sábado, 21 de marzo de 2026

"¡LÁZARO, SAL AFUERA!"

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M  

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 11,3-7.20.27-30.33-45

Así que las dos hermanas enviaron a decir a Jesús:
–Señor, tu amigo está enfermo.
Jesús dijo al oirlo:
–Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios y también la gloria del Hijo de Dios.
Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro; sin embargo, cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba. Después dijo a sus discípulos:
–Vamos otra vez a Judea.
20 Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirle; pero María se quedó en la casa.
27 Ella le dijo:
–Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
Jesús llora junto al sepulcro de Lázaro
28 Después de esto, Marta fue a llamar a su hermana María y le dijo en secreto:
–El Maestro está aquí y te llama.
29 En cuanto María lo oyó, se levantó y fue a ver a Jesús; 30 pero Jesús no había entrado aún en el pueblo, sino que permanecía en el lugar donde Marta había ido a encontrarle.
33 Jesús, al ver llorar a María y a los judíos que habían llegado con ella, se sintió profundamente triste y conmovido, 34 y les preguntó:
–¿Dónde lo habéis sepultado?
Le dijeron:
–Señor, ven a verlo.
35 Y Jesús lloró. 36 Los judíos dijeron entonces:
–¡Mirad cuánto le quería!
37 Pero algunos decían:
–Este, que dio la vista al ciego, ¿no podría haber hecho algo para que Lázaro no muriese?
Resurrección de Lázaro
38 Jesús, otra vez muy conmovido, se acercó al sepulcro. Era una cueva que tenía la entrada tapada con una piedra. 39 Jesús dijo:
–Quitad la piedra.
Marta, la hermana del muerto, le dijo:
–Señor, seguramente huele mal, porque hace cuatro días que murió.
40 Jesús le contestó:
–¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?
41 Quitaron la piedra, y Jesús, mirando al cielo, dijo:
–Padre, te doy gracias porque me has escuchado. 42 Yo sé que siempre me escuchas, pero digo esto por el bien de los que están aquí, para que crean que tú me has enviado.
43 Habiendo hablado así, gritó con voz fuerte:
–¡Lázaro, sal de ahí!
44 Y el muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas y envuelta la cara en un lienzo. Jesús les dijo:
–Desatadlo y dejadle ir.
Conspiración para arrestar y matar a Jesús
(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)
45 Al ver lo que Jesús había hecho, creyeron en él muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María.

DÍA 22  MARZO CICLO A

V DOMINGO DE CUARESMA

 Nosotros, lógicamente, vivimos en este tiempo de modernidad.

-         El hombre moderno no quiere mirar de frente la muerte, la rehúye como el niño que juega al escondite y oculta sólo la cabeza; no tenemos que obsesionarnos ante ella, pero sí pensarla.

1)      Es la sombra que nos acompaña; cada instante que vivimos no vuelve.

2)    Ante la realidad del hecho, cabe preguntarnos qué sentido tiene la vida.

3)    Es entender a que ha venido Dios haciéndose hombre:

- A rehacer el sentido de la vida por ser lo único que administramos para ser libres y felices.

·        Dios-con-nosotros nos habla del Padre que nos espera, como al hijo pródigo, para un abrazo eterno.

- La muerte, desde la fe, es el paso que nos lleva, de la medida de plenitud en el tiempo, a vivirla eternamente en Dios.

·        El mundo rehúye mirar la muerte porque ha olvidado a Dios y, con este olvido, no sólo huye de la muerte, como Francisco de Asís huía de los leprosos cuando no creía del todo en Dios, porque desde Dios la vida tiene sentido y, el mismo Francisco la vio como una criatura, que conduce a buen fin, hasta llamarla “hermana muerte”.  

Ezequiel 37,12-14

Esto dice el Señor  Sigamos la lectura si creemos en esta frase; lo que sigue es importante para nosotros en la medida en que creemos que lo dice Dios.

Yo mismo os sacaré de vuestros sepulcros Pondré mi espíritu en vosotros y viviréis”

Romanos 8,8-11

“Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros

Juan 11,3-7.20.27-30.33-45

·        Jesús, en la curación del ciego de nacimiento, la del paralítico de la piscina Betesda y la resurrección de Lázaro, sentenció su muerte por parte de los escribas y fariseos.

