"¡LÁZARO, SAL AFUERA!"
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 11,3-7.20.27-30.33-45
| 3 Así que las dos hermanas enviaron a decir a Jesús: –Señor, tu amigo está enfermo. 4 Jesús dijo al oirlo: –Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios y también la gloria del Hijo de Dios. 5 Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro; 6 sin embargo, cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba. 7 Después dijo a sus discípulos: –Vamos otra vez a Judea. |
| 20 Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirle; pero María se quedó en la casa. |
27 Ella le dijo: –Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo. Jesús llora junto al sepulcro de Lázaro 28 Después de esto, Marta fue a llamar a su hermana María y le dijo en secreto: –El Maestro está aquí y te llama. 29 En cuanto María lo oyó, se levantó y fue a ver a Jesús; 30 pero Jesús no había entrado aún en el pueblo, sino que permanecía en el lugar donde Marta había ido a encontrarle. |
33 Jesús, al ver llorar a María y a los judíos que habían llegado con ella, se sintió profundamente triste y conmovido, 34 y les preguntó: –¿Dónde lo habéis sepultado? Le dijeron: –Señor, ven a verlo. 35 Y Jesús lloró. 36 Los judíos dijeron entonces: –¡Mirad cuánto le quería! 37 Pero algunos decían: –Este, que dio la vista al ciego, ¿no podría haber hecho algo para que Lázaro no muriese? Resurrección de Lázaro 38 Jesús, otra vez muy conmovido, se acercó al sepulcro. Era una cueva que tenía la entrada tapada con una piedra. 39 Jesús dijo: –Quitad la piedra. Marta, la hermana del muerto, le dijo: –Señor, seguramente huele mal, porque hace cuatro días que murió. 40 Jesús le contestó: –¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? 41 Quitaron la piedra, y Jesús, mirando al cielo, dijo: –Padre, te doy gracias porque me has escuchado. 42 Yo sé que siempre me escuchas, pero digo esto por el bien de los que están aquí, para que crean que tú me has enviado. 43 Habiendo hablado así, gritó con voz fuerte: –¡Lázaro, sal de ahí! 44 Y el muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas y envuelta la cara en un lienzo. Jesús les dijo: –Desatadlo y dejadle ir. Conspiración para arrestar y matar a Jesús 45 Al ver lo que Jesús había hecho, creyeron en él muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María. |
DÍA 22 MARZO CICLO A
V DOMINGO DE CUARESMA
-
El
hombre moderno no quiere mirar de frente la muerte, la
rehúye como el niño que juega al escondite y oculta sólo la cabeza; no tenemos que obsesionarnos ante ella, pero sí pensarla.
1) Es la sombra que nos acompaña;
cada instante que vivimos no vuelve.
2) Ante la realidad del hecho, cabe
preguntarnos qué sentido tiene la vida.
3) Es entender a que ha venido Dios haciéndose
hombre:
- A rehacer el sentido de la vida por
ser lo único que administramos para ser libres y felices.
·
Dios-con-nosotros
nos habla del Padre que nos espera, como al hijo pródigo, para un abrazo eterno.
- La muerte, desde
la fe, es el paso que nos lleva,
de la medida de plenitud en el tiempo, a
vivirla eternamente en Dios.
· El mundo rehúye mirar la muerte porque ha olvidado a Dios y, con este olvido, no sólo huye de la muerte, como Francisco de Asís huía de los leprosos cuando no creía del todo en Dios, porque desde Dios la vida tiene sentido y, el mismo Francisco la vio como una criatura, que conduce a buen fin, hasta llamarla “hermana muerte”.
Ezequiel 37,12-14
“Esto dice el Señor…” Sigamos la lectura si creemos en esta frase; lo que sigue es importante para nosotros en la medida en que creemos que
lo dice Dios.
“Yo mismo os sacaré de vuestros
sepulcros… Pondré mi espíritu en
vosotros y viviréis”
Romanos 8,8-11 |
Juan 11,3-7.20.27-30.33-45
·
Jesús, en la curación del ciego de nacimiento, la del paralítico de la
piscina Betesda y la resurrección de Lázaro, sentenció su muerte por parte de los escribas y fariseos.
·
Jesús es revelación de la humanidad de
Dios; es lo fácil de ver, pero sobre
todo es, en sí mismo, revelación de
la divinidad; esto es de fe.
- Podemos decir que creemos en Dios si agradecemos
el don de creer en Jesús.
- En el
Evangelio de hoy vemos a Jesús humano en cuanto que revela su amor, capaz de emocionarse, hasta llorar por la muerte de un amigo.
¡Qué pobres somos los seres humanos, sobre
todo, en relación con Dios!
-
Somos capaces de aceptar y creer, sin
más, a cualquier personaje de la historia, pero
a Dios no le perdonamos nada y siempre suele acompañarnos la duda,
aunque es el único que prácticamente nos da respuesta a todos los interrogantes
de la vida.
“Uno que le ha abierto
los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que este muriera?”
-
También hoy son muchos los que dicen: “¡Si
hubiera Dios…!”.
“La paciencia de
Dios es nuestra salvación” (2 Pd. 3,15)
·
Marta es la primera que sale a su
encuentro de Jesús, cuando se entera que ha llegado.
-
¡Qué maravilloso diálogo!
“Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi
hermano”
Esta frase, en sí misma, indica
la fe confiada que tenía en Jesús.
Y sigue la fe:
“Pero aún ahora sé que todo lo que le pidas a Dios,
Dios te lo concederá”
“Tu hermano resucitará”
“Sé que resucitará en la resurrección del último
día”
Esperar la resurrección, que “no fue la experiencia de Lázaro
volviendo a la vida”, sino que, resucitar
es no volver a morir; esto
es de fe; la que tenían Marta y María.
“YO
SOY la Resurrección y la Vida”
-
“YO SOY” nos recuerda la
afirmación de identidad de Dios a Moisés. (Gn.26,24 Ex.6,6 y Lev.18,4s,
hablan de esta afirmación divina)
-
“YO SOY” dicho por Jesús es afirmar que es
Dios y que la Resurrección y la Vida son una realidad del Ser del único Dios.
Es insuficiente decir que resucitamos, porque
es resucitar en Cristo Jesús por el
Espíritu Santo que llevamos.
¿Crees
esto?
-
Esta afirmación de Jesús anula toda clase de creencias,
y de afirmaciones, de otras formas de aceptar que la muerte no es el final.
-
Sólo Jesús nos promete una resurrección
personal en su Cuerpo resucitado.
- Sentido
individualizado y comunitario. Nos salvamos en Cristo, cuyo
Cuerpo visible es la Iglesia, Comunidad de bautizados.
- Dios
en Cristo ha salvado a toda la Humanidad; demos importancia a estar bautizados, aunque no sea la exclusiva
salvación, pero sea como sea, siempre
es en Cristo y por Cristo.
El diálogo fue el mismo con María, que se levantó y salió adonde estaba
Jesús.
“Padre, te doy gracias porque Tú me escuchas siempre”
- Y
hecha su oración al Padre, levantando los ojos a lo alto, gritó con voz
potente:
¡Lázaro, sal afuera!
-
Es
la voz que todos queremos escuchar un día, porque nuestra
vida debe pasar el tránsito de morir y, sólo la voz de Cristo nos puede resucitar a una vida eterna para ser-en-Dios, en su Presente.
La
voz la escucharemos;
llegar a la eternidad con Dios, ¡lo deja
a nuestra libertad!
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
LÁZARO

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