sábado, 25 de julio de 2026

"EL REINO DE LOS CIELOS...

UN TESORO ESCONDIDO, 

PERLA DE GRAN VALOR..."

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 13,44-52

Parábola del tesoro escondido
44 “El reino de los cielos se puede comparar a un tesoro escondido en un campo. Un hombre encuentra el tesoro, y vuelve a esconderlo allí mismo; lleno de alegría, va, vende todo lo que posee y compra aquel campo.
Parábola de la perla de gran valor
45 “También se puede comparar el reino de los cielos a un comerciante que anda buscando perlas finas; 46 cuando encuentra una de gran valor, va, vende todo lo que posee y compra la perla.
Parábola de la red
47 “Puede compararse también el reino de los cielos a una red echada al mar, que recoge toda clase de peces. 48 Cuando la red está llena, los pescadores la arrastran a la orilla y se sientan a escoger los peces: ponen los buenos en canastas y tiran los malos. 49 Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles a separar a los malos de los buenos, 50 y arrojarán a los malos al horno encendido, donde llorarán y les rechinarán los dientes.”
Cosas nuevas y cosas viejas
51 Jesús preguntó:
– ¿Entendéis todo esto?
–Sí, Señor –contestaron ellos.
52 Entonces Jesús añadió:
–Cuando un maestro de la ley está instruido acerca del reino de los cielos, se parece a un padre de familia que de lo que tiene guardado saca cosas nuevas y cosas viejas.

DÍA 26 JULIO CICLO A

DOMINGO XVII  TIEMPO ORDINARIO

1 Re 3.5.7-12

En sueños le dice el Señor a Salomón: Pídeme lo que deseas”.

-       En muchos relatos, en la Biblia, vemos que Dios utiliza los sueños para iluminar el alma de sus elegidos.

El Señor le dice al sabio Salomón: “Pídeme lo que deseas que te dé”.

-       “Concede a tu siervo un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal”

-       Aunque fuera en sueños, era el momento de pedir grandezas, según criterios humanos, pero Salomón respondió sabiamente, aún en sueños.

-       Pensemos que Dios nos hace esta pregunta a cada uno de nosotros, creyentes; consciente o inconscientemente siempre le pedimos algo a Dios. Hoy preguntémonos: ¿qué le pedimos a Dios?

“Te concedo un corazón sabio e inteligente

-       Es lo mejor que Dios nos puede conceder.

-       Si es “Don” no midamos la inteligencia de los seres humanos, sino su comportamiento, porque es el modo de conocer que actúa según el “Don” recibido; es propio de humildes y prudentes más que de sabios y entendidos.

Rom 8,28-30

“Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para bien”

-       Una frase para meditar:

1.     Saber cómo amamos a Dios y,

2.    si nos creemos que, amándole, “todo nos sirve para bien”.  

-       De ser así, nunca habría quejas ni peticiones inadecuadas, sino acción de gracias.

Mt 13,44-52

“El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido”

·       ¿Qué es este tesoro escondido para un creyente?

1.     Dios es un tesoro escondido que, si se encuentra, es tesoro brillante de Luz para el alma y para el cuerpo.

-       ¡Bienaventurado quien reconoce que haber encontrado a Dios es tener el único tesoro necesario para entender la complejidad de la vida y del morir cada día!  

2.    Cada uno de nosotros somos un tesoro escondido que hay que encontrar.

-       Vale la pena saber vender lo incensario para hacerse con el tesoro de llegar a realizar lo que estamos llamados a ser.

-       ¡Cuantos tesoros perdidos por imprudencia, por indiferencia, por errar en lo necesario e importante para la vida, y cuántos tesoros, algunos tal vez ocultos a la atención de muchos, pero encontrados y conocidos por quienes buscan y saben mirar lo que ven!

-       ¡Bienaventurados los que descubren el tesoro de saber quiénes son y lo llegan a ser!

3.    Cada prójimo es un tesoro escondido que hay que descubrir.

-       La vida nos demuestra ¡cuántos tesoros caminan junto a nosotros por el mismo camino! hasta que llega el momento que los descubres en seres humanos, y en espacios, donde Dios ha hecho posible el encuentro.

-       ¡Cuántos tesoros ocultos que pocos aciertan en verlos y en apreciar su encuentro!

-       ¡Cuántos tesoros ocultos, sin que haya quien ayude a pulirlos, perdidos en la vida!

-       ¡Bienaventurados los buscadores de tesoros, porque los hallan en muchos lugares, por no estar demasiado ocultos; sólo lo suficiente para no ser encontrados por cualquiera que no los valore!

·       ¿De qué nos hemos de examinar hoy ante esta parábola?

-       Pensemos en no caer en rutina, no ser indiferentes, porque la indiferencia es un gran error, que mata cualquier admiración y asombro para saber ver lo que miramos.

-       No seamos indiferentes ante nada ni ante nadie, porque es la manera de ser engañados ante Dios, ante nosotros mismos y ante el prójimo.

-       No cerremos las puertas de casa, pensando que tenemos “verdad suficiente para vivir”, sino sepamos sacar y aprovechar de lo antiguo y de lo nuevo, porque es un error permanecer sólo en lo uno o en lo otro.

·       Quien ama es un ser dinámico que sabe descubrir muchos tesoros escondidos, que lo son para quienes viven distraídos o con criterios personales intocables de Dios y del prójimo.

Todo tesoro tiene un precio; lo tiene Dios, lo tiene cada prójimo y lo tenemos cada uno de nosotros.

·       ¿Qué estamos dispuestos a pagar por mantener el tesoro de cada amistad, de cada hogar, y sobre todo el tesoro de la fe, del amor a Dios y de su Paz?

     Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

ss. Joaquín y Ana, padres de la B. V. María


NECESITO DE TI





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