viernes, 25 de septiembre de 2026

 “PERO ELLOS NO ENTENDÍAN”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 9,43-45

43 Todos se quedaron admirados de la grandeza de Dios.
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)
Mientras todos seguían asombrados por lo que Jesús había hecho, dijo él a sus discípulos:
44 –Oíd bien esto y no lo olvidéis: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.
45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues Dios no les había permitido entenderlo. Además tenían miedo de pedirle a Jesús que se las explicase.

DÍA 26 SEPTIEMBRE CICLO A

En el Evangelio de hoy vemos un curioso contraste; lo comento más adelante.

·       Jesús no fue discípulo de Juan Bautista, que fue su Precursor.

-       En su momento histórico vemos que se da:

a)   Un seguimiento de Dios, desde Juan Bautista, que llamaba a la penitencia, por encima de letrados y fariseos, y

b)   la iniciativa de Jesús, un hombre salido de Nazaret, que predicaba muy diferente a Juan.

-       Habiendo desaparecido Juan bautista, por decisión del poder de Herodes, hubo “en aquel tiempo, una gran admiración general por lo que Jesús hacía.

·       Jesús se había afianzado con su forma de decir y hacer, muy cercana a los pobres y a los marginados por las autoridades y los letrados del Pueblo; además de dar a entender que procedía de Galilea, de donde “no podía salir nada bueno”; el Mesías no podía venir de Galilea, según las Escrituras.

-       En este contexto “Jesús dice a sus discípulos: “Meteos en la cabeza…”

·       Jesús quiere que los Doce, que conviven con Él, vivan sabiendo a QUIÉN siguen.

-       No quiere que vivan engañados por su propia culpa, y les pide que crean lo que les va a comunicar; de ahí el “meteos en la cabeza”…

“El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”

·       Digo “contraste” en el texto, porque mientras hay una admiración general por parte de la gente que le sigue, los discípulos “No entendían este lenguaje”.

·       “Contraste”, pero tenemos que detenernos a discernir los hechos:

-       La gente que lo seguía, admirándose de lo que decía y hacía, ¿entendía a Jesús y lo seguía reconociendo QUIÉN ERA?

-       No nos fiemos de la admiración, porque si no hay conversión, cuando llega la noche de la verdad, se acaba la admiración.

·       Jesús habla muy claramente a sus discípulos, para que no se escandalicen de Él cuando le vean vivir “la noche de su alma”.

-       A pesar de todo, unos y otros, los admiradores y sus discípulos lo van a abandonar; tal vez, para mostrarnos que la noche del alma tenemos que vivirla en soledad, es decir, que cada uno, llegada nuestra hora, la debemos vivir “solos”.  

“Les resultaba oscuro”

·       El lenguaje de Dios, como su revelación, es un lenguaje oscuro para todos.

-       Los creyentes nos hemos de colocar, no entre los admiradores que aprecian lo que ven y escuchan, sin más discernimiento, sino con los Doce, que han dejado casa, trabajo y familia y escuchan que la cosa va a terminar mal; por esto Jesús quiere que despierten de toda admiración.

“No captaban el sentido”

·       Tener fe es, precisamente, haber hallado en su Luz el sentido de cada momento de la vida; si llega el desencanto, en la noche, discernamos la fe.

-       Somos creyentes si hemos conocido, creído y admirado a Cristo crucificado.

·      La Iglesia católica nos ofrece a los Santos como modelos y testigos de Jesús.

-       Estos hombres y mujeres, de toda edad y condición, no han tenido miedo de escuchar, desde su espíritu, y preguntar al Espíritu para llegar a entender.

