“EFFETÁ”, ESTO ES, “ÁBRETE”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 7,31-37Jesús sana a un sordo y tartamudo 31 Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón y los pueblos de la región de Decápolis, llegó al lago de Galilea. 32 Allí le llevaron un sordo y tartamudo, y le pidieron que pusiera su mano sobre él. 33 Jesús se lo llevó a un lado, aparte de la gente, le metió los dedos en los oídos y con saliva le tocó la lengua. 34 Luego, mirando al cielo, suspiró y dijo al hombre: –¡Efatá! (es decir, “¡Ábrete!”). 35 Al momento se abrieron los oídos del sordo, su lengua quedó libre de trabas y hablaba correctamente. 36 Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie;t pero cuanto más se lo mandaba, tanto más lo contaban ellos. 37 Llenos de asombro, decían: –Todo lo hace bien. ¡Hasta hace oir a los sordos y hablar a los mudos!u |
DÍA 13 FEBRERO CICLO A
Mc 7,31- 37
· Jesús hizo milagros; veamos en ellos su “signo” más que el
hecho.
-
Los
milagros no son esenciales para la fe en Dios, porque pronto se
olvidan después de haber vivido la experiencia gratuita de los mismos.
-
Quien
vive en espera de milagros, o
tiene sólo la mirada puesta en ellos, no
ha entendido lo de S. Juan de la Cruz, cuando nos dice que “Jesús es el
milagro”, porque “el Padre nos lo ha dicho todo en Él”; no
necesitamos más.
-
Quien
no acepta a Jesús como enviado del Padre es porque se plantea la fe,
si es que lo hace, desde su autonomía;
como si Dios dependiera de él.
-
La
humildad es una cualidad que abre la mente y el corazón humano,
donde parece que es imposible poder ver, conocer y creer.
Aceptar
a Jesús es el primer paso para comprender el “signo” de sus milagros.
·
Jesús
no dejaba de estar por Galilea.
- En Sidón le presentan a un
sordo que casi no podía hablar; en
este caso Jesús lo aparta de la gente;
tiene su “signo”:
- No podemos advertir la Presencia
de Dios cuando vivimos inmersos en la realidad del mundo, ni
cuando, retirado del mundo la actitud es
la de vivir alejado, distante de Dios
olvidando que ¡Dios es más!
“Se quedó a solas con el
sordomudo”
- También tiene su “signo”: no sólo hay que vivir abierto a su Presencia, sino como cualquier otra relación humana, si
se desea que sea consciente y verdadera, requiere
la soledad de la mutua intimidad, donde habla la sinceridad
del corazón más que la de los labios.
-
Cualquier relación humana, e incluso para nuestro propio entender, es conveniente no pretender servir a dos
o más señores.
¡Cuántas presencias quedan abandonadas por
vivir distraídos en el interior por dependencias de lo exterior!, perdiendo en experiencias de relación.
Esta
vez Jesús tocó al sordomudo con sus manos, pero hizo otro “signo”:
“Mirando al cielo,
suspiró y le dijo: “Effetá”, esto es: ¡ábrete!”
-
Una vez más le mandó al sordomudo que
no lo dijera a nadie.
·
El mismo Jesús nos demuestra que si hace
milagros no es sólo por su poder, sino que su Presencia es trinitaria:
a) Lo que
dice y hace es en Nombre de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
b) La soledad
es para vivir la experiencia de su
Presencia para poder valorar el milagro.
c) Nos dice algo muy importante:
-
“Lo que
se vive en intimidad no es para ser publicado”.
Quien revela su intimidad demuestra no
estar capacitado para ser amado.
En el colmo del asombro decían:
“Todo
lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos”
·
La Eucaristía
no es un milagro, sino la
entrega de Dios en Amor bajo
apariencia de Pan y Vino.
- Cuando
lo dijo le
abandonaron, y ahora también.
Vivamos el don de la fe.
La Eucaristía no es una “practica”, no se
practica; ES EL SACRAMENTO DE NUESTRA FE.
“Effetá”; abramos nuestro corazón a la fe, para conocer el Amor.
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
JESÚS

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