sábado, 6 de junio de 2026

"EL QUE COMA DE ESTE PAN 

VIVIRÁ PARA SIEMPRE" 

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 6,51-58

51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propio cuerpo. Lo daré por la vida del mundo.”
52 Los judíos se pusieron a discutir unos con otros:
–¿Cómo puede este darnos a comer su propio cuerpo?
53 Jesús les dijo:
–Os aseguro que si no coméis el cuerpo del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida. 54 El que come mi cuerpo y bebe mi sangre tiene vida eterna; y yo le resucitaré el día último.y 55 Porque mi cuerpo es verdadera comida, y mi sangre verdadera bebida. 56 El que come mi cuerpo y bebe mi sangre vive unido a mí, y yo vivo unido a él.z 57 El Padre, que me ha enviado, tiene vida, y yo vivo por él. De la misma manera, el que me coma vivirá por mí. 58 Hablo del pan que ha bajado del cielo. Este pan no es como el maná que comieron vuestros antepasados, que murieron a pesar de haberlo comido. El que coma de este pan, vivirá para siempre.

DÍA 6 JUNIO CICLO A

CORPUS CHRISTI 

Jn 6,51-58

Cuando deseamos escuchar a Cristo Jesús leyendo LA PALABRA DE DIOS, el Espíritu Santo la ilumina y sale del corazón decir: ¡Jesús, qué impresionante es lo que nos dices!

El Evangelio de hoy nos lleva a asombrarnos de lo que significaron, para los discípulos, las palabras de Jesús:Tomad y comed, esto es mi Cuerpo, tomad y bebed, esta es mi Sangre para siempre en la Iglesia, y para la Humanidad si esta lo quiere escuchar.

·       La Eucaristía es la síntesis de toda su Vida entregada.

¡Cuánto hemos de ver, tocar y contemplar a Cristo resucitado en el Altar!

-       En Jesús Eucaristía hemos de contemplar el silencio de muchos años de su vida escondida en Nazaret y su Cuerpo dado en los tres años de tiempo mesiánico.

·       “YO SOY”

-       Muchas veces hemos comentado este “YO SOY”, que identifica a Jesús como Dios.

-       ES DIOS, y creemos en el ÚNICO DIOS Y SEÑOR con EL PADRE Y EL ESPÍRITU SANTO, es decir, creemos en el Dios Creador, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob.

“Yo Soy el Pan vivo que ha bajado del cielo”

-       ES LA TRINIDAD, el Dios que nos ha creado por Amor y que decide hacerse Pan aquí en el tiempo, para sentarnos en la Mesa del cielo después de adoptarnos como hijos.

-       Es Pan desde las entrañas de María.

·       ¿De qué se alimentó espiritualmente María, sino de la Presencia de Jesús en Ella?

-       Nos ayuda pensar en el silencio oracional de María desde la Encarnación, para entender nuestro alimento espiritual celebrando la Eucaristía con fe y amor.

·       Jesús era PAN, cuando vivía con sus coetáneos en Nazaret, trabajando de carpintero en el oficio de José, que hizo de padre en la tierra

·       Jesús fue PAN en su primer milagro en Caná de Galilea.

·       Jesús era PAN cuando llamó a los Doce y cuando empezó a decir que el Reino de Dios estaba cerca y ya en el mundo.

·       Jesús era PAN cuando alimentaba multiplicándolo para quiene no lo tenían para comer.

·       Jesús fue PAN para los escribas y fariseos, cuando se sentaba en sus mesas o cuando venían a tentarle; pero ellos no lo entendieron, no se detuvieron a escucharle con amor.

“El Pan que Yo daré es mi Carne por la vida del mundo”

-       EL HIJO vino al mundo, porque llegó “a su casa, pero los suyos no le recibieron”.

No aceptar a Jesús es ser del mundo, aunque seamos elegidos.

-       No se trata sólo de escuchar; lo que se oye sin fe es interpretado por la razón, y esta no puede entender las palabras de Jesús;  las rechaza por ser un lenguaje duro.

“¿Cómo puede este darnos a comer su carne?”

-       Desde la fe se entiende lo que dice Jesús; ES PAN, precisamente, para la vida del mundo; para los que buscan sentido a la vida, estando en el mundo, que no la da.

·       Vivir para Jesús es aceptar la vida que Dios nos ha dado, y que habíamos perdido; por esto ES PAN, que da la vida nueva al mundo, siempre viejo y muerto, para la vida.

“El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene vida eterna”

-       Eterno solo lo es Dios; nuestra vida temporal tiene la huella de la vida eterna si Dios habita en nosotros.

-       Creer es contemplarnos resucitados en Jesús en el tiempo.

El que me come, habita en Mí y Yo en él”

-       Todo es gratuito, pero condicionado a ser testigos de la Verdad en el mundo.

“Como el Padre que vive me ha enviado, y Yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por Mí”

-       La experiencia de esta realidad de vida gratuita y de eternidad nos exige, aceptando el don de la fe, no sólo creerla, sino coherencia de vida con el don recibido.

Las matemáticas de Dios no son: “dos y dos, cuatro”, ni es la simple gratuidad, la que hace gozar la experiencia; todo pasa según la medida de fe y de vida correspondiente.

-       “No todo el que me dice “Señor, Señor” está en Mi verdad.

“Este es el Pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres”

La lluvia no cae del “cielo”, sino de las nubes. De la mano de Dios llegó el pan que necesitaba el Pueblo por el desierto, pero EL PAN DE VIDA, del que nos habla Jesús, nos llega desde el “cielo de LA TRINIDAD”, abierto para enviar al Hijo y ser Dios-con-nosotros.

“Vuestros padres comieron el pan que alimentó su cuerpo, y murieron”

“El que come Mi Pan vivirá para siempre”

-       La eternidad nos espera a todos; esta, como Vida, sólo es Verdad en Dios.

·       El Misterio de Amor, abierto de par en par al entendimiento humano, nos dice que la vida eterna no es un concepto, sino la Realidad de vida desde Dios; a la eternidad llegamos en la medida de fe y verdad con que es vivida en el tiempo.

El Papa Francisco decía: “La medida de Amor de Dios es sin medida”.

Gracias a Jesús y a su Espíritu, también nuestra vida llega a ser “pan partido” para nuestros hermanos”. (Papa Francisco. Ángelus 22-06-14).

·       ¡Es impresionante el don de poder celebrar la Eucaristía como Pueblo reunido y unido en fe y amor en Comunidad a ejemplo del Dios de nuestro Credo!

Sólo en el cielo podremos llegar a tener la comprensión de lo que es, en nuestro tiempo, en el mundo, celebrar el Amor de la TRINIDAD, nuestro Dios, en cada Eucaristía.

  Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Bonifacio, obispo y mártir, 

apóstol de Alemania


CANATEMOS AL AMOR 
DE LOS AMORES








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