viernes, 11 de septiembre de 2026

 "¡SEÑOR, SEÑOR!, Y NO HACÉIS LO QUE DIGO"

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 6,43-49

El árbol se conoce por su fruto
(Mt 7.17-20; 12.34-35)h
43 “No hay árbol bueno que dé mal fruto ni árbol malo que dé fruto bueno. 44 Cada árbol se conoce por su fruto: no se recogen higos de los espinos ni se vendimian uvas de las zarzas. 45 El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que rebosa su corazón, habla su boca.
Parábola de los dos cimientos
(Mt 7.24-27)
46 “¿Por qué me llamáis ‘Señor, Señor’ y no hacéis lo que yo os digo? 47 Voy a deciros a quién se parece aquel que viene a mí, y me oye y hace lo que digo: 48 se parece a un hombre que para construir una casa cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando creció el río, el agua dio con fuerza contra la casa, pero no pudo moverla porque estaba bien construida. 49 Pero el que me oye y no hace lo que yo digo se parece a un hombre que construyó su casa sobre la tierra, sin cimientos; y cuando el río creció y dio con fuerza contra ella, se derrumbó y quedó completamente destruida."

DÍA 12 SEPTIEMBRE CICLO A

¡Qué fácil resulta abrir los ojos por la mañana y empezar el día, como si fuera natural despertar y seguir en posesión de todo lo que dejamos ayer!

Las criaturas, las “mascotas” que tenéis, lo primero que hacen, al despertar, es saludar con alegría a los que les protegéis y los cuidáis.

·       ¿Cómo es nuestro despertar? Los que vivís en familia, ¿os felicitáis por el nuevo día?, ¿hay un momento de agradecimiento trascendente?

·       Si somos creyentes, ¿damos gracias a Dios al despertar?

No es tan natural despertar y encontrarnos con los que amamos, y hallar en su lugar todo lo que dejamos ayer.

·       ¿Sobre qué fundamento elevamos cada una de nuestras vidas?

·       ¿Somos conscientes de lo que puede resistir nuestra vida”, los avatares de hoy, de mañana y pasado? No valoremos solo el presente, que “es y no es”.

-       Las lluvias y los vientos” llegan cuando menos lo esperamos.

Jesús nos avisa: “Edificar una casa sobre tierra sin cimiento, cuando arremete contra ella el rio, se derrumba desplomándose”

-       Somos “tierra”, de ella procedemos, pero se nos ha dado la vida, con las facultades del alma, para que sepamos discernir la diferencia.

“Todo el que viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica

Muy importante:

1.     Ir a Jesús, identificado como el HIJO DE DIOS, ALGUIEN, que sólo verle nos sorprende y admiramos.

2.    Escucharle, que no es simplemente “ir a oír palabras”, como hacían los que iban sin identificarle ni admirarse.

Cuando de una persona “admiramos su palabra”, pensemos lo que dice Jesús: “haced lo que dice” aunque no os plazca lo que hace.

·      Si escuchamos a Jesús hemos de procurar poner en práctica lo que admiramos de Él.

“No hay árbol bueno que dé fruto malo”

-       ¡Qué complejos somos los seres humanos! Lo que Jesús dice siempre es verdad.

-       La Naturaleza es buena, por lo que, cada árbol y cada planta produce lo mejor en fruto y en flor; pero cuando nos referimos al ser humano, reconozcamos o no, vemos queha perdido la condición de gratuidad”.

-       Todos vivimos la condición humana, y lo natural del ser humano, que es “la bondad y el bien, vemos que lo estamos perdiendo.

-       “Los seres humanos” necesitamos convertirnos para “ser humanos”, porque “lo natural” de su naturaleza se ha perdido, siendo natural el egoísmo y sus frutos y, desgraciadamente, desde la complejidad del corazón, no siempre el hablar es bueno, porque aparecen los frutos del presente natural.

Decir: “Señor, Señor”, si no hay conversión “no es hacer lo que Él dice”

-       Sea cual sea la opción que tomemos, ¡cuánto cuesta la fidelidad a la ideología o a la religión optada, y mucho más la perfección!

