miércoles, 7 de enero de 2026

 “JESÚS VIO UNA MULTITUD 

Y SE COMPADECIÓ” 

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 6,34-44

34 Al bajar Jesús de la barca vio la multitud, y sintió compasión de ellos porque estaban como ovejas que no tienen pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. 35 Por la tarde, sus discípulos se le acercaron y le dijeron:
–Ya es tarde, y este es un lugar solitario. 36 Despide a la gente, para que vayan a los campos y las aldeas de alrededor y se compren algo de comer.
37 Pero Jesús les contestó:
–Dadles vosotros de comer.
Respondieron:
–¿Quieres que vayamos a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?
38 Jesús les dijo:
–¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.
Cuando lo averiguaron, le dijeron:
–Cinco panes y dos peces.
39 Mandó que la gente se recostara en grupos sobre la hierba verde, 40 y se hicieron grupos de cien y de cincuenta. 41 Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces y, mirando al cielo, dio gracias a Dios, partió los panes y se los dio a sus discípulos para que los repartieran entre la gente. Repartió también entre todos los dos peces. 42 Todos comieron hasta quedar satisfechos, 43 y todavía llenaron doce canastas con los trozos sobrantes de pan y pescado. 44 Los que comieron de aquellos panes fueron cinco mil hombres.


DÍA 8 ENERO  CICLO  -A


En primer lugar resaltar el hecho de Jesús sobre la multiplicación de los panes.

-      Consta en los cuatro Evangelios la experiencia de este hecho para que veamos, desde la fe, lo que tuvo de trascendencia en la vida de los discípulos.

La actitud de cualquier ser humano debe ser "salir de casa"

-   Ser humano es reconocerse ser social” y, “salir de casa” es lo propio de la singularidad humana: abrir los talentos o bienes al bien común, porque no son para disfrutarlos en una soledad impropia, desde nuestra razón de ser.

·   Jesús vivió en Nazaret durante treinta años; llegada la hora de su ministerio público, consolidada, cimentada la misión encomendada por el Padre, “salió de casa”.

“Vio una multitud y se compadeció de ella”

No es suficiente ver, a través de los medios informativos, las multitudes actuales, que viven de forma inhumana. Conocer las noticias, y verlas cómodamente desde casa, es demasiado cómodo para ser humanos; quien se limita solo a esto no suele tener compasión de lo que ve.

¡Qué fácil es pensar lo que deben hacer los otros por los demás!

“Porque andaban como ovejas que no tienen pastor”

·     Jesús se compadece al ver la soledad de la multitud al no tener a nadie que tenga compasión y se cuide de ellos, que no son un número de la multitud, sino seres humanos con nombre propio. “Y se puso a enseñarles”

-      Mantener la ignorancia de las multitudes, o enseñarles lo que conviene desde una autoridad mal entendida, es lo propio de manipular las masas.

La enseñanza de Jesús era despertarles de su condición para que pudieran entender que, cada situación vivida, por atribulada que sea, tiene sentido cuando se sabe de QUIÉN procedemos, por qué vivimos y hacia dónde se encamina nuestra vida, guiada desde el Amor que nos ha creado.

-      Quien no ha recibido la enseñanza de saber “quién es” y “para qué”, dando sentido integral a su vida, es mantenerlo en la ignorancia para una dependencia de poder.

·    Jesús “salió de casa” y lo primero que hace es enseñar.

-      No se queda en la enseñanza, que debe ser objetiva y no puramente ideológica, sino enseñar que la razón de ser humanos está cimentada en Dios, y nada tiene que ver con lo puramente intelectual e ideológico.

·       Jesús “salió de casa”, vio la multitud y se compadeció.

La siguiente enseñanza de Jesús que nos compromete es:

“Dadles vosotros de comer”

Quien “sale de casa” contempla la realidad de la vida de las multitudes y, en la medida en que es humano sabe que, lo que tiene no es del todo suyo.

Dios lo puede todo pero, si conocemos a Jesús, sabemos que, siendo la PALABRA, que creó todo de la nada, ahora necesita de lo “nuestro” para hacer bien.

Es muy cómodo pensar que Dios lo puede todo y que Él tiene que remediar los males de la multitud, o que no hace nada, hasta deducir que no existe. ¡Dios ama!

Si la multitud queda abandonada no es por falta de Amor divino, sino por vivir en “nuestras casas” sin compadecernos.

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Severino, abad, apóstol del Norico



YO QUIERO AMAR




No hay comentarios: