sábado, 2 de mayo de 2026

 “SI ME CONOCIERAIS A MÍ, 

CONOCERÍAIS TAMBIÉN 

A MI PADRE”

 Meditación-Oración PALABRA DE DIOS

Fray Federico O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Juan 14,7-14

7 Si me conocéis, también conoceréis a mi Padre; y desde ahora ya le conocéis y le estáis viendo.
Felipe le dijo entonces:
–Señor, déjanos ver al Padre y con eso nos basta.
Jesús le contestó:
–Felipe, ¿tanto tiempo hace que estoy con vosotros y todavía no me conoces? El que me ve a mí ve al Padre: ¿por qué me pides que os deje ver al Padre? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Las cosas que yo os digo no las digo por mi propia cuenta. El Padre, que vive en mí, es el que hace su propia obra. 11 Creedme que yo estoy en el Padre y el Padre en mí; si no, creed al menos por las propias obras. 12 Os aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago; y hará otras todavía más grandes, porque yo voy al Padre. 13 Y todo lo que pidáis en mi nombre yo lo haré, para que por el Hijo se manifieste la gloria del Padre. 14 Yo haré cualquier cosa que me pidáis en mi nombre.

DÍA 2 MAYO CICLO A

·       No es fácil conocer el mundo material; todo él está para ser conocido y dominado siempre que se respete su “identidad”, porque lo material es una realidad en cada uno de sus seres; decir materia es aceptar que su ser “no está muerto”, porque forma parte de un todo con sus leyes.

·       Más difícil es conocer a las demás criaturas, que llamamos animales, porque no sólo tienen su ser, sino también sus formas esenciales de vivir, de convivir y de formar parte, no sólo del universo, sino de nuestra vida.

-       Cuando conocemos el comportamiento de sus vidas y lo que tienen de relación “espiritual” con nosotros, quedamos admirados.

-       Siendo esto una realidad del conocimiento humano, en relación con el todo”, vemos que no es fácil que nos conozcamos los seres humanos, cuando cada uno es una “singularidad personal”, un “mundo” en su ser, en su procedencia, en sus mutuas relaciones

¡Cuánta posible equivocación tenemos de nuestro mutuo conocimiento! y, ante la compleja realidad humana de conocer, ¿cómo decimos, tan fácilmente, que conocemos a Dios, que dudamos de Él, lo sustituimos o lo negamos?

-       Nos dice Jesús “Si me conocierais a Mí

Los mismos discípulos, ni los Doce elegidos que le acompañaban, no lograban conocer a Jesús.

-       Quedaban admirados de sus palabras y sus obras, al mismo tiempo que desconcertados.

·       ¿Cómo hemos conocido a Jesús los creyentes?

-       Conocer es un movimiento dinámico, nunca terminamos de conocer; tal vez, llegamos  primero a desconocer que a conocer.

·       ¿Es posible crecer en fe sin conocer?

·       ¿Son lógicas la duda o la negación desde el desconocimiento voluntario de Dios?

conocerías también a mi PADRE”

-       Quien no acepta conocer a Jesús, o quien lo hace sólo desde su interpretación humana, de su humanidad, se incapacita para poder aceptar a DIOS como verdadero Padre.

-       Es de pura lógica racional; si no aceptamos, desde la fe, que Jesús es Dios y Hombre Verdadero, no podemos pasar a pensar, y menos a creer, que es HIJO DE DIOS.

·       La presencia de Jesús en el mundo es de suma trascendencia para la fe, si no nos queremos quedar en una fe racional, subjetiva y sentimental; impropia de la verdadera fe en Dios, que es aceptación del don de creer.

Jesús les dice a los Doce: “Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto”

En el Evangelio de hoy, Felipe, y los discípulos, plantean sus interrogantes a Jesús; vemos que no le entienden.

·       A nosotros se nos plantea la trascendencia de las palabras conocer, creer y ver, desde la revelación que Jesús nos hace del Ser Divino, de Dios.

-       Cuanto más es el conocimiento del Dios, único y verdadero, más es el abismo de su Verdad, desde su Presencia, y mayor el deseo de conocerlo.

Federico Allara 

SANTORAL DEL DÍA

s. Atanasio, obispo de Alejandría 

en Egipto y doctor de la Iglesia


MARÍA MI ALIANZA




No hay comentarios: