en la medida en que somos capaces de perdonar.

-       La verdad de la fe en Jesús es saber que no hay razones para no perdonar.

Digo creer en Jesús, porque el diablo lo conoce, pero su ley es el odio.

-       Perdonar y no olvidar es revelar el olvido del Amor y del Perdón incondicional de Jesús. Quien no olvida que no predique el amor de Dios.

La herida de Jesús, en su Cuerpo y en su Alma, no tiene comparación; sin embargo, hemos de pensar que nosotros somos humanos.

-       Puede haber heridas profundas en el corazón y justo es dar tiempo para cicatrizar la herida; sin embargo, si la disposición es la de no olvidar, la herida estará siempre abierta y dificultará ir ganando paz en lo más íntimo.  

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”

-       Si tenemos en cuenta el significado del siete, vemos el alcance de la frase.

·       Jesús nos pone el ejemplo del rey que perdonó diez mil talentos a su criado.

-       El talento no era una moneda; el valor en plata de un solo talento equivalía a veinte años de trabajo de un jornalero; para que veamos lo que supuso decir Jesús diez mil talentos perdonados.

“Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar perdonándole la deuda”

·       ¡Grande es el don de la fe para entender hasta dónde nos perdona Dios!

-       Desde la fe no se trata sólo de ver y entender su perdón, sino “creer” que no teníamos ningún poder humano para relacionarnos con Dios, ni para tener amistad con Él, ni para alcanzar la vida eterna en su “hogar”.

No se trata de pensar que hemos entendido y creído en el amor.

·       La referencia del Amor de Dios, conocido en Jesús, es único e inigualable, porque los pensadores y grandes hombres que han discernido, valorado y vivido el amor, ninguno es Dios-con-nosotros, para medir su trascendencia.

·       La experiencia de vivir el Sacramento de la reconciliación lleva a valorar el Perdón de Dios. La justificación de las ofensas priva de entender el amor.  

-       En contra, el deudor no perdonó a quien le debía cinco denarios, que significaba el salario de cinco jornadas.

En la oración de Jesús pedimos ser tratados como amamos al prójimo.

“Padre, perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”                                                                               

Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Catalina de Bolonia, virgen clarisa



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