"EL HIJO DEL HOMBRE
TIENE QUE PADECER"
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 9,22-25
|
DÍA 19 FEBRERO
· El Hijo del Hombre es Jesús, Dios y Hombre verdadero.
-
Es
el Hijo de Dios,
anonadada su Persona en la Humanidad que
vemos en Jesús.
-
El
Hijo del Hombre es el Mesías enviado por el Padre
para “liberar la libertad” de todos
los seres humanos, con el fin de que la
Humanidad entera pueda llegar a conocer la Verdad de Dios como
hombres nuevos.
-
El
Hijo del hombre es Jesús el hijo de María, nacido “como uno de tantos” y,
como todo hombre nacido de mujer, “aprendió
obedeciendo a ser hombre”, aceptando los sufrimientos que son comunes a
todos los humanos.
“El Hijo del Hombre tiene
que padecer mucho”
·
La fe no es sólo para aceptar que Jesús tuvo que
padecer, porque entra en la lógica de ser
hombre-mujer.
·
Por
la fe llegamos a comprender que los sufrimientos del Hijo del hombre fueron
el
medio de liberación y de salvación.
Lo que Dios nos dice, desde
la luz de la fe, es que los sufrimientos
de Jesús,
por el hecho de ser Dios y Hombre verdadero, son cumplimiento de lo dicho por los Profetas.
Ø “Hombres como eran hablaron
en Nombre de Dios”.
Ø Dios hizo y hace instrumento de
Salvación lo que para nosotros es negación, sufrimiento y muerte.
·
Cristo
Jesús es el instrumento; Dios mismo ha venido a salvarnos por medio
de lo que nosotros hemos creado: la esclavitud, el sufrimiento y la muerte.
-
Este
hecho salvífico, “cumplimiento de lo
que debía ser y sufrir el Mesías”, no es
fácilmente entendido por nuestra mente, como no fue reconocido por los
escribas y fariseos, al no aceptar a
Dios en el Hijo del Hombre, ni aceptar que Dios, omnipotente y único,
pudiera sufrir.
“El Hijo del Hombre tiene que ser desechado por los ancianos,
sumos sacerdotes y escribas”
-
La contradicción es que el Hijo del Hombre
fuera sentenciado a sufrir y morir en Cruz, por las mismas autoridades al no creerle; ellos
fueron, como instrumentos, quienes dieron cumplimiento a las
Escrituras,
Entonces decía a todos:
“Si alguno quiere venir
en pos de mí, que se niegue a sí mismo”
- Muchos
pueden ser los aspectos de “negarse a sí mismo”; uno, muy importante, es “convertir la mente y el corazón a querer aceptar” lo
que los ancianos, autoridades y escribas no quisieron.
·
La falta de fe, ante Cristo condenado, muerto y sepultado, no es causada por Dios, que nos ofrece
a Jesús para ser conocido, visto y comprobado.
“Tome su cruz cada día y
me siga”
-
Los que han creído, y seguido a Jesús, han visto iluminada
la Cruz de Cristo.
·
La fe no es ideológica; los hombres
y mujeres, que han mirado con fe
a Jesús crucificado, han entendido y
aprendido amar, desde “negarse a sí mismos”.
No hay más dureza de cruz y de vida que la
que se vive sin sentido.
“¿De qué sirve ganar el
mundo si se arruina uno a sí mismo?”
- Sin la Verdad de Dios, creída y amada, no es fácil dar sentido íntegro a la vida, al sufrimiento y a la muerte. Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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