martes, 31 de marzo de 2026


“¿QUÉ ESTÁIS DISPUESTOS A DARME?”

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M 

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 26,14-25

La traición de Judas Iscariote
(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)
14 Uno de los doce discípulos, el llamado Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes 15 y les preguntó:
– ¿Cuánto me daréis, si os entrego a Jesús?
Ellos señalaron el precio: treinta monedas de plata. 16 A partir de entonces, Judas empezó a buscar una ocasión oportuna para entregarles a Jesús.
La Cena del Señor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 El primer día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:
– ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?
18 Él les contestó:
–Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: ‘El Maestro dice: Mi hora está cerca, y voy a tu casa a celebrar la Pascua con mis discípulos.’
19 Los discípulos hicieron como Jesús les había mandado y prepararon la cena de Pascua.
20 Al llegar la noche, Jesús se había sentado a la mesa con los doce discípulos; 21 y mientras cenaban les dijo:
–Os aseguro que uno de vosotros me va a traicionar.
22 Ellos, llenos de tristeza, comenzaron a preguntarle uno tras otro:
–Señor, ¿acaso soy yo?
23 Jesús les contestó:
–Uno que moja el pan en el mismo plato que yo, va a traicionarme. 24 El Hijo del hombre ha de recorrer el camino que dicen las Escrituras, pero ¡ay de aquel que le traiciona! ¡Más le valdría no haber nacido!
25 Entonces Judas, el que le estaba traicionando, le preguntó:
–Maestro, ¿acaso soy yo?
–Tú lo has dicho –contestó Jesús.

DÍA 1 ABRIL CICLO A

Judas no sólo fue un traidor, fue un negociante; vendió a Jesús.

-       Todo estaba profetizado, y es lo que hemos de ver; no tanto las personas ni el dinero que se manejaba, sino el hecho devender al mejor amigo”.

Cuando el corazón conduce al ser humano, desde lo negativo de su complejidad, puede llegar a hacer el mal; desde lo más insignificante, que siempre es malo, hasta lo más grave, como es:

-       Llegar a no ser conscientes del mal causado personal y socialmente, siendo esto peor que el mismo mal cometido.

·       ¡Hasta dónde podemos llegar cuando no hay conciencia del mal!

Vemos como Mateo nos repite lo que escuchamos en Juan:

“Al atardecer se puso a la mesa con sus discípulos”

-       Veamos que “no todo lo que dice y hace Jesús va dirigido a todos”; hay momentos y palabras que están dirigidas “a sus discípulos elegidos”.

“Uno de vosotros me va a entregar”

Todos somos pecadores, de una u otra forma, pero también Jesús, en este caso, se refiere a uno de los Doce elegidos. “Uno de vosotros”.

-       Uno a uno le fueron preguntando muy entristecidos:

¿Soy yo acaso, Señor?”

-       No eran conscientes de que lo iban a abandonar.

Si pudiéramos saber lo que podemos llegar a ser y a hacer, en bien y en mal, en el mañana que desconocemos, es posible que el bien lo haríamos hoy, y el mal, tal vez, procuraríamos que no llegara a ser cometido.

-       Si no somos del todo conscientes del “hoy”, ¿podemos prevenir el mañana?

Pues sí, porque “mañana llega desde las actitudes de cada hoy que vivimos

·       ¡Hasta dónde puede llegar la hipocresía de un ser humano, inconsciente de su maldad, al vivir incapacitado por no ver “el amor con que es amado”!

No se trata de creer o no creer en Dios, lo grave es anterior; no querer ver los actos de Amor que Dios nos hace a todos y a cada uno de nosotros.

-       No es falta de fe, sino de una voluntad que no responde al Amor.

-       No nos preguntemos si tenemos fe; tengamos voluntad de ver si nuestra mente y nuestro corazón quieren reconocer el Amor de Jesús, y tanto amor con el que podemos ser amados por muchos prójimos.

·       ¡Lo grave siempre es negarnos al amor!

¡Cuántos, si recibieran parte del amor que recibimos de Dios y del prójimo, responderían mejor que nosotros con gratitud a Dios y al prójimo!

Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:

“¿Soy yo acaso, Maestro?”

“Tú lo has dicho”

-       La medida de traicionar a Jesús solo la sabe Él; a nosotros nos corresponde saber si procuramos “dar respuesta a la gratitud de haber sido elegidos”.

·       El bautismo es el sello de marca del Amor Trinitario que nos hace templos de su Espíritu; Judas nunca advirtió “la marca del sello del Amor divino”.

-       ¡Ayudémonos a vivir nuestra vocación de bautizados!                   

Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Venancio, obispo de Salona y mártir


NADA





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