"LA ESPERANZA CIERTA DE LA FE
ES LA VIDA ETERNA"
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 5,17-37
DOMINGO VI TIEMPO ORDINARIO
CICLO A
Eclesiástico 15,15-20
-
Dios
dice a todos: “si
quieres”; es el signo de
que nos ha creado libres a su imagen.
-
Y
añade: “A
cada uno se le dará lo que prefiera”.
Parece
como si Dios estuviera bajo la libertad de elección del ser humano, pero no es
así.
- Dios
nos ofrece su amistad y el gran don del futuro, del cual no somos dueños.
- Libremente
elegimos el presente con futuro aceptando el don de Dios, o el presente inmediato sin futuro,
si somos lógicos para entenderlo.
Es
grande la sabiduría del Señor, y conoce las obras que el hombre elige,
porque
"A nadie se le obliga a ser impío, y a nadie se dio permiso para pecar contra Él.
1 Corintios 2,6-10 |
La Sabiduría es un atributo divino que sólo
Dios puede conceder a los seres humanos.
- No corresponde a un cargo o una situación
de privilegio, aun concedida por Dios, que es libre para darla a quien elige para
disponer de ella.
-
Nada tiene que ver con la inteligencia, que es otro don muy diferente al de la
sabiduría.
En este sentido hay que entender lo de una “Sabiduría divina, misteriosa, escondida”
- Pablo se refiere a que “esta sabiduría que conocemos es la que “se ha hecho humana”, para ser comprendida por
quien acepta a Dios en Cristo Jesús.
De ahí la trascendencia de la primera
lectura, porque siendo libres.
-
Podemos aceptar, ser indiferentes o negar a
Cristo.
- Hacernos capaces indiferentes o incapaces de conocer
la sabiduría, que en Cristo Jesús es
conocida aun siendo “divina y misteriosa”, porque ha dejado de ser escondida para quien opta por aceptarla.
Lo que “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que
Dios ha preparado para los que lo aman”.
Ayer decíamos que Jesús es el Camino sembrado por
el que, pisando sus huellas conocemos a Dios.
¡Qué triste para nosotros!, pudiendo acceder al conocimiento de Dios
por la fe, si nos quedamos en creencias
subjetivas o en interpretaciones personales; dejan fuera “el
don de la sabiduría”,
que es tener acceso a la Verdad
divina del Dios Uno y Trino.
Mateo 5,17-37
“No he venido a abolir la
Ley y los Profetas, sino a dar plenitud”
- La plenitud de la Ley es el amor.
-
Para llegar a amar primero hay
que cumplir la Ley para ser justos.
- Jesús cumplió la Ley (y también sus padres) y permitió que se realizará en Él lo
profetizado; así es como dio
plenitud desde quien era: Amor.
- El amor es más exigente que la ley.
Jesús dijo a los escribas y fariseos:
“Si vuestra justicia no es mayor que la de los Profetas no
entraréis en el reino de los cielos”
Con esto indicaba que los Profetas creyeron
y amaron más que ellos.
-
La Sabiduría no se expresa nunca de forma
absurda e irreal,
Lo que
continúa del texto no lo hemos de ver desde la radicalidad de las palabras,
sino “valorando la importancia de la
fe en Él”, porque es “creer en el Dios verdadero”
y el significado de acceder
cada día “al mañana”, hasta la vida
eterna.
- “La esperanza cierta” de la fe es la vida eterna, a la que se llega con
y por Cristo Resucitado.
Ante nosotros está el sentido de la vida y
de la muerte; Dios no nos obliga a ser creyentes ni a ser impíos; de nosotros depende la sensatez de usar bien
la vocación de ser libres, que nos lo recuerdan Santiago y
Pablo.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Onésimo, discípulo de s. Pablo
QUIÉN ERES TÚ

No hay comentarios:
Publicar un comentario