lunes, 26 de enero de 2026

 “EL QUE HAGA LA VOLUNTAD DE DIOS

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 3,31-35

La madre y los hermanos de Jesús
(Mt 12.46-50; Lc 8.19-21)
31 Entre tanto, llegaron la madre y los hermanos de Jesús, pero se quedaron fuera y mandaron llamarle. 32 La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le avisó:
–Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan.
33 Él les contestó:
–¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
34 Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, añadió:
–Estos son mi madre y mis hermanos. 35 Todo el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

DÍA 27 ENERO CICLO A

Quien “ama mucho” entiende qué es hacer la voluntad del otro. Hace falta tener claro el amor para pensar que es cierta la verdad de esta frase.

·       Cuando se ama, se sabe que complacer al amado no es una esclavitud que confunda la propia dignidad de ser libre.

-        Quien no ama no experimenta en su espíritu del gozo de amar y puede confundir “la libertad” con “privarse de agradar y satisfacer al amado” y no es más libre que el que  disfruta de complacerse amando al prójimo.

“El que haga la voluntad de Dios

Esta frase, dicha por Jesús, se entiende desde la fe, porque da la posibilidad de conocer a Dios; este conocimiento da la experiencia de saberse amado de Dios, y es la que ayuda a discernir que no hay otra sabiduría humana que no sea confiar en QUIÉN más nos ama.

-        Esta es la razón de hacer libremente la voluntad de Dios al reconocer que es la que dignifica al ser humano y la que lo realiza a su semejanza.

-  Este razonamiento de fe es el que ayuda a pensar que ser humilde, complaciendo la voluntad del amado, redunda en libertad y felicidad.

·     Creer en Dios como Comunidad de Amor es ver, desde la fe, cómo la libertad y la plenitud de felicidad son el fruto de un amor, que se complace en hacer la voluntad del otro.

·       Dios ayuda a vivir en libertad y felicidad, sin ser causa de retraimiento de la propia singularidad personal, al darnos a entender que vivir desde la fe es experimentar la relación interpersonal, en el hogar, desde otro concepto de familia, de amor y sentido de convivencia.

“Mira, tu madre y tus hermanos y hermanas están fuera y te buscan”

-        “Hermanos y hermanas” es la forma de traducir los parientes de Jesús.

“Las opciones que hagamos libremente sobre nuestro futuro” no deben cambiar el amor a los nuestros; es propio del mismo amor “amarlos siempre”, pero debemos transformar la propia manera de manifestar el amor.

-        En primer lugar nos debemos  “a quien amamos o al porqué hemos optado”.

-    Pretender vivir desde las mismas condiciones humanas, cuando hemos optado libremente por una forma de realizarnos, es confundir la vida anterior y la nueva.

Por eso abandonará el varón a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”. (Gn 2,24).

“¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?”

-      No significa desprecio o indiferencia de Jesús a su Madre y a su familia, sino que había llegado el momento en que su vida estaba libremente determinada por las condiciones que exigían su mesianismo.

Y dice mirando a los que estaban sentados a su alrededor:

“Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi madre, mi hermana y mi hermano”

Jesús y María dieron testimonio de hacer la voluntad de Dios.

Los creyentes en Jesús optemos libremente por escuchar la voz del Espíritu Santo.

Es necesaria la fe y la actitud de escucha para  hacer posible cumplir  la voluntad de Dios.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Angela Merici, virgen, 

fundadora de las Ursulinas


ERES MADRE



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