"SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 13,1-23
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XV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO
CICLO A
Is 55,10-11
“Así será mi Palabra…, no volverá a mí vacía, cumplirá mi deseo”
Los Profetas hablaron en Nombre de Dios, “hombres como eran”.
·
LA PALABRA DE DIOS
ES EL HIJO, que fue enviado para anular la distancia insalvable entre Dios y
nosotros, que habían creado nuestros padres.
-
El Amor Divino no resistía vernos alejados, irremisiblemente, habiéndonos
creado para conocerle, amarle y gozarle eternamente.
·
LA PALABRA vino a su casa, porque todo lo creado le pertenece, cumplió el deseo del PADRE; fue
condenada experimentado la muerte y la sepultura; después de la Resurrección no volvió vacía a la eternidad de Dios,
“nos ha resucitado con Cristo Jesús,
nos ha sentado en el Cielo con Él” (Ef 2,6).
Mt 13,1-23
El primer párrafo del texto del Evangelio es
para que lo contemplemos.
“Jesús salió de casa y se sentó junto al mar”
·
¿Quién no buscaría sentarse junto a Él para
verle en su intimidad silenciosa, mirando el mar?
Estar junto a Él -podemos
vivirlo ahora espiritualmente- nos pacifica.
“Acudió tanta gente que tuvo que subirse a una barca”
Dice el texto, por segunda vez, que se
sentó.
·
Jesús no llevaba prisa estando con la gente
sencilla que acudía a Él.
-
No digamos que eran otros tiempos; para lo
que queremos nos damos tiempo; hoy
hemos de priorizar lo que es importante para la vida personal y la vida de
comunión, familiar o comunitaria.
“Aquel día les habló de muchas cosas en parábolas”
- En parábolas para que la gente sencilla le entendiera
y disfrutara de escucharle.
Ante la pregunta de los discípulos “¿Por qué les hablas
con parábolas?” y la
respuesta Jesús, citando a Isaías, vemos que va dirigida a los “sabios y entendidos”, aunque
dice el Profeta “que está embotado
el corazón de este pueblo”
- Los “letrados”
se acercaban a Jesús para comprometerle, mientras que el pueblo llano “lo
buscaba y se complacía escuchándole”.
- Jesús
hablaba para todos públicamente, y en las sinagogas.
-
Todos “tenemos oídos”; Dios no tiene acepción de personas,
no selecciona, somos nosotros,
desde nuestra libertad, quienes decidimos querer escuchar, entender y querer creer.
La Palabra de Dios nos dice: “Oiréis con los oídos sin entender, miraréis con los ojos sin
ver…, son duros de oído. Han cerrado los ojos”
-
Somos nosotros
los que podemos hacernos duros para
oír y rápidos en cerrar los ojos
Nos parece muy clara la parábola, como seguramente lo fue para los que la oyeron
directamente; parece que no necesita
aclaración; lo cierto es que necesitamos
meditar la PALABRA DE DIOS y, no
es suficiente escucharla, haber entendido lo que nos dice, sobre todo debe ser creída.
- Lo difícil es interiorizar y asimilar la PALABRA DE DIOS para una
permanente conversión.
“Salió el sembrador a sembrar”
- Parece que el sembrador no mira donde siembra, sino que va echando la semilla según va
caminando.
“La semilla cae en terreno pedregoso, otra entre zarzas,
otra en tierra buena”
-
No tienen la culpa las piedras ni las zarzas,
porque todo son criaturas buenas creadas por Dios, y cada criatura debe
estar satisfecha de ser lo que es, y nosotros también; con
esta metáfora aprendemos que, cada uno de nosotros, en nuestra diversidad, no
lo abarcamos todo ni servimos para todo.
- Las piedras y las zarzas no son conscientes
de la semilla sembrada, somos nosotros quienes hemos de mirar y ver
al sembrador, y “ser conscientes de la semilla sembrada en nuestra vida”.
-
Nosotros podemos ser “duros” como las
piedras, o “superficiales”, donde ninguna semilla puede crecer, o zarzas que
ahogan toda siembra buena.
- ¡La
medida de acoger o rechazar al sembrador
es la medida de ser piedra, zarza o tierra buena!
- Todos no estamos llamados a realizarnos,
según la voluntad de Dios, de la misma manera, pero sí a dar el treinta, el sesenta o el cien; seamos agradecidos ante
lo que ahora mismo vivimos.
- Podemos vivir el Don de la Eucaristía con
superficialidad, inmersos en nuestras preocupaciones, o según la medida de
nuestra fe, y gozar de Celebrar al Sembrador a los pies de María.
-
“El que tenga oídos que
oiga”
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
fundador de los Vallombrosianos
VEN LEVANTATE

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