El hombre bueno, de la bondad que atesora su corazón saca el bien”

¡Bienaventurados los que llegan a un estado de perfección humana!

¡Bienaventurados tantos testigos que tenemos de Jesús, de toda condición, edad y raza!

Deseemos y queramos conocer lo que han hecho para ser quienes son.       

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Guido de Brabante


MAGNIFICAT




jueves, 10 de septiembre de 2026

¿PUEDE UN CIEGO GUIAR A OTRO CIEGO?

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 6,39-42

39 Jesús les puso esta comparación: “¿Acaso puede un ciego servir de guía a otro ciego? ¿No caerán los dos en algún hoyo? 40 El discípulo no es más que su maestro: solo cuando termine su aprendizaje llegará a ser como su maestro.
41 “¿Por qué miras la paja que tiene tu hermano en el ojo y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo? 42 Y si no te das cuenta del tronco que tienes en tu ojo, ¿cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Hermano, déjame sacarte la paja que tienes en el ojo'? ¡Hipócrita!, saca primero el tronco de tu ojo y así podrás ver bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

DÍA 11 SEPTIEMBRE CICLO A

Un ciego puede llegar a tener un conocimiento, de lo que le circunda, casi con tanta seguridad como nosotros con vista; lo que necesita es que, ante lo que conoce, no le pongan obstáculos; como tampoco nos los pongan a nosotros.

“¿Puede un ciego guiar a otro ciego?”

Sabemos a qué se refería Jesús cuando les dijo esta parábola a sus discípulos.

·   Jesús, que era, en su tiempo, físicamente “DIOS entre ellos”, siendo LA VERDAD, se comportaba como un buen maestro, capaz de enseñar a los más pobres.

Ø Ceguera es la del ser humano que, cuando menos sabe de cualquier cosa, se considera maestro ante el prójimo; por el contrario, cuando más conocimientos tiene, más comprensivo es el ser humano.

Ø La ceguera del suficiente le hace dictador y fundamentalista, mientras que el saber humaniza, y trata a los demás con sensibilidad humana.

Ø La suficiencia aleja; crea distancias y barreras psicológicas difíciles de traspasar, mientras el humilde se rodea de prójimos, que se dejan enseñar.

- Los escribas y fariseos, para Jesús, eran ciegos, “suficientes”, pensando que guiaban al Pueblo, cuando la realidad era tener al Pueblo alejado de la VERDAD.

-       Unos, por la ceguera de no ver más que la Ley, sin amor; los demás, ciegos sin culpa por tener “maestros que sólo cargaban fardos” todos estaban hundidos en el mismo hoyo.

·       Jesús vino como GUÍA Y MAESTRO a dar la mano para levantar a todos del hoyo, como le dio la mano a Pedro, que tuvo miedo y se hundía en el agua.

- Los “sin culpa” supieron curar su ceguera siguiéndole y escuchándole.

-     Los “letrados ciegos” no quisieron reconocer que estaban en el hoyo y, cuando se vive “sobre arenas movedizas”, a más movimiento más hondo se cae.

“No está el discípulo sobre el maestro”

-     La calidad del maestro permite que el alumno se sienta bien en su “altura”; mientras que los malos maestros tienen miedo de los alumnos inteligentes.  

“Si bien, cuando termine su aprendizaje, será como el maestro”

-  Los que son maestros profesionales se glorían al ver a sus alumnos, terminado su aprendizaje, que son su imagen, y a veces la superan.

Esta es la diferencia entremaestros ciegos” y “maestros sabios autosuficientes”.

“¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?”

-       Los escribas y fariseos querían quitar la mota, que pensaban que llevaba Jesús -hasta confundirla con una viga-

-       Esta era su ceguera; les impedía reconocer la viga que llevaban en los ojos y en su mente.

-  El mundo se conforma con una vela, y piensa que su saber es suficiente.

Seamos humildes para reconocer que el “sol ilumina más que una vela”, y Dios más que el sol.

· ¡La Presencia de Dios es Luz que ilumina el alma en “la noche”!            