·        Jesús es revelación de la humanidad de Dios; es lo fácil de ver, pero sobre todo es, en sí mismo, revelación de la divinidad; esto es de fe.

- Podemos decir que creemos en Dios si agradecemos el don de creer en Jesús.

- En el Evangelio de hoy vemos a Jesús humano en cuanto que revela su amor, capaz de emocionarse, hasta llorar por la muerte de un amigo.

¡Qué pobres somos los seres humanos, sobre todo, en relación con Dios!

-         Somos capaces de aceptar y creer, sin más, a cualquier personaje de la historia, pero a Dios no le perdonamos nada y siempre suele acompañarnos la duda, aunque es el único que prácticamente nos da respuesta a todos los interrogantes de la vida.

Uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que este muriera?”

-         También hoy son muchos los que dicen: “¡Si hubiera Dios!”.

La paciencia de Dios es nuestra salvación” (2 Pd. 3,15)

·        Marta es la primera que sale a su encuentro de Jesús, cuando se entera que ha llegado.

-         ¡Qué maravilloso diálogo!

“Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano”

Esta frase, en sí misma, indica la fe confiada que tenía en Jesús.

Y sigue la fe:

“Pero aún ahora sé que todo lo que le pidas a Dios, Dios te lo concederá”

“Tu hermano resucitará”

“Sé que resucitará en la resurrección del último día”

Esperar la resurrección, que “no fue la experiencia de Lázaro volviendo a la vida”, sino que, resucitar es no volver a morir; esto es de fe; la que tenían Marta y María.

“YO SOY la Resurrección y la Vida”

-         “YO SOY” nos recuerda la afirmación de identidad de Dios a Moisés. (Gn.26,24 Ex.6,6 y Lev.18,4s, hablan de esta afirmación divina)

-         “YO SOY” dicho por Jesús es afirmar que es Dios y que la Resurrección y la Vida son una realidad del Ser del único Dios.

Es insuficiente decir que resucitamos, porque es resucitar en Cristo Jesús por el Espíritu Santo que llevamos.

¿Crees esto?

-       Esta afirmación de Jesús anula toda clase de creencias, y de afirmaciones, de otras formas de aceptar que la muerte no es el final.

-       Sólo Jesús nos promete una resurrección personal en su Cuerpo resucitado.

-       Sentido individualizado y comunitario. Nos salvamos en Cristo, cuyo Cuerpo visible es la Iglesia, Comunidad de bautizados.

-       Dios en Cristo ha salvado a toda la Humanidad; demos importancia a estar bautizados, aunque no sea la exclusiva salvación, pero sea como sea, siempre es en Cristo y por Cristo.

El diálogo fue el mismo con María, que se levantó y salió adonde estaba Jesús.

“Padre, te doy gracias porque Tú me escuchas siempre”

-       Y hecha su oración al Padre, levantando los ojos a lo alto, gritó con voz potente:

¡Lázaro, sal afuera!

-       Es la voz que todos queremos escuchar un día, porque nuestra vida debe pasar el tránsito de morir y, sólo la voz de Cristo nos puede resucitar a una vida eterna para ser-en-Dios, en su Presente.

La voz la escucharemos; llegar a la eternidad con Dios, ¡lo deja a nuestra libertad!

Federico Allara

 SANTORAL DEL DÍA

s. Lea, viuda romana


LÁZARO





viernes, 20 de marzo de 2026

“Y SE VOLVIERON 

CADA UNO A SU CASA” 

