"SIMÓN, HIJO DE JUAN,
¿ME AMAS MÁS QUE ESTOS?"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 21,15-19
El encargo de Jesús a Pedro 15 Cuando ya habían comido, Jesús preguntó a Simón Pedro: –Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Pedro le contestó: –Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: –Apacienta mis corderos. 16 Volvió a preguntarle: –Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le contestó: –Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: –Apacienta mis ovejas. 17 Por tercera vez le preguntó: –Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro, entristecido porque Jesús le preguntaba por tercera vez si le quería, le contestó: –Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: –Apacienta mis ovejas. 18 Te aseguro que cuando eras más joven te vestías para ir a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te vestirá y te llevará a donde no quieras ir. 19 Al decir esto, Jesús estaba dando a entender de qué manera Pedro había de morir, y cómo iba a glorificar a Dios con su muerte. Después le dijo: –¡Sígueme! |
DÍA 22 MAYO CICLO A
· Jesús se dirige a Pedro, ante
los Once, casi en su despedida.
Había sucedido lo profetizado; lo
más grave que le podía suceder al Mesías.
- Los
Doce elegidos,
por boca de Pedro, no querían ni pensarlo cuando Jesús les hablaba “de lo que
le esperaba”.
· Jesús pasó por la traición de Judas y también de Pedro, por el abandono de los elegidos, menos Juan, que tenía que ser testigo real de la muerte de Jesús y afirmar que, resucitado, se
apareció a María Magdalena, a otras mujeres, y varias veces a los Doce;
comió ante ellos y dejó que Tomás pusiera sus manos en su Cuerpo real.
El
texto del Evangelio nos presenta el diálogo
con Pedro.
“Jesús, después de comer,
le dice a Pedro…”
- La escena es para contemplarla, antes que meditarla, y quedar con la lección.
·
Jesús come con sus discípulos Revelando su Cuerpo Real que, por ser resucitado, solo es visto por ellos; Jesús lo
consiente para que puedan ser testigos del Resucitado, desde lo que han
visto, tocado y comido con Él.
· Jesús se deja ver, se aparece como si la
tragedia no hubiera pasado por su Vida.
· Jesús era la Paz con la que saludaba; y ahora Resucitado es la Paz, que revela su Presencia, la
raíz del Amor y del Perdón, que sólo desde la fe podemos llegar a
comprender.
- ¡El
Amor es objetivo y Presencia de Paz en Jesús, ante quien lo quiera ver!
Llama a Pedro. ¿Cómo podía estar Pedro ante Jesús, después de haberle traicionado y
negado?
- Ya había experimentado
antes la mirada de Jesús…, para aprender a llorar de amor y
agradecimiento.
-
Nosotros pensemos, y no olvidemos, que Jesús nos ha salvado siendo enemigos, y lo seguimos siendo con muchas de nuestras
actitudes ante su Vida de Amor Revelado.
“Simón, hijo de Juan, ¿me
amas más que estos?”
- El
amor, cuando realmente ama en verdad, ante una ofensa, y más cuando ve llorar
con agradecimiento arrepentido, no retrae el pasado, sino que mira lo que hay que vivir a partir de
ahora, donde va a ser verdad el
amor.
- Pedirle
más amor a Pedro que a los demás es porque ha sido elegido, no para tener autoridad sobre
ellos, como lo malentiende el mundo, sino para ser fuerte en amor, perdón
y esperanza ante la vida de los demás.
¡Con qué verdad responde Pedro!
- Ahora desde la humildad, no como
debilidad y temor, sino desde la sabiduría
del amor y, posiblemente, con lágrimas:
“Sí, Señor, tú sabes que te quiero”
-
Apacienta mis ovejas.
· La eterna Misericordia divina tiene rostro: Jesús amando y perdonando.
- Rostro
que sigue siendo
visible y palpable en la Iglesia, y fuera de ella cada vez que un ser humano ama y perdona como Jesús.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
s. Rita de Casia, religiosa agustina
PADRE, VUELVO A CASA

No hay comentarios:
Publicar un comentario