viernes, 9 de octubre de 2026

BIENAVENTURADOS LOS QUE SABEN ESCUCHAR

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Lucas 11,27-28

Lo que realmente cuenta
27 Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente:
–¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!
28 Él contestó:
–¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!

DÍA 10 OCTUBRE CICLO A

-        Quien escucha se llena de sabiduría.

-      Es sabio quien tiene la cultura de haber sabido escuchar en todos los momentos de su vida, y al prójimo, que ha tenido cerca, tanto en situaciones de gozo como en los de tribulación.

No es lo mismo tener la cultura de los libros, a tenerla desde los “libros-vidas”, que nos dan oportunidad de “aprender a leer de la realidad de la propia vida y la del prójimo”.

·  La “vida” no es la pura “existencia”; quien solo existe no suele tomar conciencia de su propia realidad ni la del mundo, mientras que, quien sabe que “vive” tiene referencias, las cuales escucha, y le van dando “sentido a su vida”.

-        Advertir esta diferencia es el primer peldaño de la escalera de la cultura.

Escuchar es algo que se nos da gratuitamente; cuanto más niño somos mejor escuchamos de forma natural.

-   En la medida que se crece en edad, pero no en verdadera cultura, se puede caer en la suficiencia, solo por dominar algo de lo moderno; y en esta medida dejamos de saber y querer escuchar; se deja de aprender de la vida.

-  Las criaturas escuchan y entienden a su manera. (Francisco les hablaba).

“En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantando la voz, le dijo: “Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”.

-        ¡Cuántas verdades encierra esta frase!

Era una mujer de “entre la gente”; los que le seguían eran sencillos.

·      Esta mujer escuchaba; escuchar es “aprender y ver” mucho más que de las palabras que “oímos” y “no escuchamos”.  

·      Esta mujer leía del “libro de la Vida de Jesús”; por esto supo ver más allá de lo que veían sus ojos.

·      Esta mujer creyó en Jesús, y creer a Jesús era reconocer que era más que solo hombre.

-   Por reconocerlo, como Profeta enviado, Jesús le permitió entender el valor de quien fue elegida para ser su madre.

-     Esta mujer no sabía casi lo que decía, al no conocer la realidad de la Vida de Jesús, DIOS Y HOMBRE, pero sí que tuvo la gratuidad de saber que su madre fue singularmente elegida. De ahí su exaltación.

·       María fue sorprendida por el Arcángel S. Gabriel.

-    La Encarnación de Dios, tal como fue en realidad, dejó maravillada a María, porque la verdadera humildad, y más cuando es fruto de una plenitud de Gracia, no espera nada, sino sólo el acontecer de la voluntad divina.

·      María recibió la mayor Gracia para vivir el gozo de amar y sufrir con el HIJO DE DIOS.

“Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”

·    María es modelo de escuchar la PALABRA; sabemos, por la fe, que es CRISTO.

-        De Dios sabe más quien lo escucha, y no tanto quien "solo estudia la PALABRA"

En el Cielo tendremos muchas sorpresas, ya las tenemos ahora, cuando veamos por “encima” a muchos que, en su tiempo, podíamos pensar que de Dios sabían menos que nosotros; los sencillos no escuchan a los suficientes.

-        ¡Bienaventurados por haber sabido escuchar! 

     Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Paulino, obispo de York, 

discípulo de s. Gregorio Magno

pALABRAS DE VIDA





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