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 7,40-53

División de opiniones entre la gente
40 Entre la gente se encontraban algunos que al oir estas palabras dijeron:
–Seguro que este hombre es el profeta.
41 Otros decían:
–Este es el Mesías.
Pero otros decían:
–No, porque el Mesías no puede venir de Galilea. 42 La Escritura dice que el Mesías ha de ser descendiente del rey David y que procederá de Belén, del mismo pueblo de David.
43 Así que la gente se dividió por causa de Jesús. 44 Algunos querían apresarle, pero nadie llegó a ponerle las manos encima.
Las autoridades no creían en Jesús
45 Los guardias del templo volvieron a donde estaban los fariseos y los jefes de los sacerdotes, que les preguntaron:
–¿Por qué no lo habéis traído?
46 Contestaron los guardias:
–¡Nadie ha hablado nunca como él!
47 Los fariseos les dijeron entonces:
–¿También vosotros os habéis dejado engañar? 48 ¿Acaso ha creído en él alguno de nuestros jefes o de los fariseos? 49 Pero esta gente que no conoce la ley está maldita.
50 Nicodemo, el fariseo que en una ocasión había ido a ver a Jesús, les dijo:
51 –Según nuestra ley, no podemos condenar a un hombre sin antes haberle oído para saber lo que ha hecho.
52 Le contestaron:
–¿También tú eres galileo? Estudia las Escrituras y verás que ningún profeta ha venido de Galilea.
53 [Cada uno se fue a su casa.

DÍA 21 MARZO CICLO A

·       Así termina el texto de hoy, y se volvieron cada uno a casa”

-       Después de hablar de Jesús, algunos de entre la gente, y de discutir de dónde venía repito lo que dije ayer sobre la diferencia entre, saber de dónde venía” y “no saber su procedencia”.

-       Me reafirmo en mi manera de definir al hombre moderno, en general ante este texto, “Un ser racional, que no llega al final de sus razonamientos”

Vemos la discusión sobre Jesús,si era Profeta o Mesías”, “si venía de Galilea”, de donde no podía salir el Mesías, pero al final cada uno a su casa”.

-       Cada uno con su propio criterio, sin concluir en lo más razonable desde lo que les daba a conocer Jesús con sus palabras y sus obras.

-       Pidamos “la Gracia de Dios” ante el progreso de conocimientos sobre Jesús y la plural realidad religiosa, que siempre es buena dentro y fuera de la Iglesia, para que lo sean los estudios y los diferentes discernimientos sobre la Verdad.

Ahora no nos vamos cada uno a nuestra casa, sino que los creyentes nos sentimos dentro de la “casa del Señor”, aunque no siempre verdaderamente unidos; en el tiempo de Jesús sabían quienes estaban con Él o contra Él.

-       Hoy no hacemos el discernimiento si estamos o no con Jesús; nos es suficiente edificar criterios de fe sobre lo que cada uno decide de Él, cuando la iniciativa de poder creer y permanecer es suya. “Dios es quien concede el querer y el actuar”.

-       Tal vez hoy no meditamos sobre la procedencia de Jesús, del VERDADERO, a quien se le llega a conocer, desde el contenido de la fe, estudiado con amor.

-       El amor hacia Jesús se manifiesta dentro de su Iglesia.  

Este es el profeta”; otros decían “este es el Mesías” y otros decían “¿es que de Galilea va a venir el Mesías?”

¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?

-       Sabían de dónde venía, pero no creían en su procedencia, cuando les decía y nos dice, que venía enviado por EL VERDADERO.

Los guardias del Templo, después de haber sido enviados a prenderlo, acudieron a los sumos sacerdotes y a los fariseos, que les dijeron:

“¿Por qué no lo habéis traído?

“Jamás ha hablado nadie como este hombre”

-       Puede ser que algunos personajes de la historia hayan dicho “palabras y frases de bien”, como las decía Jesús, pero nadie como Él ha sido capaz de asumir la realidad con amor, hasta revelarlo en la Cruz, a la que llegó libremente cuando Él lo dispuso.

“¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en Él?

-       Esto vienen a decir los sabios y entendidos de hoy, creídos de su autonomía.

No nos quedemos a medias en el discernimiento de Jesús ni en nuestra opción de fe.

·       Jesús ha sido realidad histórica siendo hombre con nosotros.

-       Como creyentes sabemos que era Dios.

-       Nuestra respuesta no es subjetivista ante un hombre, sino ante JESÚS, DIOS Y HOMBRE VERDADERO.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Nicolás de la Flüe, 

patrón de Suiza


REINA DE LA PROFUNDIDAD