-       Estos son los que han captado el sentido, han experimentado la paz, la libertad y la felicidad, ya en esta vida, camino del cielo.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Cosme y Damián, mártires

MI ENTREGA A TI




jueves, 24 de septiembre de 2026

“LES PROHIBIÓ TERMINANTEMENTE QUE LO DIJERAN”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 9,18-22

Pedro declara que Jesús es el Mesías
(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)
18 Un día estaba Jesús orando, él solo. Luego sus discípulos se le reunieron, y él les preguntó:
–¿Quién dice la gente que soy yo?
19 Ellos contestaron:
–Unos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros, que uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.
20 –Y vosotros, ¿quién decís que soy? –les preguntó.
Pedro le respondió:
–El Mesías de Dios.
21 Pero Jesús les encargó mucho que no se lo dijeran a nadie.
Jesús anuncia su muerte
(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)
22 Les decía Jesús:
–El Hijo del hombre tendrá que sufrir mucho, y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará.

DÍA 25 SEPTIEMBRE CICLO A

“LES PROHIBIÓ TERMINANTEMENTE QUE LO DIJERAN” Lc 9,18-22

·       La expresión “les prohibió terminantemente que lo dijeran” es otro dato del Evangelio, que conocemos de otras veces, que nos revela cómo era Jesús, a qué vino y de qué manera ejerció su mesianismo.

La vida íntima de cada ser humano es suya y es sumamente secreta. Lo más privativo del ser humano es lo que acontece en su alma.

-        Esta conciencia de privacidad revela la identidad de una persona.

-        En condiciones de vida interior, todo ser humano es capaz de intuir el valor de la vida, de otro humano, en su condición de privacidad.

-        Las personas de vida interior podemos decir que tienen “comunión de espíritus”, desde lo más secreto; son capaces de intuir la paz, el dolor, la vida del prójimo en su más estricta intimidad, sin pronunciarse mutuamente una sola palabra.

·       Jesús vino al mundo, “descendió de los cielos”, como se lo dijo Dios a Moisés viendo la aflicción de su Pueblo, para ser Dios-con-nosotros siempre.

·   Jesús sabía QUIÉN ERA, y también que una revelación de su identidad no la entendería nadie; es más, adelantaría la condena que tuvo lugar cuando Él dispuso.

-        A Dios es más fácil creerlo o negarlo desde su lugar en los cielos, que aceptarlo como “uno de tantos”, siendo humano como nosotros.

“¿Quién dice la gente que soy yo?”

-        Aquí no leemos el “SOY YO”, como Revelación de su identidad, sino que se manifiesta a sus discípulos sin decirles que es el HIJO DEL HOMBRE.

-        Por esto, la respuesta que le dio Pedro a Jesús, ante la pregunta que les hizo: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”, es “Revelación del PADRE”.

·       Jesús se manifiesta a sus discípulos, a quienes llamó a seguirle, como “el más estricto ser humano", que es donde se fundamenta nuestra fe: la humanidad de Jesús.

Pedro respondió: “Tú eres El Mesías de Dios”

·       Jesús venía para ser el Mesías, pero no a proclamarlo desde el comienzo.

“Les prohibió terminantemente decírselo a nadie”

·   Jesús, siendo VERDADERO DIOS Y HOMBRE, nacido de Mujer, quiso y quiere ser conocido por sus obras.

·   A Dios se llega por el Camino de la Humanidad de Jesús, creyendo sus obras.

No me canso de repetir el valor de la vida de muchos que, desde su condición de vida, aman a Jesús aun sin conocerlo; lo cual es diferente a “no aceptar su Revelación como Dios”, aun dándose  las condiciones para creer.

“El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día”

·      Jesús ya no dice “quién soy yo”, sino que se revela como el “HIJO DEL HOMBRE”

- Que nuestra fe profundice en Jesús, DIOS Y HOMBRE VERDADERO, y también que fue condenado a morir en Cruz y sepultado.

-        Podemos creer, desde la aceptación del don de la fe, en el DIOS REVELADO en su HIJO JESUCRISTO, que da sentido y valor a todo lo que sea construir la paz, la justicia y el bien común, desde cualquier medio y religión.  

Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Ferminio, obispo de Amiens y mártir

TIEMPO




miércoles, 23 de septiembre de 2026

“Y TENÍA GANAS DE VERLO”

Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 9,7-9

La incertidumbre de Herodes
(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)
7 El rey Herodes oyó hablar de Jesús y de todo lo que hacía. Y no sabía qué pensar, porque unos decían que era Juan, que había resucitado; 8 otros, que había aparecido el profeta Elías, y otros, que era alguno de los antiguos profetas que había resucitado. 9 Pero Herodes dijo:
–Yo mismo mandé que cortaran la cabeza a Juan. ¿Quién, pues, será este de quien oigo contar tantas cosas?
Por eso Herodes tenía ganas de ver a Jesús.

DÍA 24 SEPTIEMBRE CICLO A

La frase de Herodes, “Y tenía ganas de verlo”, es muy de hoy en día: “Tengo ganas, no tengo ganas”.

- Esta es la actitud, de los pasivos, de los que pueden vivir arbitrariamente, de los que piensan que son dueños hasta de su tiempo, es propia de quienes disponen de condiciones que les permiten ser, desafortunadamente, indiferentes.

-       La vida tenemos que vivirla tengamos, o no, ganas.

-       La mayoría de los seres humanos no responden a la vida según las ganas:

·       Porque son responsables, y

·       porque la vida es una realidad, que no todos tienen la desgracia de poder vivirla a su capricho, sino que afortunadamente llama a la obediencia; para muchos, dura obediencia cuando su vida es un permanente calvario.

“El tetrarca Herodes tenía ganas de ver a Jesús”

-       ¡Qué poco sabía de Él!

-       Cuando la vida es vivida injustamente, la misma inconsciencia es la que dice que “le gustaría ver a Jesús”.

Pensamos poco que ver a Jesús es un verdadero compromiso, porque verle nos obliga a escuchar sus palabras; Jesús siempre dice la verdad.

-       Querer ver a Jesús no es la frase que nos incluye a todos.

- Desde una vida espiritual, crecida y madura, vemos a Jesús, porque todo, lo que es espiritual, espiritualmente es el camino que conduce a poderle ver.

-       El mundo, el de ayer y el de hoy, no entiende de vida espiritual.

·       “Ayer” lo tuvo física y humanamente delante y no lo supo ver; ¡ni los sabios de su Pueblo supieron mirar para ver!

·  “Hoy” queremos ver como “medio” de tener evidencias de la Verdad.

-       Lo que vemos desde el don de la fe no es una evidencia tal como la quiere el mundo pragmático, que todo lo necesita ver y tocar como certeza humana; no entiende que, de Dios, nunca tenemos la evidencia como la piensa el mundo, porque la evidencia de la Verdad de Dios es, precisamente, la fe.

“No sabía a qué atenerse”

·       La VERDAD es muy simple, como simplicísimo es Dios Revelado, como simple fue la Vida de Jesús para los “pobres”, que son los que saben escuchar, porque no desean otras evidencias que la verdad de las palabras y del amor.

Herodes era quien tenía complicada su vida.

-       Cuando las cosas de Dios resultan complicadas -digo ¡las cosas de Dios! no lo que vemos y vivimos los que creemos y los que no- miremos la realidad y la condición de nuestra vida, antes que ver complicado a Dios.

“¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?”

No elegimos buen camino, para conocer a Dios, cuando vivimos de lo que oímos decir, porque “oír hablar de Dios en el mundo” es para no saber nada de Dios.

-       De Dios habla quien lo conoce y vive de su experiencia; ¡por algo tenemos en la Iglesia católica la vida de los Santos, de toda condición y modo de amarlo!

-       Conozcamos estas vidas que, de modo diferente, las han dado después de haberlo conocido desde la evidencia de la fe, como místicos, mártires…

-       No nos quedemos con las ganas de ver a Jesús. ¡Seguro que te espera a la puerta!

    Federico Allara  

SANTORAL DEL DÍA

VIRGEN DE LA MERCED