“AL QUE MUCHO SE LE DIO,
MUCHO SE LE RECLAMARÁ”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 12, 39-48
DÍA 21 OCTUBRE CICLO A
· Los cristianos debemos acoger y conocer el Evangelio, la Buena Noticia de Jesús,
y también las cartas de San Pablo; él marca una diferencia, aceptando “lo
recibido por Tradición, y a Pedro”, aunque supo discrepar y
buscar el diálogo con él.
- Su
fe en Jesús,
que no conoció, nace por
su encuentro gratuito con Cristo
Resucitado, camino de Damasco.
“Al que mucho se le dio,
mucho se le reclamará”
Debemos
pensar que esta frase no es sólo para creyentes; ocurre que quienes afirman su increencia no
reparan que Dios sea Creador y, como consecuencia, no admiten la filiación y origen de “ser criaturas” ni que sus talentos
procedan de Dios.
· ¿De dónde, entonces, si uno no se los
puede dar a sí mismo?
- No
es una cuestión genética; de muchos padres, sin grandes
cualidades humanas, ni con medios económicos, han nacido hijos muy sabios.
·
Dios
ha dado la vida a todo ser humano y nos
ha regalado,
a cada uno, cualidades diferentes, para compartir la vida como “iguales
en la diferencia”.
“El criado que, conociendo la voluntad de Dios,
no se prepara ni
obra de acuerdo con su voluntad…”
· Dios
no nos trata ni nos tiene como criados, sino como hijos, y no sólo a algunos, sino a todos.
-
Su voluntad es “ser aceptado libremente”.
-
Su voluntad
es que “creamos a QUIEN HA SIDO ENVIADO.” Esta frase nos dice que la voluntad
del Padre es que creamos en el enviado que es su HIJO UNIGÉNITO.
- No aceptar al HIJO, que conocemos en JESÚS, es incapacitarnos para entender la frase del
Evangelio, porque el HIJO ha venido
a Revelar la identidad de Dios.
- Su Revelación no es en beneficio suyo; es para bien de todo ser humano. Dios es plenitud en sí mismo.
· Aceptar a Dios es reconocernos “criaturas”
personalmente amadas por Él.
· Aceptar la Realidad de Dios supone tener la medida de conocimiento de su
larga Historia con nosotros; esta Presencia de Dios-con-nosotros nos ayuda conocer su voluntad y, con las actitudes de Jesús vamos conociendo la voluntad del Padre de
manera general.
- Su voluntad la han entendido los verdaderos creyentes, como la aceptación de la realidad que
cada uno vive en su vida.
“Bienaventurado aquel criado a quien su señor,
al llegar, lo encuentre portándose así”
- No aceptar
la realidad de la cotidianidad es caer en divagación mental, buscando ideas y sentimientos, que
muestren la voluntad de Dios; es disponer
los sentimientos evadiéndonos de su voluntad, pidiendo conocerla.
·
¿Qué hace el criado estando o no su
señor?
- Hacer
lo que debe en la cotidianidad de su trabajo; así
de sencillo.
- Desde lo de cada día, Dios nos da a conocer su voluntad “para
mañana”.
“Mi señor tarda en llegar”
- Dejar
de hacer lo que se debe es perder el sentido de la vida; muy pobre es el ser humano que
necesita un guardián para cumplir su deber.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
PARA ALABARTE NACÍ

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