“EL QUE HAGA LA VOLUNTAD DE DIOS…”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 3,31-35La madre y los hermanos de Jesús 31 Entre tanto, llegaron la madre y los hermanos de Jesús, pero se quedaron fuera y mandaron llamarle. 32 La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le avisó: –Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan. 33 Él les contestó: –¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, añadió: –Estos son mi madre y mis hermanos. 35 Todo el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre. |
DÍA 27 ENERO CICLO A
Quien
“ama mucho” entiende qué es hacer la voluntad del otro. Hace
falta tener claro el amor para
pensar que es cierta la verdad de esta frase.
· Cuando
se ama, se sabe que complacer al
amado no es una esclavitud que confunda la propia dignidad de ser libre.
-
Quien
no ama no experimenta en su espíritu del gozo de amar y
puede confundir “la libertad” con “privarse de agradar y satisfacer al amado”
y no es más libre que el que disfruta de complacerse amando al prójimo.
“El que haga la voluntad
de Dios…”
Esta frase, dicha por Jesús, se entiende desde la fe, porque da la posibilidad de conocer a Dios;
este conocimiento da la experiencia de saberse
amado de Dios, y es la que ayuda a discernir que no hay otra
sabiduría humana que no sea confiar
en QUIÉN más nos ama.
-
Esta es la razón de hacer libremente la
voluntad de Dios al reconocer que es la que dignifica al ser humano y la que lo realiza a su semejanza.
- Este razonamiento de fe es el que ayuda a pensar que ser humilde, complaciendo la voluntad
del amado, redunda en libertad y felicidad.
· Creer en Dios como Comunidad de Amor es ver,
desde la fe, cómo la libertad y la
plenitud de felicidad son el fruto de un amor, que se complace en hacer la
voluntad del otro.
·
Dios ayuda a vivir en libertad y felicidad, sin ser causa de retraimiento de la propia
singularidad personal, al darnos a entender que vivir desde la fe es experimentar
la relación interpersonal, en el hogar, desde otro concepto de familia, de amor
y sentido de convivencia.
“Mira, tu madre y tus
hermanos y hermanas están fuera y te buscan”
-
“Hermanos y hermanas” es la
forma de traducir los parientes de Jesús.
“Las opciones que hagamos libremente sobre
nuestro futuro” no deben cambiar el amor a los nuestros; es propio del mismo amor “amarlos
siempre”, pero debemos
transformar la propia manera de manifestar el amor.
-
En primer lugar nos debemos “a
quien amamos o al porqué hemos optado”.
- Pretender vivir desde las mismas condiciones humanas, cuando hemos optado libremente por
una forma de realizarnos, es confundir
la vida anterior y la nueva.
“Por eso abandonará el varón a su padre y a su madre, se
unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”. (Gn 2,24).
“¿Quiénes son mi madre y
mis hermanos?”
- No significa desprecio o indiferencia de
Jesús a su Madre y a su familia, sino que había
llegado el momento en que su vida estaba libremente determinada por las
condiciones que exigían su mesianismo.
Y
dice mirando a los que estaban sentados a su alrededor:
“Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de
Dios, ese es mi madre, mi hermana y mi hermano”
Jesús y María dieron testimonio de hacer
la voluntad de Dios.
Los creyentes en Jesús optemos libremente por
escuchar la voz del Espíritu Santo.
Es necesaria la fe y la actitud de escucha para
hacer posible cumplir la voluntad de Dios.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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