“¿NO ES EL HIJO DEL CARPINTERO?”
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Mateo 13,54-5854 y llegó a su propia tierra, y donde comenzó a enseñar en la sinagoga del lugar. La gente, admirada, decía: – ¿De dónde ha sacado este todo lo que sabe? ¿Cómo puede hacer tales milagros? 55 ¿No es este el hijo del carpintero? Y su madre, ¿no es María? ¿No son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas, 56 y no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros? ¿De dónde ha sacado todo esto? 57 Y no quisieron hacerle caso. Por eso, Jesús les dijo: –En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra y en su propia casa. 58 Y no hizo allí muchos milagros, porque aquella gente no creía en él. |
DÍA 31 JULIO CICLO A
¡Nunca
terminaríamos de hablar de la fe!, tal vez “quienes no la tienen”.
- Quien tiene en sus manos una joya de gran valor y sabe
que es suya, de lo único que se
preocupa es de no perderla.
-
Quien
no entiende de joyas, aunque se le muestre una de gran
valor, puede que no le dé importancia,
ni aprecie al que diga que es propietario de ella.
· La Fe es un Don que,
después del Don de la vida, es el mejor regalo
que Dios puede dar a un alma, porque la joya más preciada, de quien tiene conciencia de vivir, es Dios.
-
Teresa
de Jesús, que tardó en recibir el Don de la fe, cuando lo tuvo, ¡qué
profunda frase resumió lo que significa! “Quien a Dios tiene nada
le falta”
- Es tan cierta la frase, desde la fe, que vale
la siguiente: A
quien le falta Dios, todo le falta.
Ø Hablamos
de “tener fe” o de “no tenerla”, me
atrevo a decir, desde no tenerla, porque quien la vive se dedica solo a “dar gracias”, y a “hablar de Dios”
desde la Luz que sobrepasa su razón y su mismo corazón amándolo.
Ø
Hablamos de Dios, desde la fe, como el ciego, que acaba de ver por primera la luz; es
decir, que la fe “no habla de Dios”, sino de lo que ve y ama.
¡Cuántas palabras sobran cuando razonamos a
Dios o lo negamos! cuando no sabemos nada de Dios; es cuando aparece
la palabrería como mal entendido diálogo, o vamos a la oración desde lo que
no es verdadera fe.
·
“Jesús fue a su ciudad -advirtamos que no dice “su ciudad natal”- y se puso a enseñar
en la sinagoga”
-
La
gente decía admirada: “¿De dónde saca este esa sabiduría?”
-
No dicen sorprenderse de su inteligencia, sino
de su Sabiduría. ¿Por qué?
·
Jesús hablaba de Dios, siendo verdadero Hombre, desde lo que veía
de su Padre; en términos humanos, hablaba
desde la Fe.
- Es
Dios desde que llegó a Nazaret, pero el HIJO Enviado no
vino al mundo para mostrarse como Dios, sino como Hombre, siendo Dios para que, respetada la razón y la libertad de todo ser humano, cada uno de nosotros tengamos la
oportunidad de trascender sus dichos y hechos, y creamos en el Dios-con-nosotros,
desde la Humanidad de Jesús.
“¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre, María…?”
-
La admiración, desde la fe inicial, se
quiebra cuando la razón se queda con lo que piensa que sabe; porque sus coetáneos acertaban que María era su
Madre, pero no sabían nada más de Jesús.
-
“¿De dónde saca todo eso?”; y se escandalizaban a causa de él.
Cuando realmente buscamos a Dios los caminos
son firmes y seguros; no así cuando nos quedamos con nuestra fe “religiosa”,
o con dudas pensando… ¿No es el Dios de la
Iglesia? ¿No es el Dios que predican los curas? ¿No es el Dios de
los que “practican”?
-
No exijamos que la Iglesia
sea una perfección humana, cuando tal vez tú, bautizado,
también eres Iglesia, ni exijamos curas santos
y perfectos, ni los que “practican”.
- El posible escándalo o duda, “no
lo dudemos”, es por falta de fe.
- La fe
no justifica lo que no es verdad, pero a quien la tiene “nada le falta”.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
fundador de la Compañía de Jesús
MADRE DEL AMOR

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