"¿CÓMO PUEDE DARNOS
A COMER SU CARNE?"
Meditación-Oración PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
DÍA 24 ABRIL CICLO A
¡Cuántas
preguntas sin respuesta nos podemos hacer desde la razón en
relación con cuestiones de la fe!
También
desde la fe,
cuando se piensa que la razón tiene capacidad para iluminar su contenido,
puede errar, y de hecho así lo constatamos en tantas afirmaciones
que pasaron a ser cismáticas, no por negar, sino por usar sólo la razón para interpretar, sin aceptar lo
que sólo la fe ilumina.
· Por la fe creemos que Jesús era Dios y
Hombre Verdadero.
- Al
decir “Hombre Verdadero” afirmamos
creer que Jesús tenía cuerpo, alma y espíritu, como todo ser humano nacido de mujer, y siendo DIOS, por ser el HIJO, ES PERSONA de la misma
Naturaleza Divina que el PADRE, que lo envió.
· El HIJO no podía quedar retenido en la muerte; para vencerla, física y anímicamente, se encarnó en las entrañas de María; para después de resucitar ascender, “a donde era”, con su Cuerpo real espiritualizado.
- Esto
es lo que “entendemos desde la Luz de la fe” y a lo que “estamos llamados a ser en Dios” por el
mismo Espíritu que ungió a Jesús y lo resucitó; esto es lo que nos da a poder
entender:
“Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su
sangre, no tenéis vida en vosotros”
· EL
HIJO DE DIOS nacido de María es el Hijo del hombre; y la carne que hemos de comer y la sangre que hemos de beber
no significa que los creyentes somos antropófagos, sino que, Cristo resucitado es un Cuerpo real espiritualizado.
-
Comer su Cuerpo y beber su Sangre tiene el signo de ser
verdadero Cuerpo y verdadera Sangre; comerlo
y beberlo no es de forma espiritual,
sino real si aceptamos
creerlo a la Luz de la fe; lo cual nos da idea también de
lo que es la vida según Dios.
“Mi carne es verdadera
comida y mi sangre es verdadera bebida”
·
¿Por qué nos extraña este lenguaje?
- Por el materialismo que nos inunda.
- Desde la fe sabemos que los humanos
somos seres espirituales de cuerpo y alma,
por esto, este lenguaje nos es natural y lógico.
“Como el Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre,
así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí”
-
Jesús
lo dijo en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaúm.
¡Qué diferencia tan grande, y hasta opuesta, es la de vivir según los
criterios del mundo, siempre apoyados en seguridades, que se las
lleva el viento, a vivir según la
vida de Dios, que hemos conocido en Cristo Jesús!
· La vida de fe no nos aleja del mundo, estamos en él siendo conciudadanos responsables de la
solidaridad social humana.
·
Entender la libertad y la obediencia, desde la fe, es muy diferente a como las entiende el mundo.
- Tenemos más libertad obedeciendo, a la Verdad
y al Amor conocidos en Dios, que desde cualquier compromiso separado
de toda referencia de la Verdad.
· La fidelidad al sentido de la vida es signo de libertad humana.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
BARRO

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