"EL QUE RECIBE MIS MANDAMIENTOS
Y LOS OBEDECE,
DEMUESTRA QUE ME AMA"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 14,15-21Jesús promete enviar el Espíritu Santo 15 “Si me amáis, obedeceréis mis mandamientos. 16-17 Y yo pediré al Padre que os envíe otro defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con vosotros. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero vosotros lo conocéis, porque él está con vosotros y permanecerá siempre en vosotros. 18 “No voy a dejaros abandonados: volveré para estar con vosotros. 19 Dentro de poco, los que son del mundo ya no me verán; pero vosotros me veréis, y viviréis porque yo vivo. 20 En aquel día os daréis cuenta de que yo estoy en mi Padre, y que vosotros estáis en mí y yo en vosotros. 21 El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también le amaré y me mostraré a él.” |
DÍA 10 MAYO CICLO A
VI DOMINGO DE PASCUA
Cuando
nuestra vida de fe no es una experiencia del Amor divino trinitario, aceptando
su iniciativa, podemos quedarnos en un
cumplimiento legal de formas religiosas, o en un mar
de razonamientos y dudas, que dificultan el gozo del don de la fe y de su
testimonio.
Jn 14,15-21
·
Jesús,
en aquel tiempo, dijo a sus discípulos: “Si me
amáis…”
- Los
que estamos ahora aquí somos sus
discípulos, y lo que Jesús dijo
ayer nos lo dice hoy a todos.
Nosotros
vivimos en el tiempo, pero Jesús Vive Resucitado
fuera del tiempo.
- Hoy
se hace presente ante nosotros como
ayer se presentó en su Cuerpo real Resucitado a
María Magdalena, o se puso a caminar con los discípulos de Emaús, que lo reconocieron al partir el pan.
No vamos
a la Eucaristía a celebrar un hecho pasado, y mucho menos a
cumplir la ley de “asistir a Misa”.
-
Somos
protagonistas de lo que celebramos como Pueblo sacerdotal.
-
Seamos
conscientes de que somos convocados por el Espíritu Santo,
recibido en el bautismo, para responder con libertad y gratitud
al mandato de Jesús, que hoy nos dice: “Celebrad esto en memorial mío hasta que
vuelva”
Jesús
nos dice a todos nosotros: “Si me amáis…”
-
No
es fácil amar.
- Aprendemos
muchas cosas en la vida, y sabemos quién o quiénes han sido nuestros maestros,
pero ¿quién nos enseña a amar?
- Por
nuestra condición humana y natural, solemos
ser egoístas hasta cuando decidimos amar y pensamos que amamos.
· El amor tiene una configuración
objetiva,
aunque
sean muchas las formas y las palabras que, ideológicamente, lo definen.
· Desde la fe tenemos un Maestro, que no habla teóricamente,
ni transmite ideas, sino que ayer
mostró con su Vida la Verdad del
Amor, amando como había experimentado el amor de su Padre-Dios;
con este Amor, Jesucristo, Vivo y Resucitado nos ama a nosotros ahora.
- Podemos
hablar,
de la experiencia de ser amados por Dios, cuando
nuestra vida experimenta cómo nos ama Cristo Jesús; así es como podemos
testimoniar la experiencia de ser amados por Dios.
-
No
olvidemos que tener la experiencia de ser amados, por
Dios o por el prójimo, es aceptar su amor; no pretendamos
ser amados “como queremos”.
· La Vida de Jesús es la que ha de ser conocida,
creída y escuchada.
Si
no existe esta relación personal de credibilidad dudo que podamos
experimentar ser amados por Jesús; cuando
falta la aceptación de la identidad no es objetiva la experiencia de amor de Jesús o de otro prójimo.
No
hemos de presuponer que amamos a Dios, porque el amor es muy concreto; sabemos cuándo y a quién amamos, y a quién
no.
“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”
-
Su mandamiento es amar como Él nos ha
amado; todo queda resumido en este testamento de Jesús.
- De
este amor nuestro a Jesús depende saber “guardar su mandamiento”.
- De
este amor a Jesús depende aceptar recibir el Paráclito.
- De
este amor a Jesús depende conocer la Verdad de Dios.
- De este amor depende la experiencia de
la Presencia de Jesús Resucitado y la del Espíritu Santo, que se nos ha dado para
escuchar su voz.
“El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce”
-
Nosotros lo conocemos en la medida en que nuestra vida tiende
más hacia la escucha de voces interiores
que las muchas que nos llegan de fuera; pero tenemos que discernir entre
nuestras voces “racionales” y “las del Espíritu”.
·
Nos
dice Jesús: “Yo sigo vivo y no os
dejaré huérfanos”
· Es Dios quien comparte nuestra intimidad; no son nuestros sentimientos los que significan
la verdad de la relación con Él.
“Sabéis que Yo estoy en mi Padre, y vosotros en Mí y Yo en
vosotros”
- Vemos
la unidad que crea Dios con
nosotros, para que la conservemos.
-
De
esta frase nace la auténtica relación-oración posible con Dios.
· Fe es aceptar esta simplicidad de
Amor Revelado.
“El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama”
-
Amemos al Papa, amemos la Iglesia y
trabajemos por la unidad.
- ¡Esto
es de Dios; demos testimonio de amarlo y de amar al prójimo!
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
PRINCIPIO Y FUNDAMENTO

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