“CUANDO LEVANTÉIS
AL HIJO DEL HOMBRE…”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Juan 8,21-30“A donde yo voy, vosotros no podéis ir” 21 Jesús les volvió a decir: –Yo me voy, y vosotros me buscaréis, pero moriréis en vuestro pecado. A donde yo voy vosotros no podéis ir. 22 Los judíos decían: –¿Acaso estará pensando en matarse y por eso dice que no podemos ir a donde él va? 23 Jesús añadió: –Vosotros sois de aquí abajo, pero yo soy de arriba. Vosotros sois de este mundo, pero yo no soy de este mundo. 24 Por eso os he dicho que moriréis en vuestros pecados: porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados. 25 Entonces le preguntaron: –¿Quién eres tú? Jesús les respondió: –En primer lugar, ¿por qué he de hablar con vosotros? 26 Tengo mucho que decir y juzgar de vosotros; pero el que me ha enviado dice la verdad, y lo que yo digo al mundo es lo mismo que le he oído decir a él. 27 Pero ellos no entendieron que les hablaba del Padre. 28 Por eso les dijo: –Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, reconoceréis que yo soy y que no hago nada por mi propia cuenta. Solamente digo lo que el Padre me ha enseñado. 29 El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada. 30 Al decir Jesús estas cosas, muchos creyeron en él. |
DÍA 24 MARZO CICLO A
Nosotros
somos hijos de hombre nacidos de mujer; por esto, Jesús nacido de mujer, como todo ser humano, es el Hijo de hombre.
“Cuando levantéis al Hijo del hombre”
- Levantar tiene el significado de alegría,
de luz de día, de paz, de crecimiento.
- Levantar
los padres a sus hijos, ayudar a levantar a una persona anciana, levantarse de
una situación de postración…;
·
En
Jesús tiene otros significados:
a)
Para
unos fue
“levantarlo para verlo morir”.
b)
Para
Él era “aceptar ser levantado”; era
cumplir lo prometido, alcanzar la plenitud de su entrega, llegar a ser punto
de atracción de todo a sí mismo, para
reconducirlo a la Verdad del Amor del
Padre.
· Levantar a Jesús no era sólo levantar
al Hijo del hombre,
porque Jesús era Dios.
Quien lo levantaba era el
poder de Dios,
no los centuriones.
“Yo me voy y me buscaréis”
Todos los tiempos han sido de grandes
vivencias de amor a Dios, correspondiente al don de la
fe, unidos a tiempos de abandono de Dios.
- Estos son tiempos difíciles, porque la
riqueza de compartir filosofías y religiones se ha convertido en tiempos difíciles de asumir esta riqueza
para el bien común.
- Son
tiempos de gran respeto mutuo y de mayor responsabilidad en conocer, cada uno, la verdad de su fe, o de lo que dé sentido a la vida para
poder ser compartido en diálogo, y en deseo de que lo común sirva para mejorar la humanidad entera.
En este sentido Jesús decía que lo buscaremos, porque desde la fe en Él damos
gracias por conocerle, y más por creerle, desde nuestra pobreza.
-
Desde esta fe entendemos a S.
Agustín cuando nos dice que “nuestra
alma no descansa hasta que encuentra a Dios”.
“Vosotros sois de este
mundo, yo no soy de este mundo”
· Jesús
dialoga con los escribas y fariseos, conocedores del Dios que les ha liberado, pero ante la Presencia del mismo Dios, ante su humanidad, se vuelven increyentes.
En este sentido su Pueblo, creyente, se manifiesta como seres del mundo, con
criterios contarios a la verdadera fe.
“¿Quién eres tú?”
“Lo que os estoy diciendo desde el principio… El que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he
aprendido de Él”
“Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre”
¡Qué
gran don poder decir Padre, porque lo es, al Dios de la fe!
Tener
a Dios por Padre
nos
debe hacer pensar en lo que sigue diciéndonos más abajo, aunque muchas veces no lo queramos entender; ante
el Padre todos somos hermanos.
“Cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que “YO SOY”. No
hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado”
· Jesús
hizo siempre lo que le agrada al Padre; nos amó y nos ama, como Él
es amado por el Padre.
¿Se puede esperar más de Dios?
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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