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Proto y Jacinto, 

mártires en la via Salaria

ALEGRAOS





miércoles, 9 de septiembre de 2026

SOMOS LA MEDIDA CON LA QUE SE NOS MEDIRÁ 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 6,27-38

El amor a los enemigos
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 “Pero a vosotros que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian, 28 bendecid a los que os maldicen, orad por los que os insultan. 29 Al que te pegue en una mejilla ofrécele también la otra, y al que te quite la capa déjale que se lleve también tu túnica. 30 Al que te pida algo dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. 31 Haced con los demás como queréis que los demás hagan con vosotros. 32 “Si amáis solamente a quienes os aman, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡Hasta los pecadores se portan así! 33 Y si hacéis bien solamente a quienes os hacen bien a vosotros, ¿qué tiene de extraordinario? ¡También los pecadores se portan así! 34 Y si dais prestado sólo a aquellos de quienes pensáis recibir algo, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡También los pecadores se prestan entre sí esperando recibir unos de otros! 35 Amad a vuestros enemigos, haced el bien y dad prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. 36 Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo.
No juzgar a otros
(Mt 7.1-5)
37 “No juzguéis a nadie y Dios no os juzgará a vosotros. No condenéis a nadie y Dios no os condenará. Perdonad y Dios os perdonará. 38 Dad a otros y Dios os dará a vosotros: llenará vuestra bolsa con una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Dios os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás.”

DÍA 10 SEPTIEMBRE CICLO A

·       La felicidad y la libertad, que nos ofrece Dios en su Hijo, tiene un precio, que decíamos ayer, el ejemplo de su propia Vida.

-       Nacemos libres, este es el don, pero enseguida la libertad queda condicionada por la realidad con que se encuentra nuestra vida al nacer.

-       La libertad puede complicarse, en complejidad, en la medida que vamos entrando en contacto con esta realidad que nos acompaña.

-       Nacemos para ser felices, pero la felicidad va por el mismo camino que la libertad, puede torcerse en cualquier momento.

·       El Dios, que nos crea libres para la felicidad, es el que nos ofrece posibilidades de opción para recuperar lo perdido.

-       La libertad y la felicidad dependen de las referencias optadas en la vida.

·       Lo que nos dice Jesús es fácil escuchar y aceptar en la medida en que conocemos, creemos y amamos su Vida, porque Jesús nos habla con su Vida y desde su ejemplo.

·       Jesús, en medio del mundo y de la tribulación, fue libre y feliz, porque su Vida tenía el sentido de saberse enviado por el PADRE que le amaba; aceptar esto es una ayuda para entender las frases del texto del Evangelio de hoy.

La vida humana, cada uno de nosotros, hallamos “libertad y felicidad”, no por carecer de preocupaciones, dificultades y contrariedades, sino por saber el porqué y para qué vivimos y, sobre todo, si vemos nuestra propia vida trascendida por la experiencia de sentirnos amados,

-       Seremos libres y felices en la medida en que nuestra vida tenga y se desarrolle con sentido.

-       Es un don aceptar lo que da sentido a nuestra vida, en medio de la tribulación.

“A vosotros que me escucháis”

-       Es importante detenernos en esta frase.

-       Escucha quien se interesa por las palabras que alguien pronuncia, y lo hace en la medida en que acepta a la persona que le habla.

-       Escucha con más admiración quien cree y ama a quien escucha.

·       La medida de entender a Jesús pasa por nuestro modo de escucharle.

“Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian”

-       La frase es difícil por verla generalizada; no todo el mundo es enemigo, ni todos nos odian, ni todos nos maldicen o calumnian; en concreto, quizás, no tenemos a nadie que nos odie y nos maldiga como enemigo.

-       Repasemos nuestra vida ante las personas que conocemos, y si alguna entra en la lista concreta de los que odian, calumnian o maldicen, entonces viene el posible examen de nuestra respuesta. Lo demás son miedos infundados.

-       Conviene que hagamos examen de nuestra conciencia, porque podemos ser nosotros los enemigos de alguien; hay muchas maneras de “ser” lo que, a veces, pensamos de los demás; podemos, muy sutil e interiormente, odiar, maldecir y calumniar.

-       ¡Dios no lo permita!, porque somos la medida con la que se nos medirá.  

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Nicolás de Tolentino, 

sacerdote agustino


desaprender la guerra