"¿TENÉIS EL CORAZÓN EMBOTADO?"
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 8,14-21
DÍA 17 FEBRERO CICLO A
¡Qué fácilmente
caemos en la preocupación de nuestras necesidades materiales!,
sin darnos cuenta de que a más satisfacción, mayor es el deseo de lo material
en olvido de lo espiritual.
·
Cuerpo,
alma y espíritu forman una “unidad”
en el ser humano.
Permanecer en ella permite
valorar el cuerpo y el espíritu en su justa medida;
cuando optamos libremente por separar dicha “unidad”, la preferencia de una parte anula,
en su medida, el valor de la otra, cuando lo que “realiza al ser humano” es
la unidad.
A los discípulos se
les olvidó llevar pan para el trayecto, y “no tenían más que uno en la barca”; eran trece en la barca, y “discutían
entre ellos sobre
el hecho de que no tenían panes”
-
Discutían,
-el tema de ayer- seguramente sobre de quien fuera “la culpa y la causa” de haberse
olvidado de llevar pan en la barca.
Somos capaces de pasar tiempo discutiendo por algo que por más que se discuta, no se logra la solución. ¡Cuánto tiempo perdido para nada!
Se gana en tiempo y en paz aceptando los hechos que son irreversibles.
“¿Por
qué andáis discutiendo que no tenéis pan? ¿Tenéis el corazón embotado?”
Cuando se discute, se tiene el corazón
embotado, lo cual hace que la mente no discurra desde la lógica de la paz y
se olvida de lo esencial de la vida.
“¿Aún
no entendéis ni comprendéis?”
· Dios
sigue vivo y presente, como lo estaba en la barca.
-
Cuando lo material, o la visión de la vida, queda fijada en lo que nosotros percibimos
es cuando no entendemos ni
comprendemos a Dios; la mente entra en olvido, crea dudas,
indiferencias, y hasta la posible negación
de la Verdad.
¡Una simple experiencia negativa, cuando se la hace centro de discusión, puede llegar a ser de gran trascendencia humana, siendo insignificante!;
como podía ser tener un solo pan en la barca.
“Tenéis
ojos y no veis, tenéis oídos y no oís”
-
Nos convertimos en ídolos, “tienen ojos y no ven,
tienes manos y no tocan…”
“¿No recordáis cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí
cinco panes entre cinco mil?”
-
El hecho está recordado en los cuatro
Evangelios por su trascendencia.
-
Los discípulos recordaron bien el hecho.
“¿Y no
acabáis de comprender?”
-
Para los discípulos “tener fe era saber que Jesús estaba en la barca”;
el que había multiplicado el pan.
-
¡La fe sirve para las cosas más cotidianas de
la vida!
Recuerdo, de la vida de S. Felipe Neri, que
habiendo preparado un pequeño cazo de caldo para niños pobres, fueron llegando
más, y no se agotó el caldo.
· Ser providentes
es tener memoria para confiar en
Dios.
· La fe
hace posible que nos admiremos de los milagros no pedidos.
¡Dios obra según la fe confiada!
Admirémonos de nuestro mundo, sin olvidar a Dios en Cristo.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

No hay comentarios:
Publicar un comentario