miércoles, 9 de septiembre de 2026

SOMOS LA MEDIDA CON LA QUE SE NOS MEDIRÁ 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 6,27-38

El amor a los enemigos
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 “Pero a vosotros que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian, 28 bendecid a los que os maldicen, orad por los que os insultan. 29 Al que te pegue en una mejilla ofrécele también la otra, y al que te quite la capa déjale que se lleve también tu túnica. 30 Al que te pida algo dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. 31 Haced con los demás como queréis que los demás hagan con vosotros. 32 “Si amáis solamente a quienes os aman, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡Hasta los pecadores se portan así! 33 Y si hacéis bien solamente a quienes os hacen bien a vosotros, ¿qué tiene de extraordinario? ¡También los pecadores se portan así! 34 Y si dais prestado sólo a aquellos de quienes pensáis recibir algo, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡También los pecadores se prestan entre sí esperando recibir unos de otros! 35 Amad a vuestros enemigos, haced el bien y dad prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. 36 Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo.
No juzgar a otros
(Mt 7.1-5)
37 “No juzguéis a nadie y Dios no os juzgará a vosotros. No condenéis a nadie y Dios no os condenará. Perdonad y Dios os perdonará. 38 Dad a otros y Dios os dará a vosotros: llenará vuestra bolsa con una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Dios os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás.”

DÍA 10 SEPTIEMBRE CICLO A

·       La felicidad y la libertad, que nos ofrece Dios en su Hijo, tiene un precio, que decíamos ayer, el ejemplo de su propia Vida.

-       Nacemos libres, este es el don, pero enseguida la libertad queda condicionada por la realidad con que se encuentra nuestra vida al nacer.

-       La libertad puede complicarse, en complejidad, en la medida que vamos entrando en contacto con esta realidad que nos acompaña.

-       Nacemos para ser felices, pero la felicidad va por el mismo camino que la libertad, puede torcerse en cualquier momento.

·       El Dios, que nos crea libres para la felicidad, es el que nos ofrece posibilidades de opción para recuperar lo perdido.

-       La libertad y la felicidad dependen de las referencias optadas en la vida.

·       Lo que nos dice Jesús es fácil escuchar y aceptar en la medida en que conocemos, creemos y amamos su Vida, porque Jesús nos habla con su Vida y desde su ejemplo.

·       Jesús, en medio del mundo y de la tribulación, fue libre y feliz, porque su Vida tenía el sentido de saberse enviado por el PADRE que le amaba; aceptar esto es una ayuda para entender las frases del texto del Evangelio de hoy.

La vida humana, cada uno de nosotros, hallamos “libertad y felicidad”, no por carecer de preocupaciones, dificultades y contrariedades, sino por saber el porqué y para qué vivimos y, sobre todo, si vemos nuestra propia vida trascendida por la experiencia de sentirnos amados,

-       Seremos libres y felices en la medida en que nuestra vida tenga y se desarrolle con sentido.

-       Es un don aceptar lo que da sentido a nuestra vida, en medio de la tribulación.

“A vosotros que me escucháis”

-       Es importante detenernos en esta frase.

-       Escucha quien se interesa por las palabras que alguien pronuncia, y lo hace en la medida en que acepta a la persona que le habla.

-       Escucha con más admiración quien cree y ama a quien escucha.

·       La medida de entender a Jesús pasa por nuestro modo de escucharle.

“Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian”

-       La frase es difícil por verla generalizada; no todo el mundo es enemigo, ni todos nos odian, ni todos nos maldicen o calumnian; en concreto, quizás, no tenemos a nadie que nos odie y nos maldiga como enemigo.

-       Repasemos nuestra vida ante las personas que conocemos, y si alguna entra en la lista concreta de los que odian, calumnian o maldicen, entonces viene el posible examen de nuestra respuesta. Lo demás son miedos infundados.

-       Conviene que hagamos examen de nuestra conciencia, porque podemos ser nosotros los enemigos de alguien; hay muchas maneras de “ser” lo que, a veces, pensamos de los demás; podemos, muy sutil e interiormente, odiar, maldecir y calumniar.

-       ¡Dios no lo permita!, porque somos la medida con la que se nos medirá.  

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Nicolás de Tolentino, 

sacerdote agustino


desaprender la guerra






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